El séptimo arte que no trata de imponer un modelo cultural único: El Cine Islámico

Sdenka Saavedra Alfaro[1]

El séptimo arte como lo denominó al “Cine” Ricciotto Canudo[2]a partir de su obra “El manifiesto de las siete artes”, publicado en 1911, no deja de ser un pasatiempo desde aquel entonces para grandes, ni mucho menos para jóvenes y niños, sobre todo cuando se trata de distraerse con buenas películas, las que además de entretener deben ser capaces de llevar una dosis de educación moral deontológica[3]con el rescate de valores y virtudes éticas, porque no debemos olvidar que el poder de persuasión que posee el cine es muy grande; ya que permite adentrase en todos los hogares actualmente y es mucho más fuerte que un discurso.

Todo lo contrario a lo que sucede en la actualidad, ya que nos vemos cada día bombardeados de llamativas imágenes y visiones de películas contemporáneas las que por así decirlo están haciendo dudar de la existencia de Dios, y buscar mejores caminos para encontrar el poder de la vida, y con éstas muchos jóvenes y niños crean un mundo imaginario que parece más real y excitante que la verdadera realidad.

Listos para creer que para el hombre nada es posible, los espectadores se agarran de ilusiones, sueños de conquistas espaciales, viajes por el tiempo, promiscuidad sin consecuencias, violencia extrema, y conexiones con seres superiores; devaluando así su propia existencia, perdiendo por completo lo más importante que es su fe, su creencia en un Dios verdadero.

La mentalidad y visión global de mucha gente de hoy de Occidente, está formada por fantasías y actitudes de películas y televisión, que por valores religiosos, éticos y tradición cultural; pues esto gracias al cine “hollywoodense”, el mundo observa como Hollywood presenta lo bueno como lo malo, la moralidad como un aburrimiento, y lo malo como delicioso; las tres principales estocadas que se vive en esa educación, el engaño de los valores, el engaño en torno a una creencia en Dios, y el engaño de un sistema mundial imperialista y sionista iluminan en la actualidad las pantallas cinematográficas de esa parte del globo terráqueo.

Ya que no debemos olvidar que imágenes sensuales, visiones místicas y sugerencias tentadoras no inmunizan a los espectadores en contra de lo equivocado, en lugar de eso, desensibiliza la conciencia y estimula el deseo por más almacenado en el cerebro, el estímulo seductor continúa su influencia en la mente sea que lo reconozcamos o no[4]; entonces esto hace crecer la adicción a este cine, el cual fue creado con fines destructivos y antimorales.

Es más las películas hacen más que entretener, ofrecen posiciones al sujeto, movilizan deseos, nos influyen inconscientemente y nos ayudan a construir la cultura. El cine no sólo produce imágenes; sino ideas, ideologías que conforman tanto las identidades individuales como nacionales; actúa en el campo simbólico, en la creación y recreación de representaciones, de imágenes significantes, construyendo una realidad virtual, podemos decir que el “Cine” ejerce sus influencias sobre el individuo en formación, en la construcción de su identidad, convirtiéndose en un agente de socialización – indirecta; pero de gran importancia, de niños – jóvenes y adultos[5].

El cine moderno contemporáneo, influido como está por el sionismo[6], que es el hollywoodense como lo dijimos en el libro “Yihad, Guerra Santa y Terrorismo”[7], tiene una inclinación a la violencia, la criminalidad, la promiscuidad y toda esa clase de conductas que linda con lo ilegal, reafirmando el supremacismo judío. Ese es el lavado de cerebro que continúan realizando, que los niños no obedezcan  a los padres, divorcios, pretensiones sexuales; en fin todos los antivalores que están influyendo a los jóvenes, adolescentes y niños sobre todo en Occidente, cosa que el islam condena.

