Imam Husain (a.s.) en los libros sunnitas

Extraído del Libro: El suceso de Karbalá

Autor: ‘Ali Asgar Ridwani

Traducido por: Sheij Abdul Karim Orobio

Si nos referimos a los libros de narraciones (hadiz) y de biografías sunnitas, puede verse que la mayoría de los eruditos Sunnitas manifestaron gran admiración y respeto por el Imam Husain (a.s.).

            Nos referiremos a algunas partes de las historia del Imam Husain (a.s.) según narraciones que han sido registradas en los libros de historia Sunnita.

Nacimiento del Imam Husain (a.s.)

  1. Ibn ‘Abd-al-Barr escribió que “Al-Husain (a.s.) es el hijo de ‘Ali Ibn Abu Talib (a.s.) y de Fátima (a.s.) la hija del Profeta (P). Su apodo es Aba ‘Abd-Al-lah. Nació el 5 de Sha’ban probablemente en el tercer o cuarto año de la Hégira. Esta es la opinión popular que se tienen entre la mayoría de sus compañeros.[1]
  2. En el libro titulado Akhbar al-Duwal dice que cuando nació Al-Husain, le informaron al Profeta de esta alegre noticia. Se dirigió a la casa de Fátima (a.s.) y pidió ver al niño y lo tomó en sus brazos. El Profeta le recitó el primer Azan (llamado a la oración) en el oído derecho y el Iqamah (el llamado preludio a la oración) en su oído izquierdo. El Ángel Gabriel llegó donde el Profeta (P) y le manifestó las ordenes de parte de Al-lah, diciéndolo que el recién nacido debería ser llamado al-Husain (a.s.). Pasó lo mismo que cuando nació al-Hasan (a.s.).[2]
  3. Sibt Ibn al-Yawzi dice: “Su apodo es Aba ‘Abd-Al-lah. También le dieron los títulos de Sayyid Wafiyy, Waliyy, Sibt,  el Mártir (Shahid) de Karbalá”.[3]

El Imam a-Husain (a.s.) y su adoración a Dios.

  1. Ibn ‘Abd Rabbih narra que le preguntaron por ‘Ali ibn al-Husain (a.s.): “¿Por qué son tan poco la progenie de tu padre?” El Imam (a.s.) respondió “Me sorprendo, como fue que pudo engendrar hijos, debido a que siempre estaba imbuido en la oración de día y de noche. Solía realizar mil rakahs (unidades) de oración cada día. ¿Cómo pudo tener tiempo para mujeres?”.[4]
  2. Ibn Sabbagh Maliki narra que “Cuando al-Husain ibn ‘Ali (a.s.) rezaba, su color de piel palidecía”. Le preguntaron, “¿Qué es lo que te hace volverte así cuando estás rezando?”. El Imam (a.s.) contestó, “Ustedes no logran entender frente a quien estoy parado cuando rezo”.[5]
  3. Zamajshari escribió que algunas personas vieron a al-Husain ibn ‘Ali (a.s.) realizar la circunvalación a la Ka’bah (tawaf). Cuando llegó a la Estación de Ismael, realizó sus oraciones, después, colocó su rostro en la estancia de Ismael y comenzó a llorar y decía, “Tu humilde esclavo se encuentra en la puerta de Tu casa”. Por mucho tiempo, estuvo repitiendo estas frases. Después, cuando abandonaba ese lugar, dirigió su mirada hacia un grupo de gentes pobres que comían mendrugos de pan. El Imam al-Husain (a.s.) se dirigió hacia ellos y los saludó, diciendo “assalamualaikum”. Ellos respondieron su saludo y lo invitaron a comer con ellos. Se sentó pero no tomó del alimento. Él dijo, “si vuestro alimento no hubiese sido de caridad (sadaqah) habría comido de él”. Luego les dijo, “Levántense y vengan conmigo a mi casa”. Cuando llegaron a su casa, el Imam al-Husain (a.s.) les dio comida y ropas.[6]
  4. Se narra que ‘Abd Al-lah ibn ‘Ubayd ibn ‘Umar dijo: “al-Husain ibn ‘Ali (a.s.) realizó el Hayy (Peregrinación a Meca) 25 veces a pie, a pesar de estar acompañado de sus mejores y más finos caballos”.[7]
  5. Ibn ‘Ab al- Barr dijo; “Al-Husain (a.s.) era un hombre muy religioso y erudito. Ayunaba, oraba y peregrinaba demasiado”[8]
  6. En su propia cadena de transmisión (sanad), Tabari narra que Dahlak ibn ‘Ab Al-lah Mashriqi dijo: “Cuando la desgracia llegó a Karbalá, al-Husain (a.s.) y sus compañeros pasaron toda la noche orando, pidiendo perdón, suplicando y buscando a Al-lah…”.[9]

La Paciencia del Imam al-Husain (a.s.)

