Particularidades de Fátima (P)
Un estudio sobre la vida de Fátima Zahra (P), la hija inmaculada del Profeta del Islam
Por: Allama Baqir Sharif Qarashi
 
Fátima az-Zahra (P) era diferente a todas las mujeres en sus cualidades y nobles características, siendo que alcanzó el más alto rango en virtudes y perfección. Ella era un ejemplo de las virtudes morales y mentales de su padre. Ella se parecía a él, en su profunda fe en Dios el Todopoderoso, en el ascetismo y el abandono de los placeres mundanos. Aquí hablaremos de algunas de las características de Fátima:
LA INFABILIDAD
Fátima (P) era infalible, y esto es un hecho indiscutible. Dios la había purificado de todo pecado y todo defecto, y la dotó con todas las virtudes que la hicieron un ejemplo para todas las mujeres del universo. Fue un ejemplo ideal en la fe, adoración, castidad, pureza, caridad y bondad hacia los pobres y menos privilegiados.
Pruebas de su infabilidad
La aleya (versículo) de la purificación, Dios ha dicho “Dios sólo quiere libraros de toda mancha, Oh gente de la casa, y purificaros por completo.” (Corán 33:33)
La Gente de la Casa o Ahlul Bait (P) eran Alí (P), Fátima (P), al-Hasan (P) y al-Husein (P).[1]
La aleya claramente prueba la pureza e infalibilidad de estas personas frente a cualquier pecado o vicio. Dios ha escogido a estas personas como ejemplo de guía, obediencia y complacencia. No es posible que Dios haya dado un regalo de esta magnitud a pecadores y malhechores.
El concepto de infabilidad encaja solo en Ahlul Bait (P) quienes eran el centro del conocimiento y la sabiduría del Islam. Durante cuarenta años he investigado y escrito libros acerca de ellos, y no he encontrado el más mínimo error en sus dichos y comportamientos. E incluso sus más cruentos enemigos no han mencionado una falta en ellos.
El Imam Alí dijo: Por Dios, si se me dieran los siete mundos y todo lo que haya bajo su cielo para desobedecer a Dios en algo del tamaño del salvado de un grano de cebada que se encuentra en la boca de una langosta, no lo haría.
Es por esta piedad en los Imames y su infalibilidad que los Shi’ahs creen, que Fátima (P) fue una de los catorce infalibles de Ahlul Bait (P).
El Profeta (PB) le enseño a todos sus seguidores a través de sus repetidos dichos, sepan que Fátima (P) es parte de mí, y quien la complazca me complace, y quien la disgusta me disgusta. El hecho de ser parte del Profeta (PB) significa que ella era infalible como él.
Una transmisión veraz que fue hecha por el Profeta (PB) confirma que Dios está complacido con la complacencia de Fátima (P) y se enoja con su enojo. Esta tradición significa que Fátima (P) había alcanzado un grado fe y de piedad que la lleva al mismo rango de infabilidad de los Profetas, quienes obedecieron a Dios sinceramente y lo conocieron tal y como es.
El Profeta (PB) comparó a su descendencia con el libro de Dios en una tradición mutawatir (comprobada)conocida como el hadiz de az-zaqalain (Los dos tesoros valiosos) y si el libro de Dios es infalible de igual manera lo es Ahlul Bait (P), de lo contrario el Profeta (PB) no los había comparado con el Corán. Fátima (P) era la piedra angular de la pura descendencia del Profeta (PB) y fue la madre de todos los Imames (excepto de Alí (P)) a quienes Dios había purificado.
LA CARIDAD CON LOS POBRES
Fátima (P) fue amable y caritativa con los pobres y oprimidos, por ella su esposo y sus dos hijos fue revelada la aleya coránica “por mucho amor, que tuvieran al alimento se lo daban al pobre, al huérfano y al cautivo: “Os damos de comer, solo para agradar a Dios no queremos de vosotros retribución ni gratitud.” (Corán 76:8-9)
Fátima (P) molía el trigo y la cebada para sus vecinos pobres que no podían hacerlo, ella llevaba el agua a los débiles que no podían obtenerla.
