El Sagrado Corán, el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento

Conferencia del Profesor Rahimpur Azqadi

(Venezuela – 2011)

Traducción: Sheij Suhail Assad

Desgrabación: Fabiana Ríos

Corrección: Sheij Abdulkarim Paz

Presentador:

En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso, la paz de Dios sea con todos sus profetas, desde Adán a Muhammad (AS).

Bueno, muy bienvenidos, muy buenas noches, gracias por haber concurrido a esta conferencia que da el Dr. Hassan Rahimpur, que es un gran pensador contemporáneo iraní que nos acompaña recién llegado de la República Islámica de Irán y estará haciendo una gira de conferencias por países de Latinoamérica; comienza su gira aquí en Venezuela, ya hace dos días que ha llegado y tuvo algunas actividades en la Feria Internacional del Libro y también algunas entrevista con la prensa venezolana.

Ahora tenemos la oportunidad de tenerlos aquí en el Centro de Intercambio Cultural Iraní Latinoamericano, hicimos esta invitación para que los hermanos del Centro y la comunidad islámica, tanto venezolana como libanesa e iraní, nos acompañen en esta noche.

El tema que se eligió para esta conferencia tiene que ver con el Corán, el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento; va a ser un estudio comparativo sobre estos tres textos sagrados, así que nuevamente le damos la bienvenida al Doctor y los invitamos a escuchar las palabras del profesor Rahimpur.

Dr. Rahimpur Azqadi

(Luego del saludo al profeta y a su descendencia, y haber nombrado el nombre de Dios, los saluda a ustedes).

Es un gran placer estar con este pequeño grupo humano de creyentes. Es para mí un gran placer poder acompañarlos en esta noche y, a pesar que en cantidad es un pequeño grupo, en realidad es un grupo muy importante.

Sucesos muy importantes de la humanidad ocurrieron a mano de pequeños grupos, es cierto que eran pequeños grupos pero que han actuado con gran sinceridad y mucha pasión.

Bueno, como me enteré que en el público hay personas que  más allá del grupo de libaneses e iraníes que nos acompañan que originalmente son musulmanes, nacieron de padres musulmanes, también nos acompañan hermanos venezolanos que no tienen origen musulmán, es un grupo que, en algún momento, eran de otras religiones, luego a través de investigaciones, se convirtieron al Islam, abrazaron el Islam como religión, es por eso que tengo planeado, quizá hay algunas personas que están investigando aún acerca del Islam y aún no son musulmanes; tengo planeado hablar un poco de los textos sagrados de las distintas religiones, especialmente del Corán y los Evangelios.

Bueno, una de las preguntas que puede aparecer en este tipo de lugares donde existen minorías religiosas, por ejemplo, como los musulmanes en este tipo de país, en el encuentro con personas de otras religiones, quizá puede aparecer un interrogante, que es si ustedes declaran el hecho que tienen un gran respeto por la Virgen María o Jesús o el mismo Moisés y otros profetas y también tienen respeto por las otras revelaciones como el Antiguo Testamento, el Nuevo Testamento y los Evangelios en general, tomando en cuenta dicho respeto, por qué entonces no son cristianos, y no siguen directamente otra religión, eso es uno de los interrogantes que puede aparecer.

Si investigamos todo el Corán, vemos que a pesar que la persona a quien le revelaron el Corán es el profeta Muhammad, el nombre del mismo profeta Muhammad, con él sea la paz, aparece sólo una vez en el Corán, mientras que el nombre de muchos otros profetas aparece muchísimas veces, el caso de la Virgen María, el caso de Jesús, que personalidades que aparece su nombre repetidas veces en el Corán, o por ejemplo el caso de Moisés, en donde aparece muchísimas más veces que el nombre de Jesús, entonces ahí se habla del gran respeto y reverencia que tiene el Corán frente a ese tipo de personalidades.

