“Que la gente del mundo sepa que yo no soy un rebelde deseoso de la guerra, que no soy un corrupto ni un desobediente que busca una posición, como tampoco soy un opresor. No tengo tales propósitos. Mi levantamiento es de reforma. Yo me he revelado para reformar la nación de mi abuelo. Yo quiero ordenar lo bueno y prohibir lo malo.” Hussein (P)
Creada la Corte Penal Internacional “con bombos y platillos” se pensó ingenuamente que Palestina podía acudir a ésta para hacer prevalecer sus derechos. Vanos han sido los intentos hasta ahora cuando los acusados de estos crímenes; Israel Y EE.UU. no han firmado el Estatuto de Roma que da origen a esta corte mutándose todos los buenos oficios de los actores internacionales en espurios.
La cultura islámica ha llegado a muchas partes del mundo, lo cual no significa que irá borrando sus formas culturales, su lengua o sus costumbres; pues “no hay coacción en religión” esta verdad hoy por hoy es aún respetada y quién no lo hiciera no puede considerarse un musulmán.
"No podemos entender como un país islámico violenta a otro cuando el libro sagrado de los musulmanes, que es la palabra de Dios manifiesta en la Sura 4 aleya 92 que “Un creyente no puede matar a otro creyente" y aun así Arabia Saudita fruto de los bombardeos a segado la vida de miles de yemenís desde el inicio de su ataque el 2015 al presente".
El 3 de Junio de 1989 fallecía el Imam Jomeini dejando consolidado el sueño de la República Islámica de Irán, así como sus posturas contra la arrogancia mundial, pues “Justicia significa no oprimir a los demás ni permitir que otros te opriman pues el shiismo y la prioridad de los Imames están resumidos en no cometer ni tolerar la injusticia”.
Venezuela e Irán sufren los embates financieros del imperialismo en complicidad con Europa y algunos países de Medio Oriente que profesan la fe islámica alejándose o dándole otra interpretación al principio coránico: "¡Creyentes! No toméis como amigos a los enemigos” dejando de lado la solidaridad y la cooperación islámica con sus hermanos y las naciones oprimidas del mundo.
Ramadán un tiempo de paz; hoy enclaustrado en un ambiente con poco dinero bajo el temor al contagio del coronavirus así como bloqueado ,sancionado y condenado por el imperialismo y el sionismo; abandonado por la "Cooperación Islámica".
Las recientes noticias en el mundo han pasado del terrorismo en Medio Oriente al Coronavirus, y para hacerlo frente aparecieron pronósticos científicos, médicos e incluso manifestaciones de líderes evangélicos que han declarado que “los que paguen el diezmo estarán protegidos contra el coronavirus” y es que las organizaciones evangélicas en este último tiempo, no solo se han dedicado a las tareas de “sanación y curación” dentro de sus recintos; sino que también desde sus pulpitos han comenzado a planificar lo que sería la toma de las riendas de los sistemas políticos y de decisión en la zona a partir de que el gobierno de Jesús y el Espíritu Santo deben reinar en América Latina (y en el mundo) por sobre otro tipo de creencias.
El asesinato criminal del General Qasem Soleimani demuestra que a EEUU no le interesa negociar; sino imponer su pensamiento mediante la fuerza militar, no hace falta ser analista para darse cuenta que el imperialismo no negocia, no utiliza los buenos oficios ni aplica el Derecho Internacional.
Muertos el Fascismo y el Comunismo –Según Fukuyama- ¿Queda algún otro competidor ideológico? “En el mundo contemporáneo solo el islam ha presentado un Estado teocrático como alternativa política tanto al liberalismo como al comunismo”; a tal fin señala que el islam es un contrincante, aunque hace sus interpretaciones desde el limbo y no desde los albores mismos de la revolución islámica pues Fukuyama es un firme y fiel representante del neoliberalismo y que con su “teoría” ha intentado permear el pensamiento laissez faire, laissez passer anquilosando los verdaderos principios del ser humano, más aún cuando sus críticas tienen como uno de sus derroteros al Islam y en concreto a la República Islámica de Irán.