Es que como lo señalamos comenzando por la película “La lista de Schindler”, cuyos directores son judíos (Steven Spielberg y Branko Lustig), que cuentan la historia del Holocausto donde los judíos aparecen como víctimas, donde se reafirma el supremacismo judío en su totalidad. “Supermán” el super héroe, creado por los judíos Jerry Siegel y Joe Shusten, patrocina el mesianismo[8]. “Harry Potter” reafirma el mesianismo, la eurofobia[9], el igualitarismo, el antirracismo, el multirracialismo. “The Matrix” transmitiendo la eurofobia, el mesianismo, el multirracialismo. “Avatar” que aunque usted no lo crea también su enfoque es sionista, ya que promueve la eurofobia, el mesianismo y el multirracialismo. Y en este 2014 tenemos a la película “12 años de esclavitud”, producida por los judíos Jeremy Kliner, Bill Pohlad y Arnon Milchan; que cuenta la historia de cómo los malvados blancos esclavizaban a los negros, producción ganadora de 3 Oscar.

Si continuamos la lista se hace inmensa; pero hasta ahora estamos esperando una película sobre Israel y el exterminio a los Palestinos, u otra película que promueva los valores morales como aquellos años atrás, aquellas obras maestras del cine épico por ejemplo, que estaban libres de pornografía y violencia como “Ben Hur”, o “ Los 10 Mandamiento”, por así decirlo.

Y ahí aparece el Cine Islámico, aquel séptimo arte que no trata de imponer un modelo cultural único y el que por sobre todas las cosas transmite con sus producciones valores morales éticos, libre de violencia, de pornografía, de la incitación a la criminalidad, los antivalores, y toda clase de conductas que pervierten a los niños y a los jóvenes, promoviendo la destrucción Occidental alabando la homosexualidad, el lesbianismo y así promoviendo su mensaje sionista.

Por ejemplo la última película sobre el Profeta del Islam, titulada “Mahoma: el Mensajero de Dios”, del Director Oscar Majid Majidi[10], que narra los primeros años del Profeta en la Arabia Saudí hace 1400 años, que fue estrenada el 1 de septiembre de 2015,  además de hacernos conocer otras formas de vida, cultura, tradiciones y cosmovisiones diferentes, también nos muestra que el Islam es una religión de paz, amistad y amor, no como la versión Occidental que se tiene del Islam que es sólo de violencia y terrorismo. Esta película además de enseñar y orientar, entretiene llevando un mensaje de valores y virtudes morales y es un ejemplo para poder mostrar que con distintas facetas se puede hacer un cine libre de sionismo hollywoodense.

O la versión antigua que data de 1977, dirigida por Moustapha Akkad, titulada “Mahoma: el mensajero de Dios”, o conocida como “El Mensaje”, que tiene como actores a Anthony Quinn e Irene Papas, que también nos muestra una crónica de la vida y los tiempos del Profeta del Islam, la que instruye llevando el mensaje verdadero de lo que es el Islam, lejos de la violencia y terror.

Otro filme que rescata los valores morales y sobre todo el respeto hacia los padres; así como la obligación que tienen los hijos del cuidado de los padres cuando estos se encuentran mayores, es “Nader y Simín, una Separación”, película dramática Iraní del año 2011, dirigida y escrita por Asghar Farhadi, la que en Argentina se tituló “La Separación”, y en México “Una Separación”; la que obtuvo el Oscar a la mejor película extranjera, cuyo argumento está libre de pornografía y violencia, más al contrario muestra también que el en Islam existe el divorcio en un matrimonio cuando no hay solución para que siga adelante, y se ve por conveniente la separación de los conyugues, eso para no afectar a los hijos. Esta película está plagada de aspectos positivos que instruyen y que no inclinan a la violencia, al alcohol, a la pornografía y demás antivalores que inundan el en el cine hollywoodense.

Otra película que muestra la verdadera inocencia de los niños y en la que uno puede aprender de ellos es la titulada “Los niños del cielo” también del Director Oscar Majid Majidi, ganadora a los 13 premios y 3 nominaciones en diversos festivales alrededor del mundo, la que obtuvo la nominación al Oscar a la mejor película extranjera y se llevó el premio a la mejor película en el festival Montreal[11], su enfoque es humano, en la que también muestra al comunicación que se debe tener de padre a hijo, así como la responsabilidad de los padres hacia los hijos y el respeto hacia a los padres.

