La necesidad de América Latina y el Medio Oriente de conocerse por sí mismos

Conferencia del Profesor Rahimpur Azqadi (Venezuela – 2011)

Traducido por Sheij Suhail Assad

Desgrabación: Fabiana Ríos

Bismilah Rahmani Rahim

Salam

Saludos a todos los hermanos y hermanas que nos acompañan. Esta es la primera vez que visito Latinoamérica, especialmente Venezuela, que es el primer país de esta gira y creo que es una gran oportunidad para mí esta visita.

Bueno, nosotros para poder llegar hasta acá desde mi país, tuvimos que pasar por 4 aeropuertos y casi 48 horas de vuelo así que yo ahora no sé si estamos de día o estamos en la noche.

Nosotros, es cierto, que desde el punto de vista geográfico, étnico, religioso somos zonas diferentes y tenemos culturas diferentes, pero en realidad creo que los países del Medio Oriente islámico tienen muchísimas cosas más en común con América Latina que otros lugares, por lo tanto siento una gran cercanía como oriental y musulmán con ustedes, hermanos de América Latina.

Los Medios de Comunicación

Uno de los problemas que tenemos nosotros, problemas que enfrentamos estos dos pueblos, el de Medio Oriente islámico y América Latina es que el mutuo conocimiento de estos dos pueblos, no es un mutuo conocimiento directo sino que cada uno trata de conocer al otro a través de los medios de comunicación.

Nosotros, desgraciadamente, la información que tomamos de los medios de comunicación americanos y capitalistas es generalmente una información negativa respecto de América Latina. Ellos tratan e intentan inculcarnos que el pueblo de América Latina es un pueblo que no se merece desarrollo y adelanto porque es un pueblo de segunda, es un pueblo de una categoría menor. Seguramente a ustedes también les comunican ese tipo de información cuando hablan de nosotros como orientales y como musulmanes, les dicen “Ellos son violentos, son gente de guerra, son terroristas, están en contra de la mujer, están en contra de los derechos de la mujer, en contra de los derechos humanos”. Y desgraciadamente, nosotros nos conocemos de esa forma, a través de los lentes del sistema capitalista.

Tiene que llegar un día, en donde los pueblos y las personas de Asia, de África y de América Latina se puedan conocer de una forma directa, que se miren de ojo a ojo, uno a otro, para poder conocer entre sí, sus propios dolores, sus propias complicaciones y sus propios conflictos.

Ustedes saben muy bien que lo que llaman la modernidad o la civilización moderna en Europa es, en realidad, el producto de unas grandes invasiones a tres continentes, el continente de Asia, el continente americano y el continente de África, a través de la violencia, a través de la matanza, a través de las invasiones, de los bombardeos, ellos crearon lo que hoy llaman la modernidad o la civilización moderna y se enriquecieron a través de ese tipo de proceso violento para lograr ser la Europa de hoy.

La pregunta original es ésta: si a partir del siglo XV, pasando por el XVI, XVII y el XVIII, no hubiera habido una invasión a estos continentes, no hubiera habido una gran matanza del pueblo latinoamericano original, no hubiera habido una gran esclavización del pueblo africano, acaso ellos ¿se podrían haber enriquecido como lo hicieron, tanto Europa como los Estados Unidos de Norteamérica?

Del mismo, modo la pregunta es, en el siglo XIX y en el siglo XX, acaso si Occidente, el Occidente del que venimos hablando, no hubiera invadido Medio Oriente, los países islámicos, países del norte de África, países que hasta el día de hoy estamos siendo testigos de estas invasiones, de esas ocupaciones, de esa gran matanza, acaso si durante esos dos siglos XIX y XX, no hubieran hecho ellos eso, ¿se hubieran apoderado del poder que hoy ostentan?, en realidad ¿hubiera existido algo con el nombre de los Estados Unidos de Norteamérica? ¿Si no hubieran hecho lo que hicieron durante estos últimos dos siglos, el XIX y el XX?, ¿en Medio Oriente y en los países islámicos? ¿Hubiera existido dicha civilización?

