Luchando contra la violencia hacia las mujeres:

Aniversario del Nacimiento de Fátima Az-Zahra (P)

Sdenka Saavedra Alfaro[1]

Referirnos aquel ser por el cual hemos venido al mundo es referirse a la vida misma, porque es el ser más sublime y perfecto que Dios ha creado en la tierra, la cual es un medio fundamental para generar vida y educar a la familia, por ende, a la sociedad y al hombre; básicamente “Ser mujer” es un tipo de valor y en la sabia creación de Dios, tanto las mujeres como los hombres poseen un lugar, una naturaleza y un rol particular, y no existe otro ser en el mundo más privilegiado y con mucho valor, por sus derechos que tiene, por el hecho de ser madre, esposa, profesional, hija; etc… que ha sido creado por Dios, lógicamente desde el punto de vista islámico; pero lo que se plantea en este pequeño escrito es que debería ser la esencia fundamental del significado exacto de la palabra Mujer desde todo punto de vista, lejos de los perjuicios sexistas machistas que reproducen el pensamiento colectivo que responde a una cultura patriarcal[2], que enarbola sobretodo la violencia.

Puesto que la definición que hemos planteado[3] no está reforzada por la instrumentalización de las identidades culturales; es decir construida desde el patriarcado una “Cultura” del ser Mujer; más al contrario el concepto que hemos propuesto define a la palabra “Mujer” relacionada con la “Fuerza”, la “Inteligencia”, el “Profesionalismo”, la “Creatividad”, la “Astucia”…todo lo contrario a lo que lo acostumbran relacionar. Y sobre todo fuera de este concepto, la Mujer debe verse así misma relacionada con estos principios, lejos de la “Debilidad”, “Delicadeza”, el “Servilismo” que le fueron impuestos por la educación y la cultura patriarcal a la cual pertenece, y de una vez por todas romper las cadenas que la atan y cambiar su forma de ver las cosas, porque la Mujer si se deja someter continuará siendo oprimida y esclava en todo sentido; pues si la mujer no se ve a ella misma libre de cualquier sometimiento, tenga la religión, la cultura, las costumbres ideológicas o pensamientos que tenga, desde todo punto de vista no cambiarán las cosas, y hoy más que nunca se debe luchar contra la discriminación, el sometimiento y obviamente todo tipo de violencia hacia la mujer.

Y es en ese sentido, que referirnos a la “Mujer” en el islam y sus derechos, es mencionar la revolución majestuosa que realizó Fátima Zahra[4] (P), la hija del Profeta Muhammad (BPD); pues como ya lo hemos señalado catorce siglos atrás cuando las mujeres no eran consideradas seres humanos y las niñas bebés eran consideradas una desgracia, hasta incluso las enterraban vivas[5], en la era preislámica[6] en una época, en una sociedad que ignoraba, despreciaba y desdeñaba a la mujer, porque sufrieron toda clase de opresión, maltrato, y al mismo tiempo fueron privadas de todos sus derechos naturales. En esta época de la ignorancia Fátima logró a través de su ejemplo de vida, la liberación de la mujer, la cual fue una gran revolución, ya que se declaró la independencia y la responsabilidad política de la mujer, ella pudo acceder a transitar su propio sendero y determinar su propio destino, se le permitió jurar lealtad al Profeta (B.P.D), para determinar el liderazgo en el país y en la sociedad política; ella con su firmeza afirmó el valor de la mujer “La señora de las mujeres del universo”, por ser un testimonio de pureza, representatividad del ideal de la mujer, su gran importancia radica en ser la transmisora de la sucesión de la familia del Profeta (B.P), fue la madre del Imam Hasan (P) y del Imam Husein (P), y esposa del primer Imam Shiia, Alí Ibn Abi Talib (P).