Los niños del cielo es un filme de enorme riqueza intimista[12], plagado de pequeños y sutiles detalles que van conformando la personalidad de sus infantes protagonistas en esa aventura en busca de los zapatos extraviados, Alí y su hermanita Zahara, encuentran lecciones de aprendizaje para toda la vida: la dignidad, el esfuerzo, la puntualidad, la creación de metas, la solución pacífica, el entendimiento a través de la razón, la perseverancia, la solidaridad, el respeto a los padres, la fraternidad, etc…todos los valores y virtudes morales que en la actualidad en Occidente se están perdiendo[13].

Otra película que nos instruye y que nos manda un mensaje lleno de virtudes morales es “El Color del Paraíso”, del Director Majid Majidi, ganadora de los festivales de Fajr y Montreal y el premio especial del jurado en el festival de Gijón en 1999, nos muestra la riqueza espiritual que existe en el Islam, al contarnos la historia de un muchacho ciego y sus peripecias para continuar en esta vida, al ser rechazado por el padre; el argumento es simple, pero profundo, pues por ello nos invita a la búsqueda de Dios desde las carencias de cada uno.

Es un filme centrado hacia la reflexión del ser humano y su existencia en esta vida, basada en una creación suprema del creador, ya que Muhammad, el niño ciego, personaje principal de la obra centra su capacidad para “ver” en la naturaleza lo que los otros son incapaces de ver: un pajarillo caído de un nido, el canto de los pájaros carpinteros, los sonidos del agua... Todo lo quiere tocar y palpar con una intención de querer “leer” la naturaleza. Y es que la película habla no sólo del drama familiar, sino también de la relación de un muchacho sensible con la naturaleza y la cultura, tanto en el jardín de la escuela como en el campo donde juega junto a las mujeres, Muhammad tiene un estrecho vínculo con la vida natural: la banda sonora parece comunicar las percepciones del ciego, pobladas de cantos de pájaros, el viento, el ruido del río, el mar o la tormenta. Esta película nos muestra la magnanimidad y la belleza de esta vida, lejos de las banalidades y del consumo masivo, plagados de antivalores como lo están las películas hollywoodense sionista.

Podríamos continuar con muchos ejemplos de este tipo de cine, pues existe toda una gama de la que en Occidente todavía no se está acostumbrado a ver, ya que éste es para aquellos que pueden apartarse de los productos de consumo masivo, y también estar libres de pornografía y violencia y demás antivalores que están acostumbrados a presenciar con los filmes hollywoodenses, es para aquellos aptos para ver un cine de otra cosmovisión, con un fin el de educar entreteniendo, mostrando que existe otra forma de vida, aquella plagada de virtudes y cualidades morales, aquella que no incita a la violencia, a la criminalidad, a los antivalores, y toda clase de conductas que pervierten a los niños y a los jóvenes, promoviendo la destrucción Occidental alabando la homosexualidad, el lesbianismo y así promoviendo su mensaje sionista; pues es a través de este tipo de cine islámico que ya ha adquirido personalidad propia en la actualidad por sus grandes películas difundidas, que se inculcará a los más pequeños y jóvenes de la existencia de Dios.

Port otro lado, es un cine completamente educativo, donde un docente o maestro puede aprovechar de estimular la curiosidad intelectual de los estudiantes, sugiriéndoles recabar información objetiva sobre Irán, por ejemplo el del cine Iraní y la revolución política y religiosa desarrollada a partir de 1979 “La Revolución Iraní”; así podrían sorprenderse averiguando que luego del triunfo de la Revolución Islámica, y tras superar una guerra de ocho años, Irán se ubica hoy entre los primeros diez países del mundo en desarrollo industrial, educativo, de producción científica y manejo de recursos naturales. De hecho, sus avances en educación e investigación son once veces mayores que en el resto del mundo, y casi dos tercios de los estudiantes universitarios son mujeres.