Ocurrieron tres holocaustos importantes, en tres grandes continentes a manos de algunos pocos países europeos.

La primera etapa, el primer desarrollo del capitalismo como lo conocemos hoy en día, comienza en el siglo XV y XVI, con las invasiones al continente americano, a través de potencias como España y Portugal al comienzo, después Inglaterra, Francia, Holanda y, con la matanza y la invasión comienza lo que hoy llamamos capitalismo.

Ustedes saben que España, antes de la ocupación a América Latina, había estado en manos de los musulmanes casi ochocientos años, en el famoso Andalus, la España musulmana.

El llamado "descubrimiento" de América

Ustedes saben que cuatrocientos cincuenta años, antes del descubrimiento de América por parte de Colón, muchos comerciantes habían llegado, muchos musulmanes, a este mismo continente, llegaron a las costas de América Latina, llegaron a Venezuela, pero no llegaron ni con intención de invadir, ni con intención de matar. Cuando llegan las primeras embarcaciones, especialmente Colón escribe en sus memorias, cuando él llega y pasa por la isla de Cuba, en sus propias memorias dice: “Yo he visto minaretes de las mezquitas de los musulmanes”. Pero los musulmanes no mataron millones de indios, ni esclavizaron millones de africanos. Ellos no construyeron su civilización islámica sobre los huesos, la carne y la sangre de los seres humanos.

Antes de que lleguen los cruzados y se apoderen de al- Andalus, hasta el siglo XV, esta fue una de las zonas más desarrolladas, ya sea a nivel industrial, a nivel cultural, a nivel de civilización, a nivel tecnológico y científico.

Will Durant, que es un historiador, que no es ni musulmán ni oriental, cuando habla de al- Andalus, dice que había grandes industrias de tejidos con miles de empleados en ese Andalus anterior al siglo XV. Existían, dice, bibliotecas con millones de copias de libros, con millones de volúmenes de libros, existían grandes hospitales en donde los mismos feudales, los mismos señores de la Iglesia, cuando tenían problemas de salud, venían al Andalus para curarse y hacer su tratamiento en los hospitales de los musulmanes.

Ellos ni siquiera sabían que la tierra era redonda. Dicen que el descubrimiento de la ley de Atracción o Gravedad  fue en el siglo XVII, o el tema de los extremos achatados de la tierra, fue descubierto en el siglo XVIII, todo eso son cuestiones que en realidad lo tomaron de los musulmanes, cuando ellos con sus barcos habían ya recorrido la tierra y ya conocían la superficie de la tierra y su forma.

Los españoles, cuando llegan a América Latina, fue después de la caída de la civilización de al- Andalus, que lograron tomar los mapas de los navegantes musulmanes, que ya tenían años navegando por distintas partes del mundo, y gracias a esos mapas, lograron llegar a América Latina.

Los cruzados, después de la caída de la civilización islámica en al- Andalus, cada vez que veían a un europeo que se había hecho musulmán, por propia convicción y con una fe verdadera, lo torturaban en la famosa Inquisición,  no le permitían seguir con su fe islámica o lo mataban o lo quemaban o lo torturaban o lo hacían sufrir o lo presionaban como para que de alguna manera deje su fe islámica.

Aquellos que hoy en día hablan de que los musulmanes son terroristas, son esos mismos que en la época de la Inquisición, aproximadamente condenaron a trescientas mil personas de los musulmanes europeos a la pena de muerte. Ellos mismo. Y son historiadores que no son ni orientales ni musulmanes, son historiadores americanos, europeos los que lo dicen.