La idolatría

Con respecto al tema de los hijos de Israel, que aparecen en el Corán repetidamente, hay un tema interesante. Ustedes saben que el Corán se revela al profeta Muhammad luego de algunos siglos del mensaje de Jesús, y su mensaje, no sólo le llega a oídos de los asociadores (idólatras) de la Península Arábiga, sino también llegó a oídos de los cristianos y los judíos, y es tal la cercanía que existe en el contenido del Sagrado Corán respecto a otros mensajes monoteístas anteriores, como los mensajes de los judíos y los cristianos que se ha dicho que el profeta Muhammad (con él sea la paz),  es un cristiano innovador de los mensajes anteriores.

Nosotros tenemos en el Corán, que dice “Tengan fe en todo aquello que fue revelado a Moisés y a Jesús”, es decir que no sólo es necesario tener fe en la revelación del profeta Muhammad sino también que es una obligación del musulmán creer y tener fe en lo revelado a los anteriores profetas. También creemos que al Corán al definirlo, no lo definimos como un libro frente a la Biblia, frente a los Evangelios y la Tora, sino como un libro que continúa su mensaje, creemos, del mismo modo, lo que hoy conocemos como Biblia y Tora, no son en realidad íntegramente, los textos sagrados tal cual fueron revelados en su momento original.

En la Tora y en los Evangelios existen cuestiones que están totalmente en contra de la verdadera revelación. Existen muchas cuestiones que se le han adjudicado a muchos profetas sin ser verdades y existen demasiadas contradicciones. Es por eso que nosotros creemos que ese tipo de contradicción va en contra de la verdadera creencia de la Tora y los Evangelios, pero al mismo tiempo, así y todo, creemos que los seguidores de los Evangelios y la Tora son Ahl al- Kitab, que significa la Gente del Libro. Es decir creemos, que son personas a los cuales Dios les reveló un mensaje y son creyentes y tienen fe en un solo Dios, por lo tanto los consideramos como la Gente del Libro. Y a pesar de que cuando el Corán habla del tipo de creyentes cristianos de esta época, de alguna manera, los asemeja o los iguala a los asociadores, a quienes asocian a alguien con Dios, pero del mismo modo, nosotros decimos, con toda claridad que en realidad,  en ningún momento se puede comparar a los cristianos con los que asocian a Dios, los mushrik, que son los que de alguna manera son llamados por el Corán “asociadores”, idólatras. La diferencia es que los idólatras no creían en la revelación o creían en la pluralidad de dioses, mientras que los cristianos son monoteístas y creen en la revelación del Único Dios Creador. La semejanza con los idólatras radica en la concepción trinitaria.

Si nosotros investigamos uno a uno, los distintos círculos humanos, nos damos cuenta que el mayor círculo, como grupo humano, son aquellos que no son materialistas y que de alguna manera tienen un tipo de creencia en lo metafísico. Los incrédulos que aparecen mencionados con la palabra “dahriyeh” y se los puede traducir como materialistas. De alguna manera, este tipo de incredulidad está fuera de ese círculo del cual venimos hablando, o sea son los que no creen en el Más Allá, en lo metafísico. Pero, no todas las personas que de algún modo tienen algún tipo de creencia en lo metafísico, en el más allá, en lo espiritual, que va más allá de la materia, son aceptadas por el Corán.

Nosotros, tanto antiguamente como en la actualidad, estamos frente a varios tipos de espiritualidad, entre los cuales se encuentra la espiritualidad no divina, la espiritualidad no religiosa, hay mucha gente que de alguna manera tiene una creencia espiritual, o sea cree en lo metafísico pero sin ser religioso, sin creer en Dios. Existe cierto tipo de espiritualidad que es una espiritualidad sin Dios, menos Dios, y eso significa que se cree en fuerzas del más allá o en lo metafísico, sin creer necesariamente en la existencia de un Dios como creador. Y así como existe un tipo de espiritualidad secular, lejos de la verdadera espiritualidad divina o religiosa, y así como ese tipo de espiritualidad es una gran contradicción y conflicto en sí, del mismo modo la espiritualidad que asocia a alguien más que Dios, también es contradictoria.