Se ha registrado que el Imam ‘Ali ibn al-Husain (a.s.) dijo: “Al-Husain solía decir: Si alguien me insulta en mi oído derecho y luego se disculpa en mi oído izquierdo, ciertamente que aceptaré su disculpa porque escuché al Amir al-Mu’minin ‘Ali ibn Abi Talib (a.s.) narrar un hadiz de mi abuelo (El Profeta Muhammad) que decía[10]:

Aquel que no acepte las disculpas, sean falsas o sinceras no llegará a la Fuente del kauzar (En el paraíso)”.

2. Se ha narrado que uno de los esclavos del Imam al-Husain (a.s.) había cometido una falta la cual merecía una rectificación. El Imam (a.s.) ordenó que el esclavo fuese castigado por esa falta. El esclavo le pidió perdón al Imam al-Husain (a.s.), leyendo unos versículos del Sagrado Corán. Le dijo: “Oh Amo mío, Dios el Exaltado ha revelado, “Y aquellos que contienen su ira[11]El Imam al-Husain (a.s.) contestó, “Déjenlo ir, He contenido mi ira”. El esclavo continuó recitando, “… y perdonan a los hombres”. El Imam (a.s.) dijo, “Te he perdonado”. El esclavo dijo, “Dios ama a los bienhechores”. El Imam dijo, “Eres libre en el camino de Dios”. Después[12] de este suceso, el Imam al-Husain (a.s.) ordenó que le dieran un obsequio valioso al esclavo liberado.

La virtudes del Imam al-Husain (a.s.) en las palabras del Santo Profeta (P).

  1. En su propia cadena de transmisión (sanad), Bujari cita de Nai’m que dijo:

“Le preguntaron a ibn ‘Umar, ¿Cuál es el dictamen sobre un muhrim (una persona que visita la sagrada Casa de Dios) que mata una mosca? Ibn ‘Umar respondió: ‘A La gente de Irak les importa más preguntar sobre la muerte de una mosca ignorando el haber asesinado al hijo de la hija del Profeta (P)’. Luego añadió, ‘El Santo Profeta (P) dijo, ‘al-Hasan y al-Husain son mis dos floreces fragantes en este mundo’”.[13]

  1. En su propia cadena de transmisión al-Hakim al-Nayshapuri narra que: “Salman al Farsi dijo, ‘El Profeta de Dios solía decir:

Al-Hasan y al-Husain son mis dos hijos. Aquel que los ame ciertamente me ha amado. Aquel que me ame es amado por Dios y todo aquel que es amado por Dios entrará al Paraíso. Todo aquel que los odie, en realidad me ha odiado, y aquel que me odie, es odiado por Dios y todo aquel que es odiado por Dios será arrojado al fuego del Infierno.’”[14]

  1. También en su propia cadena de transmisión, al-Hakim al-Nayshapuri narró que: “Ibn ‘Umar dijo, “El Profeta de Dios dijo:

‘Al-Hasan y al-Husain son los líderes de los jóvenes del Paraíso, y su padre es mejor que ellos dos.’”[15]

  1. En su propia cadena de transmisión, al-Tirmidi cita de Yusuf ibn Ibrahim de Anas ibn Malik que “Le preguntaron al Profeta acerca de quién de entre los Ahlulbayt (a.s.) era más amado por él. Respondió, ‘Al-Hasan y al-Husain’. El Profeta solía siempre decirle a Fátima (a.s.) “Trae a mis dos hijos”. Luego los apretaba en su pecho y olía sus fragancias”.[16]
  2. Ya’la Ibn Marrah dice: “El Santo Profeta (P) y yo salimos de la casa para asistir a una reunión social a la cual habíamos sido invitados. En el trayecto, el Profeta (P) vio a al-Husain (a.s.) que estaba jugando. El Profeta de Dios (P) rápidamente fue hacia él y extendió sus brazos para abrazarlo, pero al-Husain (a.s.) jugueteando, corría de un lado para otro. Ambos comenzaron a reír, y por último, el Profeta (P) logró atraparlo. Colocó una de sus manos debajo del mentón de al-Husain (a.s.) y la otra mano sobre su cabeza. Por último, se abrazaron y besaron mutuamente. Luego, dijo el Profeta (P):