De ahí que la mujer tiene el derecho a tomar parte, de asistir a reuniones políticas y religiosas, al igual que sociales; aquí vemos otra evidencia de la independencia política de la mujer, por otro lado, ella posee derechos sociales, derechos jurídicos, derechos a la educación, derechos económicos como la total manutención del marido en el matrimonio, aunque ella perciba dinero; pues una de las leyes indiscutibles en el islam es que el hombre no tiene derecho sobre la propiedad o trabajo de la mujer, nunca le puede ordenar que haga un trabajo ni tomar sin su permiso el dinero que ella pudo haber ganado en algún trabajo, al respecto, el hombre y la mujer tienen igual estatus en contraste con la práctica usual en la Europa cristiana hasta comienzos del siglo XX[7]; es así que el islam ha demostrado no sólo que la mujer tiene sus propios derechos, y que el hombre debe respetar la equidad y la justicia en su caso, sino que la mujer es también la señora y la favorita de la casa y el hombre debe servirla, es decir posee demasiados derechos que el mundo de Occidente desconoce. Además, que con todo esto estamos demostrando que la Mujer es el ser más valioso que existe al cual no se le debe agredir, discriminar, maltratar, ni mucho menos violar, ni asesinar, la Mujer en el islam, como nos hace referencia Fátima Az Zahra (P) y su gran revolución, es el pilar fundamental de la sociedad, es la educadora de los hijos, forjadora del mañana, es la pieza clave de la existencia del futuro a la que en la actualidad se la está matando, torturando, violando.

Efectivamente es en ese sentido que en esta fecha en que se recuerda un nuevo aniversario de su nacimiento es que queremos nuevamente llevar a la luz esta revolución habida cuenta de los altos índices de violencia contra las mujeres en el mundo; pues se hace necesario retornar a los principios más fundamentales del ser humano: la espiritualidad, la fe y la esperanza, en interpelación a la sociedad actual, desde la célula misma que es la familia y todos los actores sociales que giran en torno a ella.

Fátima Zahra (P), nació en la Meca[8](Cinco años antes de la profecía de su padre y tres años antes de la ascensión a los cielos, el veinte de Jumada al-Aakhirah, el viernes[9]) en la casa de su madre Jadiya[10](P). Y fue educada por su padre, de acuerdo a la Shari´ah (ley islámica), con los más altos valores morales y nobleza de carácter y con una fe sincera en Dios, dejándonos en nosotros su ejemplo de vida y lucha en este mundo, pues supo enarbolar el hecho de ser mujer, mostrándonos también cómo debe actuar y comportarse una verdadera mujer musulmana, transmitiéndonos su sabiduría y su conocimiento, legándonos de los derechos que goza una mujer en el islam. Ella es la luz que alumbra a la gran familia del islam, y a todas las mujeres, ella es la gran madre de todas, ella es el ejemplo por ser la más grande mujer en la historia del islam, ella es Fátima Az-Zahra (P), la hija del Profeta (PB), una parte de él (P), la confiable de su nación, a quién más la amó y la alimentó con su talento, genio y mentalidad.

“Dios dotó a Fátima (P) con el conocimiento y la elocuencia. Ella heredó la sabiduría de su padre y las máximas que fueron las minas de la habilidad y elocuencia. Por esto ella fue la mujer más elocuente del islam”[11].

Cabe señalar que de acuerdo a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), América Latina es una de las regiones en donde se han registrado más casos de feminicidios [12]en los últimos años; pues solamente en 2017 contabilizó 2.795 crímenes contra la mujer[13].

“En términos absolutos, la lista de feminicidios la lidera Brasil (con 1.133 víctimas confirmadas en 2017). No obstante, si se compara la tasa por cada 100.000 mujeres, el fenómeno alcanza una extensión en El Salvador que no encuentra paralelo en otro país de la región: 10,2 feminicidios por cada 100.000 mujeres. En 2016, Honduras registró 5,8 feminicidios por cada 100.000 mujeres. En Guatemala, República Dominicana y Bolivia también se observaron altas tasas en 2017, iguales o superiores a 2 casos por cada 100.000 mujeres. Solamente Panamá, Perú y Venezuela registran tasas inferiores al 1,0 en la región”[14].

