La personalidad de la mujer, su creación, aptitudes y felicidad, desde la perspectiva islámica (I)

Autor: Mahdi Mahrizi

El tema de la personalidad de la mujer juega un papel trascendental en el reconocimiento de la mujer en cada credo, religión y cada tendencia de pensamiento; puede a través del retrato que muestra del rol de la mujer, dar su opinión y exponer su postura con respecto a los asuntos relacionados con ella. En otras palabras, todos los otros temas como: los derechos de la mujer, participación social de la mujer, perfecciones morales, velo y adorno, son relevantes y están correlacionados con los aspectos del carácter de ésta. 

Por lo tanto, es necesario llevar a cabo también estudios e investigaciones sobre los asuntos de la mujer desde la perspectiva del Islam. Además, es evidente que mostrar la visión del Islam, con respecto a la mujer, por una parte debe ser compatible con las fuentes religiosas incontrovertibles; y por la otra, debe estar de acuerdo y corresponder a las conclusiones, necesidades y efectos de estas teorías. De lo contrario, este tema sería ineficaz para ser una fuente de autoridad y una base de inferencia.

Nuestra visión es que desde la perspectiva islámica, la mujer es un ser humano, la cual tiene todas las facultades de desarrollo, está desprovista de cualquier defecto o falla en la esencia de su ser. Posee todos los factores de perfección y desarrollo, al igual que el hombre, además tiene un carácter independiente y no podría ser considerada como un parásito de los demás. Es así como, clasificar las criaturas en machos y hembras es de hecho una ley general en este mundo material.

Allah (Dios) ha jurado por esta realidad en Su Sagrado Libro:

“Y por Quien ha creado al varón y a la hembra” (92:3)

Es así como, macho y hembra no son en verdad características peculiares para los seres humanos sino que son una forma de existencia de todos los seres. Por lo tanto, esta condición no puede ser considerada como un defecto o perjuicio, y ésta misma es también aplicada respecto al género humano. Dicha inferencia religiosa puede aplicarse a la mujer en muchos aspectos y sentidos.

El Sagrado Corán

El Corán es en verdad la fuente más importante para conocer la religión porque es un libro indemne y correcto, con el cual otros textos y fuentes deben ser medidos, juzgados y aceptados sólo cuando resulten ser compatibles con él. Para familiarizarse con la visión Coránica respecto al carácter de la mujer, realizaré seis preguntas cuyas respuestas dadas en este Libro Divino mostrarán la verdadera personalidad de la mujer, estructurándose de la siguiente manera:

La Creación del hombre y de la mujer

  • La creación del primer hombre y de la primera mujer ha sido descrita en forma de historia en muchos versículos del Corán. Primero Allah ha informado a los ángeles que Él tenía la intención de colocar un vicegerente en la tierra:

“Y cuando tu señor dijo a los ángeles: En verdad pondré en la tierra un sucesor (…)” (2:30)

  • En otros versículos en la sura de al-Ĥijr, Allah dice a los ángeles:

“Y (recuerda) cuando tu Señor dijo a los ángeles: En verdad crearé a un ser humano de barro seco procedente de un lodo negro y maloliente. Cuando lo haya terminado y sople en él de mi espíritu, caed prosternados ante él.” (15:28-29)

  • Luego Allah enseñó todos los nombres a Adán concluyendo un contrato con él:

“Y enseñó a Adán el nombre de todos los seres (…)” (2:30)

“Anteriormente, habíamos aceptado una promesa de Adán pero el olvidó y no encontramos en él firmeza” (20:115)

  • En otro lugar Allah dice:

“¿Acaso no se os aconsejó que: ¡Oh hijos de Adán! Que no adoraseis a Satanás? ” (36:60)

  • Después de que Adán y su esposa vivieron en el paraíso.

“Dijimos: ¡Oh Adán! Habitad tú y tu pareja en el jardín (…)” (2:34)

Luego la incitación de Satanás empieza cuando tentó a Adán y a su esposa Eva. Él juró falsamente para seducirlos, para que cometieran ese desliz, engañándoles para que comieran del árbol prohibido y ocasionando que se desviaran del Paraíso.

En el Sagrado Corán dice:

“Dijimos: ¡Oh Adán! Habitad tú y tu pareja en el Jardín y comed ambos de él cuanto y donde queráis, pero no os acerquéis a este árbol, pues entonces seríais de los transgresores. Pero Satanás les engañó a ambos y les sacó de aquello en lo que estaban. Y dijimos: ¡Descended! Seréis enemigos unos de otros. La tierra será para vosotros una morada y lugar de disfrute por un tiempo.” (2:35-36)

  • Allí la rebelión y la desobediencia sólo podían ser cometidas por Adán:

“Adán desobedeció a su Señor y se extravió” (20:121)

  • En este estado, Adán y su esposa empezaron a disculparse por sus faltas, ante el Todopoderoso Allah, confesando su mala acción, buscando el perdón y misericordia de Dios.

