El sabio judío, se levantó sorprendido y se retiró del lugar. En el camino se encontró con Imam Alí (la paz sea con él)que le dijo:“He sabido que usted fue junto a Abu Bakr, y también lo que le preguntó y lo que él le respondió, pero sepa que nosotros creemos que Dios ha creado el lugar y, por eso mismo, no puede estar incluido en un lugar. Dios es más que un lugar, con eso quiero decirle que Dios está en todos los sitios sin estar en ninguno en particular. Desde el punto de vista científico, diríamos que Dios abarca todos los lugares y todos los seres están bajo Su administración, sin que ni uno sólo escape a ella.
Los más significativos momentos de la historia están conectados a las vidas de los grandes hombres. Sus vidas, las de los grandes hombres, son como la trama sobre la cual se teje la historia humana; son como hi­los luminosos que de manera ejemplar, misteriosa, marcan el rumbo del devenir humano. Ellos son la gran obra de la creación, sus vidas lo más resonante de la historia.Por otra parte, a menudo estos hombres se encuentran en los qui­cios de la historia, en la frontera de los grandes cambios y revoluciones sociales, cuyas motivaciones encierran sus propias vidas. Fueron así los eslabones que unieron mundos, civilizaciones y tiempos diferentes, opuestos, a través de existencias de aventura, brillantes, completas.
Cuando digo que soy una mujer musulmana de Latinoamérica, son varias preguntas las que me toca responder, casi todas referentes a los árabe, luego de aclarar que el Islam no es una religión exclusiva del llamado mundo árabe, entran en un estado de indignación, resulta muy difícil entender porque una mujer latina decide abrazar el Islam y seguir por el camino de dios, resulta mucho más fácil aceptar las corrupciones de occidental ante la vida modesta que te brinda el Islam.
La gran marcha del retorno en la franja de Gaza; es decir las manifestaciones y las protestas masivas llevadas a cabo por jóvenes, mujeres, niños, ancianos y todo aquel que exige justicia ante el régimen opresor israelí,
“Contradiciendo a lo que la activista feminista egipcia/estadounidense, Mona Eltahawy, manifiesta en su libro “El himen y el hiyab (velo islámico)”, o “Pañuelos e hímenes, por qué el mundo árabe necesita una revolución sexual” texto que además de difundir una imagen totalmente negativa de la mujer musulmana con respecto a sus derechos y la posición que ocupa en el islam, vilipendia y ofende, al sólo hecho de querer hacerla desaparecer, al verter un lenguaje totalmente grotesco, ofensivo, humillante, lleno de “improperios”, utilizando tan sólo para ello fuentes superficiales y/o no investigativas; oponiéndose al empeño en ocultar el cuerpo de las mujeres, refiriéndose al hiyab y/o vestuario islámico”
Palestina la tierra de Jesús vive otra Navidad, bajo ocupación militar israelí, ahogada por los gigantescos muros, rodeada por colonias ilegales, sitiada por miles de militares israelíes y decenas de Checkpoints, donde ninguna persona puede ingresar o salir de Belén, sin la previa autorización, control y sobre todo capricho de los militares.
El régimen israelí, día a día, comete nuevas y más atroces acciones contra Palestina y su pueblo, comprobando, que en materia de violar los derechos de los hombres y mujeres que habitan esta tierra, de infringir el derecho internacional y en ello ser apoyado por países cómplices de la ocupación y colonización, es una entidad que se supera, cínicamente, en forma permanente
El Islam no es un simple  cuerpo de ideas en el mundo de la especulación metafísica; ni ha venido simplemente para ordenar la vida social del hombre. Es una forma de vida tan extensamente significativa que eleva la educación, la sociedad y la cultura a alturas no conocidas hasta ahora.
Por qué la misión profética de revelación terminó con el Islam? ¿Por qué tantos profetas propagaron, extendieron y defendieron cada ley revelada y sin embargo ninguno como ellos apareció después del Islam?","¿Indica la terminación de la misión profética y el «no advenimiento » de otro profeta después de Muhammad (BP) una reducción en las tendencias y habilidades espirituales del hombre y una decadencia espiritual en la Humanidad?
Son unánimes las evidencias de que la primera mujer que creyó en Muhammad fue Jadiya. Dijo ‘Aisha: “Siempre lamenté no haber podido vivir en la época de Jadiya, pues me sorprendía el gran amor y cariño del Profeta hacia ella. La recordaba más que a nadie.”