“Al-Husain es de mi  y yo soy de al-Husain. Dios ama a todo aquel que ame a al-Husain. Al-Hasan y al-Husain son mis dos nietos’”.[17]

Esta frase se interpreta de la siguiente manera:

  1. La primera parte del hadiz dice: “al-Husain es de mí”, significa que al-Husain (a.s.) desciende y es un producto del Profeta de Al-lah (P). Aunque su padre biológico es ‘Ali Ibn Abi Talib (a.s.), la expresión explicita del Versículo Coránico de la Mubahilah (Corán 3:61) claramente menciona que el Imam ‘Ali (a.s.) es una parte del alma del Profeta de Al-lah. Por este motivo, el Imam al-Husain (a.s.) es bien considerado como el hijo del Profeta (P).
  2. Analizando la segunda parte del Hadiz que dice: “Y yo soy de al-Husain (a.s.) se puede concluir que: Después de proclamar su misión profética, el Santo Profeta (P) no puede ser considerado ya más una persona común y corriente. Por el contrario, debe ser mirado como un hombre con una misión divina. El Profeta de Al-lah (P) es el epitoma de la misión profética. Su vida es la misión profética y su misión profética es su vida.

También todos sabemos que cada padre hace un esfuerzo por tener un hijo que le suceda, que defienda la dignidad de su padre y que proteja y reviva su misión. El hijo tiene el deber de continuar con el camino de su padre. Con respecto al Imam al-Husain (a.s.), la razón por la que el Santo Profeta (P) dice: “Soy de al-Husain” es que el levantamiento y martirio de al-Husain (a.s.) mantuvo viva la misión del Santo Profeta (P). Por eso, el Santo Profeta le confirió la dignidad de “soy de al-Husain”. Esto implica que la continuidad de la misión profética depende de al-Husain (a.s.). Y es por esto que se dice que “El Islam nació por medio de Muhammad y sobrevivió por medio de al-Husain”.

  1. Yazid ibn Abi Yazid dice: “La casa de Fátima (a.s.) estaba ubicada en la ruta del Profeta en la casa de Ai’sha. Cierto día, cuando el Profeta salía de la casa de Ai’sha, escuchó que al-Husain lloraba. El Santo Profeta dijo: “Oh Fátima. ¿No sabes que me duele cuando escucho llorar a al-Husain?”.[18]
  2. Al-Hakim al-Nayshapuri narra que él personalmente escuchó a Abu Hurairah decir, “Yo vi al Profeta de Al-lah abrazar a al-Husain y constantemente decía, “Oh mi Dios. Lo amo. Amalo Tu también”.[19]

Al-Husain (a.s.), en palabras de los compañeros del Profeta (P).

