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Política-Economía

By admin , 19 February 2026

Ramadán en Palestina; el mes más sagrado en el infierno más cruel

Ramadán en Palestina; el mes más sagrado en el infierno más cruel

Masuma Chambi Saavedra

Poeta y escritora boliviana

Hoy, en Palestina, miles de niños, mujeres embarazadas, ancianos y hombres inocentes mueren de hambre, y aún así, ellos deciden ayunar. No hay nada más doloroso que saber que nuestros hermanos sufren injusticias en un mes tan bello. Mientras el mundo se sienta a cenar, en Gaza se rompe el ayuno con agua contaminada y dátiles rescatados entre ruinas. Mientras nosotros nos quejamos del calor, ellos ayunan bajo los escombros, sin techo, sin agua, sin electricidad, y aún así, su boca pronuncia "Alhamdulillah". Que Alá bendiga al pueblo de Palestina y sane sus corazones de todo dolor.

Siempre se dijo que Dios no odia a los pecadores como tal, sino a los hipócritas: esos que dicen ser algo y no lo son; los que se proclaman musulmanes, pero no rezan, no ayunan, no dan zakat; los que juzgan con la mirada sin verse primero a sí mismos. Esos son los verdaderos kuffar, que caminan sin poder ver siquiera la planta de sus pies.

Mientras tanto, en Gaza, no hay hipocresía posible. Allí la fe se demuestra con sangre. Ayunan, aunque sus estómagos ya estén vacíos por la fuerza, no por elección. Ayunan, aunque hayan enterrado a sus hijos esa misma mañana. Ayunan, aunque el hospital donde trabajaban ya no exista. Esa es la diferencia entre quien dice creer y quien cree, aunque el mundo se derrumbe.

Que no seamos hipócritas, que seamos honestos, más aún con el Creador. Porque el Ramadán no es solo abstinencia: es conciencia. Es mirar hacia dentro y reconocerse. Es tender la mano aunque duela. Es llorar en la noche, pero despertar con la certeza de que Alá escucha.

En Gaza, tienden la mano aunque solo queden huesos. Lloran en la noche mientras las bombas iluminan el cielo, y despiertan con la certeza de que Alá escucha entre el estruendo. Su fe no depende de mezquitas en pie —porque muchas ya son polvo— sino de un vínculo con el Creador que ni los tanques pueden destruir.

Que este mes no pase como uno más, sino que deje una huella imborrable en el corazón. Que la fe no sea solo un refugio, sino también un motor para ser mejores, para ser más humanos, para ser más luz en medio de tanta oscuridad. Alá es Grande, y su misericordia abarca a todo aquel que busca la paz con el alma limpia.

Los gazatíes buscan la paz con el alma tan limpia que duele. Limpia de odio, porque a pesar de todo, rezan por sus verdugos. Limpia de rencor, porque ayunan mientras los bombardeos no cesan. ¿Hay alma más limpia que la de quien ayuna sin saber si llegará al iftar?

Es sorprendente pensar cómo el Ramadán llega justo cuando más se necesita. Sin importar todo lo vivido, los errores cometidos, las veces que se ha llorado en silencio. El Ramadán se acerca y pone fin —o al menos una pausa verdadera— a toda esa tormenta de miedos infinitos que se avecina.

Para Gaza, este Ramadán no pausa las bombas, pero pausa el alma. En medio del genocidio, encuentran un respiro espiritual que ni la pólvora puede manchar. Por ello, ayunar en Palestina es desafiar la muerte con cada sorbo de agua que no se toma. Es decirle al mundo: "pueden matar nuestro cuerpo, pero no nuestra fe".

Es más que un mes, más que una festividad, más que una fecha. El Ramadán es la llamada sagrada de un Ser más grande e inmenso que el universo. Es la llamada a la paz, al amor. Es cuando el Más Misericordioso invita a Su propia casa a tomar el té.

Y los palestinos aceptan la invitación aunque su casa ya no exista. Toman té imaginario sobre los escombros, porque saben que Alá no necesita paredes para sentarse con ellos. Su mezquita es el cielo abierto, su alfombra de oración la tierra que aún guarda la sangre de sus mártires.

Todo musulmán retorna a Alá en este mes sagrado. Incluso cuando siente que lo ha perdido todo. Incluso cuando siente que su fe se ha desvanecido. Es imposible rechazar Su invitación; nadie tiene el corazón tan duro como para no acudir a Su encuentro.

En los hospitales de Gaza, donde duermen los heridos en los pasillos por falta de espacio, los enfermos ayunan aunque los médicos les digan que no es obligatorio. "Quiero que Alá me vea esforzándome", dice un niño con las piernas amputadas. Eso es retornar a Alá. Eso es no tener el corazón duro.

El Ramadán es esa paz que necesitábamos desde hace tanto. Es como la brisa fresca en un día caluroso de verano. Cuando llega, se siente alivio.

Es un tiempo de reflexión, un tiempo que es solo de uno. Pues mientras más se ayuna, mejor se siente uno. Porque se hace con amor, con devoción. Cuando se hace algo por amor, por más difícil que sea, se entrega el alma entera. Se quitan las máscaras, los velos, y uno se muestra tal cual es: transparente.

Los gazatíes no tienen máscaras que quitar. Llevan meses mostrando al mundo su transparencia, su desnudez, su vulnerabilidad. Y aún así, ayunan. No para impresionar a nadie, sino porque su amor a Alá es más grande que el hambre, más ancho que el dolor, más profundo que las fosas comunes que cavan cada día.

Retornar a Alá en Ramadán es recordarse a uno mismo cuál es el verdadero propósito de existir. Es comprender que el simple hecho de que aún respiramos —y por más dura que sea la vida, seguimos adelante— es un regalo. Es recordar que sin amor no se puede sobrevivir, que sin Alá la vida no valdría ni diez segundos.

Los palestinos lo saben mejor que nadie. Sobreviven sin lo mínimo, pero no sin Alá. Resisten sin electricidad, sin agua, sin medicinas, pero no sin fe. Su existencia misma es un milagro, un testimonio de que cuando solo te queda Alá, descubres que Alá es suficiente.

«Diles: ¡Oh, siervos Míos! Vosotros que os habéis excedido en detrimento propio, no desesperéis de la misericordia de Alá; por cierto que Alá puede perdonar todos los pecados, porque Él es Absolvedor, Misericordioso.»

— Corán, Surah Az-Zumar (39:53)

No importa cuántas veces se haya pecado ni cuántas veces se haya tropezado en el camino. Porque cuando llega el Ramadán, se tiene la oportunidad de recuperarlo todo.

Pero, ¿qué pecado han cometido los niños de Gaza para merecer esto? Ninguno. Y sin embargo, ayunan. Ayunan mientras el mundo mira. Ayunan mientras la ayuda humanitaria se bloquea en las fronteras. Ayunan mientras sus madres lloran. Su pecado, si acaso, es haber nacido en la tierra más amada y más castigada del mundo. Y aún así, Alá no los abandona. Su misericordia llega en forma de paciencia, de resistencia, de fe inquebrantable.

De demostrarse a uno mismo quién se es en realidad, quién se fue en el mejor momento y en quién uno puede convertirse. El Ramadán es como lavarse la mente y la conciencia con agua y jabón hasta purificarlas por completo. Es empezar desde cero, aunque se hayan dado mil pasos hacia el abismo. Es levantarse de nuevo, reiniciar, continuar sin mirar atrás, a pesar del miedo a lo que se avecina. Es aceptar que no se es perfecto, que nunca se lo será, pero que se puede mejorar e incluso alcanzar lo increíble.

Gaza nos enseña lo increíble: se puede perder todo y no perder la fe. Se puede enterrar a toda una familia y aún así rezar Fajr. Se puede ayunar sin comida para romper el ayuno. Eso no es humano, eso es divino. Eso es Alá sosteniendo a los que ya no tienen fuerzas para sostenerse solos.

«En verdad Allah ama a los que se arrepienten y se purifican.»

— Corán, Surah Al-Baqarah (2:222)

La única forma de distinguir a un musulmán de un kāfir es el sentimiento de su arrepentimiento honesto: ese suspiro profundo que da en la madrugada, el rechazo constante hacia aquello en lo que se ha convertido por la ceguera, el ablandamiento del corazón endurecido por el pecado. Pero sobre todo, por sus acciones y su intención de volver al camino correcto.

En Gaza, no hay suspiros fingidos. Cada lamento es real, cada lágrima es sincera. Se arrepienten de lo que no han hecho, porque el verdadero creyente siempre encuentra algo de qué arrepentirse, aunque sea de no haber amado lo suficiente. Y mientras tanto, el mundo endurece su corazón, ellos ablandan el suyo a base de dolor y fe.

Esa es la muestra de amor más grande que pueda existir. El amor puro del mu'min a su Creador. Un amor que no puede demostrarse sino derramando lágrimas de arrepentimiento. Un amor tan grande como el océano que se expande por el mundo. Un amor incomparable con cualquier otro, tan único y puro que duele.

Duele como duele Gaza. Duele como duele ver a un padre ayunar mientras su hijo busca comida entre la basura. Duele como duele saber que hay madres que no prueban bocado para que sus hijos tengan algo que comer al iftar. Ese amor duele, pero también salva. Salva el alma cuando el cuerpo ya no tiene salvación.

En esta época tan difícil, donde la hambruna y la guerra se apoderan de muchas tierras, quien tiene la posibilidad de ayunar no debe olvidarse de su fe.

Palestina no es una noticia más, es el recordatorio viviente de lo que significa ayunar de verdad. Cuando te levantas para el suhoor en tu casa cómoda, piensa en ellos. Cuando bebes agua fresca al atardecer, acuérdate de que en Gaza el agua es veneno. Tu ayuno es elección, el de ellos es supervivencia y fe. Que tu elección te acerque a ellos, que tu hambre voluntaria te una a su hambre forzada.

En este mes mucha gente muere, muere en el camino divino. Y es verdad: nunca se sabe si será el último Ramadán o no. Por eso debemos intentarlo una y otra vez. Rezar por quienes no pueden ayunar, por quienes se sacrifican en el camino divino y mueren en este mes.

Reza por los niños de Gaza que ayunaron y nunca volvieron a despertar. Reza por las madres que ayunaron mientras amamantaban con cuerpos desnutridos. Reza por los médicos que ayunaron mientras operaban sin anestesia. Reza por los periodistas que ayunaron mientras filmaban su propia muerte. Ellos son los mártires del Ramadán, los que se fueron con el estómago vacío pero el corazón lleno de Alá.

Es más que una muestra: es mostrar el verdadero rostro al Creador. Y qué mejor manera de hacerlo que en un mes tan puro que hasta el mismísimo diablo le teme.

El diablo tiembla ante Gaza. Tiembla porque ve cómo la fe vence a la muerte. Tiembla porque mil bombas no apagan una oración. Tiembla porque un niño palestino ayuna con más devoción que muchos adultos en sus casas con nevera llena. Si el diablo tiembla ante eso, nosotros deberíamos arrodillarnos ante semejante lección de fe.

Es hora de prepararse para su llegada, de empezar a poner verdadera conciencia en lo que está por venir. Estemos donde estemos, no podemos rechazar esta invitación tan bella que nos hace el Creador de la vida misma. Sin importar el estado en que nos encontremos, sin importar por lo que estemos pasando. Esta es una oportunidad de volver a empezar.

Y si puedes volver a empezar, hazlo pensando en ellos. Que tu Ramadán no sea solo hambre, sino conciencia. Que tu abstinencia no sea solo de comida, sino de indiferencia. Que tu oración no sea solo por ti, sino por los que ayunan bajo las bombas. Porque si ellos pueden, ¿cómo no vamos a poder nosotros?

«¡Oh, creyentes! Arrepentíos ante Al-lah en forma sincera, y vuestro Señor borrará vuestras faltas y os introducirá en los jardines del Paraíso por donde corren los ríos...»

— Corán, Surah At-Tahrim (66:8)

Alá es grande y siempre esperará con los brazos abiertos para que retornemos a Él, a donde pertenecemos.

Hoy, en Palestina, hay brazos abiertos pero no hay brazos. Hay cuerpos bajo tierra que ayunaron hasta el último aliento. Hay almas que volvieron a su Creador con la boca seca y el corazón húmedo de fe. Que Alá los reciba como merecen. Que Alá detenga la mano del opresor. Que Alá nos haga dignos de compartir el mismo cielo con aquellos que ayunaron en el infierno.

Que este Ramadán sea el despertar del mundo.

Que Gaza sea nuestra qibla en la intención, aunque La Meca lo sea en la oración.

Alá es Grande.

Y su misericordia, infinitamente más grande que el dolor de Palestina.

Todos derechos reservados. Se permite copiar citando la referencia.

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Ramadán en Palestina,mes más sagrado,Israel,Gaza,Iftar,Ramadan Mubarak
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Ramadán en Palestina; el mes más sagrado en el infierno más cruel.pdf (119.45 KB)
Autor
S. Saavedra Alfaro
Tema
Oración-Súplica
Política-Economía
Publicado
Thu, 19 Feb 2026 - 06:29
By admin , 25 October 2025

"Los Olivos Sangran de Noche"; El Grito de Gaza que Retumba desde el Corazón de América

"Los Olivos Sangran de Noche": El Grito de Gaza que Retumba desde el Corazón de América

Sdenka Saavedra Alfaro

Editora, “Los Olivos Sangran de Noche”

Recientemente, en la capital más alta del mundo, en Bolivia, se presentó un poemario dedicado a los mártires y la resistencia Palestina, letras del corazón que desde la cordillera de “Los Andes” interpelan a la comunidad internacional, quienes en su mayoría quedaron en un silencio obsecuente a Washington y Tel Aviv, frente al dolor de Palestina, un pueblo que desde hace más de siete décadas continúa incólume frente a sus opresores.

No es solo un poemario, sino una herida abierta, es la sangre de los olivos milenarios de Palestina goteando sobre la conciencia del mundo; ya que "Los Olivos Sangran de Noche", de la joven poeta boliviana Masuma Chambi Saavedra, no se presenta, estalla como un acto de resistencia literaria.

Desde las ruinas humeantes, los escombros de Gaza, donde más de 76.600 almas han sido martirizadas o desaparecidas, surge este grito; una cifra que no es un número, sino un universo de sueños truncados: más de 68.300 asesinados, un paisaje de infancias masacradas donde la mayoría son niños y mujeres. Esto no es un conflicto; es un genocidio en vivo, transmitido en directo ante la mirada cómplice de los poderosos.

Masuma, testigo de la realidad de Asia Occidental, no sólo escribe versos; sino que transcribe el terror en los ojos de los bebés, de los niños, niñas, el lamento silenciado de las madres, la desesperación de una generación que solo conoce el infierno. Su poesía es el latido de un pueblo que, tras casi 80 años de ocupación, colonialismo, apartheid, limpieza étnica, con su lucha y resistencia se niega a ser borrado del mapa.

Habiendo vivido su niñez en la República Islámica de Irán, y estando cerca de Palestina y los Gazatíes, Masuma pudo presenciar el sufrimiento de este pueblo, en una sociedad que desde el triunfo de su revolución (1979) frente a la monarquía absoluta del Sha Phalavi al presente, viene soportando los embates de EEUU.  Las vivencias con palestinos y palestinas en la ciudad donde creció (Qom); así como el compromiso revolucionario con el Eje de la Resistencia, la iban fortaleciendo y muniendo de convicciones firmes en su rol como escritora en la defensa de los pueblos libres del mundo.

Este libro es un himno al Eje de la Resistencia, a la dignidad indomable de los pueblos que se alzan como estandartes de libertad. Desde la Persia de la Revolución Islámica del Imam Jomeini, y el Ayatola Jamenei, pasando por el Líbano, Siria, Irak y Yemen, hasta encontrar su eco rebelde en la América Latina del Che Guevara, de Tupak Katari en Bolivia, Tupak Amaru en Perú, Guaicaipuro en Venezuela, Fidel Castro en Cuba y César Augusto Sandino en Nicaragua; las letras de la poeta cristalizan la solidaridad internacional para convertirla en metáfora y denuncia.

El régimen israelí, armado y financiado por Estados Unidos y sus socios europeos, no solo lanza bombas; sino ejecuta un asedio metódico: hambre, sed, enfermedades y una oscuridad sin fin al cortar el agua, la electricidad, el combustible y la ayuda humanitaria; objetivos de su estrategia del “Gran Israel”, el plan expansionista que requiere la aniquilación del pueblo palestino.

"Los Olivos Sangran de Noche" es la voz de una generación global que despierta, es el rugido de la palabra que nace desde el corazón de Sudamérica para gritarle al mundo la verdad; ya que hay un ejército indolente masacrando con impunidad, protegido por la hipocresía de una "comunidad internacional" que mira para otro lado.

El poemario a través de sus líneas, denuncia el dolor, el sufrimiento, la angustia del pueblo palestino y exige justicia, siendo la prueba de que mientras Gaza resista, su lucha sangrará en la tinta de los poetas y en la rabia de los pueblos libres del mundo.

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Los Olivos Sangran de Noche - El Grito de Gaza que Retumba desde el Corazón de América.pdf (104.55 KB)
Autor
S. Saavedra Alfaro
Tema
Política-Economía
Publicado
Sat, 25 Oct 2025 - 20:31
By admin , 2 March 2025

Ramadán 2025; bajo la sombra de la destrucción, el hambre y la lucha por la dignidad palestina

Ramadán 2025: bajo la sombra de la destrucción, el hambre y la lucha por la dignidad palestina

Sdenka Saavedra Alfaro

Escritora, corresponsal de HispanTV

Hoy, la mayoría de la población Gazatíe, experimenta inseguridad alimentaria —2,2 millones de personas según el Programa Mundial de Alimentos (PMA) —, 1,9 millones de palestinos —95% de la población— fueron desplazados de sus hogares. Una Gaza desplazada entre la muerte y la destrucción; pues se ha convertido en ciudades de tiendas de campaña, y en centros de refugio, improvisados, inundados otros por las lluvias, obligados a vivir en la intemperie, rodeados de escombros, sin calefacción, ni recursos, frente a la Comunidad Internacional que hace caso omiso al abordar la catástrofe humanitaria.

Sumidos en un páramo de escombros, sin agua, ni electricidad, en la hambruna; familias enteras se encuentran hoy en la Franja de Gaza, en una batalla por la supervivencia, obligados a vivir dentro de tiendas de campaña ruinosas que no los protege del frío invernal, donde ya fallecieron 15 bebés por hipotermia, sin la existencia de artículos de primera necesidad, especialmente en el Norte, tras la marcha de la victoria —después del alto al fuego, 19 de enero 2025— que los llevó de retorno a sus hogares destruidos, llevando siempre la firme convicción de que no dejarán su tierra, respuesta a todo plan de limpieza étnica, y ambición burlesca de adueñarse del enclave palestino, tal cual lo señala Trump, en su deshumanizado vídeo de reconstrucción de Gaza.

El 90% de su infraestructura ha sido rebasada, según la ONU, 42 millones de toneladas de escombros, en estos más de 15 meses de genocidio perpetrado por el régimen israelí, y según un estudio de la revista “The Lancet”, la esperanza de vida promedio en la Franja se redujo casi a la mitad a 40,5 años; es decir que Gaza tiene, con diferencia, la esperanza de vida más baja del mundo, 26 años menos que Sudán y 18 años menos que Somalia, de acuerdo las cifras más recientes de la propia ONU.

La vida en Gaza antes del 7 de octubre de 2023, cuando se llevó a cabo el inicio de la Tormenta de Al-Qasa, que provocó la derrota del régimen israelí, ya era dura, bloqueada, no solo política o jurídicamente, sino por aire, mar y tierra, convertida en una cárcel a cielo abierto, con duras restricciones de entradas y salidas; de acuerdo al Banco Mundial casi dos tercios de sus habitantes estaban sumidos en la pobreza y miles de personas vivían en campos de refugiados.

Durante este último mes, el ejército israelí al no poder aniquilar a los movimientos de resistencia en Gaza, incursionó sus ataques y operativos en Cisjordania ocupada, llegando a un punto culminante con el despliegue de tanques en Yenín, el primer incidente de este tipo desde que lanzó una sangrienta represión contra los palestinos durante la Segunda Intifada (2000-2005).

En estos momentos, las fuerzas de ocupación israelíes se encuentran atacando viviendas palestinas, utilizando excavadoras, destruyendo viviendas, preludio de una anexión forzosa en Cisjordania ocupada, aplicando su estrategia “Muro de hierro”, desde el 21 de enero de 2025, que ha expulsado de sus hogares a alrededor de 40.000 palestinos en los campos de refugiados de Yenín, de Tulkarem, Nur Shams y el de Faraa en Tubas, y donde fueron asesinados más de 200 palestinos, según datos de la ONU.

En este panorama desolador, llega Ramadán a Palestina, el mes del perdón y la misericordia divina, donde miles de fieles musulmanes, están yendo a rezar a las mezquitas destruidas; pues Israel ha destruido más del 79% de ellas, demoliendo también iglesias en Gaza, constituyéndose una violación al derecho internacional, y los derechos humanos.

En ese sentido, el régimen israelí con el auspicio de EEUU y los países europeos, con su objetivo represivo, de apartheid, y de colonización también lleva una política de judaización, una estrategia que quiere cambiar el carácter histórico palestino de la ciudad, entre los cuales se intenta eliminar estos preceptos y pilares islámicos, culturales, tradicionales; ya que también los palestinos en Cisjordania ocupada y Gaza están sujetos a un régimen de permisos otorgados por Israel que limita en la práctica su libertad de movimiento y de culto.

Este mes de Ramadán 2025, debe ser la victoria de las causas de los oprimidos y explotados frente a las injerencias, injusticias de la ignorancia de la hegemonía mundial, como lo están siendo nuestros hermanos en Palestina. Pues este tiempo es el mes donde uno debe ser empático con los que tienen hambre; es decir con los más oprimidos, con los más necesitados, en este periodo se debe acrecentar la comprensión hacia ellos, decía Muhammad (PBD) respecto a este mes:

“Recordad, por medio de vuestra hambre y sed en este Mes, la sed y hambre del Día de la Resurrección. Dad limosna a vuestros pobres e indigentes; respetad a vuestros mayores y tened misericordia de vuestros niños; fortaleced los lazos con vuestros parientes; retened vuestras lenguas (de aquello que no se debe decir), cerrad los ojos ante aquello que no es lícito para vosotros mirar y alejad vuestros oídos de aquello que no es lícito para vosotros escuchar; y sedes benevolentes con los huérfanos de la gente para que sean benevolentes con vuestros huérfanos (una vez que hayáis partido)”.

