Los símbolos y los signos en los sueños(Parte I)

«Les mostraremos Nuestros signos fuera y dentro de sí mismos hasta que vean claramente qué es la Verdad,...pues ¿no lo abarca Él todo?» (41:53-54)

El estudio del simbolismo no es una simple cuestión de erudición; tiene que ver con el conocimiento que tienen los hombres de sí mismos. El simbolismo es un instrumento de conocimiento y el método de expresión más antiguo y fundamental, revelador de aspectos de la realidad que escapan a otros modos de expresión.

El simbolismo tradicional da por sentado que lo celestial es primordial y que lo terrestre es sólo un reflejo o imagen de lo celestial: lo superior contiene el significado de lo inferior. Lo celestial no solo es primordial sino eterno y confiere al símbolo ese poder inextinguible que se mantiene efectivo a lo largo del tiempo y continúa siéndolo hasta el punto de evocar el sentido de lo sagrado y conducir a un poder que lo trasciende.

El simbolismo es básico para la mente humana. Ignorarlo significa padecer una deficiencia importante; es esencial para el pensamiento, por lo que el símbolo perfecto debería satisfacer cada aspecto del hombre; su espíritu, su intelecto y sus emociones.

Todos los ritos religiosos tienen un significado y una cualidad simbólicos sin cuya comprensión se convierten en vacíos y «supersticiosos». Existe en los ceremoniales un amplio simbolismo, de actitudes y posturas,... de posturas suplicantes o de sumisión, o en la orientación de la oración y el culto, el sonido y el movimiento; todo ello profundamente significativo y entretejido en la trama de la naturaleza humana y de sus necesidades.

Según dice Dean Inge de los símbolos: «Ser indiferentes a los símbolos no es, como muchos han supuesto, una señal de iluminación y espiritualidad. De hecho constituye un síntoma de enfermedad ». Mircea Eliade aprecia en la recuperación del simbolismo la oportunidad de «rescatar al hombre moderno de su provincianismo cultural y, sobre todo, de su relativismo histórico y existencial». (1)

Los sabios islámicos creen en la existencia de una estrecha relación entre el alma y los sueños y su simbolismo. Aseguran que sin un conocimiento exacto sobre el alma no se podrá llegar a una explicación convincente sobre este hecho natural en el ser humano, tan sencillo y tan misterioso como es el soñar.

El Corán hace referencia a los sueños y responde a la pregunta ¿Qué son los sueños? Dice Dios Todopoderoso:

«Allah llama a las almas cuando mueren y cuando sin haber muerto duermen. Detiene a aquellas cuya muerte ha decretado y remite a las otras a un plazo fijo. Ciertamente hay en ello signos para la gente que reflexiona» (Los grupos: 42)

El Corán define la muerte como la llamada al espíritu y el sueño, el dormir, como una clase de muerte, o sea el alma se separa del cuerpo obedeciendo la llamada del Señor y cuando esta separación es completa, entonces se produce lo que llamamos la muerte pero mientras el hilo que comunica el cuerpo con el alma no se corte, la vida continúa y sólo estaremos dormidos. Interesante es la última frase de la aleya cuando nos dice que «en ello hay signos para los que reflexionan», porque para los que nieguen la existencia del alma tienen en los sueños una prueba de su existencia.

Un hadiz de Imam Baquir (P) dice:

«...toda persona mientras duerme, su alma asciende a los cielos y su espíritu queda en su cuerpo, entre ellos dos se establece una comunicación semejante a un rayo de luz que no se corta.

Cuando Dios ordena la cogida de un alma (cuando su plazo ha concluido y debe morir) el espíritu obedece la llamada del Señor y abandona el cuerpo hacia su Señor pero cuando Dios da permiso para su retorno ésta obedece la llamada del espíritu, vuelve a él y el cuerpo despierta» (2)

«El tema de los sueños ha estado rodeado siempre de mucho misterio debido a sus vulnerables interpretaciones. Ha sido siempre tema de interés tanto para científicos como para la gente corriente y es que todos soñamos y sentimos curiosidad por averiguar qué mensaje encierran todas esas imágenes que como si de una película se tratara, se visualizan ante nosotros mientras dormimos.

Son recuerdos del pasado, vivencias anteriores, guardadas en el subconsciente que durante el sueño despiertan o son los sueños mensajes sobre el futuro, sobre otras personas o sobre otros hechos.

En el Corán se pueden leer varias historias en las que los sueños tienen un papel protagonista. Pero a ellos nos dedicaremos más adelante» (3)

Cabe distinguir sobre los diferentes tipos de sueños y son los que al despertar nos han dejado una imagen clara y un sentimiento profundo, los que encierran un mensaje, una advertencia o una premonición.

Algunos significados que se les ha atribuido a los símbolos que con más frecuencia aparecen en los sueños son:

AGUA.- El agua representa al Islam y al conocimiento. Cumple siempre la función de disolver, purificar, lavar, regenerar. Es vida y también puede que tenga una estrecha relación con el comienzo de la creación del hombre. «A partir del agua creamos a todas las cosas vivas» (Corán).

