La cualidad de las enseñanzas del sagrado Corán (III)

La interpretación del Sagrado Corán y su desarrollo o evolución

Por: ‘Al.lamah Tabataba’i

LA INTERPRETACIÓN DE LAS PALABRAS Y FRASES DEL CORÁN, SU PRESENTACIÓN y SU DESARROLLO O EVOLUCIÓN

La interpretación del Corán y sus términos y frases comenzó en la época misma de su revelación y el Profeta mismo fue encargado de enseñar el Libro, y explicar los significados y propósitos de sus versículos. Dice Dios Altísimo:

وَأَنزَلْنَآ إِلَيْكَ الذِّكْرَ لِتُبَيِّنَ لِلنَّاسِ مَا نُزِّلَ إِلَيْهِمْ

 “Y te revelamos la Advertencia (el Corán) para que clarifiques (expliques claramente) a la gente lo que se les ha revelado”. (16:44). Y en otro pasaje:

هُوَ الَّذِي بَعَثَ فِي الأُمِّيِّينَ رَسُولاً مِنْهُمْ يَتْلُواْ عَلَيْهِمْ ءَايَاتِهِ وَيُزَكِّيهِمْ وَيُعَلِّمُهُمُ الْكِتَابَ وَالْحِكْمَةَ

“El (Dios) fue quien suscitó entre los iletrados (los gentiles, los árabes que no poseían Escritura ni tradición revelada) a un Mensajero de entre ellos mismos que les recita Sus versículos, los purifica y les enseña el Libro (el Corán) y la Sabiduría.” (62:2)

En época del Profeta (BPD) se encomendó a cierto número de personas la tarea de leer, preservar y memorizar el Corán, quienes fueron llamados “los recitadores”. Después de su muerte sus compañeros, y después de éstos otros musulmanes, se abocaron a comentar e interpretar el Sagrado Corán tal como lo hacen actualmente.[1]

LA CIENCIA DE LA INTERPRETACIÓN Y LOS GRUPOS DE COMENTADORES

 Después que el Profeta (BPD) partiera hacia El Elevadísimo, algunos de sus compañeros como 'Ubaii Ibn Ka‘b, ‘‘Abdul.lah Ibn Mas'ud, Yábir Ibn ‘‘Abdul.lah, Abu Sa'id Al-Judri, ‘‘Abdul.lah Ibn Zubair, ‘‘Abdul.lah Ibn 'Umar, Anas, Abu Hurairah, Abu Musa Ash'ari y el más famoso de todos (en esta tarea): ‘‘Abdul.lah Ibn Abbás, se ocuparon de los comentarios.

Su método de comentario fue citar, en forma de tradiciones confiables[2], lo que habían escuchado decir al Profeta (BPD) acerca de los significados de los versículos. Tales tradiciones suman alrededor de 240. La fiabilidad y confiabilidad de muchas de ellas no es lo suficientemente fuerte, y los textos de algunas han sido repudiados (por inconsistencias evidentes). Algunas veces el comentario es dado (por el compañero que transmite la tradición) sin atribuirlo al Profeta (BPD)- lo que sugiere que puede ser suyo y no del Mensajero de Dios (BPD).

 Los comentadores posteriores de la escuela sunnita incluyeron este último tipo de comentarios entre las tradiciones proféticas porque, dijeron, los compañeros han aprendido el Corán revelado al Profeta (BPD) y es inverosímil que dieran sus propias opiniones.

No dan sin embargo ningún fundamento válido para tal creencia, además del hecho de que la mayoría de estas tradiciones son del tipo en las que refieren la causa de la revelación de los versículos y sus anécdotas históricas. Más aún, entre estas tradiciones de los compañeros se encuentran manifestaciones de judíos eruditos que se habían convertido al Islam, como Ka‘b Al-Ahbâr y otros, que carecen de evidencia cierta (en su validez, por introducir elementos nuevos).