Debemos recordar que en el mismo lugar donde está la mezquita de Al Aqsa, la que se encuentra en Jerusalén (Al Quds), están el Muro de los Lamentos para los judíos, y, por otro lado, la Iglesia del Santo Sepulcro para los cristianos, “Palestina, es la cuna de las religiones divinas, siempre respetada por todos los pueblos del mundo..."; sin embargo, como lo estamos comprobando con el plan de anexión, y las constantes represiones a los musulmanes, que los impide rezar en la explanada de las mezquitas, el sionismo israelí constantemente utiliza Al-Quds como trofeo de guerra.

Hoy, más que nunca no debemos dejar de apoyar y hablar de Palestina que es la causa de la humanidad, como ya lo están haciendo Yemen, el Líbano, Irak, Irán, Latinoamérica, y otros países en donde también se celebra el mes de Ramadán; pues el Eje de la Resistencia seguirá en pie de lucha continuando y desempeñando su papel para salvaguardar Al Quds (Jerusalén) y la Mezquita Al-Aqsa, porque Palestina volverá hacer libre y soberana, en virtud de la aleya: “Preparad contra ellos toda la fuerza y toda la caballería que podáis para con ello atemorizar al enemigo de Dios y vuestro y a otros que no conocéis, pero que Dios conoce” (Corán, Sura VIII, aleya 60); pues ese sentimiento que los une tiene otro tipo de connotación que no es estático, sino perenne en el tiempo, el mismo que es una chispa constante contra el sometimiento de los que creen en la regencia de Dios sobre la Tierra, de ahí es que siempre saldrán victoriosos.

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Ramadán 2025 bajo la sombra de la destrucción, el hambre y la lucha por la dignidad palestina - Gaza.pdf (89.43 KB)
Autor
S. Saavedra Alfaro
Tema
Política-Economía
Publicado
Sun, 2 Mar 2025 - 17:01
By admin , 4 November 2024

Ansarolá; ¿Qué los impulsa a luchar y defender Palestina?

Ansarolá; ¿Qué los impulsa a luchar y defender Palestina?

Roberto Chambi Calle

Jurista, teólogo y analista en RRII

El 15 de septiembre de esta gestión, Ansarolá (Los partidarios de Allah), han mandado una señal clara de su capacidad militar al haber enviado un misil hipersónico al ente sionista (la operación alcanzó su objetivo tras haber recorrido dos mil 40 kilómetros en 11 minutos y medio, sin ser interceptado), lo cual ha demostrado la fortaleza del “Eje de la Resistencia”. El “ejército de las sandalias” (Ansarolá), no solo viene enfrentándose a EEUU, la OTAN o a Arabia Saudita; sino en medio de los bloqueos, sanciones y estrangulamientos tiene la capacidad de luchar por la causa Palestina.

Pero; su capacidad militar no es únicamente el envío de misiles sino la asfixia que está aplicando a buques enemigos (EEUU, Israel, Europa) que transitan por el estrecho de Bab Al Mandeb, que une el Mar Rojo al norte, con el golfo de Andén, al sur, en el Océano Índico, una zona estratégica donde más del 12% del comercio mundial de petróleo y el 8% del comercio de gas circula por esta ruta representando el 11% del tráfico marítimo global.

Los ataques de Ansarolá, son una respuesta al genocidio, el apartheid y los crímenes de guerra sionistas contra Palestina, que desde noviembre de 2023 en Bab al Mandeb provocaron una caída del tráfico marítimo en un 54% y un descenso del 66% en el transporte de mercancías.

¿Qué los impulsa a luchar y defender a Palestina? ¿De dónde tienen esta capacidad tecnológica y militar?

 

Un ejército no solo debe contar con fuerza física o estrategias; sino debe poseer un conocimiento profundo de la naturaleza humana, el entorno y la situación en su totalidad (Zun Tzu), esos tres elementos tienen una raigambre espiritual que tiene sus cimientos en los axiomas del martirio y la mejor vida por la defensa de la justicia en contra de la opresión y la tiranía.

En otras palabras, el motor que le da movimiento al “ejército de las sandalias”, no simplemente son sus misiles hipersónicos, sus fusiles, sus tanques, etc; sino sus epifanías espirituales de que este mundo es solamente una etapa hacia los derroteros de la vida eterna, por lo tanto, morir (martirio) en el camino de Allah es un obsequio y un honor otorgado por Dios.

Ansarolá lleva casi una década enfrentándose a sus enemigos, demostrando que sus propias organizaciones internacionales a las que pertenece, como la Liga Árabe y la Organización para la Cooperación Islámica, peor aún las organizaciones mundiales como la ONU o sus órganos como el Consejo de Seguridad, no tienen sentido de ser, por ello es que frente a esta disfuncionalidad institucional, hoy el ente sionista ha quitado la vida de más de 43.500 palestinos, de ahí es que  los Huzies (Huties) al ser conscientes de ese falso Derecho Internacional, han tomado las armas para defenderse y defender la vida de los justos.

Los estertores del final del régimen israelí se van sintiendo, no solo por el ataque de los yemeníes sino también por Hezbollah desde el Líbano y la guardia Revolucionaria de Irán, este último, que al igual que los miembros del “Eje de la Resistencia”, ha sido atacado violando su soberanía y asesinando a su invitado como  Ismael Haniya, el líder del buró Político de Hamas; hecho por el cual la nación persa respondió legalmente (Art. 51 Carta N.U.) por semejante agresión cuando el 1 de octubre envío 200 misiles contra objetivos militares de la entidad sionista.

Hoy la cúpula sionista bajo la egida de “Bibi” no duermen, pero eso es absolutamente nada frente a las atrocidades que cometen, no únicamente contra los palestinos; sino contra las propias instituciones de Naciones Unidas a la cual ellos pertenecen, demostrándose por enésima vez que para el régimen israelí las normas del derecho internacional y sus instituciones mundiales como la ONU, la Corte Internacional de Justicia o a Corte Penal Internacional no valen nada. Un ejemplo de su barbarismo son los bombardeos a escuelas de Naciones Unidas en Gaza y refugios de la UNRWA, avalados y estipulados por la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados (1951), la Cuarta Convención de Ginebra (1949), Resolución 302 de la Asamblea General de las Naciones Unidas (1949), entre tantas normas y resoluciones internacionales.

La “guerra” no es buena para nadie; sin embargo, Israel y EEUU prosiguen con su exterminio contra las poblaciones de Gaza, Líbano y Cisjordania, demostrando su desprecio por el orden jurídico internacional al incumplir las normas jurídicas, obligando a los pueblos libres del mundo a tomar la justicia por sus propias manos: ¿Acaso tienen otra opción?

A más de un año desde el 7 de octubre pasado, el régimen israelí continúa masacrando Gaza y ahora El Líbano (más de 2500 asesinados), frente a una comunidad internacional que desde la frialdad de sus balcones ha observado cómo más de 43.500 palestinos son mutilados y pulverizados por los cazas F35 israelíes; por lo tanto no debe sorprendernos porqué los yemeníes pese a estar atados de manos y pies tienen la valentía de defender al pueblo Palestino, pues hacerlo es defender la humanidad, sino ¿Quién lo haría? ¿Las naciones Unidas? ¿El Consejo de Seguridad?...

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Autor
Roberto Chambi C.
Tema
Política-Economía
Publicado
Mon, 4 Nov 2024 - 11:35
By admin , 3 November 2024

Irán, el muro de la dignidad frente a la barbarie sionista-imperialista

Irán, el muro de la dignidad frente a la barbarie sionista-imperialista

Sdenka Saavedra Alfaro

Al parecer, nada detiene al “carnicero de Gaza”, pues el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, va más allá de la deshumanización, empecinado en el genocidio en Gaza, Cisjordania, la destrucción del Líbano, la internacionalización de su supuesta “guerra”, a Siria, Irak, Yemen, apadrinada por EE.UU. y los países europeos, al no poder derrotar a los Movimientos de la Resistencia Palestina; ahora su objetivo es destruir Irán, el sueño fallido del imperio y el sionismo.

La madrugada del sábado 26 de octubre de esta gestión, en una flagrante violación de la soberanía nacional del país persa, aviones de guerra israelíes utilizaron el espacio aéreo controlado por Estados Unidos sobre Irak para disparar misiles contra instalaciones militares en las provincias iraníes de Teherán (norte), Juzestán (suroeste) e Ilam (oeste), ataque que cobró la vida de cuatro miembros del Ejército y un ciudadano civil.

Sin embargo; el sistema integrado de Defensa Aérea Iraní logró interceptar y contrarrestar exitosamente la agresión, la que fue catalogada como “ataque muy moderado”, que no pudo en términos de disuasión, lograr que Israel restaure su capacidad de amenaza, contra objetivos militares en Irán, tal cual lo señaló The Washington Post.

Una vez más el régimen sionista israelí, junto a EE.UU., y sus “socios” amenazan la paz mundial, al querer desestabilizar toda la región de Asia Occidental (“Medio Oriente”), por el petróleo, el gas y los recursos naturales existentes, como lo señalamos, al ignorar las llamadas internacionales a un alto el fuego; pues apuesta solo por la “guerra” como única forma de imponer su hegemonía, sin contar con el sufrimiento de palestinos, libaneses, sirios, iraníes, iraquíes.

No les interesa las vidas humanas, ya que hasta el presente en Gaza ya son más de 43.500 palestinos asesinados, donde más de la mitad son niños, mujeres, llevando a la peor catástrofe humanitaria, porque ya no existe lugar seguro; más de 37 mil millones de escombros, ecocidio, generaciones postergadas por el fósforo blanco, cáncer, enfermedades virales, la mayoría de los campamentos de refugiados palestinos de la Franja de Gaza han sido mermados por el ejército israelí, donde fueron quemados vivos.

Al mismo tiempo, su arremetida en El Líbano continúa, donde ya fueron asesinadas más de 2.822 personas y donde ya hay 13 000 heridos. El mundo es testigo de la crueldad del lobby sionista que perpetra todos estos vejámenes los que están siendo transmitidos en vivo y directo gracias a los medios de comunicación alternativa, los que son censurados por mostrar la verdad desde el lugar de los hechos, como la guerra mediática contra la República Islámica de Irán.

Pero, de algo debemos estar seguros, que pese a que Israel, se envalentona desafiando a la normativa internacional humanitaria, no dejándose intimidar ni por la petición del fiscal de la Corte Penal Internacional de emitir órdenes de arresto contra Netanyahu ni por la postura del secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, en contra de la continuación de la agresión israelí sobre Gaza y la expansión del conflicto, El Eje de la Resistencia, que surgió en 1979 con la Revolución Islámica en Irán, la cual desde su primer día asumió la misión de resistir la hegemonía occidental y luchar por la liberación de Palestina, cada día se va fortaleciendo, sumándose más frentes al apoyo contra Washington y “Tel Aviv”.

Los asesinatos realizados por el régimen israelí a los líderes de los Movimientos de Resistencia;  los martirios Ismail Haniya, el 31 de julio de 2024, líder de Hamas en Irán, el del Seyed Hasan Nasralá, columna vertebral del Eje de la Resistencia, el viernes 27 de septiembre en el sur de Beirut; así como el del Sayed Hashem Safi Al-Din, y el más reciente; Yahia Al Sinwar, líder del Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS) y cerebro clave de la operación “Tormenta Al-Aqsa”, quien murió como héroe en el campo de batalla el 18 de octubre; demuestran la derrota y el declive del régimen de Israel.

EEUU y sus gendarmes en la zona (Netanyahu), se han dado ahora la tarea de doblegar al líder del Eje de la Resistencia, sus amenazas a la República Islámica de Irán han sido una constante desde el triunfo de la Revolución Islámica en 1979, siendo que sus “cantos de sirena” se vienen escuchando desde hace 46 años; al presente, estos son espurios, pues Washington y Tel Aviv han comprobado una vez más que la nación persa no se arrodilla ante nadie.

Palabras claves
Irán,barbarie sionista-imperialista,Israel,Palestina,Libano
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Autor
S. Saavedra Alfaro
Tema
Política-Economía
Publicado
Sun, 3 Nov 2024 - 08:29
By admin , 15 May 2024

La lucha contra el gobierno tiránico en el pensamiento y comportamiento político del Imam Jomeini

La lucha contra el gobierno tiránico en el pensamiento y comportamiento político del Imam Jomeini

Por Mohammad Ali Mirali

Traducción: Mustafa Al-Salvadori Rodríguez

 

 

Resumen

El pensamiento y comportamiento político del Imam Jomeini con respecto al gobierno tiránico (ṭāghūt) y la necesidad de luchar contra él, se convirtieron en la base para la formación de la Revolución Islámica de Irán y en el origen o fortalecimiento de muchos movimientos en Asia Occidental y otras partes del mundo. Dado que la Revolución Islámica se cimentó sobre el pensamiento político del Imam Jomeini, el propósito de esta investigación es explicar y hacer una relectura de los fundamentos, objetivos, argumentos intelectuales y comportamiento político del Imam Jomeini como un modelo práctico de lucha constante e inagotable para los líderes de los movimientos de liberación frente a regímenes autocráticos y tiránicos. Ahora que se ha levantado una nueva ola de Despertar Islámico, es necesario examinar esta cuestión fundamental. El presente artículo busca analizar las razones, objetivos y actitud de lucha del Imam Jomeini desde los años cuarenta hasta la victoria de la Revolución Islámica. Los resultados de la investigación muestran que, con el objetivo de implementar las leyes y mandamientos divinos, y establecer el gobierno islámico, el Imam asumió una actitud de lucha desarmada a través de diversos métodos científicos y culturales, cumpliendo el rol de líder e ideólogo de la Revolución contra el régimen de su tiempo.

Palabras clave: Tiránico (ṭāghūt), Imam Jomeini, razones para luchar, objetivos de la lucha, actitud de lucha.

Planteamiento del problema

La lucha contra el gobierno tiránico (ṭāghūt) siempre fue parte de las actividades sociopolíticas prioritarias, del Imam Jomeini. Basándose en las enseñanzas coránicas y jurisprudenciales, él consideraba que luchar contra los ṭāghūt a nivel nacional, internacional y en el mundo islámico, es uno de los deberes más importantes de los musulmanes. El Imam comenzó su lucha escribiendo el libro «La Revelación de los Secretos» (Kashf al-Āsrār). Posteriormente, continuó con sus diversas luchas — tanto teóricas como prácticas — en diferentes períodos según las necesidades y condiciones específicas de la época. En la década de 1950, debido a la presencia del ayatolá Boruyerdí, referente de emulación chií (marŷa' al-taqlid), consideró prudente el tener una menor participación directa en el escenario de la lucha, pero en la década de 1960, tras el fallecimiento de esta gran autoridad religiosa que dejó un enorme vacío en los seminarios islámicos, y el cambio en la política de la monarquía Pahlavi, el Imam anunció su determinante oposición a dicho régimen tiránico (ṭāghūt). Por esta razón, la década de 1960 puede considerarse un punto de inflexión en la historia de las luchas de los religiosos musulmanes y de los seminarios islámicos bajo el liderazgo del Imam. El fundador de la Revolución Islámica consideraba que la lucha no debía limitarse a un momento y una situación específica. En ese sentido, sus actividades se desarrollaron en diferentes períodos y contextos. No abandonó ni un solo instante su lucha, ni siquiera estando en prisión y en el exilio, y la llevó a cabo de diferentes y oportunas maneras, según las circunstancias que se presentasen.

Según nuestras indagaciones, hasta el momento no se ha publicado ninguna investigación con este título. El único trabajo similar, intitulado «Modelo coránico de lucha política en el pensamiento teórico y la vida práctica del Imam Jomeini», fue escrito por Ebrahim Kalantari, y se publicó en la revista trimestral «Siyāsat» (Política) n.º 4, periodo 46, (2017), la cual no estaba disponible en el momento de preparar este artículo. Sin embargo, el tema y área de la presente investigación, como su nombre lo indica, es diferente y, por ende, innovador.

1. El significado de «ṭāghūt»

El patrón-raíz árabe de la palabra «ṭāghūt» (طاغوت) es fa'alūt (فعلوت), el mismo que de ŷabarūt (جبروت) y malakūt (ملکوت) (Ragheb Esfahani, 1995: 2/490). Algunos creen que esta palabra no es de origen árabe, sino la arabización de un vocablo proveniente de otra lengua (Masha'i, 1997: 20). Esta palabra aparece ocho veces en el Corán, refiriéndose a falsas deidades y personas agresivas y tiránicas (Ghoreishi, 1992: 3/224). Por tanto, en todos ellos está presente el concepto de transgresión de los límites establecidos, por lo que se le llama ṭāghūt al hechicero, al mago, a cualquier demonio rebelde y a todo aquel que obstaculiza y desvía a otros del camino del bien (Ragheb Esfahani, 1995: 490). Porque cada uno de ellos, ha sobrepasado los límites convencionales, siguiendo el camino de la desviación y la transgresión.

Se dice que ṭāghūt es aquel que llega tan lejos en su rebeldía que abandona su condición de siervo de Dios. Debido a su espíritu arrogante, tal individuo no se somete a la autoridad de Dios, ni acepta ni obedece la autoridad de aquellos que a su vez están sometidos a la autoridad de Dios, como el Profeta y los Ulu l-Amr. Estas personas niegan el señorío de Dios y Su soberanía en este mundo.

Uno de los pilares del Islam en las enseñanzas coránicas es la aceptación de la autoridad divina (wilāya), porque en ella se manifiesta el símbolo de la unicidad de Dios y la servidumbre a Él. De tal modo que la autoridad divina se concreta en la obediencia a la autoridad del Profeta y los Ulu l-Amr. Es por eso que Dios ha vinculado Su autoridad a la autoridad del Profeta y de los Ulu l-Amr y ha considerado la obediencia a ellos como el obedecerle a Él mismo (Corán 4:59). En este sentido, el Imam Jomeini, basándose en la Escritura revelada, describió los regímenes tiránicos (ṭāghūt) como «poderes políticos injustos que a lo largo y ancho de la patria islámica...» (Imam Jomeini, s.f.: 150). «Los actos empoderan», llegó a declarar. Por lo tanto, desde el punto de vista del Imam, cualquier poder político ilegítimo se considera una especie de tirano (ṭāghūt), y el régimen de Pahlavi era uno de los claros ejemplos de ello, contra el cual continuó luchando hasta su derrocamiento y el establecimiento del gobierno islámico.

2. Razones para la lucha

Desde el comienzo de su lucha política contra el régimen de Pahlavi, a principios de la década de 1940, el Imam Jomeini expresó reiteradamente  — en sus libros y otras obras — las razones para luchar contra el sistema político gobernante.

I. Aleyas

El Imam Jomeini citó aleyas que se refieren a la lucha contra los gobernantes injustos y sostenía que el Sagrado Corán recomienda y alienta al pueblo a levantarse contra estos y prohíbe obedecerles. «En el Corán, Dios — exaltado sea —  prohíbe la obediencia a los "tiranos" (ṭāghūt) y a los poderes políticos injustos; animando a la gente a levantarse contra los gobernantes injustos. Así pues, hizo que Moisés se levantase contra el Faraón» (Ibidem: 2006: 150). El Imam se aferra a las aleyas que prohíben la obediencia a los gobernantes injustos. En su opinión, la aleya 60 de la sura An-Nisā (Las Mujeres), además de prohibir obedecerles, incluye la lucha contra estos. Dios dice en esta aleya:

أَلَمْ تَرَ إِلَى الَّذِينَ يَزْعُمُونَ أَنَّهُمْ آمَنُوا بِمَا أُنْزِلَ إِلَيْكَ وَمَا أُنْزِلَ مِنْ قَبْلِكَ يُرِيدُونَ أَنْ يَتَحَاكَمُوا إِلَى الطَّاغُوتِ وَقَدْ أُمِرُوا أَنْ يَكْفُرُوا بِهِ وَيُرِيدُ الشَّيْطَانُ أَنْ يُضِلَّهُمْ ضَلَالًا بَعِيدًا.

«¿No has visto a esos que proclaman que creen en lo que fue hecho descender para ti y en lo que fue hecho descender ante de ti? Quieren recurrir al juicio de los ṭāghūt (tiranos o poderes injustos), a pesar de que se les ha ordenado no creer en ellos y quiere el Demonio extraviarles lo más lejos posible».

El Imam Jomeini sostiene que, si acaso el término ṭāghūt no se refiriese a gobiernos o regímenes ilegítimos que se han rebelado y se han hecho con el poder, al menos aludiría a jueces y gobernantes. Los organismos opresivos, ya sean judiciales, ejecutivos, etc., son todos tiránicos porque han desobedecido los mandatos divinos y promulgado e implementado leyes según su propia voluntad y deseos personales. De este modo, Dios exhorta a no creer en ellos, «es decir, a enfrentarles y desobedecer sus mandatos y disposiciones» (Ídem: 88). Obviamente, aquellos que tienen la intención de no creer en esta clase de tiranos (ṭāghūt) y gobernantes opresivos, y les desobedecen, tienen pesadas responsabilidades que deben tratar de cumplir tanto como puedan» (Ídem).