“Ambos dijeron: ¡Señor nuestro! Hemos oprimido a nuestra propia alma y si Tú no nos perdonas y tienes clemencia de nosotros, seremos sin duda de los extraviados” (7:23)

“Entonces, recibió Adán de su Señor palabras y Dios lo perdonó. En verdad Él es el Perdonador, el Misericordiosísimo con los creyentes.” (2:37)

Reflexionando sobre esta historia y los fragmentos citados, podemos llegar a la conclusión de que no hay diferencia o distinción, enunciada en el Corán, entre hombre y mujer. Entonces, sería incorrecto atribuir solamente al hombre todas las características de fortaleza, y a la mujer las de debilidad y deficiencia, puesto que el Corán utiliza la expresión Adán o hijos de Adán para ambos géneros y para referirse a la humanidad en general.

Por último, con respecto a la vicegerencia y sucesión, insuflando el Espíritu de Dios, prosternación en obediencia por parte de los ángeles, enseñanza de los nombres, susurro del mal de Satanás, rebelión, y desobediencia, pacto y contrato, selección y escogencia, recibimiento de palabras, material de la creación; hombre y mujer son iguales.

Creación de la mujer a partir del hombre

Cuando se leen algunos versículos coránicos podemos deducir que Allah creó a la mujer a partir del hombre y, esto puede llegar a ser considerado como un tipo de deficiencia en la mujer.

Los versículos son los siguientes:

  • “¡Oh gentes! ¡Temed a vuestro Señor, que os creó de una sola alma y que creó de ella a su pareja y que, a partir de ambos, ha hecho surgir hombres y mujeres en abundancia! (...) “. (4:1)
  • “Él es Quien os creó a partir de una sola alma, de la que hizo a su pareja (…)” (7:189)
  • “Él os ha creado de una sola alma, luego ha hecho de ella a su pareja” (39:6)
  • “Y entre Sus señales está el haber creado de vosotros mismos parejas (…)” (30:21)
  • “Y Dios ha dado esposas de vuestra misma especie y os ha dado, de vuestra esposas, hijos y nietos (…)”(16:72)
  • “El Originador de los Cielos y la Tierra .Ha hecho parejas para vosotros de vuestras propias almas (…)”(42:11)

En los primeros tres versículos se menciona que los hombres han sido creados de una sola esencia, y de esa misma su pareja. En los siguientes tres versículos este tema aparece en plural, diciendo a todos los hombres que sus esposas han sido creadas de ellos mismos. Reflexionando y meditando sobre todos los versículos como un conjunto, en realidad indican que lo que Allah nos manifiesta, es que la esposa del hombre es su pareja, contraparte y de su ser, no es extraña para él, ni una parte de él y tampoco ha sido creada de él, o al menos de su cuerpo. Ya que si esto fuese cierto, tendría que decirse que cada mujer ha sido creada a partir de su propio marido.

Por lo tanto, los tres últimos versículos pueden ser tomados como evidencia y prueba, que permiten ampliar y aclarar el significado de los primeros versículos.

El significado aparente del verso “y de ese, Él creó su pareja” es que Allah ha creado una esposa de la misma especie del hombre, y todos los seres humanos pertenecen a dos individuos iguales y similares.

La palabra Min que significa de, en el verso es una preposición (parcial), es decir, muestra el origen de algo o una parte de ello. Este verso al igual que los otros versículos, habla del asunto de la creación de la mujer y del hombre, tal como en los siguientes fragmentos: “Y entre Sus señales está el haber creado de vosotros mismos parejas…”. “Y Dios ha dado esposas de vuestra misma especie (…)” y otros.

Según esto, lo que se dice con respecto a estas interpretaciones, este versículo quiere indicar que la mujer se deriva de Adán y es una parte de él, y de acuerdo con algunas tradiciones, una de las cuales dice que Allah ha creado la esposa de Adán de su costilla, se convierten en enunciados sin fundamento para los cuales nunca se ha establecido evidencia [1]

Este enunciado fue apoyado por Wahbah Zuhayli, un exégeta sunni, quien lo ha citado de Al-Fakhr Ar-Razi[2].

Lo que puede concluirse de este análisis es que el Corán, cuando hace un símil entre mujer y hombre, se concentra en el origen y raíz, y en que ambos pertenecen a una misma especie. Cualquier otro enunciado diferente a éste, debe dejarse a un lado. Además, existen algunas narraciones que sustenta esta conclusión, a las cuales nos vamos a referir aquí:

“Una vez le preguntaron al Imam As-Ŝadiq (a.s.):

Algunas personas dicen que Eva ha sido creada de la costilla de Adam. ¿Tú qué dices? Él respondió: “¡Allah es inocente de lo que dicen! ¿Acaso no puede Allah crear una esposa para Adam, de algo diferente a una costilla? Ha de cerrarse la puerta antes de que algunas personas malintencionadas planten cualquier duda o digan que ¡Adán se ha casado con él mismo! Que Allah decida entre nosotros y esas personas”.[3]

En otra narración dice:

“Allah ha creado a Eva con parte del barro de Adán, y similar a él.”[4]

La Filosofía de la Creación de la mujer

En dos versículos coránicos se hace referencia a un tema del cual se puede concluir una suposición: que la mujer ha sido creada para el hombre y que ella depende de él.