Esos mismos, después de terminar la experiencia de la Inquisición en al- Andalus, vinieron a América Latina y esa misma experiencia, la repitieron en este mismo espacio, con los indígenas, ellos los esforzaban para que sean cristianos, los hacían sufrir, terminaron matándolos y por la fuerza, quisieron transformar la fe y la religión de estas personas, mientras que nosotros sabemos que el verdadero cristianismo, en realidad no es más que una posición de fe del corazón, que debe uno sentirla y no puede impuesta por la fuerza. Del mismo modo que nuestro profeta Muhammad (con él sea la paz), cuando gobernó en la tierra de Arabia, él no impuso la fe y decía que los cristianos que quieran vivir en tierras de musulmanes, son libres de seguir manteniendo su propia fe y no hay que presionarlos, porque el Corán dice, en una aleya famosa que dice, en árabe: la ikraha fin din (Sagrado Corán 2:255). “No hay coerción en materia de religión”

La virgen María y Jesús en el Sagrado Corán

Ustedes saben muy bien que para el Islam y para el Corán, tanto la virgen María (con ella sea la paz) como Jesús (con él sea la paz) son muy respetados, nosotros, en nuestro sagrado Corán, tenemos un capítulo completo con el nombre, con el título de “María”. Según nuestro punto de vista, el punto de vista de los musulmanes, la falta de respeto a la persona de Jesús o de María, es como la falta de respeto a nuestro mismo profeta

Ustedes saben que en el Corán a Jesús lo llaman Kalimatu llah que significa “la palabra de Dios” o Ruhullah, en árabe que significa “el Espíritu de Dios”, así habla el Corán de Jesús. Del mismo modo, la persona y la imagen de la virgen María (con ella sea la paz), el Corán cuando habla de ella, habla como una mujer pura, habla que es virgen, y que es un modelo y un ejemplo para las mujeres del universo. Creemos no sólo eso, yo recuerdo una anécdota, cuando me reuní con un cura europeo me dijo: “La forma en que el Corán trata a María es muy elevada, ni siquiera nosotros los cristianos tratamos a María en esa forma. La forma de respeto y de veneración que el Corán propone para el trato de la virgen María (con ella sea la paz)”

Obviamente existen algunas diferencias en la visión que tenemos sobre Jesús. No creemos que Jesús haya sido Dios, el Corán no habla de Jesús como el hijo de Dios. Habla como un gran profeta, como uno de los grandes profetas de la historia, al igual que el profeta nuestro. Cree que fue uno de los enviados más grandes de Dios a la humanidad como profeta. Nosotros creemos que el nacimiento de Jesús fue un nacimiento milagroso, uno de los grandes milagros que el Corán pregona, es justamente el nacimiento de Jesús, pero decimos que Jesús en ningún momento invitó a la gente a adorarlo a él, creemos que en sí era un siervo, él mismo adoraba a Dios y esa es la misión que tiene en el Corán. Nosotros respetamos a todos los profetas. El respeto que tenemos por Abraham, por Noé, por Moisés y por Jesús es similar e igual por nuestro mismo profeta Muhammad.

La conquista de América

Que los invasores del continente americano, los españoles, los portugueses, los franceses, los ingleses, vengan a imponer su fe a los originales de esta tierra y que digan: “O la espada o la cruz. O se cree en la cruz o se corta la cabeza a través de la espada”, no es la lógica de Jesús. Lo hicieron en el nombre de Jesús, sin ser esa la enseñanza de Jesús. Dice, esos mismos vienen y dicen que los musulmanes son terroristas.

Yo creo que no es justo hablar de ellos como un movimiento religioso, nosotros creemos que el capitalismo nunca tuvo, en realidad, religión, que sus proyectos o que sus programas sean en nombre de la religión, es una cosa y que ellos sean religiosos es otra cosa. Creemos que ellos, en realidad, en nombre del cristianismo, crearon algo que ellos llamaron capitalismo pero que es una gran mentira. Creemos que sus únicos referentes y criterios son tanto el placer como los intereses individuales, y creemos que su dios es el dinero, los dólares y ese tipo de cuestiones. Jesús es simplemente un juego en sus manos.