El elemento más importante que consolida y da identidad a la lucha, que cambia su naturaleza y rasgos, es la intención u objetivo de aquellos que la llevan a cabo. En el Islam, el que esta sea una lucha por la causa de Dios es de vital importancia. Si un levantamiento carece de esta particularidad, quien pierda la vida en él no se beneficiará del inmenso triunfo del martirio. En el Sagrado Corán hay muchas expresiones al respecto, entre estas, «في سبيل الله» (En el camino de Dios) y «ليكون كلمة الله هي العلياء» (La palabra de Dios es la más elevada), etc. Desde el comienzo de su lucha, el Imam Jomeini siempre tuvo en cuenta esta cuestión y le recordaba a la gente que Dios Todopoderoso le ordenó al noble Profeta:

قُلْ إِنَّمَا أَعِظُكُمْ بِوَاحِدَةٍ أَنْ تَقُومُوا لِلَّهِ

«Di: "En verdad, os recomiendo una cosa: Que os pongáis en pie por Dios"» (Corán 34: 46)

En esta aleya, Dios le ordena al Profeta que le diga a la umma: «Solo tengo un consejo para vosotros: que os levantéis por la causa de Dios, que os movilicéis por la causa de Dios. Si se trata de un movimiento divino, la victoria es para él. De esta manera, sea que seamos victoriosos o aparentemente derrotados, siempre seremos victoriosos» (Ídem: 6/105). En su interpretación de la sura Hamd (La Alabanza), como punto clave, menciona repetidamente que todas nuestras acciones deben tener una motivación divina, esto incluye las acciones mubāh, es decir, cualquier acción permisible por la cual no hay recompensa, ni castigo divino: «Este es el inicio de todos los asuntos: que sea un ‘‘levantamiento de y para Dios’’. El ser humano debería moverse por Dios, debería despertar de este sueño por Dios y levantarse por Dios» (Ibidem, 2013: 143). El Imam consideraba que el levantamiento de los Profetas y de los amigos de Dios tenía esta característica, y consideraba que este punto, es decir, tener como motivación el obedecer los mandamientos de Dios, era el secreto de la invencibilidad y continuidad de su levantamiento (Ibidem: 5/169). Si las luchas adquieren ese tono, ya que se alcance uno de los dos propósitos (el triunfo o el martirio), serán en cualquier caso victoriosas porque la intención ha sido el cumplimiento del mandato divino. En cualquier caso, la lucha habrá cumplido su deber y por ello, desde el punto de vista del monoteísmo, se considera victoriosa. Fue por eso que el ánimo del Imam Husain (P) se alzó mucho más en la tarde de Ashura (Ídem: 17/414). En tal lucha no había desesperación ni frustración, porque él asumió que todos sus esfuerzos eran para Dios y los consideró provisiones para su viaje hacia el destino final.

II. Hadices

Refiriéndose a algunos hadices, el Imam Jomeni afirma que la desobediencia y la lucha contra un gobernante opresor, están justificadas. Al analizar estos hadices reconoce que hay muchos de ellos que exhortan a la lucha contra los opresores (Ibidem, 2006: 150). Según su opinión, hay más de cincuenta hadices sobre el no cooperar con los gobernantes opresores, registrados principalmente en «Wasāʾil al-Shi'ah» y «Mustadrak» (Ídem: 152-153). En el Maqbūlah ‘Umar ibn Ḥanẓala, se prohíbe recurrir a funcionarios gubernamentales tiránicos (ṭāghūt) e ilegítimos, pertenezcan o no estos a organismos ejecutivos o judiciales; y se ordena que la nación islámica no remita sus asuntos a autoridades y jueces que estén bajo su mando, aun siendo asuntos de su competencia. Si lo hacen y obtienen lo que les corresponde por derecho, según este hadiz, les es ilícito aceptarlo y por ende «no pueden disponer de ello de forma legítima».

... فانما یأخذه سحتا وان کان حقا ثابتا له ...

(Al-Hurr al-Amili, 1409 A.H.: 27/136)

Quizás surja la pregunta de si no recurrir a las instituciones tiránicas (ṭāghūt) en los casos en que se esté seguro de que se tiene el derecho absoluto, no resuelve ningún problema. En respuesta a esta cuestión, el Imam Jomeini dijo que este mandato proporciona la base para el desmantelamiento de las instituciones gubernamentales y para que la gente recurra a los Imames (P) y a las personas designadas por ellos. De hecho, su principal propósito es hacer que los funcionarios del gobernante tiránico (ṭāghūt) pierdan su autoridad política y legal (Imam Jomeini, 2006: 91). Desde el punto de vista del fundador de la Revolución Islámica, la orden estricta de los Imames de abstenerse de acudir a los gobernantes y funcionarios injustos, incluso en los casos en que sea para obtener un derecho legítimo, es en realidad una especie de lucha contra ellos, que sienta las bases para el establecimiento de un gobierno justo.

III. La vida de los Profetas e Imames infalibles (P)

Desde el punto de vista del Imam Jomeini, el Islam chií es partidario de los oprimidos y adversario de los opresores. Las creencias, la vida de los Profetas e Imames infalibles (P) y la práctica de los musulmanes chiíes a lo largo de la historia son prueba de ello (Ibidem, 2010: 11/126). El Imam aseveraba que uno de los deberes más importantes de los amigos de Dios es derrocar al gobierno tiránico y establecer un gobierno basado en la justicia. «La vida del Imam Husain (P) — el Señor de los Mártires — y la vida del Imam Mahdi (P); la vida de todos los Profetas (P), desde el principio — desde Adán — hasta nuestros días, nos muestran que, ante la injusticia, todos ellos tenían como objetivo establecer un gobierno de justicia» (Ídem, 2/21). Y enfatiza en otro lugar: «El principal objetivo del levantamiento del Imam Husain (P) fue establecer la justicia, ordenar el bien y prohibir el mal» (Ídem, 1/21). La segunda parte de las palabras del Imam Husain (P) en Mina también hacen referencia a este asunto importante. En su sermón, mientras explicaba el motivo de la yihad contra el gobernante omeya, deposita en los eruditos el liderazgo de la yihad, la encomienda del bien y la prohibición del mal (Ídem, 2006: 107). Según el Imam Jomeini, los Imames y sus seguidores siempre han luchado a lo largo de la historia contra los gobiernos opresivos y los poderes políticos ilegítimos (Ídem). Al explicar la duda de por qué los Imames no se levantaron contra los gobernantes injustos de su época, explica que dichos gobernantes tenían miedo de los Imames (P) debido a que estaban seguros de que si ellos (P) tuviesen la oportunidad, se levantarían en su contra y les harían la vida imposible. El encarcelamiento del Imam Musa Kazim (P), el traslado del Imam Rida (P) a Merv y el mantenerles bajo vigilancia y envenenarles, indica que temían que los Imames les derrocasen. Por esta razón, no permitieron que estos se levantasen, de lo contrario su gobierno opresor hubiese caído (Ídem: 150-151). Para probar su afirmación, cita un hadiz en el que se relata que, un día Harun Al-Rashid elogió tanto al Imam Rida (P), pero, por otra parte, comenzó a distribuir injustamente algunos ingresos que le correspondían al Imam (P). Su hijo Al-Ma'mun, desconcertado, preguntó el motivo de esta acción incoherente, a lo que Al-Rashid, respondió:

«Tu intelecto no alcanza a comprender que se debe mantener a los Banū  Hāshim de esta manera. Estos deben ser mantenidos en la pobreza, encarcelados, exiliados; deben sufrir, deben ser envenenados, asesinados; de lo contrario, se levantarán y nos amargarán la vida» (Ídem: 152).

Si el Imam Sadiq (P) no se levantó abiertamente, fue porque estaba bajo la presión de gobernantes opresores y practicaba el disimulo (taqiyyah). Pero, pese a estas difíciles circunstancias, no dejó de luchar y asignó deberes a los musulmanes, y también designó gobernantes y jueces. Esto fue con el fin de planificar el futuro político de la sociedad islámica y sentar las bases para el levantamiento de las generaciones futuras (Ídem: 136-137). En su testamento político-religioso, el Imam Jomeini menciona algunos de los honores de los musulmanes chiíes, heredado de los Imames: la lucha por el establecimiento de un gobierno justo, ser encarcelado y finalmente martirizado en el camino hacia el derrocamiento de los regímenes tiránicos (Ibidem: 7). En base a esto, cuando estuvo en Francia, consideró que la lucha es un deber religioso de todos y pidió a los musulmanes residentes en ese país que cumpliesen con dicho deber (Ídem, 2010: 3/503). Por otra parte, creía que derrocar a los gobernantes tiránicos (ṭāghūt) es un deber de todos y lo enfatiza (Ibidem, 2006: 150). Los Imames (P) arriesgaron sus vidas para que el Islam sobreviviese, se implementasen las leyes divinas y se erradicase la opresión. Debido a que los actos, el comportamiento y las palabras de esas honorables personalidades son un modelo para nosotros, es obligatorio o al menos loable imitarlos en estos asuntos.

IV. El propósito de la designación de los Profetas (P)

El Imam Jomeini consideraba que el propósito de la misión de todos los Profetas y amigos de Dios era la lucha contra la opresión y el establecimiento de la justicia:

«En esencia, la profecía y la designación de los Profetas fue para enfrentar a los poderes que oprimían a la gente y echar abajo las bases de su opresión» (Ibidem: 1/23).

La misión del Profeta del Islam también tenía como propósito el cumplimiento de la justicia y la lucha contra la opresión. «El mensajero de Dios fue enviado para hacerle comprender a la gente cuál es el camino para eliminar la opresión... para que disipase las tinieblas y estableciese la justicia en su lugar, para que dejase que la luz de la justicia brillase en su lugar alumbrándonos dicho camino» (Ídem: 17/ 434-435). Por otro lado, enfatizó este tema, refiriéndose al objetivo del Profeta del Islam de establecer un gobierno y propagar la justicia social:

«El Profeta del Islam estableció un gobierno, al igual que otros gobiernos en el mundo, pero con el propósito de propagar la justicia social» (Ídem: 21/406).

Una vez más enfatiza que uno de los objetivos de los Profetas (P) es que la gente se levante contra los opresores, y esta cuestión está presente en la vida de los Imames infalibles (Ídem: 7/117). Por eso, en su opinión, era preciso cumplir con este deber independientemente de cualquier circunstancia, e incluso consideraba que dar la vida en este camino no solo era permitido, sino necesario. «Decidle al mundo que en el camino de la Verdad y la justicia divina y para frustrar los planes de los idólatras de nuestro tiempo, uno no debe retroceder ni siquiera ante algo como el sacrificio de Ismael (P), con el fin de que la Verdad sea perpetuada» (Ídem: 18/86). Así pues, el Imam Jomeini no vaciló nunca en luchar contra los gobernantes injustos y en defender la ejecución de las leyes divinas, sin anteponer nada a ello y poniendo todo su empeño hasta el punto de arriesgar su propia vida.

3. Objetivos de la lucha

I. El establecimiento de un gobierno islámico basado en la justicia

El Imam Jomeini creía que uno de los objetivos importantes de la lucha del pueblo iraní era el establecimiento de un gobierno basado en la justicia, el cual es el sueño de todo ser humano: «Queremos un gobierno de justicia, queremos un gobierno de justicia islámica» (Ibidem, 2010: 6/91).

El Imam, básicamente, deseaba un gobierno basado en la justicia y creía que el establecimiento de un gobierno islámico era un requisito para el establecimiento de un gobierno justo: «Nosotros, cuando decimos ‘‘gobierno islámico’’, nos referimos a un gobierno justo. Decimos que debería haber un gobernante que no traicione el erario público de los musulmanes...» (Ídem, 3: 509). Concibe que todas las instituciones y estructuras del gobierno islámico deben fundamentarse en el principio de la justicia y cree que esta característica no es exclusiva del Poder Judicial. En la cima de la pirámide del Gobierno está el Líder Alfaquí (Walī Faqīh), y los demás poderes deben ser asumidos por personas que posean un sentido especial de justicia. Por lo tanto, según él, una de las condiciones fundamentales del Líder Alfaquí (Walī Faqīh) es la justicia:

«De esta manera, si el alfaquí cometiese incluso un pecado menor, su autoridad quedaría invalidada» (Ídem: 11/306).

En cualquier caso, según el Imam, todas las instituciones del gobierno islámico, incluidas las policiales y militares, deben caracterizarse por el atributo de justicia. «La práctica de la justicia islámica no es exclusiva del poder judicial y sus dependencias, sino que también debe ser considerada seriamente en otros órganos del sistema de la República Islámica, como la Asamblea, el Poder Ejecutivo y sus dependencias, las fuerzas militares y policiales, el Cuerpo de los Guardianes de la Revolución, los comités, la Fuerza de Resistencia Basiŷ, etc.» (Ídem: 17/140). El fundador de la Revolución expresó su esperanza de que con la ayuda de Dios se continuase, hasta el último aliento, la lucha por el establecimiento del sistema de justicia islámico, y este principio fuese obligatorio y necesario para todas las clases y grupos sociales: «Por voluntad de Dios Todopoderoso, hasta que el sistema reaccionario de la monarquía sea desmantelado, no dejaremos de luchar por el establecimiento de un gobierno islámico justo» (Ídem: 1/7). Por ende, el objetivo más importante de las luchas del Imam es el establecimiento de un gobierno islámico.

II. La revivificación de la religión y la implementación de las normas divinas

El Imam Jomeini siempre tuvo presente el peligro de que los enemigos atacasen la religión a través de mercenarios internos, y anunció que el objetivo de su lucha era revivir la religión, prevenir ataques hacia ella e implementar los mandatos de la ley islámica.

«Hoy no es día para quedarse en casa orando; es un día de lucha, es el día en que el enemigo ataca la religión y debemos enfrentarlo...» (Ídem: 1/346).

En otra parte, el Imam señala que el criterio del levantamiento popular es la existencia de peligro para la religión: «Cuando la gente ve que la religión divina está en peligro, debe levantarse por Dios» (Ídem: 8/11). Por lo tanto, el disimulo (taqiyyah) fue declarado ilícito en aquellas circunstancias en que la preservación de la religión estuviese en peligro: «A veces practicar la taqiyyah es ilícito. Cuando una persona ve que la religión de Dios está en peligro, no puede practicar el disimulo (taqiyyah)...» (Ídem). Además, en otra parte, manifestó que la causa principal del levantamiento popular contra el régimen era su hostilidad hacia el Islam, y agregó:

La razón principal del levantamiento del pueblo iraní es el propio sah y su régimen. En primer lugar, han sido hostiles al Islam, demostrándole un gran encono y han tratado de arruinar esta religión, a sabiendas de que es protectora de la libertad y la independencia del país...» (Ídem: 4/357).

En su libro «El Gobierno Islámico» (Hokūmat-e Eslāmī), el Imam cita parte de las palabras del Imam Husain (P) en Mina, en las que describe claramente el propósito de la lucha contra los opresores. El tercer Imam de los musulmanes chiíes presenta en este sermón uno de los objetivos de su levantamiento, o sea, la ejecución de las leyes divinas: «Dios, sin duda, Tú sabes que lo que ha surgido de nosotros no ha sido una pugna por el poder político; … más bien, ha sido para mostrar los principios y valores brillantes de Tu religión... y para que se cumplan las tradiciones, leyes y mandatos» (Ibn  Shuʿba al-Ḥarrānī, 1404 A.H.: 239; citado por: Imam Jomeini, 2006: 111). El Imam establece la abolición de los mandatos divinos como el criterio para levantarse y luchar, por tanto, cree que siempre que se quieran violar los decretos divinos, el levantamiento es obligatorio. En consecuencia, el objetivo del levantamiento es la implementación de los mandatos divinos.

III. El apoyo a los débiles

Apoyar a los débiles y oprimidos fue la prioridad del trabajo y las palabras del Imam Jomeini. Muchas veces manifestó el apoyo de la Revolución Islámica de Irán a los oprimidos del mundo, y en sus discursos y entrevistas públicas y privadas anunció oficialmente: «Somos partidarios de los oprimidos; dondequiera que estén, nosotros estamos con ellos» (Imam Jomeini, 2010: 5/148). En otra parte dice: «Por supuesto, apoyamos a los débiles del mundo y deseamos que los oprimidos triunfen sobre los opresores» (Ídem: 19/94). Asimismo, en reiteradas ocasiones declaró el apoyo a todos los movimientos de liberación: «... apoyamos a todos los movimientos de liberación del mundo que luchan en la senda de Dios, la justicia, la Verdad y la libertad» (Ídem: 12/138). El Imam Jomeini se dirigió a todos los oprimidos del mundo, pidiéndoles que luchasen contra la opresión, enfatizando que Dios ha prometido auxiliarles: «…por tanto, no dejéis que ningún miedo entre en vuestros corazones y luchad contra ellos bajo la bandera del Islam, ya que seréis los herederos del Imam Mahdi (P) en la tierra» (Ídem: 21/448). El Imam Jomeini cita una frase del sermón del Emir de los Creyentes — el Imam ‘Ali (P) — para respaldar su declaración de apoyo a los desfavorecidos y oprimidos.

El Imam ‘Ali (P) dijo:

و ما أخَذَ اللّه ُ عَلَى العُلَماءِ أن لا يُقارُّوا على كِظَّةِ ظالِمٍ، و لا سَغَبِ مَظلومٍ.

«Lo que me obligó a aceptar el mando y gobernar a la gente fue el hecho de que Dios pactó con los sabios religiosos que estos no permaneciesen en silencio ante la glotonería y aprovechamiento cruel de los opresores y el hambre de los oprimidos» (‘Ali Ibn Abi Talib, s.f.: 49).

El Imam ‘Ali, en otra parte, vuelve a enfatizar que su objetivo al aceptar el califato es el poder ayudar a los desfavorecidos y oprimidos, y que no le ha impulsado ninguna motivación política o material:

اللهم انک تعلم انه لم یکن الذي کان منا منافسة في سلطان، ولا التماس شیئ من فضول الحطام.

«Oh Dios, Tú sabes muy bien que lo que hicimos no fue competir por el poder, ni buscar la vanidad de las posesiones insignificantes del mundo» (Ídem: 188)

Luego, expone la motivación que le hizo esforzarse a él y a sus compañeros a obtener el gobierno:

ولکن لنرد المعالم من دینک، نظر الاصلاح في بلادک فیامن المظلومون من عبادک، و تقام المعطله من حدودک.

«Más bien, nuestra intención fue restaurar los principios de Tu religión y hacerlos realidad; así como implementar reformas en Tu tierra para que, como resultado de ello, Tus siervos oprimidos pudiesen encontrar seguridad y se aplicasen las leyes divinas que habían sido suspendidas» (Ídem: 188; Imam Jomeini, 2006: 55-56).

Como se observó, uno de los objetivos por los que el Imam ‘Ali se esforzó en obtener el gobierno fue velar por la seguridad de aquellos siervos de Dios que eran oprimidos en la sociedad. Al respecto, el fundador de la Revolución Islámica se refiere también al testamento del Emir de los Creyentes, célebre por consejos — como este — para sus dos hijos:

کونا للظالم خصما، و للمظلوم عونا.

«Sé enemigo del opresor y amigo y partidario de los oprimidos» (‘Ali ibn Abi Talib, s.f.: 421).

Es por ello que, el Imam Jomeini manifestó: «Tenemos la obligación de salvar a las personas oprimidas y desposeídas. Nuestro deber es apoyar a los oprimidos y oponernos a los opresores» (Ídem). A continuación, refiriéndose a este tema, se dirige a los sabios musulmanes:

«Los eruditos religiosos deben luchar contra los monopolios de los opresores y su explotación ilegítima de los recursos. Asimismo, no deben permitir que el hambre se extienda y se le prive a la gente de sus necesidades básicas, mientras los opresores saqueadores y codiciosos disfrutan de lujos y tantas otras cosas...»

Al respecto, el líder de la Revolución vuelve a citar el hadiz del Imam ‘Ali (P), arriba mencionado (‘Ali ibn Abi Talib, s.f.: 49)

El Imam Jomeini señala el principio islámico — muy enfatizado en el Sagrado Corán — de que uno no debe oprimir a los demás ni debe tampoco dejarse oprimir por los demás: «La nación islámica sigue una escuela de pensamiento cuyo programa se puede resumir en dos términos: ‘‘no oprimir’’ y ‘‘no ser oprimido’’» (Imam Jomeini, 2010: 81/14). Y enfatiza en otro lugar: «Bajo el liderazgo del Profeta del Islam (PB), queremos practicar esta frase: ‘‘no ser opresores ni ser oprimidos’’...» (Ídem: 82). Según el Imam, tanto el dejarse oprimir como el oprimir, son dos condiciones humanas causadas por la falta de purificación del ego y la falta de autorrealización personal (Ídem: 18/499). Por lo tanto, se deduce cuál es el tratamiento para las personas o grupos sociales, que son víctimas de esas condiciones.

IV. La educación de los creyentes

Básicamente, el entorno desempeña un papel muy importante en la educación de las personas en una sociedad. El entorno también va a depender de los gobernantes de dicha sociedad porque esta suele ajustarse a la forma de gobierno, ya que — tal como dice un hadiz — «la gente sigue la religión de sus reyes».

الناس علي دین ملوکهم.

(Allamah Maŷlesi, 7/102: 1404)

Para educar a una generación competente y religiosa, es necesario enfrentarse a los gobernantes injustos. El Imam Jomeini, refiriéndose a este tema, dice:

«Esto se debe a que estamos obligados a crear condiciones sociales favorables para educar a personas creyentes y virtuosas, y estas condiciones son precisamente opuestas a las condiciones impuestas por el gobierno tiránico (ṭāghūt) y los poderes injustos. Las condiciones sociales causadas por el gobierno tiránico y su sistema idólatra requieren la misma corrupción que hoy veis. Este es el tipo de corrupción que debe ser erradicada y sus causantes deberían ser castigados por sus acciones (Imam Jomeini, 2006: 35).

En tal situación, donde la sociedad está rodeada de idolatría, corrupción y vicios, un creyente tiene dos opciones: «cometer actos idólatras y deshonestos o no cometerlos, oponiéndose así a las leyes tiránicas (ṭāghūt) y no sometiéndose a ellas».

4. Actitud de lucha

Contrariamente a la opinión de algunos, el Imam Jomeini comenzó su campaña contra el régimen tiránico (ṭāghūt) en la década de 1940 tanto en el frente teórico como en el práctico. Tuvo una estrategia básica y única en el mundo contemporáneo: «Todos somos encargados de cumplir deberes y responsabilidades, no encargados de resultados» (Ibidem, 2010: 21/284). Así fue que inició el levantamiento. Por esta razón, en cuanto a forma y contenido, su lucha fue diferente a cualquier otra. El Imam Jomeini se esforzó por evitar la lucha armada común en los movimientos y revoluciones modernos. En París, después de la masacre del 8 de septiembre de 1978 en la plaza Shohadā (antigua plaza Ŷale), el Imam respondió reiteradamente a la pregunta de si había llegado el momento de cambiar los hábitos [pacíficos] y pasar a la lucha armada contra el Ejército, afirmando rotundamente que no (Ídem: 4/2-3, 314, 416 y 479). Su método de lucha fue principalmente de tipo cultural y propagandístico, con consignas emotivas como «Te dimos una flor y tú nos diste balas». Así fue como, intentó que la gente mostrase respeto al Ejército, para evitar que esta institución, les enfrentase.[1] Con esta decisión estratégica innovadora, se frustraron los deseos y el malévolo plan conspirativo de los enemigos de la Revolución, que intentaban enfrentar al pueblo con el Ejército. A continuación, se pretende examinar la actitud de lucha del Imam en diferentes etapas de su vida.