 Por otra parte, Ibn Abbâs utilizó a menudo la poesía para dar el significado de los versículos (lo cual no era costumbre del Profeta, e indica al menos elaboración de su parte). En las narraciones de Ibn Abbâs citadas en las cuestiones de Nâfi Ibn Arzag, las respuestas a más de 200 preguntas están redactadas en poesía. Suiûti, en su “Itqân”[3] cita 190 de tales cuestiones. Y desde ya que tales narraciones no puede decirse que pertenezcan a las tradiciones proféticas, ni tampoco puede ser negado en ellas la parcialidad de opinión de los compañeros. Los comentadores han considerado a los compañeros como el grupo de primer orden (entre los comentadores del Corán).

 El segundo grupo lo constituyeron los “tabi'ún” (lit.: seguidores, se refiere a la generación siguiente a la de los compañeros directos o discípulos del Profeta), que fueron discípulos de los compañeros, como Muyáhid[4], Sa'íd Ibn Yubair, Akramah, Dahhak, Hasan Al-Basri, 'Ata Ibn Abi Ribah, 'Ata Ibn Abi Muslim, Abu Al-'Aliiah, Muhammad Ibn Ka‘b Al-Qurtí, Qutadah, 'Atiiah, Zaid Ibn Aslam y Tauus Al-Iamaní.

 El tercer grupo lo constituyen los discípulos del segundo, como Rabi Ibn Anas, Abdur-Rahmán Ibn Zaid[5], Abu Salih Al-Kalbí (genealogista y comentador del siglo II de la Hégira) y otros como ellos.

 El método seguido por los “tabi'ún” (segundo grupo) fue interpretar los versículos en la forma de tradiciones del Profeta (BPD) y sus compañeros, y algunas veces explicaban el significado sin referido a ninguna autoridad anterior (ni del Profeta ni de sus compañeros). Si dieron una opinión personal, los comentadores posteriores la trataron igual que a las tradiciones proféticas, llamándolos 'hadices discontinuos’[6].

El cuarto grupo lo constituyen los primeros compiladores de la ciencia del “Tafsír” (interpretación Coránica), tales como Sufián Ibn 'Uiinah[7], Vahi' Ibn Yarah, Shu'bah Ibn Hayyay, Abd Ibn Hamid y otros. De este grupo es también Muhammad Ibn Yarír At-Tabari[8], autor de un famoso comentario.

 El método seguido por este grupo fue también el de citar las opiniones de los compañeros y los seguidores sin explicaciones y sin expresar puntos de vista independientes, excepto en el caso de Yarír, el último recién citado, que a veces da preferencia a ciertas opiniones (hadices de los compañeros) sobre otras. Con este grupo comienzan los grupos de comentadores (mufassirún) postreros.

 El quinto grupo lo constituyen aquellos que compilaron las tradiciones omitiendo sus referencias (cadenas de transmisión hasta el Profeta), juntando dichos y opiniones (sin distinguir). Dijo el destacado sabio sunnita As-Suiúti[9] que la confusión en el orden de los comentarios comenzó en este punto, y que muchas opiniones en tales exégesis han sido atribuidas a los compañeros y los seguidores sin prestar atención a la validez y corrección de la cita, y sin distinguir la evidencia, provocándose mucha confusión e incertidumbre en su validez.

 A una persona que analice con cuidado tales tradiciones de comentarios Coránicos no le cabrá duda de que hay mucha innovación en ellas. Verá que se atribuyen opiniones contradictorias a una misma fuente, sean compañeros o seguidores, y comprobará que hay muchos relatos entre ellas que son claramente falsos. Incluso los casos de abrogantes y abrogados que no se corresponden con la forma de los versículos no son pocos. Por esto fue que el Imam Ahmad Ibn Hanbal (que vivió antes de la aparición de este grupo) dijo: “Tres cosas carecen de fundamento firme: Magazi, Malahim y las tradiciones de comentario (Coránico)”. Y se cita también del Imam Ash-Shafi'i que dijo que sólo 100 de las tradiciones de Ibn Abbâs (sobre comentarios Coránicos) son correctas (firmes y seguras).

