El Islam, guía de Dios para la humanidad, nos invita a reflexionar sobre nosotros mismos y examinar nuestros pensamientos, sentimientos, intenciones y acciones.Entre los musulmanes hay una práctica muy recomendada que a veces descuidamos y no la hacemos,  además, algunos de nuestros hermanos la desconocen. Sin embargo, sus beneficios son muy importantes. Nos referimos a la práctica de la “Muhasaba”. ¿Cómo definirla? Es sencillamente tomarnos unos minutos al final del día para meditar sobre nuestras actividades. Nos enseña nuestra Tradición: “hasibu anfusakom qabla an tuhasibu”; es decir: “ríndanse cuentas a sí mismos antes de que se las rindan”. 
La práctica del ayuno, en los tiempos que corren, despierta inquietudes a los no musulmanes. Nuestras explicaciones varían, desde el reduccionismo de la salud, pasando por la justicia social hacia los más humildes, hasta su interpretación espiritual, la cual prevalece.Cuando explicamos, hacemos una distinción del ayuno según sus “partes”:-El ayuno corporal: abstenerse de comer, beber, fumar y mantener relaciones sexuales.-El ayuno de los sentidos y la conducta: lo que vemos, oímos, lo que hablamos, hacemos, también ayunan. Por lo tanto, deben abstenerse de lo ilícito y desaconsejable.
La visita de Donald Trump a Arabia Saudí es un hecho. El principal aliado regional –luego de Israel, por supuesto- ya se prepara para recibir más armamento, en especial misiles de última generación. Si Israel asesina en Palestina, Líbano y Siria; los saudíes se suman a asesinar y encarcelar en su propio país, invaden Bahréin colaborando con la V Flota norteamericana, y de paso, masacran a la pobre población civil en Yemen.Israel, Arabia Saudí y EE.UU. saben que la culpa de todo es de…Irán. Por suerte para el mundo, ni Rusia ni China piensan igual.
Además de sus iníciales (EI), ambos “estados” comparten muchas características comunes, que intentaremos desarrollar en este artículo.Desde el vamos, fundar estados  con fundamentos religiosos exclusivamente –sin nada más- es bastante mitológico. Si el “estado islámico” puede competir con el “estado judío” en sus pésimas cualidades “democráticas”, también lo pueden hacer en atrocidades a las poblaciones civiles autóctonas que han invadido.  Aunque, seamos justos, los mercenarios “musulmanes” tienen mejor prensa. Las masacres de Israel son, en el mejor de los casos, tibiamente criticadas. Puede que entre el cuchillo de unos y las bombas atómicas de otros, se explique el péndulo ético de los medios de comunicación de siempre. También podemos suponer que con más de medio siglo de guerra y terrorismo sionista, los medios busquen algo nuevo.
“No hay imposición en la religión”. CoránFigurita repetida. Así podemos definir a los mercenarios y terroristas que proclamaron a un califa –que ya no se ve- y que dicen formar parte del “estado islámico”. Entre Siria e Iraq, viajan desde chinos hasta europeos para luchar y establecer su bandera negra.Los dólares saudíes transportan su ideología wahabita a cada una de sus mezquitas por el mundo. Luego, les invitan el pasaje, prometen sueldos por mes, y también mujeres, no sea que los muchachos se aburran de tanto degollar. Difunden su doctrina a los tiros, y ahí aparece la CIA con la OTAN entrenando y entregando armas.
Hace algunas semanas, veo publicado en la excelente web “Musulmanes Andaluces” un par de artículos que quisiera comentar. En primer lugar, leo con felicidad uno que invita a la unidad entre sunníes y shiíes. Cito:“En nuestros días y en nuestra época, es más importante subrayar los puntos de acuerdo antes que los puntos de desacuerdo y tratar de tender un puente entre la Sunna y la Shi'a sin comprometer los valores islámicos, porque lo que une a los musulmanes es mucho más grande que lo que los desune.”Sin embargo, la lectura del artículo señala prácticas shiíes como “no musulmanas”, estableciendo como criterio el Corán y la Sunna… esta última, sunní. En fin, lo que se dice en un párrafo se niega en otro:“Debería estar claro que no todo lo que cae bajo el nombre de Shi'a puede ser considerado islámico”Si lo que se quiere es “subrayar los puntos de acuerdo antes que los puntos de desacuerdo y tratar de tender un puente entre la Sunna y la Shi'a sin comprometer los valores islámicos, porque lo que une a los musulmanes es mucho más grande que lo que los desune”; entonces, lo mejor sería dejar de lado cierta caracterización que tienen algunos hermanos sunníes hacia la shía en general.
El anunciado acuerdo entre Irán y las potencias occidentales es un hecho. Ya en abril del año pasado, la web del Mossad debkafiles reveló que había negociaciones secretas en París y Viena entre Obama y la diplomacia iraní.Por supuesto, las negociaciones implicaban para ambos lados ""concesiones"". EE.UU. debía correr al lobby israelí y confrontar -por lo menos en palabras- con Israel y los sionistas. Se terminaba la ""opción militar"", y se reconocía, como bien dice Ruhaní, el derecho de Irán a su desarrollo nuclear, además de garantizar no querer un ""cambio de régimen"".