  1. Anas ibn Malik narra: “Después del martirio de al-Husain ibn ‘Ali (a.s.), llevaron su cabeza maltratada hacia ‘Ubayd Al-lah ibn Ziyad. Este comenzó a golpear los dientes de al-Husain con un pedazo de madera. Me decía a mi mismo, ` Qué escena tan detestable. Con mis propios ojos vi al Profeta de Al-lah besar ese mismo lugar el cual ahora este hombre maltrata’”[20]
  2. Zayd Ibn Arqam dijo: “Estaba yo sentado[21] junto a ‘Ubayd Al-lah ibn Ziyad cuando trajeron la cabeza del Imam al-Husain (a.s.). Ibn Ziyad levantó su vara y golpeó los labios del al-Husain (a.s.). Le dije que estaba golpeando con su vara un lugar el cual el Profeta de Al-lah constantemente besaba. Ibn Ziyad me respondió: “Levántate y lárgate. Eres solo un anciano que ha perdido su razón”.
  3. Isma’il ibn Raya’ narra que su padre dijo: “Estaba yo sentado en la Mezquita del Profeta (P) junto a un grupo de personas. Entre ellos estaban Abu Sa’id al-Khudri y ‘Abd Al-lah ibn ‘Umar. Al-Husain ibn ‘Ali (a.s.) pasó y saludó a todos los presentes. Todos respondieron a su saludo excepto ‘Abd Al-lah ibn ‘Umar. Permaneció en silencio por un tiempo esperando que todos terminaran de responder al saludo. Después de que todos se callaron, y no había ruido que le interrumpiera, ‘Abd Al-lah ibn ‘Umar levantó su voz muy en alto y dijo: “Que la paz de Al-lah  y Sus bendiciones sean contigo”. Después, se dirigió a la gente y preguntó: “¿Quieren que les diga acerca de un hombre habitante de esta tierra que es más amado que los habitantes de los paraísos? La gente respondió; “Si” ‘Abd Al-lah ibn ‘Umar dijo, ‘En los cielos, el hombre más amado es ese Hashimita que acaba de pasar cerca de nosotros. No me habla desde la batalla de Siffin. Si me perdona, es más valioso para mi que una hueste de camellos rojos’”[22]
  4. Yabir ibn ‘Abd Al-lah Ansari dijo: “Aquel que desee echar un vistazo a los habitantes del paraíso debe mirar a al-Husain (a.s.) porque escuché que el Santo Profeta (P) solía decirle esto a la gente”.[23]
  5. ‘Umar Ibn Jattab se dirigió al Imam al-Husain (a.s.) de esta forma: “Lo que reina sobre nuestras cabezas (el Islam) fue hecho por ustedes la Gente de La Casa del Profeta (Ahlulbayt)”[24]
  6. Ha sido registrado que “’Abd Al-lah ibn ‘Abbas sostenía las riendas de los caballos de Imam al-Hasan e Imam al-Husain (a.s.). Algunos se quejaron por esto. Le dijeron que era mayor que estos dos, que no quedaba bien que sostuviera las riendas de sus caballos. Ibn ‘Abbas respondió: “Estos dos son los hijos del Santo Profeta. ¿Acaso no me representa prosperidad sostener las riendas de sus caballos?”[25]

Imam al-Husain (a.s.) en palabras de los Tabi’in[26]

  1. Mu’awiyah le dijo a ‘Abd Al-lah ibn Ya’far: “Eres el Jefe de Bani Hashim”, ‘Abd Al-lah le contestó, “Los Jefes de Bani Hashim son al-Hasan y al-Husain (a.s.)”.[27]

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[1] Al-Isti’ab, vol. 1, pág. 143.

[2] Akhbar al-Duwal wa Azar al-Awwal, pág. 107

[3] Tazkirah al-Khawass, pág. 232.

[4] Al-‘Aqd al-Farid, vol. 2. Pág. 220.

[5] Al-Fussul Al-Muhimmah, pág. 183

[6] Rabi’al Abrar, pág. 220.

[7] Sifat as-Safwah, vol 1, pág. 321; Usd al-Ghabah, vol. 3, pág. 20, Edición Egipcia

[8] Al-Isti’ab, vol. 1, pág. 393

[9] Tarikh Tabari, vol. 5, pág. 421

[10] Zarandi, Nazm Durar al-Samtayn, pág. 209

[11] Surat Ale-Imarn 3: 134

[12] Hadram, Wasilah al-Ma’lal, pág. 183

[13] Sahih Bujari, vol. 5, pág. 33, El Libro (kitab) de Las Virtudes de los Sahabah (Compañeros), Sección (Bab) sobre el Manaqib de al-Hasan y al-Husayn (Las virtudes de al-Hasan y al-Husayn).

[14] Al-hakim al-Nayshapuri, Al-Mustadrak ‘alal-Sahihayn, vol. 3, pág. 166

[15] Ibíd., pág. 167

[16] Al-Tirmidi, Sunan, vol. 5, pág. 323, no. 3861

[18] Mayma’ al-Zawa’id, vol. 9, pág. 201

[19] Al-Hakim al Nayshapuri, Al-Mustadrak ‘ala al-Sahihayn, vol. 3, pág. 177

[20] Dhakha’ir al-‘Uqba, pág. 126

[21] Kanz al-‘Ummal, vol.pág. 110; USd al-Ghabah, vol. 2, pág. 21

[22] Usd al-Ghabah, vol. 2, pág. 5

[23] Zarandi, Nazm Durar al-Samtayn, pág. 208; Al-Bidayah wal al-Nihayah, vol. 8, pág. 225

[24] Mayma’ al-Zawa’id, vol. 9, pág. 187

[25] Al-Isabah, vol. 1, pág. 333

[26] Aquellos que no conocieron al Profeta Muhammad (P) pero si a sus compañeros.

[27] Al-Hasan ibn ‘Ali (a.s.), Kamil Sulayman, pág. 173

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