Ustedes saben que hoy existen 2 mil o 3 mil millones de personas que de alguna manera podríamos llamarlos idólatras. Existen varios miles de millones de personas que creen en la existencia de varios dioses, digamos una multi divinidad, creemos que algunos de ellos también creen en el dios de los dioses, o sea un dios por encima de muchos dioses. El Corán habla de ello cuando habla de la era pre-islámica en la Península Arábiga, donde varios de esos hombres pre-islámicos creían en varios dioses o varios ídolos. También hoy en día podríamos decir que muchas de estas religiones están representadas por los movimientos hinduistas, muchas de estas religiones que de alguna manera creen en una diversidad de dioses, también están representadas por el budismo, aunque el budismo no específica claramente el hecho de la creencia en un dios, pero de alguna manera se puede interpretar que son de este tipo de religiones. También se presenta en muchas religiones del continente africano, como muchas religiones de esta misma tierra, en América Latina, y si vamos ahondando un poco más nos damos cuenta que en el mismo cristianismo existe una creencia de este tipo. Entonces cuando ustedes ven en el cristianismo la creencia en tres distintas personalidades divinas o tres partes de un mismo dios, el tema de la Trinidad, de alguna manera estamos siendo testigos de una religión asociadora, asocia a Dios a otros seres o asocia a otros seres con el ser de Dios. O por ejemplo, cuando vemos a personas que se paran frente a un santo o frente a una imagen, una estatua y le piden, como una forma de respeto y de veneración, eso es un tipo de asociación, o sea asocian a alguien con Dios (si toman a ese ser representado por la imagen como un dador independiente de Dios). Es por eso que el Corán cuando habla de esa espiritualidad asociadora, habla de una forma muy contundente y hace una gran crítica a ese tipo de adorador, por eso vemos la diferencia que hace en Corán entre la incredulidad y la asociación es bastante clara. Incrédulos siempre hubo en la historia de la humanidad, pero siempre hubo muy pocos, mientras que los asociadores han sido muchos en toda la historia del ser humano, porque son espiritualidades y creencias y religiones que en realidad creen pero de una manera tergiversada, creen en una diversidad de dioses. Es decir que las supersticiones siempre existieron en las creencias de los hombres y existieron en gran cantidad, en gran diversidad, nosotros tenemos que los incrédulos siempre han sido pocos pero aquellos que en nombre de la espiritualidad tenían supersticiones fueron siempre grandes cantidades. Ahora, del mismo modo, somos testigos de algo así.

Siempre existieron distinto movimientos en la Península Arábiga, en La Meca existían varios dioses, varios ídolos que eran adorados como  Laat,  Maná o  Uzza, tres nombres para deidades destacadas entre los árabes de la época del Profeta Muhammad, la bendición y la paz sean con él y con su Familia. También existieron diversos dioses, una gran cantidad de dioses en el hinduismo como vemos por ejemplo, los dioses y las diosas de los romanos o de los griegos, del mismo modo encontramos en la filosofía griega conceptos del dios del amor, el dios del fuego, el dios del agua. En fin, existieron siempre varias cantidades de dioses e ídolos en distintas etapas de la historia. Por ejemplo, tenemos el caso de África, en donde se ha creído en diversos tipos de dioses y diversos tipos de seres que de alguna manera eran sagrados, eran santificados por los africanos. También lo vemos en algunas religiones de este continente.

Siempre existieron este tipo de movimientos, como bien dije, nosotros tenemos por ejemplo el caso de ciertas religiones que consideran que la naturaleza es Dios, y compararon a Dios con este mismo universo, con la naturaleza. Algunos otros, yo he visto desde cerca, en la India donde tienen lugares de devoción y adoración para cualquier tipo de ser, hay quien cree que la serpiente, la víbora es un dios, hay quien cree que el elefante es un dios, se adora en esos lugares a elefantes, a víboras, a otro tipo de cuestiones. Tenemos algunas religiones que consideraron que los ángeles eran dioses, muchos consideraron que los profetas y los mensajeros de Dios eran dioses. En otras religiones algún tipo de poder que no se puede ver de alguna manera era considerado dios. Muchas otras religiones creyeron que los genios eran dioses y bueno, así podemos hablar de muchos otros casos y ejemplos en donde se consideraron a muchas cuestiones y diversas cosas como dios. En este tipo de religiones, los dioses que presentan a veces, son dioses que se ponen nerviosos, son dioses que tienen relaciones sexuales, son dioses que tienen hijos, un dios crea a otro dios y ese dios es el hijo del primer dios. Bueno, en fin, ese tipo de concepto de la divinidad fue trasladado al catolicismo de esa forma y es por eso que en el catolicismo después se termina creyendo en un Dios Padre, un Dios Hijo.