En la noche de bodas, Fátima (P) tenía un vestido nuevo cuando se enteró, que una joven de los Ansar[2], no tenía ropa para colocarse, ella se quitó su vestido de bodas y se lo dio a este joven. Fátima (P) le dio la espalda a todos los placeres materiales y prefirió la satisfacción de Dios en todo. Yabir ibn Abdul-lah al-Ansari dijo:
“Cierta vez el Mensajero de Dios (P) dirigió la oración de la tarde (‘asr) y mientras hacia la oración preferible de la tarde (nafila) se sentó en dirección a la qiblah y nosotros nos sentamos alrededor de él, un anciano se acercó a él quejándose de hambre y dijo: Oh Profeta de Dios tengo hambre, dame de comer! y no tengo ropa ¡vísteme!”.
El Profeta (PB) le dijo al hombre que fuera a la casa de Fátima (P) su hija, el viejo nómada fue hacia donde Fátima (P) y desde la puerta la saludo, diciéndole: Oh hija del Mensajero de Dios (P), estoy hambriento y desnudo, podrías ayudarme; que la misericordia de Dios sea sobre ti. Ella misma estaba necesitada y no encontró nada para darle al hombre que la cobija de sus hijos al-Hasan (P) y al-Husein (P). Al anciano no le gusto y se la devolvió. Luego, Fátima (P) tomó un collar, el cual le había sido regalado por su prima Fátima (P) Bint Hamza ibn Abdul-Mutalib y se lo dio. El hombre lo tomó y regresó a donde el Profeta (PB), diciéndole: Fátima (P) me dio este collar y me dijo; véndelo y quiera Dios que el dinero sea suficiente para lo que necesitas.
El Profeta (PB) lloro y dijo: y como Dios no te va a recompensar con esto, si te lo dio Fátima (P) la hija del Mensajero, la mejor de las hijas de Adán.
Ammar ibn Yasir preguntó al Profeta, oh Mensajero de Dios, ¿me permites comprar este collar?
El Profeta (PB) dijo: cómpralo Ammar, si los yines y los hombres participaran de esto, Dios no los castigaría con el fuego.
Ammar dijo: Oh Sheikh (al anciano) ¿cuánto vale el collar?
El anciano respondió: lo cambio por una ración de pan y carne y un traje del Yemén con el cual pueda rezar a mis Señor y cubrir mi cuerpo, y algo de dinero para llevarlo a mi familia.
Ammar le dijo: Te doy veinte dinares, doscientos dírham, el traje de yemení, mi camello, comida, harina de trigo para pan y carne.
El anciano dijo: Oh hombre, que generoso eres, se fue rápidamente diciendo: ¡Oh Dios, no hay más Dios que Tú!, ¡Oh Dios! , dale a Fátima (P) aquello que ningún ojo haya visto y ningún oído haya escuchado.
Ammar perfumó el collar con almizcle, lo envolvió en tela yemení, se lo dio a uno de sus esclavos y le dijo: “Dale este collar al Mensajero de Dios y quédate junto a Él”.
Cuando el esclavo llevo el collar hasta donde el Profeta (PB), el Profeta (PB) le pidió que lo llevara donde Fátima (P), quien lo recibió y liberó al esclavo. El esclavo sonrió. Fátima (P) preguntó el porqué de su sonrisa, y él respondió: Lo que me hizo sonreír fue lo bendito de este collar, sació el hambre de un hombre, lo vistió, hizo enriquecer a un pobre, libero a un esclavo y volvió hasta donde su dueño.[3]
ASCETISMO
Fátima (P) vivió una vida ascética, alejada de los placeres mundanales como lo hizo su padre y su esposo, quienes se alejaron del mundo y se abstuvieron de sus placeres.
Cuando este versículo: “El infierno es el lugar de cita de todos ellos, tiene siete puertas. Y cada una tendrá un grupo definido de ellos.” (Corán 15:43-44), fue revelado al Profeta (PB), él lloró mucho y sus compañeros lloraron al verlo llorar, aunque ellos no sabían el porqué de éste. Uno de los compañeros fue hasta donde Fátima (P) quien estaba moliendo la cebada, mientras recitaba: “lo que habéis recibido no es más que disfrute de la vida de acá, en cambio lo que Dios tiene es mejor y más duradero ¿es qué no razonáis?” (Corán 28:60). Él la saludó, y le preguntó acerca del porqué del llanto de su padre, ella se arropó con una capa muy vieja que estaba cocida con hojas de palma y fue hasta donde su padre. Cuando Salman la vio, él dijo, ¡qué tristeza! Las hijas de los Césares y de Josrau tienen pompa; mientras que la hija del Mensajero de Dios, se viste con ropas harapientas.