El sexto grupo fue el que surgió luego de la aparición de distintas ramas del conocimiento y su madurez en el Islam y cada especialista encaró su comentario según el campo de su interés. Por ejemplo, un gramático lo estudió según la sintaxis, como Zayyay, Al-Uahidi y Abu Haián Al-Andalusí[10]; los especialistas en retórica lo analizaron según la elocuencia de su lenguaje, tales como Zamajshari en su obra Kashshâf[11]; los “mutakallimún” (metafísicos y filَsofos) lo estudiaron según su especialidad, como es el caso del Imam Fajr Râzi en su voluminoso comentario[12] “Mafatíh Al-Gaib” (“Las claves de lo oculto”). Un sufí (gnóstico y místico) lo estudió según su perspectiva, como Ibn Arabi y Abdur-Razzaq Al-Kashani en sus comentarios[13]. Un I1arrador de tradiciones proféticas, a través de estos mismos hadices, como Ahmad Ibn Muhammad Ibn Ibrahim Az-Za'labi en su comentario “Za'labí,[14]. Un faqíh (especialista en la ley islámica) a través del fiqh (ley o jurisprudencia islámica), tal como Muhammad Ibn Ahmad Ibn Abu Bakr Al-Qurtubí[15] en su obra; y muchos otros en comentarios variados que se enfocan desde distintas ramas de las ciencias islámicas al mismo tiempo como “Ruh Al-Baián” (“Espíritu de la evidencia”)[16], “Ruh Al-Ma'ani” (“Espíritu de los significados,,)[17] y el comentario de An-Nishaburi llamado “Garaíb Al-Qurán[18].

El servicio que prestó este último grupo a la ciencia del comentario Coránico fue el de sacarla del estancamiento en que había caído con los grupos anteriores para hacerla entrar en una etapa de discusión, aunque para ser justos debe decirse que en muchas de tales discusiones explicativas, se impusieron sobre el Corán criterios (u opiniones) de índole científica y los versículos no se estudiaron según sus propios contextos.

EL MÉTODO DE LOS COMENTADORES DE LA ESCUELA SHI‘ITA Y SUS GRUPOS

Los grupos hasta aquí mencionados pertenecían a las escuelas sunnitas, cuya base fue un método especial de comentario adoptado desde el comienzo, consistente en la comparación de narraciones proféticas con las afirmaciones de los compañeros y los seguidores. La expresión de opiniones condujo a aprobar estas narraciones como parte del “iytihád” (esfuerzo u opinión intelectual) aunque opuesto al texto. No obstante se evidenciaron luego las contradicciones, inconsistencias y agregados en ellas, y ello condujo a los comentadores del sexto grupo a imponer sus propios puntos de vista.

 El método adoptado por la escuela Shi‘itas en la interpretación del Corán es diferente y en consecuencia la clasificación de los comentadores toma otra forma.

 Los Shi‘itas consideran que la palabra del Profeta (BPD), como lo indica el texto mismo del Corán, constituye una base adecuada para la interpretación de los versículos Coránicos. En cambio no aceptan la validez de las afirmaciones de los compañeros, los seguidores y otros musulmanes, con excepción de las tradiciones firmes de los Imames (P) de la descendencia profética que se aceptan luego de las del Profeta (BPD). Esto último basado en la tradición de Az-Zaqalain anteriormente citada. Sobre estas bases los comentadores de la escuela Shi‘itas se clasifican en los grupos que a continuación se indican.

 El primer grupo lo constituyen los que narraron tradiciones (hadices) con comentarios Coránicos del Profeta (BPD) y los Imames de su Casa (P), y los compilaron en sus obras de una manera irregular y desordenada, como Zurârah[19], Muhammad Ibn Muslim, Ma'ruf, Yarír, etc.

 El segundo grupo lo constituyeron quienes escribieron los primeros comentarios como Furât Ibn Ibrahim AI-Kufí[20] y Abu Hamzah Zumâlí, 'Aiiashi, '‘Alí ibn Ibrahim Al-Qummi y An-Nu'maní. Este grupo se asemeja en su método de comentario al del cuarto grupo de las escuelas sunnitas, pues tomaron las narraciones del primer grupo y las transmitieron ordenadas y depuradas en sus libros sin emitir opiniones propias, ateniéndose sólo al texto.