La expresión del Corán “Lam yalid, wa lam yuulad”, significa “Dios no engendró ni fue engendrado”, o sea no es padre de nadie ni es hijo de nadie y no tuvo padre ni tuvo hijo. Ese tipo de expresiones, sin tener en cuenta la explicación de las diversas religiones de los tantos dioses que podrían existir, no tiene razón de ser, es decir, se comprende de esta expresión “Lam yalid, wa lam yuulad” bajo esta perspectiva de las religiones que consideran la gran diversidad de dioses. Esta respuesta que da el Corán: Dios no engendra ni fue engendrado, es la respuesta que se da a millones de personas y de religiones y de creencias, que creen de alguna manera en el hecho que de alguna manera Dios puede ser engendrado o podría engendrar.

El hecho de que el Corán habla de Dios como un Dios que no tiene principio ni fin, que es eterno, que no ocupa lugar, etc., etc., es un expresión que de alguna manera viene a responder a todas esas creencias tergiversadas y desviadas de aquellas religiones que creen que Dios estableció diversos señores para el señorío de este universo, creen que muchos seres son los que manejan el universo o de alguna manera tiene representantes o tiene responsables que hacen el trabajo por Él, a la par de Él. El Corán da respuesta a ese tipo de creencias. Esto es con respecto al monoteísmo, a la visión que tenemos respecto a la unicidad de Dios.

La profecía

Vamos a entrar al tema de la profecía. La única religión que tiene la pretensión de que su mensaje y su revelación no ha sido tergiversada es el Islam. Hoy en día, el Corán se mantiene tal cual fue revelado al profeta, sigue existiendo de esa misma manera, sin haber sido tocado por la mano del hombre, sin haber sido desviado o tergiversado ni en su contenido ni en su forma. Diferente a los libros de los judíos y de los cristianos. Ellos no dicen que la revelación que hoy existe como Tora o como Biblia o como los Evangelios son exactamente lo mismo que Dios ha revelado palabra por palabra, o sea no creen en una revelación precisa de palabra por palabra según los textos que ahora ellos tienen en su mano.

Ahora bien, con respecto a la revelación también hay una diferencia conceptual en el Islam y en el cristianismo. Los cristianos no creen que el Nuevo Testamento haya sido una revelación en el sentido de un contacto directo de Dios a través del Arcángel al profeta Jesús. Ellos creen que Jesús mismo es Dios. Creen que Dios se ha manifestado en la tierra con la forma de Jesús, creen que Dios se corporizó de alguna manera en la persona de Jesús en la tierra. Por eso no tienen el concepto de la relación Jesús con Dios como la revelación, no creen que hay un libro que haya sido la revelación de Dios a Jesús para llamarlo revelación; es por ello que ellos dicen que la revelación ese el mismo Jesús. La historia y la vida del mismo Jesús hecho persona es en partes lo que ellos consideran la revelación y, es cierto, que los escritores de la revelación, estos cuatro escritores de los Evangelios se sienten inspirados por Dios en sus palabras pero no se reconoce a eso como una revelación divina, o sea un mensaje transmitido por parte de Dios a ellos. Ustedes saben bien que han sido escritos decenas de evangelios  entre los siglos IV y V de la era cristiana. Sólo cuatro de ellos, por una orden del gobierno fueron aceptados como los Evangelios válidos frente a los demás evangelios considerados apócrifos. Tampoco puede ser considerado como revelación divina la Tora o el Antiguo Testamento, porque en realidad, ustedes saben muy bien que si consideramos al Antiguo Testamento como la revelación de Dios a Moisés, tampoco puede ser creíble porque en el mismo Antiguo Testamento aparece el suceso de la muerte de Moisés, explica la forma en que Moisés muere, por lo que no podemos decir que sea una revelación a él. Es por eso que creemos que el Antiguo Testamento es una mezcla y una composición entre revelación divina y muchas cosas que fueron agregadas. Durante varios siglos le fueron agregando ciertos conceptos nuevos al Antiguo Testamento.  El análisis que hacían los primeros cristianos sobre Jesús y su mensaje era muy similar al análisis que hace el mismo Corán. No lo consideraban Dios, lo consideraban un enviado de Dios, un mensajero de Dios, un profeta divino enviado por Dios. Del mismo modo, sabemos que el cristianismo que aparece después de la muerte de Jesús ya no es el cristianismo verdadero y original de la Virgen María y de Jesús, sino que es el cristianismo de Pablo. Pablo es una persona que ni siquiera tuvo un encuentro con Jesús, ni siquiera lo vio a Jesús. Y el cristianismo que se desarrolla después de la partida de Jesús, según los cristianos es un cristianismo paulista.