El sistema triangular de opresión

El Corán habla de un triángulo, en un estilo que propone el Corán para hablar de estos grandes opresores de la historia. Uno de los ángulos de este triángulo es el Faraón, los faraones, que en realidad eran la opresión, la criminalidad y la injusticia hecha persona (la opresión política) El segundo ejemplo que da es Qore. En el Corán, Qarun, que era un gran capitalista, un hombre de mucho dinero, en donde todo el poder pasaba a través de su dinero y la economía, su riqueza (la opresión económica). Tercero es Balaam Tahura, que es una persona que en nombre de la religión oprimía y era injusto (la opresión cultural  y pseudo religiosa). Entonces estos tres ejemplos son los que pone el Corán como grandes injusticias y grandes opresiones. Obviamente el Corán está en contra de estos tres tipos de opresión y de injusticia.

Entonces, la dictadura del dinero, la dictadura del capitalismo, creer simplemente que el dinero es criterio de esencialidad, de realidad, creer que el oro y el dinero es la única salvación del ser humano, obviamente no estamos en contra del bienestar, el bienestar es algo normal, uno debe vivir bien, no hay problemas. El problema es creer que eso es el único criterio de la humanidad, es el verdadero referente del ser humano, eso es una gran opresión, una gran injusticia, no creemos que el ser humano deba sacrificarse en pro del dinero, en pro del capital. Creemos que cualquier religión, cualquier sistema ético y moral, cualquier sistema de justicia económica no puede creer en un criterio como el del capital o el dinero como único referente de la humanidad.

Ahora bien, muchas personas, muchos pueblos han sido oprimidos y han sido productos de injusticias y han sido sacrificados en nombre de ese sistema capitalista, el caso de América Latina es uno de esos casos, al igual que muchos países de Asia, como muchos países de África. Creemos que una postura clara es la unión de estos pueblos, de estos que han sido sacrificados, en nombre del capital y del dinero, puedan reunirse en puentes en común, en intereses en común y establecer un camino de resistencia y contra frente al imperialismo capitalista y frente a esta invasión y a esta gran matanza, esta gran opresión y esta gran injusticia capitalista.

La opresión de las grandes potencias sobre nuestros continentes

Nosotros como musulmanes creemos en los derechos de la igualdad de los hombres, creemos que el hombre como hombre es igual entre sí, no hay preferencia y distinción entre los hombres. Los hombres en esencia son todos iguales y todos tienen los mismos derechos. Entonces, bajo esa bandera de la igualdad de los hombres, debemos crear un camino. Y pensamos que ustedes también han sido víctimas de esa desigualdad propuesta por el imperio, especialmente aquellos que están viviendo, digamos, la vecindad con este imperio que es el símbolo de la opresión e injusticia en contra de los derechos iguales de los seres humanos. Esta gente, dijo, ya se acabó la época de las ideologías, la época de los principios, la época de los valores, la época de la moral, la época de la ética, ahora es la época del bienestar y de la tecnología y de las máquinas y de las ciencias, entonces es la época del bienestar. Cuando los hombres vinieron y dijeron “bueno a nosotros qué nos toca del bienestar”, dijeron: “no, ustedes son de segunda categoría, a ustedes no les toca mucho bienestar, no les toca mucha ciencia, mucha tecnología. Eso es especial para  nosotros, que somos una clase distinguida, una clase distinta, diferente; ustedes son simples trabajadores, dedíquense a trabajar. El bienestar nos corresponde a nosotros, es propiedad privada de nosotros, los grandes.”

Esta gente en su manifiesto de la actual modernidad, ha empleado el concepto de libertad y dijeron libertad económica, libertad política, libertad social, libertad individual, y en el nombre de la libertad han creado los casos de mayor violencia y guerra. Si ustedes leen la historia contemporánea, la mayoría de los lugares en el mundo donde existe hoy una guerra, ellos tienen una mano puesta en eso. Hablemos de Medio Oriente, desde países como Irak o Afganistán, hasta Japón, Vietnam y muchos casos de esos donde vemos violencia y guerra, fueron creados por ellos. Obviamente, ellos dijeron esos son los requerimientos de la modernidad, entonces una serie de intelectuales vinieron y comenzaron a crear teorías en donde justifican dicho comportamiento y no sólo eso, trajeron una serie de intelectuales que crearon temas religiosos, que dijeron esto justamente es un tema espiritual, religioso, entonces desde la religión trataron de justificar ese tipo de comportamiento belicoso y violento.