I. Las luchas del Imam Jomeini en los años cuarenta y cincuenta

El Imam dio su primer paso teórico-práctico en la lucha contra la opresión y la injusticia con la redacción del libro «La Revelación de los Secretos» (Kashf al-Āsrār), en 1945. Sin embargo, ello no significa que no haya registros de su actitud de lucha antes de la publicación de esta obra. Por ejemplo, a mediados de mayo de 1944, en una carta, pidió al pueblo iraní que se opusiese a la opresión y la injusticia. En ella[2] se dirige a los eruditos religiosos y a la gente, afirmando:

«Si perdéis la oportunidad y no os levantáis por la causa de Dios ni volvéis a las ceremonias religiosas, mañana un puñado de holgazanes obscenos os dominarán y someterán todas vuestras buenas costumbres y principios a sus vanos propósitos». (Ídem: 1/21)

Al inicio del libro «La Revelación de los Secretos» explica el rol de los sabios religiosos en la lucha contra el régimen opresivo de Pahlavi, señalando que «después del fallecimiento del Profeta del Islam hasta hoy, los únicos que han mantenido la religión del pueblo y han impedido la tiranía desenfrenada han sido los sabios religiosos. Y las demás personas, o no tenían la responsabilidad de hacerlo o no se consideraban responsables de ello» (Ídem, s.f.: 8-9). Considera, además, que esa es la razón por la cual los agentes del imperialismo intentaron hacer que la gente tuviese una opinión desfavorable respecto a los religiosos, promoviendo — a través de varios métodos — creencias extrañas a la fe religiosa y contrarias a la razón, para poner en entredicho la posición de los religiosos y difamarlos (Ibidem: 9). Asimismo, manifiesta que su motivación para escribir este libro, tal como se menciona en su prefacio, es defender a los religiosos y los fundamentos intelectuales de aquellos que se levantaron en la lucha contra los gobernantes tiranos (Ídem: 1-2). La cuarta disertación de este libro es toda una explicación conceptual sobre el gobernante déspota y el gobierno opresor. En esta parte, expone muy bien los fundamentos del pensamiento chií sobre cómo interactuar con un gobernante opresor; y explica el significado de los hadices que hablan de que «cualquier bandera que se alce antes del levantamiento del Imam Mahdi (P) pertenece a la tiranía (ṭāghūt)», también refuta el argumento del autor del libro «Secretos de mil años» (Asrār-e hezār sāle). Además, analiza otros temas relacionas con el gobierno de turno, entre ellos, la normativa del sistema tributario, el servicio militar, etc. (Ídem: 221-288). Al final del libro, el Imam pide a los autores que ilustren al pueblo a propósito de estos asuntos con el fin de que despierte la conciencia pública y se luche contra las actividades del régimen. «Al final, se pide a los autores de libros y articulistas de los periódicos... que contribuyan con la valentía de su pluma y desinterés, a despertar a la nación y a revivir el sentimiento religioso del pueblo que ha sido sofocado en estos últimos años, a fin de que no sea utilizado a su antojo por otros» (Ídem: 333-334). Según el Imam Jomeini, el Gobierno de Muhammad Reza Pahlavi fue impuesto por los Aliados y era ilegal. «El sah es el principal criminal y es un títere de los Aliados» (Ibidem, 2010: 3/337). En este sentido, en una entrevista con un hebdomadario holandés, en respuesta a la pregunta de por qué se oponía al régimen de Pahlavi, afirmó: «En primer lugar, el reinado del sah, así como el de su padre, fueron establecidos en contra de la voluntad de la nación y, en segundo lugar, los extranjeros han sido quienes nos los han impuesto para proteger sus propios intereses» (Ídem: 4/413). El Imam se refiere a él con apelativos como «agente extranjero», «rebelde», «títere», etc., y creía que era un rebelde designado por los ingleses, y que Estados Unidos y la Unión Soviética también lo habían respaldado porque era conveniente para sus intereses (Ídem: 4/104). «Era un títere de los británicos. Los británicos lo trajeron y le asignaron una misión. Tenía la misión de hacer fracasar este país, de hacerlo retroceder; tenía la misión de paralizar nuestra economía, y de...» (Ídem: 4/642). En otra parte le llama «lacayo de Estados Unidos», señalando: «Es un lacayo que ofreció todos nuestros recursos a Estados Unidos» (Ídem: 7/358). Siguiendo el ejemplo del Imam Husain (P) —  el Señor de los Mártires —, inició el levantamiento y la lucha contra el régimen para implementar los mandatos divinos, y manifestó:

«Expresé mis argumentos — a los alumnos de los seminarios islámicos — y decidí luchar contra el gobierno opresor para preservar los principios de la religión, y mientras sus agentes no dejen de utilizar la fuerza, oprimir, y manipular los mandatos divinos, yo tampoco dejaré de luchar» (Ídem: 1/193).

Aunque el Imam, no adoptó como el difunto ayatolá Boruyerdí, una postura explícita sobre la cuestión de la nacionalización de la industria del petróleo, sí elogió al Dr. Mosaddeq, quien fue uno de los líderes de este movimiento, pero también le criticó por no rebelarse contra la monarquía Pahlavi y le reprochó el que no luchase por la eliminación del régimen cuya figura, el sah, era la causa de todos los sufrimientos de la nación (Ídem: 4/371). Las severas protestas y críticas del Imam al régimen tiránico (ṭāghūt) indican que desde el principio estuvo tratando de luchar contra el gobierno opresivo del sah Pahlavi.

Otra de las acciones, que muestra su actitud de lucha, fue el apoyo personal del Imam a los Fadā'iyān-e Eslām. Después del juicio de los Fadā'iyān-e Eslām y emisión de su sentencia de muerte en 1955, el Imam visitó personalmente al ayatolá Boruyerdí y le pidió que realizase las gestiones pertinentes para impedir su ejecución. Luego del envío de una carta a varios sabios religiosos de la época, estos pidieron que la sentencia no fuese ejecutada (Sobhani, 1989: 2). De esta manera, se observa que el Imam en realidad comenzó su lucha contra el régimen tiránico (ṭāghūt) de Pahlavi a principios de la década de 1940.

II. La lucha contra el enemigo en la década de 1960

a) Asociaciones estatales y provinciales: la primera resistencia pública del Imam y los eruditos religiosos

La primera cuestión importante que llevó al Imam y a otros sabios religiosos a tomar postura, optando por oponerse al régimen de Pahlavi, fue la aprobación del proyecto de ley de reforma de las asociaciones estatales y provinciales en el Gabinete de Ministros el 8 de octubre de 1962. La formación de estas asociaciones quedó establecida en los principios 91 y 92 de la enmienda constitucional. Sin embargo, los artículos 7 y 9 de los estatutos de estas asociaciones, aprobados en la primera legislatura de la Asamblea, estipulaban condiciones como profesar la religión islámica, la integridad de la creencia, prestar juramento sobre el Corán y ser hombre, como principales requisitos para los elegidos y los electores (Madani, 1980: 1/375). Pero este proyecto de ley enfrentó una fuerte reacción por parte del Imam Jomeini desde el comienzo mismo de su sanción, quien en un telegrama de protesta dirigido al sah, el 6 de noviembre de 1962, calificó esta resolución como traicionera, equivocada, un plan siniestro de los enemigos del Islam y del pueblo iraní, un ultraje a la sacralidad del Corán, un pecado imperdonable, y como algo por lo cual el Gobierno debía arrepentirse y pedir perdón. Posteriormente, el mismo día, emitió otro telegrama desafiante sobre las consecuencias de esa aprobación (Rouhani, 1980: 1/158). En otro telegrama al sah, expresó su preocupación por este proyecto de ley (Imam Jomeini, 2010: 78/1). También invitó inmediatamente a los eruditos religiosos de primer nivel de la ciudad de Qom para examinar el asunto y tomar decisiones al respecto. En esta reunión, se decidió en primer lugar que los eruditos y los referentes de emulación chií (marāŷi') debían enviar telegramas al sah para exigir la cancelación inmediata del proyecto de ley. En segundo lugar, se debía informar a los sabios religiosos de Teherán y otras ciudades sobre el asunto a través de mensajes y cartas, y además se les debía exhortar a informar a la gente y confrontar al Gobierno. En tercer lugar, para dar seguimiento a la cuestión, se debía celebrar una reunión semanal de consulta entre los eruditos religiosos. Además, el Imam Jomeini sugirió que los telegramas enviados al sah fuesen reproducidos y puestos a disposición del pueblo (Raŷabi, 1998: 251). Otros eruditos religiosos también enviaron mensajes similares, al mismo tiempo que predicadores y oradores — en mezquitas y casas de oración — de otras ciudades, invitaban a la gente a movilizarse contra este proyecto de ley y a expresar su protesta y preocupación al sah (Para más información sobre el contenido de las cartas y telegramas de los eruditos religiosos, consultar: Ídem: 1/15-45). Asimismo, contestando a la pregunta de los gremios de Qom sobre el telegrama de respuesta y la entrevista del Gobierno, enfatizó:

«Si alguien calla, será responsable de la ira de Dios y estará condenado al fracaso en este mundo» (Rouhani, 1980: 1/179).

Aunque el Gobierno inicialmente se resistió a las demandas de los eruditos religiosos y respondió a través de cartas y telegramas que la rueda del tiempo no retrocede y que el Gobierno tampoco retrocedería en sus planes, afortunadamente con la continuidad de las críticas del Imam, los eruditos religiosos y la gente amenazando con propagar e intensificar las protestas populares, finalmente el Gobierno se vio obligado el 13 de noviembre de 1962 a emitir telegramas a tres referentes de emulación chií (marāŷi'), anunciando un acuerdo en torno a sus respectivas demandas, y que se requería otra oportunidad para analizar la razón de la oposición de los eruditos religiosos y las consecuencias de ello.

b) La Revolución Blanca: la confrontación del sah con el Imam y los eruditos religiosos

A principios de la década de 1960, John F. Kennedy ganó las elecciones presidenciales de Estados Unidos con el lema de reformas económicas en los Estados Unidos y los países del bloque occidental. En esa misma época, Mohammad Reza Pahlavi realizó un viaje a Estados Unidos. Después de regresar a Irán y hacer acuerdos entre bastidores con Kennedy, destituyó a Amini, el Primer Ministro, y anunció el 9 de enero de 1963 que planeaba implementar el programa de «la revolución del sah y la nación», que más tarde sería conocida como la «Revolución Blanca» y cuyos principios eran: la nacionalización de los bosques, venta de acciones de fábricas estatales, participación de los trabajadores en las ganancias de las fábricas, reforma de la ley electoral que incluía el derecho al voto y representación en el parlamento para las mujeres, venta de acciones de las fábricas estatales, creación del «Ejército del Saber» y, lo más importante de todo, la reforma agraria (Azghandi, 2005: 184). En respuesta a esta medida del sah, el Imam convocó a los eruditos religiosos y referentes de emulación chií (marāŷi') a una reunión. En esta reunión, el Imam explicó las diversas dimensiones del problema y exigió que los eruditos religiosos lo analizasen. Asimismo, se acordó que se solicitaría al Gobierno que enviase un representante a Qom para exponer los objetivos y motivaciones del sah respecto al proyecto en cuestión (Rouhani, 1980: 223). Aunque esto fue aceptado por el sah y un representante suyo vino a Qom para participar en varias reuniones, los religiosos no quedaron convencidos y las interrogantes no se resolvieron. El director general del ceremonial y protocolo de la corte y el director general de la SAVAK también discutieron el tema con los religiosos, pero las dudas persistieron (Raŷabi, 1998: 263). No hay consenso sobre si el Imam estaba en contra de los principios de la «Revolución Blanca» en sí, o sobre cómo implementarlos y someterlos a referéndum, o ambas cosas (Citado de: Fawzi, 2005: 38). Pese a todo, el 22 de enero de 1963, el Imam Jomeini declaró inválido el referéndum a través de un comunicado, señalando sus incorrecciones. Después de la publicación del comunicado del Imam, la gente y los estudiantes en Teherán, y los religiosos en Qom, salieron a las calles gritando consignas como «¡El falso referéndum es contrario al Islam!» y «¡Sí a las reformas, nunca a la dictadura!», enfrentándose a los agentes de seguridad. Otros eruditos religiosos también apoyaron al Imam Jomeini y se opusieron al referéndum (Raŷabi, 1998: 265). Y otro grupo de sabios religiosos, entre ellos los grandes ayatolás, Joei, Jonsari y Mohammad Behbahani, también boicoteó el referéndum — en los últimos días de enero de 1941 — mediante la publicación de declaraciones (Centro de Documentación de la Revolución Islámica, 1990: 1/46-49). A pesar de todo, el referéndum se celebró el día 26 de enero en un ambiente tenso, pero por sugerencia del Imam Jomeini, los religiosos iniciaron una protesta de desaprobación de la medida del sah, cerrando las mezquitas en el mes de ramadán de ese año, y la lucha de las fuerzas religiosas continuó. Las protestas condujeron a una dura represión contra los estudiantes, y los verdugos del régimen atacaron la madrasa Feiziyeh (Rouhani, 1980: 1/399). De esta manera, se registró otra contienda en la historia de las luchas políticas del Imam Jomeini y el pueblo musulmán chií contra el régimen de Pahlavi y se forjó el levantamiento de junio de 1963.

c) El levantamiento de junio de 1963: enfrentamiento entre el sah y el pueblo

El Nouruz de 1963, fue declarado duelo público por los clérigos debido a la celebración del referéndum de la Revolución Blanca. El 22 de marzo de ese mismo año, los verdugos del régimen de Pahlavi atacaron la madrasa Feiziyeh, hiriendo a un gran número de estudiantes. Esta historia se repitió en el seminario islámico de Tabriz. El jefe del Departamento de Policía de Qom, en nombre del Gobierno, amenazó a los referentes de emulación chií (marāŷi') con asesinarlos, humillarlos y destruir sus casas (Ídem). En la noche de Ashura de 1963, el Imam expuso la naturaleza del régimen, declarando que la «Revolución Blanca» no era más que un engaño y condenó enérgicamente el que estuviese influida por las políticas de Israel, los bahaís y estadounidenses (Imam Jomeini, 2010: 1/243-248). Después de este discurso, el Imam Jomeini fue arrestado — la noche del 12 de muharram, que coincidió con la noche del 5 de junio de 1963 — lejos de la vista de la gente y llevado a prisión, lo que provocó reacciones generalizadas de los religiosos y del pueblo, convirtiéndose en la base y antecedente de una gran insurrección, conocida en Irán como el «Levantamiento del 15 de Jordad» (Centro de Documentación de la Revolución Islámica, 1990: 1/102-144). De esta manera, sentó las bases para la formación de la Revolución Islámica y cuestionó la insignificante legitimidad del régimen de Pahlavi, sin dejar ninguna duda al respecto.

d) Capitulación: la lucha del Imam Jomeini contra la dependencia del sah

Otro de los asuntos que enfrentó al Imam con la monarquía Pahlavi y su postura firme contra este régimen, estuvo relacionado con la aprobación de la Ley de Capitulación o inmunidad política y consular para los ciudadanos de los Estados Unidos en territorio iraní. El sah buscaba eliminar los obstáculos legales que pudiesen frenar la presencia de más fuerzas militares estadounidenses y garantizar su seguridad en Irán. La aprobación de este proyecto de ley tanto en la Asamblea como en el Senado iraní, fue considerada por el Imam como un golpe fatal a la ya escasa independencia de Irán. Por lo tanto, el 26 de octubre de 1964 pronunció un fuerte discurso contra este proyecto de ley y pidió ayuda a los eruditos religiosos y al pueblo, además declaró duelo nacional. En una parte de este discurso, dijo: «Nuestra dignidad ha sido pisoteada. La grandeza de Irán ha desaparecido. La grandeza del Ejército iraní ha sido aplastada. Han llevado una ley a la Asamblea; en esa ley nos han unido al Tratado de Viena... [para que] todos los asesores militares estadounidenses con sus familias; personal técnico, administrativo, de servicio doméstico... tengan inmunidad ante cualquier delito que cometan en Irán» (Imam Jomeini, 2010: 1/415-416). Posteriormente, advirtió del peligro de esta situación al Ejército, los políticos, los empresarios, los referentes de emulación chií (marāŷi') y demás sectores de la sociedad (Ídem: 418). En el mismo discurso, pidió a los sabios religiosos y al pueblo iraní en general que rompiesen su silencio y gritasen contra el régimen para que se hiciese justicia en nombre del Islam (Ídem: 420). La oposición y la denuncia del Imam contra este injusto proyecto de ley llevaron al régimen a exiliarlo a Turquía para evitar otra insurrección como la de junio de 1963.

III. Lucha en el exilio

Después de pronunciar un discurso contra la Capitulación, el Imam Jomeini fue expatriado, sin embargo, continuó su lucha, esta vez de una manera diferente. Durante su exilio, el Imam Jomeini desempeñó principalmente el papel de ideólogo de la Revolución. En Turquía se dedicó a escribir el libro «Tahrir al-Wasilah», donde emitió sus puntos de vista sobre la yihad, la defensa, encomendar el bien y prohibir el mal, diversos asuntos contemporáneos y otras normas islámicas, haciendo hincapié — por primera vez en esta época — en su condición de ‘‘deberes religiosos’’, algo que había quedado en el olvido (Consultar: Imam Jomeini, 2000). Durante su estancia en Irak, mientras impartía cursos en los más altos niveles académicos de los seminarios chiíes, el Imam no descuidó su lucha y continuó explicando la naturaleza del régimen de Pahlavi. Solo en el libro «Sahife-ye Imam» se han registrado alrededor de 45 discursos y mensajes suyos entre 1964 y 1977. El análisis del contenido de estos discursos y mensajes muestra que, por un lado, el Imam trataba de identificar correctamente la naturaleza de las reformas del régimen y presentar sus aspectos ajenos o extranjeros, demostrando que estas reformas estaban en línea con los objetivos colonialistas y, por otro lado, intentaba explicar lo absurdo de la afirmación de que los religiosos estaban en contra del progreso y el desarrollo, y enfatizar que el colonialismo considera que la cultura islámica y coránica, así como los religiosos, son obstáculos importantes para su hegemonía, y por lo tanto luchan contra ellos a fin de aniquilarles. En la mayoría de las obras citadas del Imam, se mencionan términos como «colonialismo», «neocolonialismo», «agentes colonialistas», «objetivos colonialistas»; «colonizadores», «occidentalizados», etc., que hacen notar el esfuerzo de Occidente por ejercer injerencia política, económica y militar en los países islámicos (Fawzi, 2005: 45). En cualquier caso, el Imam no solo nunca confirmó la legitimidad del régimen, sino que, tanto antes como durante su exilio, luchó contra las decisiones despóticas, antipopulares y antihumanitarias, que mantenían al país bajo el yugo extranjero, convirtiéndolo prácticamente en un protectorado. Tal como se ha mencionado, el Imam Jomeini siempre mostró su fuerte resistencia.

Resultados

Según lo dicho, en el sistema de gobierno chií, la autoridad política de los tiranos (ṭāghūt) no tiene legitimidad. Por esta razón, el Imam Jomeini, que era un alfaquí integral, no solo consideró ilícito obedecer y cooperar con tal régimen, sino que también, basándose en pruebas de la jurisprudencia islámica, declaró que era obligatorio luchar contra él de cualquier forma posible. El fundador de la República Islámica de Irán haciendo hincapié en la evidencia jurisprudencial, presentó la formación de un gobierno islámico y la implementación de las leyes divinas como los objetivos más importantes de su lucha. Él levantó la bandera de la lucha contra el régimen de Pahlavi desde principios de la década de 1940, y con la movilización de las masas populares y las élites, trató de llevar a cabo sus ideas de lucha hasta su realización práctica. Hoy en día, en la era del Despertar Islámico, el pensamiento y la actitud de lucha del Imam Jomeini son un modelo adecuado para la gente y los líderes de los movimientos islámicos y de liberación.

Referencias bibliográficas

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3. Azghandi, Seyyed Alireza (2005), Historia de los Desarrollos Políticos y Sociales de Irán (1940-1978), 3ª Ed.

4. Jomeini, Imam (2000), Tahrir al-Wasilah, 1ª Ed., Instituto para la Organización y Publicación de las Obras del Imam Jomeini.

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6. Jomeini, Imam Ruhollah (2010), Sahife-ye Imam, vol. 21, Instituto para la Organización y Publicación de las Obras del Imam Jomeini, Teherán.

7. Jomeini, Imam Ruhollah (2013), Colección de Obras del Imam Jomeini (Interpretación de la sura Hamd), Instituto para la Organización y Publicación de las Obras del Imam Jomeini, Teherán.

8. Jomeini, Imam Ruhollah (s.f.), Kashf al-Āsrār (La Revelación de los Secretos), Publicaciones Muhammad.

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11. Raŷabi, Muhammad Hasan (1998), Biografía Política del Imam Jomeini, Publicaciones del Centro de Documentación de la Revolución Islámica, Teherán.

12. Rouhani, Seyyed Hamid (1980), Revisión y Análisis del Movimiento del Imam Jomeini, 6ª Ed., Publicaciones Rāh Imam.

13. Sobhani, Ŷafar (1989), Entrevista con Keyhān Farhangui. Revista Howze, Nº 44043, Año 6.

14. Maŷlesi, Allamah (1404 A.H.), Biḥār al-Anwār, Fundación Al-Wafa, Beirut.

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17. Ghoreishi, Ali Akbar (1992), Diccionario del Corán, 6ª Ed., Dar al-Kitab al-Islamiya, Teherán.

