Cuando digo que soy una mujer musulmana de Latinoamérica, son varias preguntas las que me toca responder, casi todas referentes a los árabe, luego de aclarar que el Islam no es una religión exclusiva del llamado mundo árabe, entran en un estado de indignación, resulta muy difícil entender porque una mujer latina decide abrazar el Islam y seguir por el camino de dios, resulta mucho más fácil aceptar las corrupciones de occidental ante la vida modesta que te brinda el Islam.
Allí se dice de mi persona que soy iraní, terrorista, representante del presidente Ahmadineyad, que estoy vinculado a organizaciones terroristas y que el Señor Maidana me ha presentado en el Congreso de las Casas del Alba. Y acá va mi aclaración. Para empezar no soy iraní, sino argentino de nacimiento, nacionalidad y cultura. Por otro lado tampoco soy terrorista, ya que los terroristas se dedican a fundar terror entre la gente a través de actos violentos, y yo soy un conferencista internacional que a lo único que se ha dedicado durante los últimos 15 años es a dar conferencias y charlas acerca de la religión y cultura islámica, en mi condición de teólogo y guía espiritual de las comunidades de América Latina.
Quien convencido afirme que el Imam Husain (P) se expuso al martirio propio y de quienes permanecieron a su auxilio, por meros objetivos políticos o rebeldía inusitada, ciertamente ignora y rebaja el significado del mensaje que sello con sangre y lágrimas para toda la humanidad. De un campo árido e inhóspito, bajo el sol del desierto donde los benditos cuerpos de los mártires hallaron reposo, desde el seno de una masacre grabada en la memoria colectiva pese al tiempo y la distancia ; nace un mensaje de vida y esperanza liderado por un Imam que no sucumbió en la derrota ni fracaso en su lucha.
En verdad que las llaves de los tesoros del Sagrado Corán se han reunido en ""la Apertura del Libro"", la sura Al-Fatihah, de una forma global y sorprendente para quien anhela introducirse en este libro divino, y desea hacerlo en la forma de amplios lineamientos que comprendan la totalidad de los conceptos del excelso Corán, los cuales abarcan el espíritu del Libro y se caracterizan por su condición milagrosa, claridad y belleza.
La Shî‘ah Imamita, en lo relacio¬nado a la doctrina y los principios del Islam, actúa según los hadices narrados del Mensajero de Dios (BP) a tra¬vés de narradores fiables en los que es posible basarse, ya sea que estas narraciones y hadi¬ces se encuentren en libros shiítas o sunnitas.
Cada religión encarna una parte específica en el mapamundi de la espiritualidad. Muy probablemente, el Islam sea una de las pocas tradiciones espirituales –quizás la única- que, a diferencia del resto, no se define por el nombre de su fundador -como ahora el cristianismo o el budismo, por ejemplo-, ni tampoco por el grupo étnico del que surgió -como es el caso del judaísmo- o por el nombre del país de origen -como el hinduismo-, sino por la actitud y la vivencia interior. En efecto, la denominación de Islam, que deriva del verbo árabe àslama, quiere decir aceptación profunda de Dios, o lo que es lo mismo, entrega libre y confiada a Su poder y magnanimidad.
Hoy en día, cualquier ser humano, evidencia sin mucho esfuerzo la realidad de la injusticia y la crisis de valores en todo el mundo. Vivimos en un ambiente hostil, no sólo al Islam sino a la vida misma. Nuestro entorno es un ambiente sin espiritualidad, sin solidaridad, sin familia, sin honor, sin pudor, sin piedad…Hay quienes puedan considerar éstos comentarios exagerados, porque verdaderamente hay gente solidaria, buena, piadosa, honorable, que cuida a su familia, creyente…pero no son los más ni es hacia donde se dirige la humanidad...
Golam Ahmad, el fundador de la Secta Ahmadiyya, ha proclamado en diferentes ocasiones que ha sido designado por parte Dios como profeta. En el primer momento anunció que se le inspira por parte Dios, sin proclamación de ser un profeta o un sucesor (califa o walí). Posteriormente en segundo momento dijo que Dios levanta a una persona cada cien años para renovar la religión de esta nación, y luego anunció que puesto que la cadena de la profecía divina se finalizó con el Profeta del Islam, la cadena de la sucesoria (califato) del Profeta del Islam se ha acabado por medio de su propia persona –Golam Ahmad-. Por lo tanto, él, se le denominó el Sello de los Sucesores del Profeta del Islam, a lo cual no lo siguiera otro sucesor sino que prometiera su lealtad. Golam Ahmad quiso que el califato continuará en el Islam ya que seguía el linaje de los Hijos de Israel, y puesto que Dios no le había informado los nombres de los califas anteriores, no tenía conocimiento pero tenía fe en ellos implícitamente.
“La fe” no únicamente es un “término”, sino que es una “creencia de corazón”. Una creencia que da “dirección”, “razón” y “consideración” a la vida del hombre, y juega un papel importante en la “forma de vivir” de éste, así también es el fundamento para valorizar los pensamientos y actos del ser humano.
Como lo que hemos visto en recientes meses, la mayoría de las operaciones del grupo takfirí EIIL (Daesh, en árabe) se han realizado en Nínive, la provincia norteña de Irak, y en Hasaka, provincia nororiental de Siria.Eso muestra que los terroristas no han podido entrar en las capitales de estos países. A parte de los aislados atentados con bombas que los terroristas perpetran en todas las partes de estos dos países, las concentraciones de Daesh se encuentran a una distancia de al menos 300 o 400 kilómetros a las capitales de Siria e Irak. Eso demuestra que estas dos capitales árabes actualmente se encuentran en un estado estable y los gobiernos de Bagdad y Damasco ya no corren ningún peligro y los terroristas se han visto obligados a cambiar su rumbo hacia la región iraquí de Kurdistán y Turquía.Este artículo aborda un tema de gran inmediates política y social mundial.