Beber agua puede tener diferentes significados según el que lo sueñe: si está enfermo curará, si es soltero se casará...

Todo esto si el agua que bebe es limpia y clara. Por el contrario, si es amarga, su significado será otro muy diferente, justamente todo lo contrario. Tampoco tendrá buen significado si se ve el agua dentro de la casa o un pueblo o una ciudad inundada.

Quien ve que anda sobre el agua verá en sí a una persona enferma de orgullo y quien se baña en aguas frías significará arrepentimiento y cura de alguna enfermedad. Las aguas turbulentas representan las vicisitudes, la ilusión y la vanidad de la vida. El agua pura significa compasión; gnosis; purificación; vida. En forma de lluvia o manantial, el agua es la revelación divina de la realidad.

ANGELES.- Mensajeros de Dios, intermediarios entre Dios y los hombres, el cielo y la tierra; los poderes del mundo invisible; iluminación. En el simbolismo islámico se representan ocho ángeles de pie alrededor del trono de Allah, que representan los puntos cardinales e intermedios.

ARBOL.- El árbol representa la vida dinámica en oposición a la vida estática de la piedra. Un árbol de hoja perenne representa la vida duradera, el espíritu imperecedero y la inmortalidad.

Un árbol de hoja caduca representa el mundo en renovación y regeneración constantes, el paso de la muerte a la vida, la resurrección, la reproducción, el principio vital. Por tener raíces en la tierra, en el centro del mundo, y estar en contacto con las aguas, el árbol crece en el mundo temporal y agrega anillos para manifestar su edad; sus ramas llegan a los cielos.

El árbol, al igual que el bosque, la montaña, la piedra y las aguas, puede representar en sí mismo el cosmos en su totalidad. A menudo se representa el Árbol Cósmico en la cumbre de una montaña. El Árbol de la Vida y el Árbol de la Ciencia crecen en el Paraíso.

En el Islam está el Árbol de la Bendición, que no es ni el este ni el oeste, sino central, representa la bendición y la iluminación espiritual, es la luz de Allah que ilumina el mundo. (El Árbol, el olivo, proporciona sustento y aceite para las lámparas).

El almendro es también un árbol de la vida. La palmera, el granado y el ciprés son considerados también árboles sagrados.

CABALLO.- El caballo constituye un símbolo de vida y de muerte de carácter solar y lunar. Simboliza también el intelecto; sabiduría, la nobleza; la fugacidad de la vida; también representa la naturaleza animal instintiva; el viento. El caballo alado es símbolo del sol, al igual que el caballo blanco y representa el intelecto puro; lo inmaculado; la inocencia; la vida y la luz; es montado por héroes.

CABEZA.- Es considerada, junto con el corazón, la parte principal del cuerpo, el lugar donde reside la fuerza vital. Al inclinar la cabeza se rebaja la sede de la fuerza vital en señal de sumisión. La cabeza tapada por un velo representa tanto la inescrutabilidad como el conocimiento oculto. El velo también protege la vida interior... como cuando se cubre la cabeza con sombreros, gorras, pañuelo, etc.

CIRCUNVALACIÓN.- Fija el eje del mundo en un lugar sagrado concreto... representa también la relación y la armonía entre el movimiento y la inmovilidad, la realidad manifiesta y la suprema; traza una frontera entre lo sagrado y lo profano; también es imitación de la trayectoria del sol. En el Islam, las siete vueltas alrededor de la Kaaba que realiza el peregrino en sentido contrario a las agujas del reloj representan los siete atributos de Dios.

ESCALERA.- Ascensión; trascendencia; el cambio a un nuevo nivel ontológico. Las escaleras en espiral representan el movimiento del sol; las escaleras de caracol simbolizan lo misterioso.

ESPADA.- Poder; protección; autoridad; realeza; liderazgo; justicia; coraje; fortaleza; vigilancia. En el Islam la espada es símbolo de la Guerra Santa del creyente contra el infiel y del hombre contra su propio mal.

ESPEJO.- Verdad; autoconocimiento; sabiduría; mente; el alma o «espejo del universo», el reflejo de la inteligencia divina y sobrenatural; la superficie brillante y clara de la verdad divina. El reflejo del espejo representa el mundo manifiesto y temporal, así como el autoconocimiento del hombre.

«Dios es el espejo en el que te ves a ti mismo así como tú eres Su espejo» (Ibn Arabi).

GACELA.- Simbolizan los estados espirituales.«Mi corazón es un prado para las gacelas» (Ibn Arabi).

1) La introducción y el significado de los símbolos está extraído en parte del «Diccionario de símbolos» por J.C.Cooper - Ed. G. Gili, México, 2000.

2) Hadiz extraído del libro Mayma’ul Baian.

3) Extraído del Tafsir Nemuné.

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