A continuación cito esos versículos, de los cuales, luego analizaré y explicaré su significado:

  • “Él es quien os creó de una sola alma, de la que hizo a su pareja para que viviese tranquilo con ella. Cuando él la cubrió, ella quedó embarazada con un embarazo ligero durante un tiempo. Cuando éste se hizo pesado, ambos rogaron a su Señor: si nos da un hijo sano, seremos, ciertamente, de los agradecidos.”[5]
  • “Y entre Sus señales está el haber creado de vosotros mismos parejas que para que encontréis la calma junto a ellas. Y ha puesto entre vosotros afecto y misericordia. En verdad, hay en ello señales para gente que reflexiona.”[6]

De estos versículos puede entenderse que la filosofía de la creación de la mujer es la paz y el reposo para el hombre. De hecho, la causa original de la vida es el hombre y la mujer ha sido creada para darle al hombre descanso y sosiego.

En respuesta a esto, debemos decir que esta tranquilidad y reposo no puede ser unidireccional sino que es mutua entre hombre y mujer, puesto que el amor y la compasión mencionados en el segundo versículo, son presentadas como virtudes mutuas y recíprocas. Además, el verso considera esta afinidad como uno de los signos de Allah.

En cuanto al planteamiento del segundo verso, Al.lamah At-Tabataba’i expresa:

“El significado del versículo: “Y entre Sus señales está el haber creado de vosotros mismos parejas (…)”es que Allah le ha creado de la misma especie del hombre con sus beneficios y ventajas. Cada mujer y todo hombre están dotados de genitales que se complementan entre sí, y cuando se unen se da la reproducción. Es decir, la acción de ambos órganos sexuales permite la procreación y la progenie”

Basado en esto, cada uno de ellos –hombre y mujer- tiene una deficiencia, y ésta radica en la necesidad del otro cónyuge, para que producto de su interrelación se obtenga una completa reproducción. Debido a esta necesidad e insuficiencia, cada uno se siente inclinado y se dirige hacia el otro, y cuando se da la copulación, cada uno siente calma y paz. Porque toda imperfección está ávida y ansiosa de su complemento, y cada expectante se inclina hacia lo que satisface y perfecciona su necesidad. Esto es exactamente el apetito sexual –lujuria- que está establecido dentro de ambos cónyuges[7].

¿Cómo presenta el Corán las aptitudes del hombre y de la mujer?

La segunda pregunta, cuya respuesta debe encontrarse en el Corán es: ¿Cómo son clasificadas en el Corán las aptitudes del hombre y de la mujer? ¿Todas se enuncian como exclusivas del hombre? o ¿No se menciona distinción?

Hay muchos versículos más en el Corán, que demuestran los talentos, capacidades genéticas y legislativas de los seres humanos, usando en todas partes las palabras “hombre” y “humanidad” con expresiones generales, sin excepción, en nombre de la mujer o preferencia del hombre hacia la mujer.

Con respecto a la aptitud, el Corán se refiere a los siguientes puntos:

El Espíritu Divino

El hombre tiene “en su interior “un Espíritu Divino, y su mérito no se distingue sólo en el hombre.

Cuando lo haya terminado y sople en él de Mi Espíritu, caed prosternado ante él“(15:29)

Moldeando y ordenando la Creación

“Que ciertamente Hemos creado al ser humano en la mejor condición.”(95:4)

“¡Oh humano! ¿Qué fue lo que te sedujo y apartó de tu Señor, el Generosísimo? El Cual te creó te formó y te perfeccionó (…)”     (82:6-7)

Herramientas de percepción

“Él es Quien ha creado para vosotros el oído, la vista y el intelecto, ¡Que poco agradecido sois!”(23:78)

La Naturaleza Divina

“Levanta, pues, tu rostro hacia la religión, como un buscador de la fe pura, siguiendo la naturaleza esencial en la que Dios ha creado a los seres Humanos…” (30:30)

Conciencia Moral

“Y por un alma y Quien la creó de forma armoniosa y equilibrada inspirándole lo que la corrompe y el temor que la mantiene a salvo” (91:7-8)

Poseer la confianza

“En verdad, ofrecimos el depósito a los cielos, a la tierra y a las montañas, y rehusaron cargar con él y tuvieron miedo, pero el ser humano cargó con él” (33:72)

(Ver la continuación en archivo pdf)

Fuente: MUJER;  (Un análisis desde la perspectiva islámica)

Editorial Elhame Shargh

Todos derechos reservados.

Se permite copiar citando la referencia.

www.islamoriente.com

Fundación Cultural Oriente


[1] Al-Mizan Fi Tafsir Al-Corán, vol.4 pág. 136

[2]At Tafsir Al-Munir, vol. 1, pág. 139-140

[3]Wasa’il Ash-Shi’ah, vol. 20, pág.352, Bab 28; vol. 4 pág. 258

[4] Bihar Al-Anwar, vol. 11 pág.115; vol 42

[5] Corán 7:189

[6] Corán 30:21

[7] Al-Mizan Fi Tafsir Al-Corán, vol. 16 pág. 173-174

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