Democracia y libertad

Ustedes escuchen los eslóganes de esta gente, uno de sus eslogan es la democracia, todo lo que hacen, lo hacen en el nombre la democracia, pero fueron los que más apoyaron dictaduras, los que más apoyaron gobiernos impuestos, los que más apoyaron gobiernos sin aprobación de los pueblos, sin autodeterminación de los pueblos, y eso lo hacen en nombre de la democracia. En el eslogan dicen: “Somos democracia”. Hablan es su eslogan de los derechos humanos, dicen “lo que hacemos lo hacemos en nombre de los derechos humanos”, pero miren casos como el de Guantánamo o de Abu Ghraib, en Irak, que son los más conocidos, pero hay miles en donde mataban gente, torturaban gente, hacían sufrir a gente, pero en el eslogan aparece como “gente de derechos humanos”. Tiene el eslogan de la libertad, libertad de expresión, libertad en los medios de comunicación, ¿si?, en el eslogan son todos libres, el eslogan es “libertad”, pero al momento de actuar son los que más censuran los medios de comunicación justos. Son los que ponen trabas para la creación de medios alternativos, son los que crean parásitos y virus para contrarrestar siempre la información de ciertos medios alternativos. Por ejemplo en su eslogan hablan que están en contra de la proliferación de armas atómicas, pero son los únicos que crearon y utilizaron la bomba atómica, como ustedes ya saben. Entonces creemos que, ese mismo que dice ser el policía, ahora resulta que no permite a países como el tema de Irán, por ejemplo, de crear tecnología atómica. Quien lo dice es el peor criminal, el único que en realidad utilizó la violencia a través de la bomba atómica, es ahora el policía que protege. Dice, creemos que todo esto es el resultado de una gran hipocresía de ellos.

Bueno, yo antes de terminar con mis palabras y antes de esperar que mis compañeros digan sus opiniones o hagan preguntas, quiero leerles una serie de aleyas coránicas y dichos de nuestros sabios y nuestros guías acerca de la hermandad entre los hombres, acerca de la igualdad entre los seres humanos, para poder ver cuáles son las verdaderas enseñanzas de nuestros textos sagrados.

Algunos versículos coránicos y dichos proféticos

Yo ahora lo que voy a leer es exactamente los textos, tanto del Corán digamos, que es libro sagrado de los musulmanes, como los dichos del profeta del Islam, tal cual. Para que después ustedes puedan, ustedes mismos juzgar y ver si realmente es justo juzgar al Islam de opresor, de terrorista, de violento, de que busca la guerra, ustedes simplemente escuchen las enseñanzas verdaderas del Islam.

El Corán dice: “Está totalmente prohibido que un grupo de gente, que un pueblo se burle de otro pueblo. Está totalmente prohibido el racismo. No puede haber diferencia o distinción entre raza y raza,  no puede haber una falta de respeto entre grupo y grupo humano, entre pueblo y pueblo, entre raza y raza”

El Corán cree que la honra de los hombres, el verdadero valor del ser humano, la verdadera sacralidad o santidad del hombre es simplemente por el simple hecho de ser hombre, un ser humano. O sea, que con el simple hecho que uno sea humano, tiene valor, tiene sacralidad, tiene santidad, tiene honra, por el simple hecho de ser humano, sin ningún otro tipo de distinción, esa es la enseñanza del Corán.

