Sharāb es algo que puede beberse y tahúr es algo que en sí es puro, sin contaminación alguna y también que purifica a otras cosas. Podemos concluir a partir de varias aleyas que hay diferentes clases de bebidas en el paraíso que son puras y refrescantes. El término “Sharāban Tahūran ha sido mencionado en una de estas: “Y su Señor les dará de beber una bebida pura.”...
“Antes del día del juicio final Jesús vendrá al mundo y los pueblos judíos y cristianos creerán en él y Jesús rezará atrás del Imam Mahdi, la paz sea con ambos”, “El Mahdi de la comunidad es de nosotros quien rezará con Jesús y este estará atrás del Mahdi”.
Sin lugar a dudas, que la visita del Sumo Pontífice Papa Francisco a Irak, el pasado 5 de marzo, de la presente gestión, marca un punto de inflexión, no sólo como un hecho histórico a nivel mundial, por ser la primera visita oficial que un pontífice realiza a ese país; sino también como un manifiesto que trae consigo un mensaje por la tan necesitada paz mundial.
Todas las religiones celestiales están de acuerdo en la necesidad de la fe en el Más Allá y la exigencia de la creencia en la Resurrección. Ciertamente que todos los profe¬tas, conjuntamente al tema del tawhîd o Unicidad Divina, tam¬bién hablaron acerca de la Resu¬rrección y el mundo después de la muerte, y dispusieron la fe en el Último Día a la vanguardia de su prédica.
Se considera la intercesión con la anuencia de Dios una de las creencias islámicas categóricas y necesarias. La intercesión abarca a aquellos que no cortaron su vínculo con Dios y con la religión de una forma completa, y se convertirán de entre los siervos correctos al abarcarles la misericordia divina por medio de la intercesión de los intercesores, a pesar de haberse visto envueltos en algunos actos de desobediencia y pecados.
La manifestación de un hombre de la familia del Mensaje, con el propósito de establecer un gobierno de justicia mundial en el futuro de la historia de la humanidad -ello cuando el mundo se encuentre colmado de injusticia e iniquidad-, conforma una de las creencias categóricas de todos los musulmanes, y la generalidad de los mismos está de acuerdo al respecto, y así también hay hadices que fueron transmitidos con relación a ello que alcanzan el grado de tawâtur.
“! Por Dios!, si me ofrecieran los siete continentes con todo lo que contienen como remuneración o soborno para que prive a una hormiga de la cáscara del grano de cebada que lleva, nunca lo haría” Nahj al-Balaghah, Discurso 224.
La existencia de un ser, según los postulados de la razón, debe ser necesaria o contingente (posible: puede ser o no ser), y ningún ente, por necesidad lógica, está fuera de estas dos posibilidades. No se puede decir que todos los entes poseen una existencia contingente, porque el ser contingente necesita de una causa, y si todas las causas fueran contingentes entonces necesitarían a su vez de otra causa, y de este modo ningún ser podría llegar a existir. Dicho de otro modo, la cadena de causas infinitas es imposible. Por lo tanto la cadena de las causas concluirá, forzosa¬mente, en un ser que no será a su vez efecto de otro ser, es decir que su existencia será necesaria.
En el islam hay un gran respeto hacia los padres, siendo que si los hijos o hijas no tienen la satisfacción y la consideración con ellos difícilmente podrán tener una vida feliz, por eso es que en el Sagrado Corán cuando Dios manifiesta: “Tu Señor ha decretado que no debéis servir sino a Él y que debéis ser buenos con vuestros padres. Si uno de ellos o ambos envejecen en tu casa, no les digas: «¡Uf!» y trates con antipatía, sino sé cariñoso con ellos. Por piedad, muéstrate diferente con ellos y di: «¡Señor, ten misericordia de ellos como ellos la tuvieron cuando me educaron siendo niño!»” (Corán 17:23-24), en ese sentido el respeto y el amor hacia los padres está en concomitancia con los derechos de los hijos.
Los albores de la Revolución Islámica de Irán antes del 11 de febrero de 1979, ya eran permeados entre todos sus partidarios mediante mensajes y discursos espirituales, este movimiento fue pacífico desde sus inicios; pues en ningún momento se levantaron armas, todo lo contrario el régimen monárquico fue quien en varias escaladas asesinó a los revolucionarios, encarcelándolos o desterrándolos al exilio, siendo este último uno de los instrumentos del Sha de Irán Reza Pahlavi para soslayar a Ruhollah Jomeini , primero a Turquía, Irak y finalmente Francia.