Dado que el período en que se podía acceder (para la consulta directa) a los Imames (P) se extendió cerca de 300 años, estos dos grupos no observan un orden cronológico riguroso y se entremezclan. También fueron pocos los que compilaron tradiciones sin hacer referencia (a su origen). A este respecto puede mencionarse el comentario de Al-Aiiashi como ejemplo en el cual un discípulo suyo suprimió (en una obra propia) las referencias (cadenas de transmisión) de los hadices de su obra, y finalmente este libro reemplazó al del mismo Al-Aiiashi, su maestro [21].

 El tercer grupo incluye a comentadores de variadas ramas de la ciencia, como Sharif Ar-Radi[22] con su comentario literario; el Sheij At-Tusi[23] con su comentario metafísico; Sadr Ad-Din Shirazi[24] con sus exégesis filosóficas; Al-Maibadi AI-Kunabadi con su comentario gnóstico-místico; el Sheij 'Abdul ‘Alí Huuaizí[25], el Saied Hashimi Al-Bahraní y Faid Al-Kashani en sus comentarios “Nur Az-Zaqalaîn”, “Al-Burhán” y “As-Sâfi” respectivamente; junto con otros como el Sheij Al·Tabarsí[26] en su comentario “Mayma' Al-Baián “, el que se encara según variadas disciplinas como la gramática, elocuencia, recitación, metafísica, tradiciones y otras.

¿CÓMO SE PRESTA EL MISMO CORÁN A LA INTERPRETACIÓN?

La respuesta a esta cuestión resulta evidente de los parágrafos previos donde se establece que el Corán es un libro universal y eterno, que se dirige a todos los seres humanos, guiándolos a sus objetivos, que se ocupa de discutir y razonar todo, y que se presenta a sí mismo como una luz brillante que todo lo explica e ilumina. Tal ente no tiene necesidad de otra cosa (exterior a él). En cuanto a la razón por la cual el Corán no pudo ser la palabra de un ser humano, dice:

أَفَلا يَتَدَبَّرُونَ الْقُرْءَانَ وَلَوْ كَانَ مِنْ عِندِ غَيْرِ اللَّهِ لَوَجَدُوا فِيهِ اخْتِلاَفاً كَثِيراً

“¿Es que no reflexionan sobre el Corán? Si proviniera de otro que Dios encontrarían sin duda en él muchas discrepancias.”(4:82)

Porque si una persona opuesta al Corán encuentra una discrepancia, cuya respuesta no puede encontrarse en las mismas palabras del Libro, existen otros caminos para resolver el problema, tal como consultar las tradiciones del Profeta, ya que tal crítico no puede -sin ninguna evidencia del Corán- ofrecer su propia opinión. Desde luego una persona que no tiene fe en la honestidad, impecabilidad y veracidad de las palabras del Profeta (BPD) no quedará tampoco convencido. Por consiguiente la eliminación de las diferencias sólo es posible en el caso de una persona que tiene esa fe en los dichos del Profeta (BPD). Pero el versículo recién citado se dirige a aquellos que se oponían a él (el Profeta, pues lo acusaban de haber escrito el Corán él mismo) y que, desde luego, no tienen fe en su misión profética, y sus palabras, sin el apoyo del Corán, no son aceptables para ellos.

Por otra parte, el mismo Corán valida el dicho e interpretación del Profeta (BPD), quien a su vez valida las manifestaciones e interpretaciones dadas por la Gente de su Casa (P) o Imames de su descendencia.

La conclusión de estas dos afirmaciones preliminares es que algunos versículos del Sagrado Corán pueden ser explicados por medio de otros, y que la posición ante el Libro del Profeta (BPD) y los Imames (P) de su descendencia es el de maestros impecables que no erran en sus enseñanzas. De esta forma su comentario no será naturalmente opuesto al comentario que se realiza por la comparación entre sí de los versículos.