18. Madani, Ŷalaluddin (1980), Historia política contemporánea de Irán, Ŷāme'e-ye Modarresīn-e Howze-ye 'Elmiyye Qom, Oficina de Publicaciones Islámicas.

19. Centro de Documentación de la Revolución Islámica (1990), Maestro de la Revolución Islámica, prólogo de Seyyed Hamid Rouhani, Centro de Publicaciones de la Organización de Difusión Islámica, Teherán.

20, Masha'i, Mohammad Reza (1997), Análisis exegética del concepto de ṭāghūt en el Corán, Revista de Estudios Islámicos, Nº 37 y 38.

 

[1] «El pueblo iraní debe respetar a los honorables oficiales, autoridades y altos mandos [del Ejército]». (Imam Jomeini, 2010: 9/428)

[2] Esta carta se considera uno de los primeros registros de la lucha del Imam Jomeini. El manuscrito original se conserva en la Biblioteca Ministerial de Yazd.

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Autor
Dr. M. A. Mirali
Tema
Política-Economía
Religión-Ética
Corán-Hadiz-Dichos
Publicado
Wed, 15 May 2024 - 12:20
By admin , 12 March 2024

Gaza; Ramadán entre escombros y hambruna

Gaza; Ramadán entre escombros y hambruna

Sdenka Saavedra Alfaro

Escritora, corresponsal internacional de HispanTV

 

Bajo el genocidio, el exterminio del ente sionista israelí contra el pueblo palestino en especial contra la Franja de Gaza, llega este mes bendito de Ramadán 2024, el mes del perdón, de la misericordia divina, de la purificación del cuerpo y el alma, de la arrogancia y de la hipocresía, el mes de la lucha contra los deseos egoístas;  en ese sentido retoma gran importancia este mes de la misericordia divina para continuar con la lucha a favor de los pobres, de los más humildes y volcarnos más aún en el verdadero significado de la entrega hacia Dios, y el valor de la súplica, ya que en Gaza cada día muere un niño; sino es por desnutrición, lo es por lesiones, enfermedades o las bombas.

En estos tiempos donde el amor entre los seres humanos cada vez más se está reduciendo debido a que la arrogancia de algunos pisotea y despoja de recursos a los más necesitados por el ego y la angurria de poder, en estos momentos en donde se han invertido los valores morales y humanos a conceptos de libertinaje; en estos minutos donde ya no prima la fe, ni mucho menos la empatía, pues  el odio, la deshumanización, el sadismo, de parte de Israel ha llegado hasta dejar en la peor hambruna a los más débiles en la Franja de Gaza, al menos 25 personas, la mayoría niños, han muerto por desnutrición y deshidratación en el territorio palestino en los últimos días, debido al corte deliberado de la ayuda humanitaria por parte de Israel, quién utiliza “el hambre” como arma de guerra.

Ya son más de cinco meses desde el inicio de las ofensivas del régimen ocupante contra Gaza, cuando comenzó “La Tormenta Al Aqsa” en defensa del pueblo palestino que lleva ya 76 años de una Nakba (Catástrofe) continua, porque mientras se escriben estas líneas ya son más de 32.000 muertos, donde 16.000 son niños y más de 9.000 son mujeres;  ante la inacción de la comunidad internacional, el consejo de seguridad, la ONU, la Unión Europea, la OTAN, y todos los organismos internacionales que no hacen nada para parar los bombardeos del régimen israelí, los países Europeos y Estados Unidos, quién es cómplice de este genocidio, de esta limpieza étnica, al vetar tres resoluciones del Consejo de Seguridad que pedían el fin inmediato de la guerra en el enclave palestino y, al mismo tiempo, al suministrar armas y ayuda económica a Israel, y ahora recurre a medidas “ridículas y simbólicas” como el envío de la ayuda humanitaria por aire a la bloqueada Franja de Gaza, catalogado como “mero show”  para rectificar y justificar su política belicista; ya que están próximas las elecciones presidenciales, la hipocresía del gobierno de EEUU, utilizando como bandera a  los indefensos palestinos.

El pueblo de Gaza ya recibió Ramadán, y lo ha hecho en medio de toda su infraestructura destruida, escuelas, universidades, patrimonio cultural, casas, viviendas, todo en ruinas; las fuerzas ocupantes atacaron más de 500 mezquitas; 220 de ellas fueron demolidas, y 290 destruidas de manera parcial, pero no son aptas para la oración, por lo que rezan en medio de los escombros, y lo peor de todo es la consecuente crisis humanitaria en que se encuentran sobre todo los niños, heridos, enfermos otros, o solos en la orfandad; ya que el hambre extrema se extiende, el desplazamiento continúa y prevalecen el miedo y la ansiedad.

El régimen de Tel Aviv ha intensificado el asedio a la mezquita de Al-Aqsa, con limitaciones y bloqueos al acceso de los palestinos al recinto desde hace cinco meses, cuando comenzó su guerra genocida en la Franja de Gaza; y recientemente al inicio del mes bendito de Ramadán atacaron y bloquearon el paso a los palestinos que se dirigían a la mezquita de Al-Aqsa, en Al-Quds en la Cisjordania ocupada, y lo seguirán haciendo; pues su objetivo es la judaización.

Sumidos en ruinas, en escombros se encuentra la población de Gaza, la peor vergüenza del siglo XXI, un genocidio transmitido en vivo y directo, imágenes desgarradoras de niños con miembros amputados, lesionados, heridas para toda la vida; madres que sostienen el cuerpo de sus bebés fallecidos, padres con sus niños muertos, la peor tragedia suscitada en un castigo, el holocausto en la Franja de Gaza.

Este genocidio que perpetra impunemente Israel sobre Gaza es producto del más letal odio, el desprecio, el racismo sionista judío que se cree con licencia moral para matar, como lo señala el historiador israelí Ilian Pappé, se ejemplifica con las declaraciones de la Ministra de Igualdad Social (sic) y Asuntos de Mujeres de Israel, May Golam; quien dijo en el Parlamento el 23 de febrero: “Estoy personalmente orgullosa de las ruinas de Gaza y de que cada bebé, incluso dentro de 80 años, cuente a sus nietos lo que hicieron los judíos”. Días antes, en un programa de televisión, justificó el genocidio de Gaza diciendo que “quería ver cadáveres” y, pese a que “algunas almas frágiles están explicando que la mayoría de los residentes de Gaza son población civil no implicada, por lo que no debemos hacerles daño. Nada de eso. Tenemos que destruirlos hasta la médula”.

Este sin lugar a dudas es el plan sionista israelí, aquel que fue ideado por Theodor Herzl, con su libro el “Estado Judío”, movimiento que fue el promotor de la fundación de un solo estado, el de Israel, que lleva al exterminio de toda la población palestina.

Este Ramadán 2024 debe ser un tiempo de súplicas por nuestros hermanos palestinos, y ser la victoria de las causas de los oprimidos y explotados frente a las injerencias, injusticias de la ignorancia de la hegemonía mundial. Pues este tiempo es el mes donde uno debe ser empático con los que tienen hambre; es decir de los más oprimidos, de los más necesitados, en este periodo se debe acrecentar la comprensión hacia ellos, decía Muhammad (PBD) respecto a este mes:

“Recordad, por medio de vuestra hambre y sed en este Mes, la sed y hambre del Día de la Resurrección. Dad limosna a vuestros pobres e indigentes; respetad a vuestros mayores y tened misericordia de vuestros niños; fortaleced los lazos con vuestros parientes; retened vuestras lenguas (de aquello que no se debe decir), cerrad los ojos ante aquello que no es lícito para vosotros mirar y alejad vuestros oídos de aquello que no es lícito para vosotros escuchar; y sedes benevolentes con los huérfanos de la gente para que sean benevolentes con vuestros huérfanos (una vez que hayáis partido)”[1].

Que este Ramadán 2024, sea el verdadero viaje de sacrificios espirituales y de yihad en apoyo al pueblo palestino como ya lo están haciendo Yemen, Siria, el Líbano, Irak, Irán países en donde también se celebra el mes de Ramadán; pues el Eje de la Resistencia seguirá en pie de lucha continuando y desempeñando su papel para salvaguardar Al Quds (Jerusalén) y la Mezquita Al-Aqsa, porque Palestina volverá hacer libre y soberana, en virtud de la aleya: “Preparad contra ellos toda la fuerza y toda la caballería que podáis para con ello atemorizar al enemigo de Dios y vuestro y a otros que no conocéis, pero que Dios conoce” (Corán, Sura VIII, aleya 60); pues ese sentimiento que los une tiene otro tipo de connotación que no es estático, sino perenne en el tiempo, el mismo que es una chispa constante contra el sometimiento de los que creen en la regencia de Dios sobre la Tierra, de ahí es que siempre saldrán victoriosos.

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[1] “El sermón del Profeta sobre el mes del ayuno, Ramadán: ¡Oh, gente!, por cierto, que he venido hacia vosotros el mes de Dios con bendiciones, misericordia y perdón”.

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Gaza,Palestina,Ramadán,Hamas,Israel
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Autor
S. Saavedra Alfaro
Tema
Política-Economía
Publicado
Tue, 12 Mar 2024 - 12:51
By admin , 15 January 2024

“Palestina, entre piedras y misiles” - Una reseña al texto de los investigadores bolivianos Sdenka Saavedra Alfaro y Roberto Chambi Calle

“Palestina, entre piedras y misiles”

Una reseña al texto de los investigadores bolivianos Sdenka Saavedra Alfaro y Roberto Chambi Calle

Por: Morteza Tafreshi Ph.D.

Ex Embajador de la R.I. de Irán en Bolivia

La formación de un estado sionista se colocó en la agenda de la política exterior británica a fines del siglo XIX, tomando como causas el colapso del Imperio Otomano en la Primera Guerra Mundial y el establecimiento de los británicos en Palestina, que sirvieron de base para su implementación. En el año de 1917, Inglaterra anunció su apoyo al establecimiento del estado sionista en Palestina.

Con el apoyo de los británicos, una delegación sionista ingresó a Palestina quienes comenzaron a construir asentamientos mediante la compra de tierras, llegando a desplazar a decenas de miles de palestinos.

El 29 de noviembre de 1947, Naciones Unidas aprobó el plan de partición de Palestina en dos estados, uno árabe y el otro judío. En ese momento, los judíos constituían un tercio de la población y dominaban tan solo el 6% de la tierra palestina; sin embargo, el plan de la ONU les otorgaba el 55% del área de Palestina. Por ende, los palestinos y sus aliados árabes rechazaron el plan mencionado, pero el movimiento sionista estuvo de acuerdo con él desde un principio, porque este legitimaba la creación de un gobierno sionista en las tierras palestinas. Por supuesto, los sionistas no se detuvieron allí y ocuparon decenas de pueblos y aldeas palestinas en 1948 expulsando a los residentes originales.

El 14 de mayo de 1948, "Ben-Gurion", el jefe del Comité Ejecutivo de la Agencia Judía bajo los auspicios británicos, anunció oficialmente el establecimiento del estado sionista. En pocos minutos, las dos super potencias del mundo, Estados Unidos y la ex Unión Soviética, reconocieron el régimen de ocupación de Israel. El 14 de mayo de 1948 se llamó como el día del "Nakba".

El Nakba conmemora la deportación forzada y masiva de más de 750 mil palestinos de sus hogares y tierras. Este día también conmemora la masacre de al menos 10.000 palestinos en matanzas masivas por parte del régimen israelí.

Los proyectos del régimen sionista para la expulsión total de los palestinos de sus tierras continúan hasta el día de hoy con infanticidios, asesinatos diarios a la población civil, asedio, embargo de zonas, expulsión de sus hogares y viviendas, construcción de asentamientos ilegales; etc. Estos proyectos tienen el objetivo de destruir todos los símbolos y el patrimonio de Palestina, llevando al empeoramiento de las condiciones y al desplazamiento de más de 6 millones de palestinos.

Cabe decir que desde 1948 hasta 2016, la Asamblea General y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobaron un total de 225 resoluciones válidas sobre la agresión sionista, la matanza del pueblo palestino y la construcción de asentamientos ilegales (en tierras palestinas sujetas a la Resolución 242 de noviembre de 1967, después de la guerra de los 6 días en junio de ese mismo año); resoluciones que el régimen sionista de Israel no ha obedecido ni una sola hasta el día de hoy. Lo que ha provocado la continua ocupación del régimen israelí, el aumento de las matanzas y el desplazamiento constante del pueblo palestino oprimido, con el apoyo de algunos países, especialmente de Estados Unidos, que fomenta los crímenes de guerra de este régimen, sumándose a ello el entendimiento de algunos países árabes con Israel y su traición a la Causa Palestina, con el silencio de la Comunidad Internacional.

Una de las manifestaciones más nefastas de la naturaleza de los países que apoyan a Israel es su actitud hipócrita y su doble moral hacia este régimen y el genocidio de la oprimida nación palestina. Es interesante saber que el motivo del ataque de Estados Unidos y sus socios a Irak en el asunto de la liberación de Kuwait fue precisamente por la desobediencia del gobierno de ese país a la resolución del Consejo de Seguridad, mientras que Israel ha sido el más desobediente a las resoluciones del Consejo de Seguridad.

El vergonzoso silencio de los defensores de los derechos humanos con respecto a la continua matanza de palestinos por parte de los sionistas es muy curioso.

Estados Unidos y sus aliados, sin tener en cuenta los derechos de los palestinos y en clara violación de las leyes y reglamentos internacionales y descuidando sus obligaciones, han presentado planes que están completamente en línea con la continuación de la ocupación israelí. El acuerdo del siglo y el Plan de Ibrahim fueron de este tipo. Estados Unidos incluso fue más allá y trasladó su embajada a Jerusalén y obligó a algunos países árabes a comprometerse y establecer relaciones con el régimen israelí.

Con la luz verde permanente de EE.UU. el régimen israelí, además de tener el arsenal nuclear más grande de Medio Oriente, que amenaza la paz y la estabilidad mundial, bombardea y sabotea instalaciones nucleares pacíficas de otros países en la región y el asesinato de sus científicos nucleares tienen una larga historia. Todas estas acciones van en contra de las leyes y regulaciones internacionales y pueden conducir a desastres humanos y ambientales generalizados.

Considerando todos los hechos relacionados con la cuestión palestina, lo necesario en un ambiente tan opresivo es la unidad y solidaridad del pueblo palestino y el apoyo de los pueblos libres del mundo a su causa hasta la liberación de esta tierra. Mantener vivo el Día Mundial de Al-Quds (que es el último viernes del mes sagrado de Ramadán de todos los años) como eje de la unidad del mundo islámico y mostrar la unidad e integridad de la comunidad islámica en el tema de Palestina y apoyar su causa debe ser la primera prioridad del mundo islámico y de los pueblos libres del mundo hasta que se levante la ocupación de las tierras palestinas.

Parece que la única forma de resolver el problema palestino es adoptar el camino más democrático, celebrando un referéndum en esta tierra después de la liberación de todos los prisioneros palestinos de las mazmorras del régimen del apartheid israelí y el regreso de todos los refugiados a su patria.

El pueblo palestino tiene identidad, originalidad y derecho a la soberanía sobre su tierra, y al igual que otras naciones del mundo, tiene derecho a la libre determinación. Por lo tanto, es necesario que las organizaciones e instituciones internacionales, las organizaciones no gubernamentales y las personas libres del mundo den pasos en esta dirección. Definitivamente se respetará el voto de la gente.

El presente libro de los escritores e investigadores bolivianos; Sdenka Saavedra Alfaro y Roberto Chambi Calle que estudia la problemática de Palestina a base de los principios del Derecho Internacional representa dentro de su género, una novedosa e inédita obra en la literatura del derecho internacional aplicado no sólo en Bolivia sino a nivel mundial, por lo que damos la bienvenida a la publicación del mismo.

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Libro sobre Palestina,entre piedras y misiles,reseña al texto,investigadores bolivianos,Sdenka Saavedra Alfaro,Roberto Chambi Calle
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Palestina, entre piedras y misiles - Una reseña al texto de los investigadores bolivianos Sdenka Saavedra Alfaro y Roberto Chambi Calle.pdf (151.8 KB)
Autor
Anónimo
Tema
Política-Economía
Historia-Biografía
Publicado
Mon, 15 Jan 2024 - 08:40
By admin , 31 October 2023

Gaza: “Combatid por Dios contra quienes combatan contra vosotros”

Gaza: “Combatid por Dios contra quienes combatan contra vosotros”

Roberto Chambi Calle[1]

Más de 8000 palestinos muertos de los cuales 3000 son niños, sumado al corte casi total de energía, agua, telecomunicaciones; así como la ayuda humanitaria bloqueada por Israel, han hecho que el IV Convenio de Ginebra — Derecho Internacional Humanitario —, la Carta de San Francisco de NN.UU y todas las leyes cuyos fines son allanar la paz y evitar la guerra y sus males, han sido yuxtapuestas por los deseos fallidos de Israel y EEUU, agravadas por la obsecuencia del Consejo de Seguridad hacia Tel Aviv; al parecer EEUU nuevamente tendrá otro Vietnam en Gaza frente al “Eje de la Resistencia.

Una de las peores derrotas militares de EEUU fue en Vietnam (1955-75), una humillación que ya se la está viviendo en la Franja de Gaza, en donde su socio no ha podido hasta el momento doblegar a la Resistencia Islámica, que ha demostrado que el poderío y la invencibilidad de Israel solo es un celofán que brilla gracias a los medios de comunicación pro israelíes, quienes muestran una falsa victoria frente a la Resistencia Palestina.

Pero; lo que no comprenden el Sr. Netanyahu, Biden y sus "cúpulas de hierro", es que los grupos que combaten en la defensa de la soberanía de su territorio, no sólo son soldados regulares como sus ejércitos, sino ellos tienen una raigambre espiritual tan profunda que en sus epifanías está entregar hasta la última gota de su sangre para defender su hogar (Gaza), su familia, su fe, frente al opresor. El Corán —libro sagrado de los musulmanes— es claro cuando imperativamente les ordena: “Preparad contra ellos toda la fuerza y toda la caballería que podáis para con ello atemorizar al enemigo de Dios y vuestro y a otros que no conocéis, pero que Dios conoce” (Corán, azora VIII, aleya 60).

La tan publicitada y sonada incursión por tierra de las fuerzas israelíes en la Franja de Gaza no ha podido hasta el presente pulverizar a los combatientes de HAMAS y la Yihad Islámica, ni tampoco alzarse con la victoria en un escenario donde las escaladas podrían durar semanas o meses.

El fracaso de Israel es contundente frente a los grupos de la Resistencia Islámica, pese a que aún estos no están siendo asistidos en su totalidad por el “Eje de la Resistencia”; pues si bien esta "guerra" unilateral —a la luz de los Convenios de Ginebra— es desproporcional e inhumana contra un pueblo que se defiende con el corazón y las piedras, su victoria prácticamente está dada, ya que el décimo octavo ejército más poderoso del mundo en 23 días —al momento de la redacción de estas líneas—no pudo pulverizar a los “Terroristas”.

La entidad ocupacionista siempre dijo que estos grupos de resistencia son “Terroristas”, cuando ni siquiera el Derecho Internacional Humanitario ha establecido una definición de terrorismo, más sí ha prohibido los actos cometidos en conflictos armados que comúnmente se consideran “Terroristas”, a tal fin, el uso mismo de la palabra es ambivalente, así por ejemplo a los combatientes ucranianos frente a Rusia se los considera patriotas y héroes porque defienden su nación; pero a los combatientes palestinos los tachan de “Terroristas” por defender a su pueblo y su autodeterminación; ¿Cuál es la diferencia?.

El fracaso de Israel y EEUU ha demostrado que HAMAS y la Yihad Islámica no son los de antes, su capacidad y su experiencia militar han mejorado abruptamente en estos últimos años, en donde siempre ha estado presente su fe, sus creencias y su espiritualidad a diferencia de la mayoría de los soldados ucranianos de tendencia nazi; ya que un combatiente de la Resistencia Islámica es consciente y acepta plenamente el combate cuando se trata de la defensa de su tierra, más aún cuando en medio de ello está involucrado el 3er. lugar más sagrado de los musulmanes que es Jerusalén, por lo cual su libro sagrado les dice: “Combatid por Dios contra quienes combatan contra vosotros, pero no os excedáis. Dios no ama a los que se exceden” (Corán, azora, 2 aleya 190).

Desde el punto de vista del Derecho Internacional esta aleya se refiere claramente a la legítima defensa, por lo tanto, el combate y defensa de HAMAS y la Yihad Islámica no solo obedece a una cuestión nacional o política, sino espiritual, por ello el ejército israelí bajo la capa de EEUU y la Unión Europea cometen un craso error al pensar que podrán derrotarlos.

La defensa de sus tierras y su fe no tienen límites en HAMAS o la Yihad Islámica; sino esta involucra a cada uno de los palestinos, a cada uno de los musulmanes en el mundo quienes mediante el Eje de la Resistencia sin duda responderán; pues  cada combatiente musulmán, Iraní (Brigadas Al Quds), Sirio (Ejército árabe Sirio), Yemení (Ansorollah), Iraquí (Hashed Al-Shaabi) o Libanés (Hezbollah) está dispuesto a entregar hasta la última gota de su sangre, de su vida, ya que saben que la recompensa  no tiene parangón porque Allah (Dios) les dice: “Y no penséis que quienes han caído por Dios hayan muerto. ¡Al contrario! Están vivos y sustentados junto a su Señor.” (Corán, azora 3, aleya 169).

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[1] Jurista, teólogo y analista en RRII, Director del Centro de Estudios en Geopolítica y Civilización Islámica “Ayatolá Jomeini”. (CEGICI)

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Gaza,Palestina,cisjordania,Israel,Hamas,tormenta Alaqsa,Al Aqsa,Qods,Al Ghods
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Gaza, Combatid por Dios contra quienes combatan contra vosotros.pdf (171.79 KB)
Autor
Roberto Chambi C.
Tema
Política-Economía
Historia-Biografía
Publicado
Tue, 31 Oct 2023 - 08:04
By admin , 29 October 2023

Los Mitos Fundacionales del Estado de ISRAEL

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Los Mitos Fundacionales del Estado de ISRAEL

Por Roger Garaudy

PARTE PRIMERA

¿POR QUÉ ESTE LIBRO?

