“La fe” no únicamente es un “término”, sino que es una “creencia de corazón”. Una creencia que da “dirección”, “razón” y “consideración” a la vida del hombre, y juega un papel importante en la “forma de vivir” de éste, así también es el fundamento para valorizar los pensamientos y actos del ser humano.
La misma situación tuvo lugar en tiempos del primer califa Abu Bakr (11-13H) y no diferían sobre la forma de hacer el Wudu. Fue similar en el periodo del segundo califa ‘Úmar ibn al-Jattab (13-23H), excepto por el hecho que permitió frotarse sobre los calcetines en lugar de sobre los pies como lo ordena el sagrado Corán (5:6). Sin embargo, las diferencias en cuanto a la forma de hacer el Wudu comenzaron en el periodo del tercer califa, ´Uzman ibn ‘Affan (23-35H). Fue en esta época cuando empezaron a lavar sus pies en lugar de frotarlos. Al-Muttaqi al-Hindi, en su libro Kanz al-´Ummal menciona que el tercer califa, Uzman ibn ‘Affan (durante su califato) fue el primero en diferir en la realización del Wudu. En ?a??? al-Muslim y Kanz al-’Ummal, ‘Uzman ibn Affan dice que durante su califato algunos de los compañeros del Profeta quienes realizaban su Wudu de una forma diferente de cómo lo realizaba él, le atribuían ésta práctica al Profeta. Más de veinte narraciones- todas narradas por el tercer califa-son acerca de su nueva forma de realizar el Wudu. Estas narraciones indican la penetración de un nuevo método.
…‘Al·lâmah Amînî cita los nombres de ciento diez Compañeros del Profeta, ochenta y cuatro Tâbi‘în (Compañeros de los Compañeros) y de trescientos sesenta sabios y narradores de hadices de Ahl-us Sunnah que citaron el Hadîz en sus libros, con todas las características y explicaciones de la situación y condición de sus narradores: cincuenta y seis sabios del siglo II de la hégira, noventa y dos del siglo III, cuarenta y tres del siglo IV, veinticuatro del siglo V, veinte del siglo VI, veintiuno del siglo VII, dieciocho del siglo VIII, dieciséis del siglo IX, catorce del siglo X, doce del siglo XI, trece del siglo XII, doce del siglo XIII y diecinueve del siglo XIV.
Esta sura mequinense, según la referencia de algunos hadices, fue revelada cuando el Profeta (PB) se sentía preocupado, por el largo tiempo que había transcurrido sin haber recibido nuevas revelaciones y cuando la oposición de los enemigos se había incrementado, fue revelada y cual una lluvia de misericordia, se posó en el corazón puro del Profeta, brindándole un nuevo fervor y cortando la lengua de los maledicientes.A continuación presentamos una exégesis de esta bella sura coránica. 
El tema de la personalidad de la mujer juega un papel trascendental en el reconocimiento de las féminas  en cada credo, religión y cada tendencia de pensamiento; puede a través del retrato que muestra del rol de la mujer, dar su opinión y exponer su postura con respecto a los asuntos relacionados con ella. En otras palabras, todos los otros temas como: los derechos de la mujer, participación social de la mujer, perfecciones morales, velo y adorno, son relevantes y están correlacionados con los aspectos del carácter de ésta. Este artículo nos muestra este aspecto importante de la vida social y espiritual del ser humano .
Las primeras etapas de aprendizaje de los musulmanes comenzaron a través de la memorización del generoso Corán. Apenas se revelaba una aleya, encontraba su lugar en los corazones, y en este proceso no hubo diferencia entre mujeres, hombres e incluso niños. La memorización de las aleyas es el mejor medio frente al ataque cultural secular y un  compañero para la soledad y preocupaciones del hombre. Dijo el Imam Sayyad (la paz sea con él): “Si muriesen todos los seres vivos que existen entre Oriente y Occidente  el temor no me embargaría  si el Corán estuviese conmigo”.
""¡Que mire el hombre su alimento! Nosotros hemos derramado el agua en abundancia: luego, hendido la tierra profundamente y hecho crecer en ella grano, vides, hortalizas, olivos, palmeras, frondosos jardines, frutas, pastos, para disfrute vuestro y de vuestros rebaños"". (80:24 a 32)
El peligro, acecha constantemente al ser humano a través de los susurros diabólicos y continuamente, los satanases de entre los genios y los hombres, procuran acaparar y adueñarse de su corazón y su alma. Cuanto más se supere el hombre, en el campo de la ciencia y cuanto más eleve su posición social, será más fuertemente desviado del sendero de la verdad, dado el incremento de las tentaciones. El desvío de los sabios, es el más peligroso de los desvíos, porque de ese modo, se logra descarriar a una sociedad íntegra.
El tipo de elogio y exaltación del conocimiento dado por el Sagrado Corán no puede encontrarse en ninguno de los otros libros revelados. Sería suficiente decir que el Corán ha llamado a los tiempos de los árabes incivilizados de laépoca anterior a la aparición del Islam como la “era la ignorancia”. En cientos de versículos el Sagrado Corán habla de muchas maneras del conocimiento y el aprendizaje, a los cuales ha exaltado considerablemente. Considerando la obligación del hombre en este sentido dice Dios Altísimo: “Enseñó (Dios) al hombre lo queéste no sabía.” (96:5)
...La hora de la mubahala llegó. El día anterior el Profeta y la delegación habían acordado realizarla en un sitio desértico, lejano a la ciudad. De entre todos los musulmanes y parientes el Enviado de Dios sólo eligió cuatro personas. Ellas eran Alí, Fátima, Hasan y Husain. Salvo ellos nadie más lo acompañaría, puesto que no existían almas más puras y firmes en la fe que las de ellos cuatro Muhammad atravesó la distancia entre su casa y el sitio designado con especial esplendor, cargando al Husain en sus brazos y tomando de la mano a Hasan. Fátima y Alí lo seguían. Les había dicho: “Cuando yo pronuncie mis palabras ustedes agreguen ‘Amín’ (Así sea)”...