Voy a hacer una comparación, un modelo, digamos, un ejemplo entre el Corán y los dos libros, Antiguo y Nuevo Testamento. Comienzo con el Viejo Testamento, el Antiguo Testamento y luego si hay tiempo hago una comparación con el Nuevo Testamento. Ahora bien, hasta acá quedó claro que no sólo en la Unicidad de Dios, el monoteísmo, tenemos diferencias con la visión del Antiguo y Nuevo Testamento, sino también en la profecía y en el concepto o significado de la revelación. En cuanto al monoteísmo, según estos textos sagrados, desgraciadamente han quitado los límites, entre el ser humano y Dios, confundiendo a uno con el otro. Con respecto al concepto que nosotros tenemos de la profecía, en donde se considera a los profetas inmaculados, infalibles, lejos del error y del pecado y del olvido, ellos han cambiado esa teoría de la profecía y han hecho bajar el estatus y la posición de los profetas, a tal punto que no sólo los profetas son presentados por el Antiguo Testamento como personas normales sino que muchas veces son más bajos que cualquier pecador; del mismo modo el concepto de revelación, tal como expliqué anteriormente, lo que nosotros entendemos por revelación, que es el mensaje de Dios y su palabra directa al profeta a través del descenso de su revelación, ellos lo han considerado también de una forma distinta.

El Corán y la Biblia

Tenemos muchos puntos en común entre nuestro mensaje y el Antiguo y Nuevo Testamento, y así como respetamos mucho a los libros sagrados de los demás creyentes, judíos y cristianos. El Corán habla con mucho respeto de los libros revelados con anterioridad. Tenemos también puntos en común respecto a los milagros, en ciertas cuestiones de la ética, la moral de la religión, tenemos puntos en común también respecto de ciertas creencias. A pesar de todos esos puntos en común, también tenemos cierta diferencia y distinción entre tema y tema. Por ejemplo, cuando hablamos de la profecía, creemos que es imposible hablar de una profecía sin infalibilidad, cosa que es totalmente diferente a la visión del Antiguo y Nuevo Testamento. Cuando nosotros hacemos a un lado la revelación con el significado que anteriormente di y hacemos a un lado o nos deshacemos, nos despojamos de la infalibilidad, o sea del hecho de que el profeta es inmaculado, el profeta no comete pecado, no comete error, es puro; cuando quitamos estas dos cuestiones: revelación e infalibilidad, en realidad estamos destruyendo el concepto de religión.

Los profetas en la Biblia

Voy a dar algunos ejemplos, voy a comenzar con el Antiguo Testamento que en realidad es aceptado tanto por cristianos como por judíos y vean cómo hablan de los profetas como fornicadores, mentirosos y borrachos, gente que toma alcohol. En algunas partes uno lee como si fuera que los enemigos de los profetas escribieron esa definición o esa descripción de los profetas.

Uno de los puntos de diferencia, comenzando desde el principio, con respecto a Adán y Eva, acerca de la forma en que fueron creados como primeras criaturas y fueron expulsados del paraíso. Tanto la existencia de Adán y Eva, su creación, el haber sido expulsados del paraíso, el tema del pecado original, todos estos son temas que tanto en el Corán como en los Evangelios han sido nombrados, se habla sobre ellos y, obviamente, todos estos temas tienen un efecto y una influencia fundamental.