Los integrismos, generadores de guerra y violencia, son la enfermedad mortal de nuestro tiempo. Este libro forma parte de una trilogía que he dedicado a combatirlos: Grandeza y decadencia del Islam, en la que denuncio el epicentro del integrismo musulmán: Arabia Saudita.... Dos obras dedicadas al integrismo católico romano que, pretendiendo defender la vida, diserta sobre el embrión, pero se calla cuando 13 millones y medio de niños mueren cada año de desnutrición y de hambre víctimas del monoteísmo del mercado impuesto por la dominación americana, cuyos títulos son: ¿Tenemos necesidad de Dios? y ¿Hacia una guerra de religión?. La tercera obra del tríptico: Los mitos fundacionales del Estado de Israel, denuncia la herejía del sionismo político que consiste en sustituir al Dios de Israel por el Estado de Israel, portaaviones nuclear e insumergible de los maestros provisionales del mundo: los Estados Unidos, que pretenden apoderarse del petróleo de Oriente Medio, nervio del desarrollo occidental. (Modelo de crecimiento que, por mediación del Fondo Monetario Internacional (F.M.I.), le cuesta al Tercer Mundo el equivalente en muertos a los de Hiroshima cada dos días). Desde Lord Balfour, quien declaraba, al tiempo que entregaba a los sionistas un país que no les pertenecía: Poco importa el sistema que adoptemos para conservar el petróleo de Oriente Medio. Es fundamental que este petróleo permanezca accesible (1), hasta el Secretario de Estado norteamericano, Cordell Hull quien opinaba: Es preciso comprender bien que el petróleo de Arabia Saudita constituye una de las más poderosas palancas del mundo(2), una idéntica política asigna la misma misión a los dirigentes sionistas israelíes. Joseph Luns, antiguo Secretario General de la O.T.A.N. la ha definido así: Israel ha sido el mercenario menos costoso de nuestra época moderna (3). Un mercenario sin embargo bien retribuido puesto que, por ejemplo, de 1951 a 1959, 2 millones de israelíes recibieron, por cabeza, cien veces más que 2 millones de habitantes del Tercer Mundo. Es además un mercenario bien protegido, ya que de 1972 a 1996, los Estados Unidos han ejercido treinta veces su derecho de veto en las Naciones Unidas a cualquier condena a Israel, al mismo tiempo que sus dirigentes aplicaban su programa de desintegración  a todos los Estados de Oriente Medio. Programa publicado por la revista Kivounim (Orientaciones) en su n· 4, de febrero de 1982, páginas 50 a 59, durante la época de la invasión del Líbano. Esta política descansa, gracias al apoyo incondicional de los Estados Unidos, en la consigna de que la ley internacional es un papel mojado (Ben Gourion) y que por ejemplo, las resoluciones 242 y 338 de las Naciones Unidas, que exigen que Israel se retire de Cisjordania y de los altos del Golán, están  destinadas a quedar en letra muerta, lo mismo que la condena unánime por la anexión de Jerusalén, condena que los Estados Unidos votaron, aunque excluyendo cualquier sanción.

Una política tan inconfesable en su fondo exige el desenmascarar el disfraz que mi libro trata de desvelar. En primer lugar, una pretendida justificación teológica de las agresiones debido a una lectura integrista de los textos revelados, transformando así el mito en historia. El grandioso símbolo de la sumisión incondicional de Abraham a la voluntad de Dios y su bendición a todas las familias de la tierra, se transforma en lo contrario, la tierra conquistada se convierte en tierra prometida, como pasa en todos los pueblos de Oriente Medio,desde Mesopotamía a los Hititas hasta llegar a Egipto. Lo mismo puede decirse del Éxodo, ese símbolo eterno de la liberación de los pueblos contra la opresión y la tiranía, invocados tanto por el Corán como por los actuales teólogos de la liberación. Al tiempo que esta consigna es válida para todos los pueblos fieles a la voluntad de un Dios Universal, en este caso concreto se transforma en milagro único y en el privilegio otorgado por un Dios partidista y parcial a un pueblo elegido. Lo mismo sucede en todas las religiones tribales y todos los nacionalismos, que pretenden ser el pueblo elegido, cuya misión sería cumplir la voluntad de Dios. Así es Gesta Dei per Francos, para los franceses, Gott mit uns, para los alemanes y In God we trust para los americanos, blasfemia inscrita en cada dólar, dios todopoderoso del monoteísmo del dinero y del mercado. Y por último una mitología más moderna: la del Estado de Israel que sería la respuesta de Dios al Holocausto, como si Israel fuera el único refugio de las víctimas de la barbarie de Hitler, cuando el propio Isaac Shamir (quien ofreció su alianza a Hitler hasta su detención por los ingleses, por colaboración con el enemigo y por terrorismo) escribe: Al contrario de la opinión común, la mayor parte de los inmigrantes israelíes no son los restos supervivientes del Holocausto, sino judíos de países árabes, indígenas de la región (4). Era necesario inflar las cifras de las víctimas. Por ejemplo, la placa conmemorativa del monumento de Auschwitz decía, en diecinueve lenguas, hasta 1994: 4 millones de víctimas. Las nuevas lápidas proclaman hoy: alrededor de un millón y medio. Era preciso hacer creer, con el mito de los 6 millones, que la Humanidad había asistido allí al mayor genocidio de la historia, olvidando a los 60 millones de indios de América, a los 100 millones de negros, olvidando incluso Hiroshima y Nagasaki y los 50 millones de muertos de la Segunda Guerra Mundial, entre ellos 17 millones de eslavos; como si el hitlerismo no hubiese sido más que un vasto programa y no un crimen contra toda la humanidad. ¿Se es antisemita por decir que los judíos han sido muy duramente golpeados, pero que no fueron los únicos, cuando la televisión no habla más que de aquellas víctimas pero no recuerda a las demás? Además, para completar el camuflaje, se hacía imprescindible poner un nombre teológico: Holocausto; así se da un carácter de sacrificio a estas matanzas reales, y se pueden incluir de alguna manera, dentro de un plan divino, como por ejemplo, la crucifixión de Jesús. Mi libro no tiene más objeto que el de denunciar el camuflaje ideológico de una política, que impida que se la confunda con la gran tradición de los profetas de Israel. Junto a mi amigo Bernard Lecache, fundador de la L. I. C. A. (que más tarde se convirtió en L.I.C.R.A. ), deportado en el mismo campo de concentración que yo, enseñábamos en los cursos nocturnos, a nuestros compañeros, la grandeza, el universalismo y la potencia liberadora de estos profetas judíos. Nunca dejé de ser fiel a este mensaje profético, ni siquiera durante mis treinta y cinco años de militancia en el Partido Comunista, donde llegué a ser miembro de su Comité Central político y de donde fui excluido, en 1970, por haber dicho, que: la Unión Soviética no es un país socialista. Al igual que digo hoy: la teología de la dominación de la Curia romana no es fiel a Cristo; el Islamismo traiciona al Islam, y el sionismo político se halla en las antípodas del gran profetismo judío. Ya en tiempos de la guerra del Líbano, en 1982, el Padre Lelong, el Pastor Matthiot, Jacques Fauvet y yo fuimos llevados a los tribunales por la L.I.C.R.A., por haber dicho, en Le Monde del 17 de junio de 1982, con El beneplácito de su director, que la invasión del Líbano estaba dentro de la lógica del sionismo político. El Tribunal de París, en el juicio celebrado el 24 de marzo de 1983, confirmada ya la sentencia en la apelación y posteriormente en el Tribunal de Casación, decía que considerando que se trata de la crítica lícita de la política de un Estado y de la ideología que le inspira, y no de una provocación racial se desestiman todas las peticiones (de la L.I.C.R.A.) y se la condena con expresa imposición de costas. El presente libro es estrictamente fiel a nuestra crítica política e ideológica de entonces, a pesar de que la perversa ley del comunista Gayssot haya querido reforzar, desde entonces  la represión contra la libertad de expresión haciendo del Juicio de Nuremberg el criterio de la verdad histórica e instituyendo un delito de opinión. A este proyecto de ley se opuso, en la Asamblea Nacional de entonces, el actual Ministro de Justicia. Pensamos aportar una contribución a la lucha por una paz verdadera, basada en el respeto a la verdad y en la ley internacional. Valerosamente, en el propio Israel, quedan judíos fieles a sus profetas, los nuevos historiadores de la Universidad Hebraica de Jerusalén y los partidarios israelíes de una paz justa que tras la revelación de su malignidad se interrogan preocupados por la política del Estado de Israel y por la paz del mundo sobre los mitos del sionismo político que han llevado a los asesinatos cometidos por Baruch Goldstein en Hebrón y por Ygal Amir contra el Primer Ministro Ytzhak Rabin. El terrorismo intelectual de un lobby ya denunciado por el General De Gaulle por su excesiva influencia sobre la información me ha obligado en Francia a realizar una prepublicación de este texto en un número especial fuera del circuito comercial, reservado a los abonados de una revista. Este hecho, expresión de la situación en el país vecino, parece haber llamado mucho más la atención de los comentaristas que el propio contenido de mi texto.

Lo publiqué yo mismo, bajo mi única responsabilidad, en forma de Samizdat, en el sentido estricto del término que en ruso significa: editado por el autor.Este libro ha sido ya traducido y está en curso de publicarse en Estados Unidos, Italia, Líbano, Turquía y Brasil. Al texto francés se puede acceder a través de la red telemática Internet. Contra las mitologías descarriadas, ésta será una nueva contribución a la historia crítica del mundo contemporáneo.  

Roger Garaudy

INTRODUCCIÓN

Este libro es la historia de una herejía. Esta consiste, sobre la base de una lectura literal y selectiva de la palabra revelada, en hacer de la religión el instrumento sacralizado de una determinada política. Es una enfermedad mortal de este fin de siglo que ya he definido como Integrismos. He intentado combatirlos en los libros citados antes de esta introducción. En ellos dije cosas que no gustaron como: El islamismo es una enfermedad del Islam (Grandeur et décadences de l’lslam) o El Cristo de Pablo no es Jesús (Vers une guerre de religion). Los combato hoy entre los judíos con este libro, con el riesgo de atraerme las iras de los israelí-sionistas a quienes tampoco les agradó que el Rabino Hirsh les recordara que: El sionismo quiere definir al pueblo judío como una entidad nacional. Esto es una herejía (5).

¿Qué es el sionismo al que denuncio en mi libro (y no a la fe judía)? Se define frecuentemente por sí mismo:

1· Es una doctrina política (Desde 1896, sionismo se refiere al movimiento político fundado por Théodore Herzl (6).

2· Es una doctrina nacionalista que no ha nacido del judaísmo sino del nacionalismo  europeo del siglo XIX. El fundador del sionismo político, Herzl, no apelaba a la religión: No obedezco a un impulso religioso (7), Soy un agnóstico. Lo que le interesa, no es particularmente la tierra santa; acepta de buen grado, para sus objetivos nacionalistas, Uganda o Libia, Chipre o Argentina, Mozambique o el Congo (8). Pero ante la oposición de sus amigos de fe judía, toma conciencia de la importancia de la poderosa leyenda (mighty legend) como él dice (9) que constituye una llamada de reunión de una irresistible fuerza (10).

Es un slogan movilizador que este eminente político realista no podía ignorar. De esta manera proclama, transformando la poderosa leyenda del retorno en realidad histórica: Palestina es nuestra inolvidable patria histórica este solo nombre sería un grito de reunión poderoso para nuestro pueblo (11). La cuestión judía no es para mí ni una cuestión social, ni una cuestión religiosa, es una cuestión nacional.

3· Es una doctrina colonial. A este respecto el lúcido Théodore Herzl no   oculta sus objetivos: como primera etapa, realizar una Compañía a la carta, bajo la Protección de Inglaterra o de cualquier otra potencia, a la espera de hacer el Estado judío. Por ello se dirige a quien se había revelado como el maestro en este tipo de operaciones: el traficante colonial Cecil Rhodes, que, de su Compañía a la carta, supo hacer una Africa del Sur, dando a una de las tierras integrantes su propio nombre: Rhodesia. Herzl le escribió, el 11 de enero de 1902: Le ruego que me envíe un texto en el que diga que ha examinado mi plan y que lo aprueba. Si se pregunta por qué me dirijo a Vd., Sr. Rhodes, le diré que es porque mi programa es un plan colonial (12). Doctrina política, nacionalista y colonial, tales son las tres características que definen al sionismo político tal y como triunfó en el Congreso de Basilea, en agosto de 1897.

Théodore Herzl, su genial fundador, pudo decir, con justa razón al término de este Congreso: He fundado el Estado judío (13). Medio siglo más tarde es en efecto esta política la que aplicarán escrupulosamente sus discípulos al crear, según sus métodos y siguiendo su línea política, el Estado de Israel (inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial). Pero esta empresa política, nacionalista y colonial, no tenía nada de la proyección de la fe y la espiritualidad judías. Al tiempo del Congreso de Basilea que no pudo celebrarse en Munich (como lo había previsto Herzl) por la oposición de la comunidad judía alemana, se celebraba en América la Conferencia de Montreal (1897) donde, a propuesta del Rabino Isaac Meyer Wise, la personalidad judía más representativa de la América de entonces, se votó una moción que se oponía radicalmente a dos lecturas de la Biblia, la lectura política y tribal del sionismo y la lectura espiritual y universalista de los Profetas. Desaprobamos completamente cualquier iniciativa tendente a la creación de un Estado judío. Tentativas de este género ponen en evidencia una concepción errónea de la misión de Israel que los Profetas judíos fueron los primeros en proclamar. Afirmamos que el objetivo del judaísmo no es ni político, ni nacional, sino espiritual. Apunta hacia una época mesiánica en la que todos los hombres reconocerán pertenecer a una sola gran comunidad para el  establecimiento del Reino de Dios sobre la tierra (14).

Esta fue la primera reacción de las organizaciones judías desde La Asociación de los rabinos de Alemania, hasta la Alianza Israelita Universal de Francia, la Israelitische Allianz de Austria, al igual que las Asociaciones judías de Londres. Esta oposición al sionismo político, inspirado por el vínculo a la espiritualidad de la fe judía, no ha cesado de expresarse. A continuación de la Segunda Guerra Mundial, se aprovechó en la ONU, la rivalidad entre las naciones, y sobre todo el apoyo incondicional de los Estados Unidos, para que el sionismo israelí se impusiera como fuerza dominante y, gracias a sus lobbies, invirtió la tendencia e hizo triunfar la política israelí-sionista de poder, contra la admirable tradición profética. Sin embargo no logró acallar la crítica de los grandes místicos. Martin Buber, una de las más grandes voces judías de este siglo, no cesó, hasta su muerte en Israel, de denunciar la degeneración e incluso la conversión del sionismo religioso en sionismo político. Martin Buber declaraba en Nueva York: El sentimiento que me embargaba, hace [17] sesenta años, cuando entré en el movimiento sionista, es esencialmente el que siento hoy. Esperaba que este nacionalismo no siguiera el camino de otros que comienzan por una gran esperanza y se degradan posteriormente hasta convertirse en un egoísmo sagrado, que osa incluso, como el de Mussolini, proclamarse como sacro egoísmo, como si el egoísmo colectivo pudiera ser más sagrado que el egoísmo individual. Cuando regresamos a Palestina, la cuestión era: ¿Quiere Vd. venir aquí como un amigo, un hermano, un miembro de la comunidad de pueblos de Oriente Próximo, o como el representante del colonialismo y del imperialismo? La contradicción entre el fin y los medios a alcanzar ha dividido a los sionistas: unos querían recibir de las Grandes Potencias privilegios políticos particulares, otros, sobre todo los jóvenes querían solamente que se les permitiera trabajar en Palestina con sus vecinos, para Palestina y para el porvenir. No siempre fueron perfectas nuestras relaciones con los árabes, pero existía, en términos generales, una buena vecindad entre el pueblo judío y el pueblo árabe. Esta fase orgánica del establecimiento en Palestina perduró hasta la época de Hitler. Fue Hitler quien empujó a las masas de judíos a venir a Palestina. De esta forma, a un desarrollo orgánico selectivo se sucedió una inmigración de masas con la necesidad de encontrar una fuerza política para su seguridad. La mayoría de los judíos prefirió aprender de Hitler que de nosotros, Hitler ha enseñado que la historia no sigue el camino del espíritu, sino el del poder y que cuando un pueblo es lo suficientemente fuerte, puede matar con impunidad. Esta es la situación que nosotros teníamos que combatir. En el Ihud propusimos que judíos y árabes no se contentaran con coexistir sino en cooperar.Ello haría posible un desarrollo económico de Oriente Próximo, gracias al cual Oriente Medio podría aportar una gran y esencial contribución al futuro de la humanidad (15). Dirigiéndose al XII Congreso Sionista celebrado en Karlsbad, el 5 de septiembre de 1921, decía: Nosotros hablamos del espíritu de Israel y creemos que no es parecido al de las demás naciones Pero si el espíritu de Israel no es más que la síntesis de nuestra identidad nacional, nada más que una bella justificación de nuestro egoísmo colectivo transformado en ídolo, nosotros, que hemos rehusado aceptar cualquier otro príncipe que no sea el Señor del Universo, entonces somos como el resto de las naciones y bebemos con ellos en la copa que les embriaga. La nación no es el valor supremo. Los judíos son más que una nación: son los miembros de una comunidad de fe. La religión judía ha sido desarraigada, y ésta es la esencia de la enfermedad cuyo síntoma fue el nacimiento del nacionalismo judío a mediados del siglo XIX. Esta forma nueva del deseo de la tierra es el trasfondo que marca lo que el judaísmo nacional moderno ha tomado en préstamo del nacionalismo moderno de Occidente ¿Qué tiene que ver en todo esto la idea de la elección de Israel? La elección no designa un sentimiento de superioridad sino un sentido de destino. Este sentimiento no nace de una comparación con los demás, sino de una vocación y de una responsabilidad de cumplir la tarea que los Profetas no han cesado de recordarnos: Si os vanagloriáis de ser los escogidos en lugar de vivir en la obediencia a Dios, cometéis una felonía.

NOTAS

1. Kim he John, Palestine et Israël. Ed. Albin Michel. 1973, p. 27.

2. Kimhe John, Palestine et Israël. Ed. Albin Michel. 1973, p. 240.

3. Nadav Shragai, Haaretz, 13 de marzo de 1992.

4. Isaac Shamir, Looking back, looking ahead. 198, p. 574.

5. Washington Post, 3 de octubre de 1978.

6. Encyclopaedia of zionism and Israel. Herzl Press. Nueva York, volumen II, p. 1262.

7. Herzl: Diaries. Ed. Victor Gollanz. 1958.

8. Herzl, Diaries. (passim).

9. Herzl, Diaries. 1, p. 56.

10. Herzl, L’Etat juif, p. 45.

11. Herzl, L’Etat juif, p. 209.

12. Herzl, Tagebuch. Vol. III, p. 105.

13. Herzl, Diaries, p. 224.

14. Conferencia central de Rabinos americanos. Yearbook VII, 1987, p. XII

15. Jewish Newsletter, 2 de junio de 1958.

PARTE SEGUNDA

Evocando esta crisis nacionalista del sionismo político que es una perversión de la espiritualidad del judaísmo, concluía: Esperamos salvar al nacionalismo judío del error de hacer de un pueblo un ídolo. Si no lo logramos habremos fracasado (16). El profesor Judas Magner, Presidente de la Universidad Hebraica de Jerusalén desde 1926, consideraba que el Programa de Biltmore de 1942, que exigía la creación de un Estado Judío en Palestina conduciría a la guerra contra los árabes (17). Al pronunciar, en la reapertura de 1946, el discurso inaugural de esta Universidad Hebraica de Jerusalén que presidía desde hacía veinte años, decía: La nueva voz judía habla por la boca de los fusiles. Así es la nueva Thora de la tierra de Israel. El mundo ha sido encadenado a la locura de la fuerza física. El cielo nos proteja de encadenar ahora al judaísmo y al pueblo de Israel a esta locura. Es un judaísmo pagano el que ha conquistado una gran parte de la poderosa Diáspora. Nosotros habíamos pensado, en los tiempos del sionismo romántico, que Sión debía ser redimido por la rectitud. Todos los judíos de América llevan consigo la responsabilidad de esta falta, de esta mutación incluso aquellos que no están de acuerdo con las artimañas de la dirección pagana, pero que permanecen sentados, con los brazos cruzados. La anestesia del sentido moral conduce a su atrofia (18). En América desde la Declaración de Biltmore, los dirigentes sionistas tendrán en lo sucesivo a Estados Unidos como su más poderoso protector. La Organización sionista mundial barrió la oposición de los judíos fieles a las tradiciones espirituales de los Profetas de Israel, y exigió la creación, no ya de un hogar nacional judío en Palestina, según los términos de la Declaración Balfour de la guerra precedente, sino la creación de un Estado judío de Palestina. En 1938 Albert Einstein condenó esta orientación: Sería más razonable alcanzar un acuerdo con los árabes sobre la base de una vida común pacífica que crear un Estado judío. La conciencia que tengo de la naturaleza esencial del judaísmo tropieza con la idea de un Estado judío dotado de fronteras, con un ejército, y con un proyecto de poder temporal, por modesto que sea. Temo los perjuicios internos que el judaísmo sufrirá en razón del desarrollo en nuestras filas, de un nacionalismo estrecho. Nosotros no somos ya los judíos de la época de los Macabeos. Volver a ser una nación, en el sentido político del término, equivaldría a apartarse de la espiritualidad de nuestra comunidad que hemos recibido del genio de nuestros Profetas (19). En cada violación del Derecho Internacional por Israel, no han dejado de oírse las protestas. Citaremos dos ejemplos en donde se dijo en voz alta lo que millones de judíos piensan (aunque sin poder decirlo públicamente por estar bajo la inquisición intelectual de los lobbies israelí-sionistas). En 1960, durante el juicio de Eichmann en Jerusalén el American Council for Judaism declaraba: El Consejo americano del Judaísmo dirigió ayer lunes una carta a M. Christian Herter para denegar al Gobierno de Israel el derecho de hablar en nombre de todos los judíos. El Consejo [19] Declara que el Judaísmo es una cuestión de religión y no de nacionalidad (20).El 8 de junio de 19S2, el Profesor Benjamín Cohen, de la Universidad de TelAviv, durante la sangrienta invasión de los Israelíes al Líbano, escribió a P. Vidal-Naquet: Le escribo escuchando el transistor de radio que acaba de anunciar que nosotros estamos a punto de alcanzar nuestro objetivo en el Líbano: asegurar la paz a los habitantes de Galilea. Estas mentiras dignas de Goebbels me vuelven loco. Está claro que esta guerra salvaje, más bárbara que todas las precedentes, no tiene nada que ver, ni con el atentado de Londres, ni con la seguridad en Galilea. A aquellos judíos, hijos de Abraham, aquellos judíos víctimas de tantas atrocidades, ¿han podido volverse crueles hasta tal extremo? El mayor éxito del sionismo es, así pues, éste: la desjudeización de los judíos. Haced, queridos amigos, todo lo que esté en vuestras manos para que los Beghin y los Sharon no logren su doble objetivo: la liquidación final  (expresión de moda aquí estos días) de los Palestinos como pueblo y de los israelíes como seres humanos (21). Esto es lo que está en juego en la lucha entre la fe profética judía y el nacionalismo sionista, fundado, como todo nacionalismo, en el rechazo del otro y la sacralización del yo. Todo nacionalismo tiene necesidad de sacralizar  sus pretensiones, tras la dispersión de la cristiandad, los Estados-nación han tenido la pretensión de recoger el legado de lo sagrado y de haber recibido la investidura de Dios: Francia, es la Hija mayor de la Iglesia, por medio de la cual se cumple la acción de Dios (Gesta Dei per Francos). Alemania está por encima de todos porque Dios está con ella (Gott mit uns). Eva Perón proclamaba que la Misión de Argentina es la de anunciar a Dios al mundo, y en 1972, el Primer Ministro de África del Sur, Vorster, célebre por el racismo salvaje del apartheid, vaticina a su vez: no debemos olvidar que somos el pueblo de Dios, investido de una misión. El nacionalismo sionista comparte esta embriaguez de todos los nacionalismos.