Cuando el Corán habla de la distinción del hombre, ya no hace una distinción ni por raza, ni por cultura, ni por idioma, ni por lengua. La distinción es simplemente por un término que el Corán llama “taqwa”, taqwa es la piedad, taqwa es el temor a Dios. ¿Qué es la piedad según el Corán? Es vivir éticamente, es vivir bajo la bandera de la moral y de la ética, vivir bajo los principios y los valores humanos, respetar la igualdad, respetar al hombre, respetar la libertad.

El Corán prohíbe la guerra religiosa. El hacer la guerra con una persona o con un grupo o con un pueblo por su religión. O sea un musulmán que haga la guerra con otro porque sea cristiano, o un cristiano con otro porque sea musulmán o un musulmán con un judío por su religión, está prohibido en el Corán. El Corán, con respecto a aquellos que no  son musulmanes dice: “Vengan y unámonos en un punto en común. Unámonos con puentes que establezcan lazos entre nosotros, en aquello que creemos en común. Tenemos puntos en común, creemos en un solo Dios, quizá creemos en los valores, en los principios, en la moral. Sobre eso unámonos y armemos puentes”. Luego dice: “Y lo importante es no tomarnos entre nosotros como señores. Acá no hay ningún señor sobre otro. No es que uno es esclavo y otro es señor. Todos somos seres humanos. Dice ninguno de nosotros tiene distinción o diferenciación con los demás. Bajo la igualdad unámonos en este camino.

El Corán no hace distinción entre todos los enviados, mensajeros y profetas de Dios. El Corán cree que todos son iguales, Abraham, Noé, Moisés, Jesús, Muhammad, todos vinieron con una misma palabra. Todos son mensajeros del mismo mensaje, todos transmiten una misma religión: hay un solo Dios y ese único Dios envía una misma religión para todos sus mensajeros y todos hablan de la misma forma, por eso no hacemos distinción. Por eso está totalmente prohibido la enemistad con otro por el mensaje o por la religión o por la revelación, creemos que todos los mensajeros se unían en un mismo camino y es por eso que nosotros como seguidores de los mensajeros tenemos que unirnos en ese camino y no hacer distinción entre ellos.

Otro de los mensajes del Corán es que la fe no puede estar falta de razón o de intelecto. En el Corán la fe va de la mano del intelecto, no creemos en una fe sin intelecto. Creemos en una fe más intelecto. Así como la fe es el producto del mensaje que Dios envía a los hombres, la creencia en dicho mensaje hace a la fe; del mismo modo la razón humana y el intelecto es algo que Dios ha enviado a los hombres. Entonces estas dos van de la mano y no pueden nunca separarse.

El Corán dice que Dios envió a los profetas con tres cosas fundamentales, una es el Libro, la Revelación, el mensaje, la sabiduría, el conocimiento. Lo segundo es la balanza, o sea la justicia, la igualdad, todos somos iguales en derechos. Lo tercero es el poder, que el Corán lo llama hierro, que es la forma de poder ejecutar dicha justicia, no que quede en palabras, no que quede en teoría, sino que se ejecute a través de un gobierno. Nosotros creemos que la religión no está separada de la política; no es que no está separada de la política en el sentido que nosotros usamos a la religión como una herramienta de poder político, para cumplir con nuestros intereses capitalistas o de orden social; no, no, creemos que la verdadera justicia y la verdadera religión tiene que ser la que gobierna la vida del hombre, en el sentido de poder ejecutar la ley de la igualdad, la ley de la libertad y la ley de los derechos.

El Imam Ali, el segundo gran líder del Islam después del profeta Muhammad, dice a los sabios: “Dios ha pactado con ustedes, los sabios religiosos (los religiosos, los representantes eclesiásticos, las autoridades religiosas, ha pactado con ustedes que se sienten al lado de los desposeídos, al lado de los pobres, dice una de las responsabilidades de los sabios de la religión y de las autoridades eclesiásticas es estar sentado al lado de los pobres porque es el pacto de Dios con ellos); y dice “tienen que estar en contra de los abusos y resistiendo ante los opresores junto a los oprimidos”. Vemos que todo aquél que como religioso, como autoridad religiosa no se siente con los pobres y no enfrente y no resista a la injusticia y la opresión no es considerado por nosotros como una autoridad religiosa. Religioso es aquél que está para ayudar a los pobres, a los desposeídos y los necesitados, está para enfrentarse y resistir en contra de los opresores y los injustos.