Por otro lado, según los datos de la ONU, la tasa mundial de mujeres víctimas de asesinatos machistas se sitúa en 13 por cada 100.000 mujeres. África y América son las regiones donde las mujeres corren más riesgos, con tasas de ,1 y 1,6 víctimas cada 100.000 mujeres respectivamente; mientras el índice más bajo de 0,7, se registró en Europa durante el 2017; fueron asesinadas al menos 2.795 mujeres en la región de Latinoamérica[15].

Con todo esto, está en nosotros llevar adelante cada día la revolución de la gran señora del universo, Fátima Az-Zahra (P), porque ahora más que nunca se hace necesario interpelar a la sociedad actual, en la lucha contra todo tipo de violencia en contra la Mujer, y este es nuestro legado, porque la mujer es libre de todo sometimiento, y es el ser más sublime y perfecto que Dios ha creado en la tierra, la cual es un medio fundamental para generar vida y educar a la familia por ende a la sociedad y al hombre.

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Se permite copiar citando la referencia.

www.islamoriente.com

Fundación Cultural Oriente

 

[1] Escritora, Periodista, Profesora e Investigadora Boliviana, miembro de la Asociación de Investigadores en Comunicación y Educación para el Desarrollo (AICED) La Paz-Bolivia.

[2] Podríamos definir el patriarcado “como la relación de poder directa entre los hombres y las mujeres en las que los hombres, que tienen intereses concretos y fundamentales en el control, uso, sumisión y opresión de las mujeres llevan a cabo efectivamente sus intereses”. La sociedad patriarcal considera que la mujer carece de relevancia y de valía en comparación con el hombre. Leer más en: file:///C:/Users/yosof/Downloads/Dialnet-ElPatriarcadoComoOrigenDeLaViolenciaDomestica-206323.pdf

[3] SAAVEDRA Alfaro Sdenka, “Terrorismo contra la Mujer”. Violencia y Feminicidio. Percepciones desde la Sociedad Islámica”; Aciabol, Julio 2013, La Paz-Bolivia.

[4] “Biografía de Fátima Az-Zahra”. Mezquita At-Tauhid. Buenos Aires-Argentina.

[5]  Al-lama Bair Sharif Qurashi, “La vida de Fátima Zahra (P), Un análisis histórico sobre la Inmaculada hija del Profeta del Islam (BPD)”; Ed. Elhame Sharg, Qom-Irán 2014. Pág. 169.

[6] La historia de la Arabia preislámica, es decir, la de la península arábiga y el pueblo árabe antes del surgimiento del islam en torno al año 630. El material existente consiste principalmente en fuentes escritas de otras tradiciones (lo que se denomina protohistoria): egipcias, griegas, romanas, etc., así como de la tradición oral fijada más tarde por escrito por los intelectuales árabes de la época islámica.

[7] SAAVEDRA Alfaro Sdenka, “Mujer Iraní, ¿Revolución o Involución?, las vivencias de una boliviana en Irán”; Aciabol, La Paz-Bolivia, julio 2012.

[8]  A´lam al-WARA, p.148, Jami al-Usul, Vol.12, P.9-10, Nisa´an-Nabiy wa Awladuh (esposas e hijos del Profeta (PB), P. 89

[9] Al-Kawthar fee AhwalFátima, Vol.1, P.309.

[10] Jadiya (P), la esposa del Profeta Muhammad (PB), quien junto al Imam Alí (P), fueron los primeros en creer en el Mensajero de Dios (PB), y abrazar esta forma de vida, que es el islam.

[11] “La vida de Fátima Zahra (P)”; Al-lamh Baqir Sarif Qurashi, Ed. Elhame Shargh, 2014. Págs.9-15.

[12] El feminicidio es el último y mayor grado de violencia contra las mujeres, delito que viola el más importante de los derechos humanos, el derecho a la vida, de acuerdo con lo expresado en la Ley General de acceso de las Mujeres a una vida digna.

[13] https://www.cepal.org/es/comunicados/cepal-al-menos-2795-mujeres-fueron-victimas-feminicidio-23-paises-america-latina-caribe

[14] Ídem.

[15] www.vaticannews.com “Feminicidio: “El lugar más peligroso para una mujer es su hogar”; (08/01/2019).

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