Incluso los más preclaros se dejan tentar por esta borrachera. Hasta un hombre como el Profesor André Neher, en su magnífico libro: L ‘Essence du prophétisme (22) tras haber evocado el sentido universal de la Alianza: alianza de Dios con el hombre, llega a escribir que Israel es: el signo, por excelencia, de la historia divina en el mundo. Israel es el eje del mundo y en él está el nervio, el centro, el coraón (23). Tales frases evocan  esagradablemente el mito ario en cuya ideología se basó el pangermanismo y el hitlerismo. En esta vía se está en las antípodas de las enseñanzas de los Profetas y del admirable Je et Tu de Martín Buber. El exclusivismo no permite el diálogo: no se puede dialogar ni con Hitler, ni con Beghin, puesto que su superioridad racial y su alianza exclusiva con lo divino no les permite en absoluto escuchar al prójimo. Tenemos conciencia de que en nuestra época no existe más alternativa que el diálogo o la guerra, y que el diálogo exige, como no nos cansaremos de repetir, que cada cual sea consciente de lo que le falta a su propia fe, y que tiene necesidad de los demás para cubrir ese vacío. Nuestro libro se sitúa en la prolongación de los esfuerzos de aquellos judíos que han intentado defender un judaísmo profético contra un sionismo tribal. Lo que alimenta el antisemitismo, no es la crítica de la política de agresión, es el mantenimiento incondicional de esta política que no proviene de las grandes tradiciones del judaísmo, que podían justificarse por una interpretación literal, es la política que eleva por encima de cualquier ley internacional la sacralización de los mitos de ayer y hoy.

I.- LOS MITOS TEOLÓGICOS

1. El mito de la promesa:

¿Tierra prometida o Tierra conquistada? «A tu simiente daré esta tierra desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eúfrates» Génesis (XV, 18). La lectura integrista del sionismo político: Quien tiene la Biblia, y se considera perteneciente a su pueblo, debería poseer todas las tierras bíblicas (24). El 25 de febrero de 1994, el Dr. Baruch Goldstein masacra a los árabes mientras oraban en la Mezquita de la Tumba de los Patriarcas. El 4 de noviembre de 1995, Ygal Amir asesina a Ytzhak Rabin, por mandato de Dios, y de su grupo de guerreros de Israel, que ordena ejecutar a todo aquel que ceda a los árabes la tierra prometida de Judea y de Samaria (la actual Cisjordania). A) En la exégesis cristiana. Albert de Pury, profesor de Antiguo Testamento en la Facultad de Teología protestante de Ginebra, resumió así su tesis doctoral: «Promesa divina y leyenda cultural en el ciclo de Jacob» (25) en la que integra, discute y prolonga las investigaciones de los mayores  historiadores y exégetas contemporáneos Albrecht Alt y Martín Noth (26): El tema bíblico de la donación del país tiene su origen en la promesa patriarcal, es decir en aquella promesa divina dirigida, según la tradición del Génesis, al Patriarca Abraham. Los versículos del Génesis nos recuerdan en diferentes ocasiones, y bajo diversas formas, que Dios prometió a los Patriarcas y a sus descendientes la posesión de la tierra en la que estaban a punto de establecerse. Pronunciada en Sichem (27), en Béthel (28) y en Manré cerca de Hebrón (29), es decir en los principales santuarios de Samaria y de Judea, esta promesa parece aplicarse sobre todo a las regiones de la actual Cisjordania. Los narradores bíblicos nos presentan la historia de los orígenes de Israel como una continuación de épocas bien definidas. Todos los recuerdos, historias, leyendas, cuentos o poemas que les llegaron, trasmitidos por la tradición oral, se insertan en un cuadro genealógico y cronológico preciso. Como convienen casi todos los exegetas modernos, este esquema histórico es ampliamente ficticio. Los trabajos de Albrecht Alt y Martín Noth han demostrado en concreto que la división en épocas sucesivas (Patriarcas-esclavitud en Egipto-conquista de Canaán) es artificial (30). De acuerdo con esta tesis de Albert de Pury y los trabajos de exégesis contemporánea, la Sra. Françoise Smyth, Decana de la Facultad de Teología protestante de París, escribe: La investigación histórica reciente ha reducido al estado de ficción las representaciones clásicas del éxodo de la salida de Egipto, de la conquista de Canaán, de la unidad nacional israelita antes del exilio y de las fronteras precisas. La historiografía bíblica no informa sobre lo que cuenta sino sobre los que la elaboraron (31). Realizó además una rigurosa puesta a punto sobre el mito de la promesa en su libro Les Mythes illégitimes. Essai sur la terre promise (32). Albert de Pury prosigue: La mayoría de los exégetas han tomado y toman la promesa patriarcal en su expresión clásica (33) como una legitimación post eventum de la conquista israelita de Palestina o, más concretamente todavía, de la extensión de la soberanía israelita bajo el reinado de David. En otras palabras, la palabra promesa habría sido introducida en los relatos patriarcales para hacer de esta epopeya ancestral un preludio y un anuncio de la edad de oro davídica y salomónica. Podemos ahora circunscribirnos, sumariamente, a los orígenes de la promesa patriarcal:

1. La promesa de la tierra, entendida como una promesa de sedentarización,  fue dirigida primeramente a los grupos nómadas que estaban sometidos al régimen de transhumancia y que aspiraban a asentarse en algún lugar de las regiones habitables. Bajo este aspecto, la promesa pudo formar parte del patrimonio religioso y narrativo de varios grupos tribales diferentes (34).

2. La promesa nómada tenía por objeto, no la conquista política y militar de una región o de todo un país, sino la sedentarización en un territorio limitado.

3. Al principio, la promesa patriarcal de la que nos habla el Génesis, no fue otorgada por Yahvé (el dios que entró en Palestina con el grupo del Éxodo), sino por el dios cananeo EL en una de sus hipóstasis locales. Sólo el dios local, poseedor del territorio, podía ofrecer a los nómadas la  sedentarización en sus tierras.

4. Más tarde, cuando los clanes nómadas sedentarizados se reagruparon con otras tribus para formar el pueblo de Israel, las antiguas promesas tomaron una nueva dimensión. La sedentarización era un objetivo alcanzado y la promesa tomaba en lo sucesivo un alcance político, militar y nacional. Reinterpretada de esta manera, la promesa fue entendida como la prefiguración de la conquista definitiva de Palestina, como el anuncio y la legitimación del imperio davídico. El contenido de la promesa patriarcal así como la promesa nómada, tendente a la sedentarización de un clan gregario, se remonta, sin duda, a un origen ante eventum, no ocurre lo mismo con la promesa ampliada a las dimensiones nacionales. Ha sido probado que las tribus israelitas no se unieron más que después de su instalación en Palestina, la reinterpretación de la promesa nómada en una promesa de soberanía política debe haber sido efectuada post eventum. De esta forma, la promesa del Gen 15/18-21, que contempla la soberanía del pueblo elegido sobre todas las regiones situadas entre el Torrente de Egipto (el wadi ‘Arish) y el Gran Río, (el río  Eúfrates) y sobre todos los pueblos que allí habitan es manifiestamente un vaticinium ex eventum que se inspira en las conquistas davídicas. Las investigaciones exégeticas han permitido establecer que la extensión de la promesa nómada en una promesa nacional debió hacerse antes de la primera puesta por escrito de los relatos patriarcales. El Yahvista, que puede ser considerado como el primer gran narrador (o más bien, el editor de los relatos) del Antiguo Testamento, vivió en la época de Salomón. Fue él por consiguiente, contemporáneo y el testigo de algunos de estos decenios en los que la promesa patriarcal, reinterpretada a la luz de David, parecía haberse realizado más allá de todas las esperanzas. El pasaje del Gen 12/3b es uno de los textos claves para la comprensión de la obra del Yahvista. Según este texto, la bendición de Israel debe tener por corolario la bendición de todos los clanes de la tierra (‘adámâh). Los clanes de la tierra son, en primer lugar, todas las poblaciones que compartían con Israel, Palestina y TransJordania. De esta forma no  estamos en condiciones de poder afirmar que en tal o  cual momento de la historia, Dios se presentara ante un personaje histórico llamado Abraham y que le confiriera los títulos legales para la posesión del país de Canaán. Desde el punto de vista jurídico, no tenemos en nuestras manos tampoco ninguna escritura de donación firmada por Dios, ni tampoco nos asisten buenas razones para pensar que la escena del Gen 12/1-8; 13/14-18, por ejemplo, no sea el reflejo de un acontecimiento histórico. Si tenemos en cuenta todo esto, ¿es posible actualizar la promesa patriarcal? Si actualizar la promesa significa servirse de ella como un título de propiedad o ponerla al servicio de una reivindicación política, entonces  evidentemente no. Ninguna política tiene el derecho de reivindicar para sí la caución de la promesa. Uno entonces no sabría si vincular también de alguna manera a aquellos cristianos que consideran las promesas del Antiguo Testamento como una legitimación de las reivindicaciones territoriales actuales del Estado de Israel (35).  B) En la exégesis profética judía (Conferencia del rabino Elmer Berger, antiguo Presidente de la Liga para el judaísmo en los Estados Unidos) Es inadmisible para nadie pretender que la implantación actual del Estado de Israel es el cumplimento de una profecía bíblica y, en consecuencia, que todas las acciones acometidas por los israelíes para instaurar su Estado y para mantenerlo están previamente ratificadas por Dios. La política actual de Israel ha destruido o, al menos, oscurecido la significación espiritual de Israel. Me propongo examinar dos elementos fundamentales de la tradición profética. a - En primer lugar, cuando los Profetas evocaron la restauración de Sión, no era la tierra la que tenía por sí misma un carácter sagrado. El criterio absoluto e indiscutible de la concepción profética de la Redención era la restauración de la Alianza con Dios, cuando esta Alianza fue rota por el Rey y por su pueblo. Michée lo dice con toda claridad: Escuchad, jefes de la casa de Jacob, y dirigentes de la Casa de Israel, vosotros que aborrecéis el bien y amáis el mal, que habéis erigido a Sión en la Sangre y Jerusalén en el Crimen (Michée III, 1-12). Sión será labrado como un campo, Jerusalén llegará a ser un montón de ruinas, y la montaña del Templo un elevado lugar de idolatría. Sión no es   santa más que si la ley de Dios reina sobre él. Y esto no significa que toda Ley promulgada en Jerusalén sea una Ley santa. b- No es sólo la tierra de la que depende la observancia y la fidelidad a la Alianza: El pueblo reinstalado en Sión tiene las mismas exigencias de justicia, de rectitud y de fidelidad a la Alianza de Dios. Sión no podría alcanzar una restauración de un pueblo apoyándose en tratados, en alianzas, en informes militares de fuerza, o en una jerarquía militar que pretenda establecer su superioridad sobre los vecinos de Israel. La tradición profética muestra claramente que la santidad de la tierra no depende de su suelo, ni de su pueblo por su sola presencia sobre aquel territorio. Sólo es sagrada, y digna de Sión, la Alianza divina que se expresa a través del comportamiento de su pueblo. Ahora bien el actual Estado de Israel no tiene ningún derecho a reclamar para sí el cumplimiento de un proyecto divino para una era mesiánica. Ni el pueblo ni la tierra son sagrados ni merecen ningún privilegio espiritual del mundo. El totalitarismo sionista que pretende integrar a todo el pueblo judío, por medio de la fuerza y la violencia, lo convierte en un hecho entre los demás y como los demás (36). Ygal Amir, el asesino de Ytzhak Rabin, no es ni un granuja ni un loco, sino el producto puro de la educación sionista. Hijo de rabino y excelente estudiante de la Universidad rabínica de Bar Ilan cerca de Tel-Aviv, alimentado por las enseñanzas de las escuelas talmúdicas, fue soldado de élite en el Golán, y contaba en su biblioteca con un ejemplar de la biografía de Baruch Goldstein. Recordemos que Goldstein fue aquel que asesinó, en He-brón, a 27 árabes que se encontraban orando en la Mezquita de la Tumba de los Patriarcas.

Amir vio en la televisión pública de Israel, el gran reportaje sobre el grupo Eyal (Los guerreros de Israel) jurando, sobre la tumba del fundador del sionismo político Théodore Herzl, ejecutar a cualquiera que ceda a los árabes la tierra prometida de Judea y de Samaria (la actual Cisjordania). El asesinato del Presidente Rabin, como el de Goldstein, se inscribe en la estricta lógica de la mitología de los integristas sionistas. La orden de matar, dice Ygal Amir, viene de Dios, como en los tiempos de Josué (37). Amir no era un caso marginal en la sociedad israelí: el día de la muerte de Ytzhak Rabin, los colonos de Kiryat Arba y de Hebrón bailaban de alegría recitando Salmos de David alrededor del mausoleo levantado a la memoria de Baruch Goldstein (38). Ytzhak Rabin fue un blanco simbólico, pero no como Bill Clinton lo ensalzó en sus exequias, diciendo que combatió toda su vida por la paz sino que comprendió (como los americanos en VietNam o los franceses en Argelia) que ninguna solución militar definitiva es posible mientras un ejército se enfrente, no a otro cuerpo de ejército, sino a todo un pueblo. Hay que recordar que el que combatió toda su vida por la paz cuando comandaba las tropas de ocupación al principio de la Intifada, dio la orden de romper los huesos de los brazos a los niños de la tierra palestina que no tenían más que piedras para defender la tierra de sus antepasados. Se había empeñado, junto a Yasser Arafat, en la vía de un compromiso. Concedieron autonomía administrativa a una parte de los territorios cuya ocupación por Israel había sido condenada por las Naciones Unidas. Viviendo bajo la protección militar israelí las colonias robadas a los autóctonos y convertidas, como Hebrón, se convirtieron en seminarios de odio. Esto ya era demasiado para los integristas beneficiarios de este colonialismo: crearon, contra Rabin, a quien consideraban como un traidor, el clima que llevó a la infamia de su asesinato. Ytzhak Rabin ha sido víctima, junto a millones de Palestinos, del mito de la tierra prometida, pretexto milenario de los sangrientos colonialismos. Este asesinato fanático demuestra, una vez más, que una paz verdadera entre un Estado de Israel en seguridad en las fronteras fijadas por la partición de 1947 y un Estado Palestino totalmente independiente, requiere la eliminación radical del colonialismo actual, es decir, de todas las colonias que constituyen, en el interior del futuro Estado palestino, incesantes focos de provocación a la vez que detonantes para las guerras futuras.

2. El mito del pueblo elegido

El Señor ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito. Éxodo IV, 22. La lectura integrista del sionismo político. Los habitantes del mundo pueden ser repartidos entre Israel y las demás naciones consideradas en bloque. Israel es el pueblo elegido: dogma capital (Rabbin Cohen, en su libro, El Talmud, Ed. Payot, París 1986, p. 104).  Este mito es la creencia, sin fundamento histórico, según la cual el monoteísmo habría nacido con el Antiguo Testamento. Resulta ser lo contrario de la propia Biblia, puesto que sus dos principales redactores, el Yahvista y el Elohista, no eran, ni el uno ni el otro, monoteístas. Ellos proclamaban solamente la superioridad del Dios hebreo sobre los demás dioses. El Dios de Moab: Kamosh, es reconocido (39) como uno de los otros dioses (40). La Traducción Ecuménica de la Biblia (T. E. B.) subraya en una nota: Durante mucho tiempo en Israel se creyó en la existencia y en el poder de los dioses extranjeros (41). No es sino después del exilio, y especialmente entre los Profetas, cuando el monoteísmo se afirmará. Se reclamará la obediencia a Yahvé No andaréis en pos de dioses ajenos (42) y se proclamará Yo soy Dios y no hay más (43). Esta afirmación indiscutible del monoteísmo data de la segunda mitad del siglo VI (entre el año 550 y el 539). El monoteísmo es el fruto de una larga maduración de las grandes culturas de Oriente Medio, Mesopotamia y Egipto. Desde el siglo XIII, el Faraón Akhenatón había ordenado borrar de todos los templos el plural de la palabra Dios. Su Himno al sol se parafrasea casi literalmente en el Salmo 104. La religión babilónica se encamina hacia el monoteísmo, al evocar al Dios Marduk, el historiador Albright marca las etapas de esta transformación: Cuando se reconoció que las numerosas divinidades no eran más que las manifestaciones de un solo Dios. No quedaba más que un paso para alcanzar un cierto monoteísmo (44). El Poema babilónico de la Creación (que data del siglo XI antes de nuestra era) aporta el testimonio de estos últimos pasos: Los humanos se dividen en cuanto a los dioses, nosotros, aunque le designemos con muchos nombres sabemos que Él, es nuestro Dios. Esta religión alcanzó un grado de interioridad en el que aparece ya la imagen del Justo doliente: Quiero alabar al Señor de la sabiduría Mi Dios me ha abandonado Presumiré como un Señor y demoleré las murallas Cada día gimo como una paloma y las lágrimas queman mis mejillas. Y por consiguiente la plegaria era para mí sabiduría, y el sacrificio mi ley. Creo estar al servicio de Dios, pero los designios divinos, en el fondo de los abismos ¿quién puede comprenderlos? ¿Quién si no Marduk, es el maestro de la resurrección? El es quien modeló la arcilla original. Cantad la gloria de Marduk (45). Esta imagen de Job le precede en varios siglos. Una imagen parecida del justo sacrificado, la de Daniel (no el de la Biblia hebrea) castigado por Dios y devuelto por Él de nuevo a la tierra, la encontramos en los textos agáricos de Ras Shamra, en la que se ha dado llamar la Biblia cananea anterior a la de los hebreos puesto que Ezequiel cita a Daniel al lado de Job (46). Se encuentran aquí palabras cuya significación espiritual no depende para nada de la verificación histórica. Es el caso, por ejemplo, de aquella maravillosa parábola de la resistencia a la opresión y de la liberación que se encuentra en el relato del Éxodo. Poco importa que el paso del mar Rojo no pueda ser considerado como un acontecimiento histórico, escribía Mircea Eliade (47) y no concierna al conjunto de los Hebreos sino a algunos grupos de fugitivos. Es por el contrario significativo que la salida de Egipto, en esta grandiosa versión, haya sido relacionada con la celebración de las Pascuas revalorizada e integrada en la historia santa del Yahvismo (48).

A partir del 621 antes de J. C. la celebración del Éxodo toma, en efecto, el lugar de un rito agrario cananeo de la Pascua en primavera: la fiesta de la resurrección de Adonis. El Éxodo se convierte, de esta manera, en el acto fundacional del renacimiento de un pueblo liberado de la esclavitud por su dios. La experiencia divina de este desarraigo del hombre de sus antiguas servidumbres se encuentra entre los más diversos pueblos. La hallamos en la larga deambulación, en el siglo XIII, de la tribu azteca Mexica que tras más de un siglo de pruebas llega al valle guiada por su dios que les abre un paso allí donde ninguna ruta existía previamente trazada hasta entonces. El mismo significado tienen los viajes iniciáticos hacia la libertad del Kadaïra africano. La fijación a la tierra de las tribus nómadas está unida en todos los pueblos - en particular en Oriente Medio a la donación de la tierra prometida por un dios. Los mitos jalonan el camino de la humanización y de la divinización del hombre.  El del Diluvio, por el cual Dios castiga los pecados de los hombres  y reinicia su creación, se encuentra en todas las civilizaciones desde el Gilgamesh mesopotámico hasta el Popol Vuh de los Mayas. Los himnos de alabanza a Dios nacen en todas las religiones como los salmos en honor de Pachamama, la diosa madre o del Dios de los Incas.

Wiraqocha, raíz del ser,  Dios siempre cercano

quien crea diciendo:

¡Hágase el hombre!

¡Hágase la mujer!

Wiraqocha, Señor luminoso,

Dios que da la vida y la muerte

Tú que renuevas la creación

Protege a tu criatura

por largos días

para que pueda perfeccionarse

marchando por la recta vía.