CONCLUSIÓN

 La conclusión que se puede extraer de esta sección es que la verdadera exégesis o interpretación del Corán es aquella que resulta de la reflexión sobre los versículos y el apoyo confirmatorio de los versículos relacionados. En otras palabras, hay tres métodos para interpretar los versículos Coránicos, a saber:

1. -Interpretar el versículo con la ayuda de datos científicos y no científicos de que disponemos.

2. -Interpretarlos con la ayuda de las tradiciones (hadices) a él referidos y correspondientes al Profeta (BPD) y los Imames (P).

3.-Interpretarlos por medio de la meditación y afirmando el significado mediante la comparación con todos los versículos relacionados así como con las tradiciones respectivas.

 La tercera alternativa es la que se ha inferido en este capítulo y es el camino indicado por el Profeta (BPD) y su Descendencia en sus enseñanzas[27]. El Profeta (BPD) dijo: “Verdaderamente algunos versículos confirman otros”.

Este último punto deja en claro que este método de interpretación del Corán es diferente de aquél a que se refiere la famosa tradición profética que dice: “Quien interpreta el Corán siguiendo su propia opinión se ha procurado un lugar en el Fuego infernal “[28], pues, en la aplicación correcta de este sistema, el Corán es interpretado con la ayuda del mismo Corán y no por el veredicto del comentador.

De los tres métodos de interpretación arriba mencionados, el primero no es confiable y es, de hecho, una explicación personal, excepto cuando coincide con el tercero. El segundo método fue el utilizado por los comentadores en los comienzos del Islam y fue el prevaleciente durante muchos siglos (como se mencionó en los parágrafos previos), y aún hoyes el empleado por los especialistas en tradiciones sunnitas o Shi‘itas.

Este método, que tiene un uso limitado, no puede satisfacer los cientos de miles de interrogantes científicos y no científicos que se originan en los más de 6000 versículos Coránicos ¿Cómo y por qué medios pueden resolverse estas dificultades¿ ?Debemos referimos a las tradiciones (hadices)? Y en este último caso, ¿qué hacer si las tradiciones proféticas (relativas a la exégesis Coránica) entre los sunnitas suman menos de 2.50? Además, muchas de ellas son débiles en su cadena de transmisión y otras reprobables (por su falsedad manifiesta). Es cierto que las tradiciones de los Imames (P.) de la descendencia profética aceptadas por los Shi‘itas suman varios miles, siendo confiables un gran número de ellas, pero no obstante tal número sigue siendo insuficiente para el infinito número de cuestiones que plantea la interpretación Coránica. Más aún, hay muchos versículos Coránicos (la mayoría) acerca de los cuales no se registra ninguna tradición específica o general.

¿Debe uno referirse a los versículos relacionados en el caso de tales dificultades? No obstante ello no está permitido en este método. ¿O debemos abstenemos de la discusión e ignorar en estos casos las cuestiones? Y en este último caso  ¿Qué significado tienen estos pasajes del Libro?:

وَنَزَّلْنَا عَلَيْكَ الْكِتَابَ تِبْيَاناً لِكُلِّ شَيْءٍ

“ Te hemos revelado el Libro (el Corán) como explicación de todo, como dirección 'y misericordia...”(16:89)

كِتَابٌ أَنزَلْنَاهُ اِلَيْكَ مُبَارَكٌ لِيَدَّبَّرُوا ءَايَاتِهِ وَلِيَتَذَكَّرَ اُوْلُواْ الأَلْبَابِ

“Un Libro que te hemos revelado, bendito, para que mediten en sus versículos y los dotados de intelecto se dejen persuadir (38:29) .

أَفَلَمْ يَدَّبَّرُوا الْقَوْلَ أَمْ جَآءَهُم مَّا لَمْ يَأْتِ ءَابَآءَهُمُ الاَوَّلِينَ

“ ¿Es que no reflexionan en lo que se dice (en el Corán), para ver si han recibido lo que sus antepasados recibieron (23:68) ? “

Existen además muy firmes tradiciones del Profeta (BPD) y los Imames (P.) que aconsejan a la gente el recurrir al Corán ante las dificultades. ¿Qué significado tiene entonces el consejo? Según la opinión precedente, la reflexión sobre el propio Corán, que es una obligación universal para muchos de sus versículos, no sería aplicable.