Fátima (P) llegó hasta donde el Profeta (PB) y le dijo: ¿Qué es lo que dice Salman?, y luego dijo: por aquel que te ha enviado con la verdad, Alí (P) y yo desde hace cinco años no tenemos más que una cobija de lana, en la cual nuestro camello come en el día, y en la noche nos arropamos con ella; y nuestra almohada está hecha de cuero rellena con fibra de palma. Luego, ella preguntó a su padre acerca de la razón por la cual lloraba. Él le contó acerca de la aleya revelada, ella dijo: hay de aquellos que entre al fuego.[4]
Anas ibn Malik dijo; “Una vez Fátima (P) fue donde el Profeta (PB) y le dijo: Oh Mensajero de Dios, Alí (P) ibn Abi-Talib (Imam Alí (P)) y yo, no tenemos nada más que una piel de oveja sobre la cual dormimos y en el día damos comida a nuestro camello en ella.
El Profeta (PB) le dijo: Hija mía se paciente. Moisés el hijo de Imran vivió con su esposa por diez años, ella no tenía cama sino un aba (capa).[5]
Yabir ibn Abdul-lah Al-Ansari dijo: una vez el Profeta (PB) vio a su hija Fátima (P) con un vestido viejo, mientras molía con sus manos y alimentaba a su bebe, sus ojos se llenaron de lágrimas y dijo: ¡Oh hija mía! , soporta la amargura de este mundo para que disfrutes de la dulzura del otro…
Ella mostro su satisfacción diciendo: las alabanzas y los agradecimientos sean para Dios, por sus favores y bendiciones.[6]
Fátima (P) vivió una vida simple, sin placer o cualquier tipo de exceso. Con su proceder ella dio una gran lección a las mujeres musulmanas y fue como satisfacerse con aquello que Dios había determinado para el ser humano.
Fatima se abstuvo de muchas cosas, inclusive el alimento, ropas y demás, también se dirigió sinceramente a Dios y prefiriendo complacerlo antes que a otro.
LA CASTIDAD Y EL PUDOR
Fátima (P) fue el más grande ejemplo de castidad, honor y pudor para las mujeres musulmanas.
El Imam Alí (P) dijo: una vez un ciego pidió permiso para visitar a Fátima (P), pero ella le dijo que esperara detrás de la cortina. El Mensajero de Dios le preguntó: ¿por qué le pediste que se quedará tras la cortina si es un ciego y no puede verte?
Y ella respondió: él no me puede ver, pero yo si lo puedo ver a Él.
El Profeta (PB) dijo: testificó que tú eres parte de mí.[7]
Otro día el Imam Alí (P) le pregunto a Fátima (P) ¿cuándo una mujer está cerca de su señor?
Ella respondió: cuando se mantiene en su casa.
El Imam Alí (P) le comentó esta respuesta al Profeta. Quien dijo: ella tiene razón. Fátima (P) es parte de mí.[8]
El pudor es belleza y honra para una mujer, siempre que una mujer se adorne con la castidad, ella estará en la más alta y honorable posición. Además de esto ganará la admiración de todos, pero si una mujer se descubre y es incasta, ella será lo peor de la sociedad y nadie la apreciará. El pudor y la castidad de Fátima (P) es un gran ejemplo para todas las mujeres que quieren vivir una vida de respeto y honor en la sociedad.
LA PROFUNDA FE
Definitivamente nadie puede imaginar la inigualable y fe adoración de Fátima (P). La mayor parte de sus días y noches los ocupaba en adoración.
El Imam al-Hassan (P) dijo: Una noche, vi a mi madre Fátima (P) en su Mihrab (nicho) inclinándose y prosternándose (en oración) hasta el alba. La escuche pidiendo a Dios por los creyentes y las creyentes mencionando a cada uno por su nombre, ella pedía mucho a Dios por ellos, pero no pidió nada para ella. Le dije. ¿Por qué no pides nada para ti?
