Los esclavos; colaboradores de la Fe en la historia del Islam

Al·lâmah Saîied Said Ajtar Rizvî

Traducido del inglés por: Javier (Abdul Karim) Orobio

 

Los esclavos: colaboradores de la Fe

   Después de que el Profeta del Islam (s.a.w.) trajo consigo el mensaje de hermandad, era inevitable que este mensaje de liberación del ser humano atrajera a los pueblos, razas y credos de todo el mundo, especialmente a los grupos oprimidos. Era natural que la mayoría de sus primeros seguidores fueran esclavos.

Los enemigos del Islam se asustaron y en su desesperación comenzaron a atacar y perseguir a los nuevos adeptos del Islam. Vale la pena mencionar a algunos de ellos:

  Suhaib ibn Sinan, de Roma. Era un esclavo convertido al Islam en los primeros años de la llegada de este Mensaje divino.[1] Era un herrero muy hábil, fabricaba armaduras y espadas, de esta forma acumuló una gran fortuna. Después de su conversión al Islam fue torturado brutalmente a manos de los incrédulos.[2] Cuando quería emigrar a Medina, los incrédulos arremetieron contra él y le arrebataron hasta el último dirham. De esta forma llegó a Medina sin riqueza alguna. Fue designado por ‘Umar (segundo Califa) para guiar a la gente en las oraciones después de su muerte, hasta que el tercer califa llegó al poder.[3]

Jabbâb ibn Al-Arrat. Fue un muy conocido compañero del Profeta. Fue la sexta persona en convertirse al Islam; era africano y sufrió por apoyar la verdad.[4] Ha sido mencionado entre los shias reconocidos de Imam ‘Alî (a.s.). Su hijo ‘Abdul·lâh fue martirizado junto a toda su familia a manos de los Jariyitas en el año 40 de la Hégira.[5]

El mayor sacrifico en la causa del Islam fue realizado en Karbalâ’ en el año 61 por el Imam Husein y sus fieles compañeros. Un grupo de aproximadamente 70 personas enfrentaron a las huestes de Iazîd ibn Mu‘âwîiah (más de 30.000 combatientes). Es bueno recordar que de estos 70 creyentes, 16 fueron esclavos. Algunos de ellos fueron:

Shawdab. Mártir africano; uno de los sabios más respetados en el campo de la Jurisprudencia Islámica y las narraciones. Mucha gente acostumbraba viajar desde lugares muy lejanos para escuchar sus disertaciones.[6] Al escuchar el llamado del Imam Husein, Shawdab junto a quien había sido antes su amo se unieron y cayeron en el campo de batalla en Karbalâ’.

John ibn Huwai, de Etiopia. Posiblemente cristiano convertido al Islam debido a su nombre de origen latino. Era esclavo de Abû Dharr al-Ghifarî, famoso compañero del Profeta. Después de la muerte de Abû Dharr se unió a la Familia del Profeta. Acompañó al Imam Husein a Karbalâ’ y aunque en ese entonces ya era un anciano, trató de ir al campo de batalla. Al comienzo el Imam Husein se rehusó a dejarlo combatir debido a su edad, pero éste insistió y al final el Imam le permitió ir al campo de batalla. Cuando cayó, el Imam Husein se acercó a su cadáver, colocó su rostro sobre su regazo, y le pidió a Dios que iluminara el rostro de John. Cuando la gente de la tribu de Asad llegó después de tres días para enterrar a los mártires, se sorprendieron al encontrar un cadáver que brillaba con luz celestial y del cual emanaba un perfume inigualable. Era el cuerpo de John.

Salîm, Dzahîr ibn ‘Amr, Qarîb ibn ‘Abdul·lâh Du’alî, Munhiy ibn Sahm, Sa’d ibn Harz, Nasr ibn Abî Nazair, Aslam ibn ‘Amr y Sulaimân, todos fueron víctimas del primer ataque, atentado hecho por la caballería de Iazîd para exterminar al pequeño grupo del Imam Husein, arrollándolos con todo su poderío, sorpresivamente. Los Iazîditas fracasaron en su intento debido a la superioridad en la técnica de defensa de los Huseinitas y su gran fidelidad a Imam Husein. La caballería de Iazîd tuvo que retirarse, dejando atrás un gran número de hombres caídos en combate.

Los seguidores de Husein obtuvieron la victoria pagando un alto precio. Más de 50 compañeros del Imam Husein fueron martirizados en el campo de batalla, entre ellos, los seis mencionados, todos fueron esclavos. Hubo otros seis esclavos martirizados en Karbalâ’; sus nombres son: Harz ibn Naban, Said, Nafi, Salim, Shabib y Wadih.[7]

(ver la continuación en archivo pdf)

Fuente: La Esclavitud

Desde las Perspectivas Islámica y Occidental

Editorial Elhame Shargh

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[1] Abu Na‘îm, op. cit, vol. 1, p. 153; Ibn Haÿar, op. cit., vol. 3, p. 154.

[2] Ibn Haÿar, op. cit., vol. 3, p. 514.

[3] Ibn Sa‘d, op. cit., vol. 3:1, pp. 161-4: Ibn Haÿar, op. cit., vol. 3, p. 516.

[4] Ibn Sa‘d, op. cit., vol. 3:1, p. 116-7; Abû Na’îm, op. cit., vol. 1, p. 144.

[5] Ibn Sa‘d, op. cit., vol. 3:1, p. 21; Ibn Haÿar, op. cit., vol. 4, p. 739.

[6] Qummî, op. cit., vol. 1, p. 266.

[7] Para más información sobre Karbalâ’, ver: El Imam Husein, el Salvador del Islam (Vancouver 1984).

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