Más aún, de una manera general en las tradiciones del Profeta (BPD), y especial en narraciones reiteradas del Profeta y los Imames de su Descendencia, se establece como un firme deber el comparar los hadices con el Libro de Dios (el(Ver la continuación en archivo pdf)

Fuente: El Corán en el Islam

Editorial Elhame Shargh

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[1] “Masdur As-Sabiq”, vol. 1, pág. 11, “Las tradiciones sobre las virtudes del quinto Imam (P)”.

[2] El final del “ltqán” de Al-Suiûti, impreso en el Cairo, 1370 de la Hégira (d. H.)

[3] lb ídem , pág. 120-133

[4] Muyáhid fue un famoso comentador del Corán que murió alrededor del año 100 o 103 después de la Hégira (d. H) (Cfr. “Tahdhib Al-Asma Lin-Naui”). Sa'id ibn Yubair, un discípulo de Ibn Abbâs, fue martirizado a manos de Al-Hayyay en el año 94 d. H 'Akramah, un protegido de Ibn Abbás y de Sa'id Ibn Yubair, murió en el 104 d. H Dahhak fue discípulo de Akramah. Hasan Al-Basri, comentador del Corán y místico, murió en el año 110 d. H 'Ata Ibn Abi Muslim, se encuentra entre los seguidores (tabi'ún: la generación siguiente a los compañeros del Profeta) más importantes, y en el número de los discípulos de Ibn Yubair y de Akramah, y murió en el año 133 dH. 'Ata Ibn Abi Ribah, jurista y famoso comentador del Corán fue discípulo de Ibn Abbás, murió en el año 115 después de la Hégira. Muhammad Ibn Ka'b Al-Qurtubí se encuentra entre los famosos comentadores del Sagrado Corán y era descendiente de un judío de la tribu de Quraizah que vivió en el siglo I d. H Qutadah, un ciego, fue de los principales comentadores del Corán, discípulo de Hasan Al-Basri y también de Akramah, quien murió en el año 117 d. H 'Atiiah narró de Ibn Abbás (tradiciones). Zaid Ibn Aslam, un esclavo liberado que pertenecía a Umar Ibn Al-Jattab, fue un experto en la ley islámica y comentador del Córán, que murió en el año 136 d.H. Tauus Al-Iamaní, fue de los sabios de su época, y era discípulo de Ibn Abbâs. Murió en el año 106 d. H

[5] Abdur-Rahmán Ibn Zaid, hijo de Zaid Ibn Aslam, se contó entre los sabios en los comentarios del Corán.

[6] Se llama tradición discontinua (al-Mauqufah) a aquella en la cual el primer narrador, el que escuchó el dicho del Profeta (BPD) o de los Imames (P), no es mencionado por quienes la transmiten posteriormente.

[7] Sufián Ibn 'Uiinah Al-Makkí, que fue del segundo grupo de los seguidores y se contó entre los sabios de los comentarios del Corán, murió en el año 198 d. H Uaki' Ibn Yaráh Al-Kufí, que perteneció al segundo grupo de los seguidores y comentadores del Corán, murió en el año 197 d. H. Shu'bah Ibn Hayyay Al-Basri también del segundo grupo de seguidores, fue del número de los comentadores famosos. Murió en el 160 d. H. Abdul Hamid, autor de un comentario, vivió en el siglo II d. H y formaba parte también del segundo grupo.

[8] Ibn Yarír At-Tabari (Muhammad Ibn Yarír Iazíd) pertenecía a los hombres instruídos de los árabes sunnitas y murió en el 310 d. H.

[9] “1tqán” de Suiuti, vol. 2, pág. 190.