Ella respondió diciendo: “Oh hijo mío primero los vecinos y luego la casa.[9]
Al-Hasan Al-Basri dijo sobre Fátima (P): Nadie en la comunidad islámica adoró más a Dios que Fátima, rezaba tanto en las noches que sus pies se hinchaban.[10]
Fue transmitido que Fátima (P) dijo: Quien rece con verdadera devoción a Dios Todopoderoso, Dios le enviará el mejor de sus beneficios.[11]
Fátima (P) siempre dedicaba las últimas horas del día viernes para Dios. Los últimos diez días del Sagrado mes de Ramadán, Fátima (P) permanecía todas estas noches rezando y suplicando, y aconsejaba a todos los de su casa hacer lo mismo. Sus pies se hinchaban de tanto permanecer de pie adorando a su Señor.[12]
SU DEVOCION
Fátima (P) se entregó a Dios y puso en sus manos todos sus asuntos. Esto quedó claro en sus suplicas (Dúas):
Su súplica para recurrir a Dios
Fátima (P) a menudo suplicaba a Dios con estas palabras:
“!Oh Dios!, por Tu conocimiento sobre lo oculto y Tu poder sobre Tu creación, hazme vivir, si sabes que la vida es mejor para mí y hazme morir, si sabes que la muerte es mejor para mí.
¡Oh Dios!, te pido por Tu lealtad, y por el temor de Tu complacencia y Tu ira, por la economía en la riqueza y la pobreza.
¡Oh Dios!, te pido por Tus incesantes bendiciones y por Tu deleite incesante, te pido por Tu satisfacción con el destino y te pido por una buena vida después de la muerte, y te pido por Tu rostro y el deseo de reunirme contigo sin perjuicio, angustia o sedición.
¡Oh Dios!, adórnanos con la fe, y guíanos! Oh Señor de los mundos!”. [13]
Su súplica para acudir a Dios
Ella recitaba esta suplica:
“! Oh Dios!, satisfazme con aquello que me proporcionaste, hónrame y dame buena salud mientras viva, perdóname y ten misericordia sobre mí, cuando me hagas morir.
¡Oh Dios!, no me aflijas, pidiendo por aquello que Tú no has determinado para mí, y todo aquello que hayas determinado para mí, hazlo fácil y asequible.
¡Oh Dios!, recompensa a mis padres por mí, y por quien me haya hecho un favor con la mejor de las recompensas.
¡Oh Dios!, llévame a lo que has creado para mí, y no hagas que me ocupe con aquello que Tú ya me has asegurado, no me castigues mientras te pido perdón y no me prives mientras te ruego.
¡Oh Dios!, hazme humilde, hazme gozar de una buena posición ante Ti e inspírame con tu obediencia y en hacer lo que te complace y anula aquello que te disgusta, ¡Oh Tú el más Misericordioso de los Misericordiosísimos! [14]
La súplica del tasbih[15]
Fátima (P) recitaba esta suplica:
“La gloria sea para Él, quien ha brillado con su fuerza y poder.
La gloria sea para Él, quien ha escondido en los siete cielos y ningún ojo lo puede ver.
La gloria sea para Él, quien ha degradado a las criaturas con la muerte y se ha honrado a sí mismo con la vida.
La gloria sea para Él, quien permanece y todo lo demás perecerá.
La gloria sea para Él, quien ha escogido la alabanza para sí mismo y la acepta.
La gloria sea para El Viviente, El Omnisciente.
La gloria sea para El Indulgente, El Honorable.
La gloria sea para El Altísimo, El Grande.
La gloria y las alabanzas sean para Dios.[16]
Sus súplicas para las cosas importantes
Fátima (P) suplicaba a Dios para que aliviara sus penas y saciará sus necesidades:
“Por Yasin y el Sagrado Corán; y por Taha el gran Corán. Oh Tú, quien es capaz de satisfacer todas las necesidades de los que la necesitan, quien conoce lo que está dentro de la conciencia.!Oh Tú!, quien alivias al afligido, ¡Oh Aquel, que es misericordioso con el anciano, Quien atiende al infante, Oh Aquel, que no necesita expresión, bendice a Muhammad y la Familia de Muhammad![17]
Su súplica para facilitar las cosas
Oh Dios, El Señor de los siete cielos, Señor del Gran Trono, Nuestro Señor y Señor de todo lo que existe, Aquel que reveló la Torah, la Biblia y el Corán, Aquel que divide el grano y la piedra, busco tu protección, de todo aquello que humillas.