El Corán dice que los religiosos que son corruptos, tanto en el tema económico como en le tema moral, que son parte de la corrupción moral y económica, financiera, material, son considerados opresores; aquellos que apoyan a los dictadores en su posición como religiosos son los grandes opresores.

Si alguna persona que no sea musulmán dice algo cierto, certero, algo verdadero, acéptenlo. Todos tienen derecho a una misma palabra, el Corán dice: “No toméis o no arrebatéis los derechos de los demás”, cuando alguien dice una buena cuestión, hay que aceptarla. Y con respecto a la protección de los derechos de los demás, dice, cualquier derecho que sea usurpado, o persona que sea maltratada o que no se cumpla con la justicia de cualquier derecho, hay que defenderse, sea quien sea la persona. Si algún derecho es usurpado, tiene uno que defenderlo, sea musulmán o no sea musulmán.

El Corán, por ejemplo, habla de las balanzas, que si uno quiere conocer la justicia de una sociedad vea en las balanzas, si engañan o no, cuando hay un engaño en la balanza, en el peso, significa que es una sociedad corrupta. Cuando la balanza, la justicia es correcta, es una sociedad de fe, una sociedad de principios. Lo mismo con los pactos, el respeto con los pactos. Por ejemplo, la forma en que el Corán trata a los ricos o a los adinerados o a los millonarios que no quieren apoyar o dar limosna o dar ayuda a los desposeídos y a los pobres. Dice que había un grupo de personas adineradas en la época del Profeta, y el Profeta les decía: “Den de vuestras riquezas y de vuestro dinero a los pobres, ayuden a los desposeídos.” Los ricos decían: “Si Dios hubiera querido, los hubiera hecho a ellos también ricos, Dios quiso que ellos permanezcan en la pobreza, la voluntad de Dios hizo que ellos sean pobres.” El Corán les responde: “Ciertamente están desviados.” La visión coránica es que el derecho de los pobres es una usurpación de los ricos, entonces en el dinero, en la riqueza de los ricos están los derechos de los pobres. Esa es la forma en que el Corán trata a los ricos que no quieren apoyar a los pobres. El Corán dice: “Si una persona falta respeto a un hombre por su pobreza, o simplemente el hecho que uno sea pobre uno le falta el respeto, o respeta a una persona porque es rica, por su riqueza, dice, ésa es una persona sin fe.” No es musulmana. Musulmana es aquella persona que respeta a cualquiera, sea pobre, sea rico y que no falta el respeto a cualquiera, sea pobre o sea rico.

El Corán dice que cada vez que vean a una persona hambrienta, desnuda, desposeída, sin casa, pobre, sepan que su vestimenta, su vivienda y su comida están en manos de los ricos, los apoderados, de los enriquecidos. Los derechos de ellos están en la riqueza de los apoderados. En una narración del Profeta dice: no se ha empobrecido, no ha tenido hambre, no se desnudado hombre más que por los pecados de los ricos. Significa que cualquier tipo de necesidad o de pobreza o debilidad que haya a nivel económico con un hombre, el culpable, en realidad, es aquél que no pagó sus derechos, que no cumplió con sus derechos. Creemos que la religiosidad y la espiritualidad tienen que estar de la mano de la justicia social. No puede haber espiritualidad ni religiosidad sin justicia social.

Tenemos narraciones que dicen que en el fin de los tiempos aparecerá un nieto del Profeta Muhammad, llamado el Imam Mahdi, junto con Jesús (con ellos sea la paz) y vendrán para que reine un gobierno de justicia universal, y el eslogan de dicho gobierno es: “Acabar con la injusticia, la opresión y la desigualdad para establecer un gobierno de justicia e igualdad universal". Finalmente un hadiz del padre del Imam Mahdi dice: “Los ricos no se han apoderado de dichas riquezas más que robando o usurpando los derechos de los pobres”. Entonces creemos que, al fin y al cabo, la justicia es una necesidad para el fin de los tiempos.