[10] Az-Zayyáy fue un estudioso de la gramática que murió en el 310 d.H. Uahidí fue un especialista en sintaxis que murió en el 468 d. H. Abu Haiián Al-Andalusí fue un especialista en sintaxis, comentador y recitador del Corán que murió en 745 d. H. en Egipto.

[11] Az-Zamajshari, especialista en literatura, autor del “Tafsír Al-Kashaf”, murió en el 538 d. H.

[12] El Imam Fajr Ad-Din Ar-Razi, metafísico y comentador famoso, autor del tafsír “Mafátíhu-I-Gaib”, murió en el 606 d. H.

[13] Abdur-Razzaq Al-Kashani, del número de los famosos sabios del gnosticismo que murió en el siglo VIII d. H.

[14] Ahmad Ibn Muhammad ibn Ibrahim Az-Za'labi, autor de un comentario famoso del mismo nombre, murió en 426 0427 d. H.

[15] Muhammad Ibn Ahmad Ibn Abu Bakr Al-Qurtubi, muertos en 668 d. H.

[16] Escrito por el Sheij Isma'il Haqqí, muerto en 1137 d. H.

[17] Escrito por Shahabud-Din Mahmud Al-Alusi Al-Bagdadí”, muerto en 1270 d. H.

[18] Titulado “Gara'ib Al-Qurán”, escrito por Nizam Ad-Din Rasan Al-Qummi An-Nishaburi quien murió en 728 d. H.

[19] Zurarah y Muhammad Ibn Muslim fueron ambos juristas shi'itas y fueron compañeros destacados del Quinto y Sexto Imames. Ma'rúf y Yarír fueron ambos compañeros destacados del sexto Imam.

[20] Furát Ibn Ibrahim Al-Kufi, autor de un comentario, fue de los maestros de Alí Ibn Ibrahim Al-Qummí. Abu Hamzah Az-Zumali fue del número de los destacados juristas shi'itas Y compañeros de los Imames Al-Bayyad y Al-Bâqir (P.).

[21] Al-'Aiiashi, Muhammad Ibn Mas'úd Al-Kufi As-Samarqandi, es de los principales sabios imamitas que vivieron en la segunda mitad del siglo III d.H. Alí Ibn Ibrahim Al-Qummi de los maestros de las tradiciones shi'itas, perteneciente a finales del siglo III y comienzo del siglo IV d.H. Al-Nu'mani, Muhammad ibn Ibrahim, de los destacados sabios imámitas, y fue discípulo de Al-Kulaini. Es de principios del siglo IV d. H.

[22] Ash-Sharíf Ar-Radi, Muhammad Ibn Al-Husain Al-Musauui, de los famosos sabios imámitas, el más sabio de la gente de su época en poesía y literatura, compilador de la obra “Nahyul-Balaga”. Murió en el 404 o 406 d. H.

[23] Sheij At-Taifah, Muhammad Ibn Al-Rasan At-Tusi, de los más grandes sabios imamitas. Autor de las obras “At-Tahdhib” y “Al-Istibsár”, que son dos de las cuatro fuentes principales de tradiciones de la shi'a. Murió en 460 d. H.

[24] Sadr Al-Mutaallihin, Muhammad Ibn Ibrahim Al-Shirazi, el famoso filósofo, autor del libro “Asrár Al-Aiát” , Y de “Maymaut-Tafásír”. Murió en 1050 d. H.

[25] Sheij Abdul Alí Al-Huaizí Al-Bhirazi, autor del Libro “Nur Az-Ziqlain”, en cinco volúmenes. Murió en el 1112 d. H.

[26] Fadl Ibn Hasan At-Tabarsi, de los principales sabios imámitas, autor de “Maymu' Al-Baián” en diez volúmenes. Murió en 548 d. H.

[27] Ver el comienzo del tafsír de Al-'Aiiashi, Tafsír As-Sâfi, Al-Burhán y Bihár Al-Anuár.

[28] Op. cit., “Bihár Al-Anuár”, vol. 1, p. 137, capítulo sobre “Ijtiláf Al-Ajbár”.

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