Tú eres el primero y no hay nada antes de Ti y Tú eres El último y no habrá nada después de Ti, y Tú eres el Evidente y no habrá nada sobre Ti, eres el oculto y no hay nada por debajo de Ti, paga mis deudas por mí y sálvame de la pobreza. [18]
Su súplica para la curación
En el nombre de Dios la luz, en el nombre de Dios luz de luz, en el nombre de Dios una luz sobre luz, el nombre de Dios quien es el Administrador de los asuntos, en el nombre de Dios quien ha creado la luz de la luz, las alabanzas pertenecen a Dios quien ha creado la luz de la luz, y envió la luz sobre las montañas en un libro grabado, en un pergamino extendido con una medida determinada, para un profeta feliz.
Las alabanzas pertenecen a Dios, quien es mencionado con gloria y conocido con orgullo, se le agradece por el bien y por el mal, (Oh Dios) que tus bendiciones sean con nuestro maestro Muhammad y su Pura Descendencia.[19]
Su súplica en la mañana y en la noche
Oh Tú, el Viviente, el Eterno, por tu misericordia te pido ayuda, así que ayúdame y no dejes que me engañe ni por un parpadeo, y remedia todos mis asuntos.[20]
Su súplica al dormir
“Las alabanzas pertenecen a Dios el Todopoderoso, la gloria sea para el Altísimo. Dios es suficiente para mí. Lo que Dios desea lo cumple, Dios escucha a quien lo llame, no hay escape de Dios y no ha refugio más allá de Dios: “yo confió en Dios mi Señor y Señor vuestro, no hay ser que no dependa de Él, mi Señor está en una vía recta.” (Corán 11:56) “Y dí: ¡Alabado sea Dios, que no ha adoptado un hijo ni tiene asociado en el dominio ni amigo frente a la humillación! ¡Y ensálzale con toda tu fuerza!” (Corán 17:111).[21]
Fátima (P.) suplicaba a Dios todos los días de la semana con una súplica especial. Las siguientes son las súplicas de los días de la semana:
Su súplica para el sábado
¡Oh Dios!, abre para nosotros los tesoros de tu misericordia, y danos! Oh Dios!, una misericordia que no nos aflija después de ella, ni en esta vida ni en la otra, danos de tu inmenso favor un sustento halal y bueno, no nos haga necesitado, no hagas que necesitemos de otro diferente a Ti.
¡Oh Dios ¡enriquécenos en esta vida. Oh Dios, buscamos tu protección para evitar que nos des la espalda, en caso de que miremos hacia Ti.
¡Oh Dios bendice a Muhammad y a la Descendencia de Muhammad ¡y danos lo que te plazca, y haz que seamos fuertes en aquello que te guste, ¡Oh Tú, el más Misericordioso de los Misericordiosos!.
Su súplica para el domingo
“¡Oh Dios, haz que el primero de mis días, tenga prosperidad, que la mitad este con rectitud y que el final sea con éxito!
¡Oh Dios bendice a Muhammad y la Descendencia de Muhammad ¡ , y hazme de aquellos que van en tu búsqueda y que tú lo recibes, que confían en Ti y que tu satisfaces, que te ruegan y Tú eres Misericordioso con ellos…”
Su súplica para el lunes
¡Oh Dios!, te pido resistencia en mi adoración a Ti, dentro de tu Libro y entendimiento en tus mandatos.
¡Oh Dios!, bendice a Muhammad y a la Familia de Muhammad y no hagas el Corán estéril para nosotros y el camino desviado; y Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él y su Descendencia) y que no nos prives de Muhammad.
Su súplica del martes
“¡Oh Dios!, haz a los inadvertidos entre la gente como un mención para nosotros, y haz su mención como gratitud para nosotros y haz que lo bueno que digamos con nuestra lengua sea la verdadera intención de nuestro corazón.
Oh Dios, tu perdón es más grande que nuestros pecados y tu misericordia es más amplia que nuestras acciones.
Oh Dios, bendice a Muhammad y a la Descendencia de Muhammad y guíanos bien a las buenas acciones y al buen comportamiento…”
La súplica del miércoles
“Oh Dios, protégenos mediante tu vista la cual nunca duerme, con tu cobijo que está más allá de ser alcanzado y por tus grandes atributos.
“Oh Dios bendice a Muhammad y a su Descendencia, y mantén para nosotros aquellos que si otros lo tuvieran se perdería, y cúbrenos con aquello que si otros lo cubren sería expuesto, y haz que todo nos obedezca; ya que tu eres aquel que escucha las súplicas y las escucha al instante”.
La súplica del jueves
“Oh Dios, te pido por tu guía, tu piedad, tu castidad para hacer todo aquello que te complazca.