Preguntas

Yo les agradezco mucho el haber participado en esta conversación, en este diálogo. Si tienen alguna pregunta estoy a su disposición.

Desde el público: “Disculpe, profesor, dejando de lado las citas coránicas y hablando un poco más de lo que es la ponencia, este, pudiéramos decir que los hechos sucedidos recientemente en el Medio Oriente y en el Norte de África, Egipto, Libia, si eso se pudiera circunscribirse en lo que Samuel Huntington denomina,“el choque de civilizaciones”, o sencillamente, lo digo por el estatus mediático que se ha dado, que ha sido muy diferente a lo que se dio en Túnez y distinto a lo que está sucediendo en la actualidad en Libia, o simplemente esto obedece a una reafirmación del poder imperial que se derivó a partir del siglo XV.”

El choque de civilizaciones

Sobre el choque de civilizaciones, voy a explicar un tema idiomático para que se pueda entender. Él lo traduce como la “guerra entre civilizaciones” porque esto es importante para comprender su idea. Hablar de una guerra de civilizaciones, significa hablar de que existe una civilización como la europea, occidental y existe otra civilización que quiere hacerle la guerra a dicha civilización. ¿En qué lugar el Islam pretende hacerle la guerra a una cultura, a una civilización a un pueblo? Nsotros queremos defender los derechos de los pueblos, entonces hay diferencia en el lenguaje, una cosa es salir a luchar en defensa de los derechos de los pueblos, otra cosa es salir a guerrear para luchar en contra de una civilización. En realidad el que habla de guerra de civilizaciones o choque entre civilizaciones, no entendió la intención de aquellos pueblos que se están levantando en pro de reivindicar sus derechos. Nosotros no tenemos guerra con ninguna cultura, con ninguna civilización, no tenemos guerra con ningún pueblo. Simplemente, estos levantamientos de los que estamos siendo testigos, especialmente en el Norte de África, como el caso de Egipto, Túnez o Libia en este caso, es el pedido de los pueblos de tener que acabar con unos sistemas que fueron manejados por dictaduras, a través del poder, por la fuerza, impuestos. Apoyados por aquellos que hoy en día se creen la civilización occidental, y se sabe que la gente cuando quiere salir a la calle a pedir sus derechos, no hace ese tipo de levantamientos y movimientos. Ahora ellos lo llaman guerra de civilizaciones, choque de civilizaciones. Hay una gran diferencia entre estas dos definiciones, una cosa es el levantamiento popular en pro de los derechos y para poder terminar con esas dictaduras y esos gobiernos opresores e injustos, otra cosa es hacer una guerra con una civilización o con una cultura. Voy a dar un ejemplo, yo me acuerdo cuando era pequeño y veía muchos de los filmes de Hollywood, me acuerdo cuando ponían a los americanos luchando contra los indios, la imagen que yo como niño tenía era “ojala que los norteamericanos ganen y maten a todos estos indios”. Nosotros, cuando veíamos estas películas, creíamos que estos indios son una especie de seres salvajes y por qué quieren hacer lo que están haciendo a estos hombres tan civilizados. Estos hombres habían venido para civilizar América y estos seres salvajes quieren ser un freno para dicho desarrollo. Cuando yo crecí y empecé a leer la historia de América Latina, me di cuenta que la historia era diferente, me di cuenta que los más salvajes seres eran esos occidentales, que habían venido a América, a descubrir América y luego a civilizar América, y que con esas invasiones mataron a cientos de miles de personas, a tal punto que uno escribe en sus memorias que “nosotros llegabamos, violábamos a las indígenas, luego las matábamos y luego hacíamos de sus pechos bolsas o recipientes para

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