También pasando entonces a un nivel sociocrítico, cabe cuestionar con qué fundamento se confunde el respetable Islam con fundamentalismo islámico, reducción que lleva aparejada otra: el fundamentalismo aparece como sinónimo de terrorismo. ¿Son estos estereotipos fenómenos casuales o están políticamente inducidos?; pues para el cine hollywoodense sionista los norteamericanos siempre son los héroes y los de otras culturas o mejor dicho los nacidos en Oriente Medio, siempre serán los terroristas.

Finalmente, también es relevante preguntarse ¿Hasta qué punto la ignorancia respecto a otras culturas o religiones es el origen de prejuicios y conflictos bélicos? Seamos capaces de ir más allá de lo que los poderosos y grandes imperialistas nos muestran con su cine hollywoodense sionista; ya que podemos leer entre líneas.

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Fundación Cultural Oriente


[1] Escritora, Periodista, Profesora e Investigadora Boliviana, miembro de la Asociación de Investigadores en Comunicación y Educación para el Desarrollo (AICED) La Paz-Bolivia.

[2] Ricciotto Canudo (Bari, 1877-París, 1923), Dramaturgo y Periodista Italiano, perteneciente al Futurismo, fundamentalmente conocido como crítico y teórico del cine.

[3] El término deontología procede del griego: to deon (lo conveniente, lo debido) y logía (conocimiento, estudio…); lo que significa, en términos generales, el estudio o la ciencia de los deberes u obligaciones morales. El objeto de estudio de la Deontología son los fundamentos del deber y las normas morales. El concepto de deontología fue acuñado por Jeremías Bentham en su obra Deontología o ciencia de la moral, donde ofrece una visión novedosa de esta disciplina. Para Bentham, la deontología se aplica fundamentalmente al ámbito de la moral; es decir, a aquellas conductas del hombre que no forman parte de las hipótesis normativas del derecho vigente, aquellas acciones que no están sometidas al control de la legislación pública.

[4] Sergio Díaz Cambló y Antonio Hernández Mendo, “Persuasión y Cine”; Universidad de Málaga-España, 2012.

[5]Estrada Rodrigo M, “Violencia y Medios de Comunicación: Acuerdos y Desacuerdos de las Ciencias de la Comunicación”. Interacción; 2010.

[6]El “sionismo” es en primera instancia, el nacionalismo judío, y se ha convertido en un movimiento que ha logrado un alcance mundial, y cuya finalidad  suprema es la defender los interés judíos de toda índole; sean desde el punto de vista nacionalista, económico o político, aún a costa de los otros pueblos, transformándose así en una suerte de supremacismo judío.

[7] Saavedra Sdenka, Chambi Roberto; “Yihad, Guerra Santa y Terrorismo, una Desmitificación del Islam y los Musulmanes”; Ed. Elhame Shargh, La Paz-Bolivia; 2015.

[8] Ideología que se relaciona con una particular interpretación de la historia donde el cambio de un estado o desarrollo de una sociedad o grupo de creyentes será originado por la llegada de un “Mesías” o Héroe; el más conocido es el de la tradición Judía.

[9] Consiste en una actitud de odio, aversión, agresión o discriminación contra la raza blanca y su cultura.

[10] Majid Majidi (pronunciado Mayid Mayidí, en persa: مجید مجیدی, nacido el 17 de abril de 1959 en Teherán) es un director, productor y guionista de cine iraní.

[11] Fue el primer film iraní en ser nominado por la Academia para la categoría de mejor película de habla no inglesa (1998). http://www.miramax.com/movie/children-of-heaven/

[12] Se aplica a la obra artística o literaria que expresa sentimientos íntimos o representa temas de la vida familiar.

[13] Llanos Melussa Eduardo, “Análisis psicoestético y socioeducativo del filme, “Los niños del cielo”. Polis [En línea], 37 | 2014, Publicado el 07 mayo 2014, consultado el 30 enero 2016. URL: http://polis.revues.org/9910.

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