Oh Dios, te pido por tu poder y por nuestra debilidad, por tu riqueza para nuestra pobreza, por tu paciencia y sabiduría para nuestra ignorancia.
Oh Dios, bendice a Muhammad y a la Descendencia de Muhammad y asístenos en el agradecimiento, en la mención, obediencia y adoración a Ti, por tu misericordia, o Tú el más Misericordioso de los Misericordiosos”.
Su suplica para el viernes
“Oh Dios, haznos de los más cercanos de entre aquellos que se acercan a ti, los mejores de entre aquellos que se vuelven a ti y los más exitosos de entre aquellos que te suplican.
Oh Dios, haznos de aquellos quienes solo verán hasta el día de la resurrección, cuando se reúnan contigo y no nos hagas morir sino con tu satisfacción.
Oh Dios, haznos de aquellos que son sinceros contigo en sus acciones, el más amado por ti entre todas las personas.
Oh Dios, bendice a Muhammad y la Descendencia de Muhammad y perdónanos definitivamente de tal manera que no cometamos un error después de esto, no envolvernos en el pecado o en una ofensa.
Oh Dios, bendice a Muhammad y la Descendencia de Muhammad con el crecimiento, continuismo, pureza, éxito, con repetidas bendiciones por tu misericordia, Oh el más Misericordioso de entre los Misericordiosos”.[22]
Podemos ver en estas suplicas la esencia del Islam y la verdadera fe en Dios, que Fátima (P) poseía.
Su amuleto
Fátima (P) buscaba la protección de Dios a través de este amuleto en el que ella escribió:
“En el nombre de Dios, Oh el Viviente, El Eterno, por tu Misericordia te pido ayuda; así que ayúdame y no me defraudes a mí misma, ni siquiera por un parpadeo y soluciona todos mis asuntos”.[23]
TASBIH DE FÁTIMA
Después de cada oración ofrecida por Fátima, ella recitaba el tasbih que el Profeta (PB) le había enseñado solamente a ella, Amir Al-Mu’minin (Imam Alí) dijo:
“Fátima (P) era la más amada por su padre. El molino había afectado su mano. Cargaba el agua y esto afecto su cuello, barría su casa hasta que su ropa se empolvaba, prendía el fuego para cocinar hasta que el humo ennegrecía su ropa y sufrió muchos como consecuencia de esto.
 Un día escuchamos que algunos esclavos fueron traídos hasta donde el Profeta (PB), yo le dije: “Ve a donde tu padre y pídele por un sirviente para que te ayude” ella fue hasta donde su padre pero él estaba ocupado. Le dio pena molestarlo y se fue. Al día siguiente el Profeta (PB) fue a la casa de Fátima (P) y le preguntó: ¿Para qué había ido el día anterior a verlo? A ella le dio pena responderle. Yo le dije: “por Dios, yo te diré Oh Mensajero de Dios, ella muele con su molino hasta que sus manos se lastiman, carga el agua hasta que su cuello le duele, barre la casa hasta que su ropa se empolva, aviva el fuego de su olla hasta que su ropa se tizna, se nos ha informado te han traído algunos sirvientes, así que yo le dije que te pidiera uno de ellos. Él profeta dijo: ¿Podría decirte algo, que es mejor para ti, qué lo que tú me pides? Cuando vayas a la cama, recita treinta y cuatro veces takbir, treinta y tres veces tasbihs, y treinta y tres veces Tahmids.[24] Esto es mejor que un sirviente.[25]
Ahlul Bait (P) prestó mucha atención a este tasbih. Se lo enseñaron a sus hijos e hijas, como un método espiritual y educacional de auxilio. El Imam Sadiq (P) dijo: Nosotros enseñamos a nuestros hijos la memorización de este tasbih (alabanzas), y recitarlo después de rezar y a la hora de dormir. La recitación de este tasbih es una especie de glorificación a Dios. Fátima (P) religiosamente practicaba este tasbih y de todo corazón lo mantuvo con ella desde que su padre se lo enseñó. Fátima fue a la tumba de su tío, el mártir Hamza ibn Abdul Mutalib, tomo un puñado de tierra de su tumba e hizo un collar mediante el cual ella realizaba este tasbih, llamado después como “El tasbih de Fátima: Los musulmanes la imitaron y tomaron el rosario para glorificar a Dios con