La forma en que se presentan tanto a Dios como al Diablo en la Biblia pone en duda tanto la divinidad de Dios como la diablura del Diablo. La forma en que la Biblia presenta la relación entre el intelecto y la religión, o entre el conocimiento y la fe, es de tal manera que es como si a Dios le pusiese nervioso todo lo que tiene que ver con lo científico o lo racional o lo intelectual. Es como que presentan a un Dios al que no le gusta que Adán pueda conocer o pueda tener acceso al conocimiento. Mientras que el Corán, cuando habla de la relación de Dios con Adán, dice: “‘allama ‘Adam al –Asma‘a kullaha”, que significa “le enseñó todos los nombres”, los nombres acá tienen que ver con todas las ciencias, todo el conocimiento, es decir que Dios le brinda conocimiento, frente al Dios que presenta la Biblia. En el Corán Dios le otorga el conocimiento de los nombres a Adán, y no sólo a Adán, sino también se lo enseña después a los ángeles. En la Biblia, Dios aparece preocupado por el hecho que Adán consiga conocimiento, mientras que en el Corán, Dios le brinda y les enseña conocimiento a Adán y a Eva. Cree, en realidad, que ellos necesitan de ese conocimiento para poder existir y desarrollarse. Según la visión bíblica, por culpa del pecado de Adán, todos los hombres nacen pecadores, por eso el concepto de pecado original traspasa el pecado de Adán a todos los hombres y después, el hombre debe ser purificado a través del bautismo. Mientras que el Corán, dice que todos los hombres nacen puros de pecados y, en todo caso, cuando existe pecado, el hombre es responsable de sus propios pecados, es decir cada uno a través de sus propios pecados se transforma en pecador, no por el pecado de Adán. En la Biblia, cuando se habla de la expulsión de Adán y Eva y cuando hablan del descenso de ellos a la tierra, en realidad comparan a la mujer con la serpiente, como si fuera que Adán fue engañado por Satanás, por el diablo, y la mujer y la serpiente eran compañeros del Diablo en esta cuestión de incitar a Adán al pecado; mientras que en el Corán, tanto Adán como Eva, los dos son expulsados del Paraíso, y no se compara a la mujer como alguien que incitó a Adán al pecado. En la Biblia, en el Antiguo Testamento, en el Génesis, cuando se habla de la creación de Adán y Eva, dice que Dios estaba en el medio del Paraíso, cuando creó a Adán y Eva les dijo, que había varios árboles, el árbol de la vida, el árbol del conocimiento; les dijo “pueden comer de todos los árboles, de cualquier tipo de árbol, pero tienen prohibido comer del árbol del conocimiento, a través del cual se puede discernir el bien del mal”, entonces se prohíbe porque si comen de aquel árbol morirán. En la Biblia, cuando aparece esto, lo consideran tanto los cristianos católicos como los protestantes, una lucha entre el intelecto y la fe. Según la visión de la Biblia no se necesita conocimiento para tener fe, tranquilamente uno podría creer y tener fe sin la necesidad del intelecto, del conocimiento. Esa discordia que se crea en la Biblia, en realidad, muchos dicen que su origen está en la expulsión de Adán, porque justamente lo que presenta la historia de Adán y Eva, es que si buscan el conocimiento están desobedeciendo a Dios. Diferente totalmente a la teoría coránica, en donde dice en realidad, la fe y el intelecto o la religión y la ciencia van de la mano; ustedes vean cómo el Corán en muchas aleyas dice: ¿acaso no piensan?”, “¿acaso no razonan?”; “¿acaso no comprenden profundamente?”. Todas esas cuestiones es la invitación que el Corán hace en la búsqueda del conocimiento; es por eso que muchos dicen que el origen de esta lucha entre religión y conocimiento en el cristianismo vuelve, justamente, a esa historia de Adán y Eva en donde Dios les prohíbe buscar el conocimiento.

(ver la continuación en archivo pdf)

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