Ya hemos hablado aquí de las religiones del Oriente Próximo, en el seno de las cuales ha germinado el monoteísmo y en ellas se han formado los hebreos. En otras culturas, no occidentales, la marcha hacia el monoteísmo es todavía más antigua. Por ejemplo en la India entre los Vedas. Los sabios dan al Ser Único más de un nombre (49) Vrihaspati: Es nuestro Padre, quien contiene a todos los dioses (50). Aquel que es nuestro Padre, ha engendrado y contiene a todos los seres. Dios único, El crea a los otros dioses. Todo lo que existe le reconoce por Maestro Conoced a quien todo lo ha creado; es el mismo que está entre vosotros (51).Sus nombres son múltiples pero Él es Uno. Estos textos sagrados se escalonan entre los siglos XVI y el VI antes de Jesucristo y el Padre Monchanin (S. J.) en su esfuerzo intuitivo para situarse en el interior de los Vedas lo designaba como «El poema litúrgico absoluto» (52).

3. El mito de Josué:

La limpieza étnica «De Lachis pasó Josué y todo Israel con él a Eglón; y pusieron sitio contra ella, y la combatieron. Y la tomaron el mismo día, y pasáronla a cuchillo y aquel día mató a todo lo que en ella había vivo, como había hecho en Lachis. Subió luego Josué, y todo Israel con él, de Eglón a Hebrón, y combatiéronla» Libro de Josué X, 34. La lectura integrista del sionismo político. El 9 de abril de 1948, Menahem Beghin, con sus tropas del Irgún; masacró a los 254 habitantes del pueblo de Deir Yassin, a hombres, mujeres y niños. No estudiaremos este pasaje de la fosilización del mito en historia y de las pretensiones de este bricolaje histórico en la justificación de una política que en este caso particular ha instrumentalizado sus relatos bíblicos. Estos no han dejado de desempeñar un papel determinante en el futuro de Occidente cubriendo sus acciones más sangrientas y convirtiendo al pueblo judío en uno de los más perseguidos de la historia. Fueron  perseguidos por los Romanos, después, por las Cruzadas, por la Inquisición, por las Santas Alianzas, por las dominaciones coloniales ejercidas por los pueblos elegidos y hasta por las exacciones del Estado de Israel no sólo por su política de expansión en Oriente Medio sino por las presiones de sus lobbies en el que el más importante, Estados Unidos, ha jugado un papel de primer orden en la política de dominación y agresión mundial. La Biblia narra, junto al relato de las matanzas ordenadas por un Dios de los ejércitos; el gran profetismo de Amós, el de Ezequiel, de Isaías y de Job, y la Anunciación de una nueva alianza con Israel. Esta nueva alianza (este nuevo Testamento) marcará, a la vez, la mayor mutación en la historia de los hombres y los dioses, con la elevación de Jesús, en la cual, como dicen los Padres de la Iglesia Oriental: Dios creó al hombre para que este pudiese llegar a ser Dios. Después vino el regreso con San Pablo, a la visión tradicional del Dios soberano y todopoderoso, dirigiendo desde fuera y desde lo alto, la vida de los hombres y de las comunidades, no ya por la ley judía, sino por una gracia cristiana. No trataremos de la Biblia en general, sino sólo de la parte en la que pretende inspirarse hoy el régimen  teocrático israelí y el movimiento sionista:

La Thora (que los cristianos denominan el Pentateuco, es decir los cinco primeros libros: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio) y sus anexos llamados históricos, los libros de Josué, los Jueces, los Reyes y Samuel. De la Thora judía no forma parte la  grandiosa crítica profética recordando constantemente que la alianza de Dios con los hombres es universal y unida a la observancia de la ley divina y abierta a todos los pueblos y a todos los hombres. La Thora (el Pentateuco) y los libros históricos (como desde hace más de un siglo han demostrado los exegetas) son una compilación escrita de tradiciones orales que fueron hechas por cronistas del siglo IX y por los escribas de Salomón que tenían, como preocupación central, la de legitimar, magnificándolas, las conquistas de David y de su imperio, del que no existe por otra parte ninguna posibilidad de  comprobación histórica, ni por vestigios arqueológicos, ni por otros documentos que no sean los relatos bíblicos. El primer acontecimiento confirmado por la historia externa concierne a Salomón, del cual se encuentran vestigios en los archivos asirios. Hasta el presente, no existe ninguna fuente exterior a los relatos de la Biblia para controlar su historicidad. Por ejemplo, los restos arqueológicos de Ur, en Irak, no nos proporcionan más información sobre Abraham, que la que nos puedan aportar las excavaciones de las ruinas de Troya sobre Héctor o Príamo. En el libro de los Números (53) se nos relatan las proezas de los hijos de Israel que, vencedores de los Madianitas, como Jehová lo mandó a Moisés, mataron a todo varón, hicieron prisioneras a las mujeres e incendiaron todas las ciudades. Cuando se volvieron hacia Moisés, Moisés se enojó. ¡Quién os ha dicho que dejarais con vida a las mujeres! Pues bien, matad ahora a todos los varones entre los niños y matad también a toda mujer que haya conocido varón carnalmente y a todas las niñas, entre las mujeres que no hayan conocido carnalmente a varón, os las quedáis para vosotros (54). El sucesor de Moisés, Josué, prosiguió después de la conquista de Canaán, de forma sistemática, esta política de limpieza étnica mandada por el Dios de los ejércitos. En aquel mismo día se apoderó Josué de Maqqeda y la pasó a cuchillo, mató a su rey; y a todo lo que en ella tenía vida, sin quedar nada: más con el rey de Maqqeda hizo como había hecho con el rey de Jericó. Y de Maqqeda pasó Josué y todo Israel con él, a Libna; y peleó contra Libna. Y Jehová entregó también a ella y a su rey, a manos de Israel; y pasó  por el filo de la espada a todo lo que en ella había vivo, sin quedar nada; más con su rey hizo lo mismo que había hecho con el rey de Jericó. Y Josué, y todo Israel con él, pasó de Libna a Lachis, y puso sitio contra ella, y combatióla. Jehová entregó a Lachis en manos de Israel, y la tomó al día siguiente, y la pasó a cuchillo, con todo lo que en allí había vivo, como había hecho en Libna. Entonces Horan, rey de Gezer, subió en ayuda de Lachis; más a él y a su pueblo hirió Josué, hasta no quedar ninguno de ellos. De Lachis pasó Josué, y todo Israel con él, a Egión; y pusieron sitio contra ella, y combatiéronla: Y la tomaron el mismo día y la pasaron a cuchillo; y aquel día mató a todo lo que en ella había vivo, como había hecho en Lachis. Subió luego Josué, y todo Israel con él, de Eglón a Hebrón, y combatiéronla (55). La letanía continúa enumerando los exterminios sagrados perpetrados en Cisjordania. Debemos, ante estos relatos, plantearnos dos cuestiones [31] fundamentales: la de su verdad histórica y la de las consecuencias de una imitación literal de esta exaltación de una política de exterminio.

A) Sobre el primer punto topamos aquí con la arqueología ya que las excavaciones parecen haber demostrado que los israelitas, llega-do el final del siglo XIII antes de J.C., no pudieron tomar Jericó porque en esa fecha Jericó ya estaba deshabitada. La ciudad, en la Edad del Bronce Medio, fue destruida hacia el 1550 e inmediatamente después abandonada. Durante el siglo XIV volvió a poblarse pobremente: se han  encontrado vasijas de este período en tumbas de la Época del Bronce Medio que fueron reutilizadas, y una casa donde se hallaron restos de loza de mediados del siglo XIV. Nada hay que se pueda atribuir al siglo XIII, no quedan restos de fortificaciones de la Nueva Edad de Bronce. La conclusión de la señora K. M. Kenyon es que resulta imposible asociar la destrucción de Jericó con una entrada de los israelitas a finales del siglo XIII antes de J.C. (56). Lo mismo se puede decir sobre la toma de ‘Ay: De todos los relatos de la conquista, éste que es el más detallado y que no aporta ningún elemento milagroso y aparece como el más verosímil, ha  ido desgraciadamente desmentido por la arqueología. El lugar ha sido excavado por dos expediciones diferentes. Los resultados son concordantes: Et-Tell era en la antigua Edad del Bronce una gran ciudad de la que no sabemos su nombre y que fue destruida en el curso del Tercer Periodo de la Edad antigua del Bronce, hacia el 2400 antes de J.C. Quedó desierta hasta después del 1200 cuando una mínima población, no fortificada, se instaló sobre parte de las ruinas. Esta no subsistió más que hasta los inicios del siglo X antes de Cristo a más tardar; después el lugar fue definitivamente abandonado. En el momento de la llegada de los israelitas no existía ya ciudad alguna en ‘Ay, ni había rey de ‘Ay. No quedaban allí más que unas viejas ruinas del año 1200 (57).

B) Sobre el segundo punto En consecuencia, ¿por qué, un judío piadoso e integrista (es decir que tome la Biblia al pie de la letra) no puede seguir el ejemplo de personajes tan prestigiosos como Moisés o Josué? ¿No se dice en Números, cuando se inicia la conquista de Palestina (Canaán): Y Jehová escuchó la voz de Israel y entregó al cananeo, destruyendo a ellos y a sus ciudades (58), y más adelante refiriéndose a los Amuritas y a su rey: E hirieron a él y a su gente, sin que quedara uno, y poseyeron su tierra? (59). El Deuteronomio repite, no exigiendo solamente la expoliación de la tierra y la expulsión de los autóctonos, sino incluso su matanza: Cuando Jehová tu Dios te hubiera introducido en la Tierra en la cual tú has de entrar para poseerla y los hubiera arrojado delante de ti, y los derrotes los destruirás del todo (60) los arrasarás (61). Desde Sharon al Rabino Meïr Kahane, ésta es la prefiguración en que los sionistas se comportan al respecto con los palestinos. ¿No fue la senda de Josué la que siguió Menahem Beghin cuando, el 9 de abril de 1948, los 254 habitantes del pueblo de Deir Yassin, hombres, mujeres y niños, fueron masacrados por sus tropas del Irgún, para tratar de que huyeran, aterrorizados los árabes? (62) Invitaba a los Judíos no sólo a repeler a los árabes sino a adueñarse de toda Palestina. ¿No fue la senda de Josué la que trazaba Moshé Dayan cuando decía: Si tenemos la Biblia y nos consideramos como el pueblo de la Biblia, deberíamos también poseer las tierras bíblicas (63). ¿No era la senda de Josué la que marcaba Yoram Ben Porath en el gran rotativo israelí Yediot Aharonoth, el 14 de julio de 1972 al escribir: No hay sionismo y colonización del estado judío sin el des-pojo a los árabes y la expropiación de sus tierras? En cuanto a los medios para la desposesión de estas tierras fueron fijados por Rabin cuando era General en jefe de los territorios ocupados: romper los huesos a los que lanzan las piedras de la Intifada. ¿Cuál ha sido la reacción de las escuelas talmúdicas de Israel? Colocar en el poder a uno de los responsables más directos de Sabra y Chatila: al general Rafael Eytan que exige el refuerzo de las colonias judías existentes. Animado por las mismas convicciones, el Dr. Baruch Goldstein, colono de origen americano, de Kiryat Arba (Cisjordania), causó 27 muertos y más de 50 heridos víctimas del ametrallamiento de Palestinos cuando se encontraban rezando en la Mezquita de la Tumba de los Patriarcas. Miembro de un grupo integrista fundado bajo el patrocinio de Ariel Sharon (bajo cuya protección fueron perpetradas las matanzas de Sabra y Chatila), más tarde fue recompensado por sus crímenes con una promoción. Se le nombró Ministro de la Vivienda encargado de desarrollar la implantación de las colonias en los territorios ocupados. Baruch Goldstein es hoy objeto de un verdadero culto por parte de los integristas que acuden a llevar flores y besar su sepultura, pues fue rigurosamente fiel a la tradición de Josué exterminando a todos los pueblos de Canaán para apropiarse de sus tierras.

Esta limpieza étnica que ha llegado a ser sistemática en el Estado de Israel de hoy, deriva del principio de la pureza étnica que prohíbe la mezcla de sangre judía con la sangre impura de todos los demás. En las líneas siguientes la orden de Dios de exterminar a las poblaciones que Él les entrega, se amplía cuando el Señor recomienda a Moisés que su pueblo no se mezcle con las mujeres de esos pueblos (64). En el Deuteronomio, el pueblo elegido (65) no debe mezclarse con los demás: no emparentarás con ellos: no darás tu hija a su hijo, ni tomarás a su hija para tu hijo (66). Este apartheid es la única forma de impedir la mácula de la raza escogida por Dios, la fe que le une a Él. Esta separación del prójimo ha permanecido como ley: en su libro sobre el Talmud (67) el rabino Cohen  escribe: Los habitantes que pueblan la tierra se dividen en: Israel y las demás naciones consideradas en bloque. Israel es el pueblo elegido: dogma capital. A su regreso del Exilio, Esdrás y Nehemías se preocupan por el restablecimiento de este apartheid. Esdrás llora porque la simiente santa (sic) ha sido mezclada [33] con las gentes de estas tierras (68) Pinhas es empalado por haber contraído un matrimonio mixto. Esdrás ordena la selección racial y la exclusión de: todos aquellos que habían tomado mujeres extranjeras y cuyas mujeres hubieran parido hijos  (69). Nehemías dice de los judíos: Les limpié de todo elemento extranjero (70).Esta mixofobia y este rechazo al prójimo exceden de la dimensión racial. Si se rehúsa la sangre del otro para el matrimonio mixto, se rehúsa también su religión, su cultura y su manera de ser. De esta forma Yahvé fulmina a los que se apartan de su verdad, cualquiera que sea. Sofonías lucha contra las formas de vestir extranjeras; Nehemías contra las lenguas extranjeras: Vi asimismo en aquellos días a Judíos que habían tomado mujeres de Azoto, Ammonitas y Moabitas y sus hijos la mitad hablaban azoteo o la lengua de éste o el otro pueblo; y no sabían hablar judaico. Y reñí con ellos, y les maldije, y herí a alguno de ellos y les arranque los cabellos (71) Los infractores son juzgados duramente. Rebeca, mujer de Isaac y madre de Jacob, afirma: Fastidio tengo de mi vida, a causa de las hijas de Heth. Si Jacob toma mujer de las hijas de Heth, de las hijas de esta tierra ¿para qué quiero la vida? (72) Los padres de Sansón que, crispados por el matrimonio de su hijo con una Filistea, exclaman: ¿No hay mujer entre las hijas de tus hermanos, ni en todo mi pueblo, para que vayas tú a tomar mujer de los Filisteos incircuncisos? (73) Haïm Cohen, que fue juzgado por el Tribunal Supremo de Israel, constata: La amarga ironía del destino ha querido que las mismas tesis biológicas y racistas propagadas por los nazis y que inspiraron las infamantes leyes de Nuremberg, sirvan de base para la definición de la judaicidad en el seno del Estado de Israel (74). Durante el proceso contra los criminales de guerra de Nuremberg, en el curso del interrogatorio al teórico de la raza, Julius Streicher, le formularon la siguiente pregunta: En 1935 en el Congreso del Partido en Nuremberg fueron promulgadas las leyes raciales. Durante la preparación de este proyecto de ley ¿fue llamado a consultas y participó de alguna manera en la elaboración de estas leyes? Acusado Streicher: Si, creo haber participado en el sentido de, que desde hacía años, venía escribiendo que sería necesario impedir en el futuro toda mezcla de sangre alemana y de sangre judía. Escribí artículos en este sentido y siempre repetí que debíamos tomar a la raza judía o al pueblo judío, como modelo. He repetido siempre en mis artículos que los judíos debían estar considerados como un modelo para las otras razas, pues ellos se dieron una ley racial, la ley de Moisés que dice: Si vais a un país extranjero, no debéis tomar mujeres extranjeras. Y esto, Señores, es de una importancia extraordinaria para juzgar las Leyes de Nuremberg. Fueron estas leyes judías las que se tomaron como modelo. Cuando siglos más tarde el legislador judío Esdrás constata que, a pesar de ello, muchos judíos se habían casado con mujeres no judías, estas uniones fueron deshechas. Este fue el origen de la judería que, gracias a sus leyes raciales, ha sub-sistido durante siglos, mientras que las demás razas, y todas las otras civilizaciones, han sido aniquiladas (75).Fue así como los juristas, consejeros del Ministerio del Interior nazi,[34] elaboraron las Leyes de  Nuremberg, del derecho de la población del Reich y de la protección de la sangre alemana y del honor alemán. Estos juristas consejeros, Bernard Losener y Friedrich Knost, comentan así el texto, en el libro Las Leyes de Nuremberg: Conforme a la voluntad del Führer, las Leyes de Nuremberg no implican verdaderamente medidas tendentes a acentuar el odio racial o a perpetuarlo; por el contrario, tales medidas significan el principio de una pacificación en las relaciones entre el pueblo judío y el pueblo alemán. Si los judíos tuvieran ya su propio Estado, en el que se sintieran en su casa, la cuestión judía podría ser considerada resuelta, tanto para los judíos como para los alemanes. Es por esta razón por la que los sionistas más conspicuos no han manifestado la menor oposición contra el espíritu de las leyes de Nuremberg. Este racismo, modelo de todos los demás racismos, es una ideología que sirve para justificar el dominio de diferentes pueblos. La literalidad conduce a la perpetración de las mismas matanzas que las cometidas por Josué. Los colonos puritanos de América, en su caza al indio para apoderarse de sus tierras, invocaban a Josué y los exterminios sagrados de los Amalecitas y de los Filisteos (76). Intermediaria entre la shoah cananea y la mixofobia existe en la actualidad la ideología de la deportación de  oblaciones, que apoyan la mayor parte de los rabinos de Judea-Samaria. Esta política se funda en una lectura integrista de los textos sagrados. La letra del Levítico prescribe a los judíos no practicar la mezcla de especies (77) y les ordena diferenciar al puro del impuro (78) como se distingue a Israel de los demás pueblos (79), para operar una discriminación racial. Estableceré distinción entre mi pueblo y tu pueblo (80). De esta manera, en 1993, el gran Rabino Sitruk pudo decir sin  temor de ser llamado al orden por cualquier instancia: Quisiera que los jóvenes judíos no se casasen nunca más que con muchachas judías. Así Israel que será santo (81) no se debe mancillar (82) por el contacto con las demás naciones a las que Dios ha tomado asco (83). La prohibición fue millones de veces repetida. No emparentarás con ellos (las naciones cananeas); no darás tu hija a su hijo, ni tomarás a su hija para tu hijo (84). Porque si os apartáis de Él y os ligáis con los restos de estas gentes que han quedado entre vosotros, y concertáis con ellos matrimonios, y os mezcláis con ellas, y ellas con vosotros sabed que Jehová vuestro Dios no arrojará más a estas gentes delante de vosotros; sino que serán un lazo, y una trampa, azote en vuestros costados, y espinas para vuestros ojos, hasta tanto que desaparezcáis de esta buena tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado (85). El 10 de noviembre de 1975, en sesión plenaria, la ONU consideró que el sionismo era una forma de racismo y de discriminación racial. Después de la fragmentación de la URSS, los Estados Unidos han actuado bajo cuerda en la ONU y obtuvieron el 16 de diciembre de 1991 la abolición de la justa resolución de 1975. En lo que respecta a los hechos, nada ha cambiado desde 1975, o mejor dicho: la represión, el genocidio lento del pueblo palestino y la colonización han tomado una amplitud sin precedente.

II. LOS MITOS DEL SIGLO XX

1. El mito del antifascismo sionista

En 1941, Itzac Shamir cometió un crimen imperdonable desde el punto de vista moral: recomendar una alianza con Hitler, con la Alemania nazi contra la Gran Bretaña (Bar Zohar, Ben Gurión, El Profeta armado, Paris, 1966, p. 99) Cuando comenzó la guerra contra Hitler, la casi totalidad de las organizaciones judías se pusieron al lado de los aliados e incluso algunos de sus más destacados dirigentes, como Weizmann, tomaron posición en favor de los aliados, pero el grupo sionista alemán, que en aquella época era muy  minoritario, adoptó una actitud inversa y de 1933 a 1941 estuvo vinculado a una política de compromiso e incluso de colaboración con Hitler. Las autoridades nazis al principio, al mismo tiempo que perseguían a los judíos, arrojándoles, por ejemplo, de la función pública, dialogaban con los dirigentes sionistas alemanes y establecían un trato de favor  distinguiéndoles de los judíos integracionistas a quienes se perseguía. La acusación de colusión con las autoridades hitlerianas no se dirigía a la inmensa mayoría de los judíos, algunos de los cuales ni siquiera esperó a la guerra para luchar contra el fascismo. Lo hicieron en las Brigadas Internacionales en la guerra civil española entre 1936 y 1939 (86). Otros, hasta en el ghetto de Varsovia, crearían un Comité judío de lucha y supieron morir combatiendo. Pero esta acusación es aplicable a la minoría fuertemente organizada de los dirigentes sionistas cuya única preocupación era la de crear un Estado judío poderoso. Su preocupación exclusiva de crear un Estado judío poderoso e incluso su visión racista del mundo, les hacían mucho más antiingleses que antinazis. Tras la guerra Menahem Beghin o Itzac Shamir llegaron a ser dirigentes de primer rango en el Estado de Israel. Con fecha de 5 de septiembre de 1939 dos días después de la declaración de guerra de Inglaterra y Francia contra Alemania Chaim Weizmannn, Presidente de la Agencia Judía, escribía a M. Chamberlain, Primer Ministro de su majestad el Rey de Inglaterra, una carta en la que le informaba de que nosotros los judíos, estamos al lado de Gran Bretaña y combatiremos por la Democracia, precisando que los mandatarios judíos estaban dispuestos a firmar inmediatamente un acuerdo para permitir la utilización de todas sus fuerzas en hombres, de sus técnicas, de su ayuda material y de todas sus capacidades. Reproducida en el Jewish Chronicle del 8 de septiembre de 1939, esta carta constituía una auténtica declaración de guerra del mundo judío contra Alemania. Exponía el problema del internamiento de todos los judíos alemanes en campos de concentración como súbditos de un pueblo en estado de guerra con Alemania, al igual que lo hicieran los americanos con sus propios súbditos de origen japonés a los que internaron mientras duró la guerra contra Japón. Los dirigentes sionistas dieron pruebas, en la época del fascismo hitleriano y mussoliniano, de un comportamiento equívoco que iba del sabotaje de la lucha antifascista a la tentativa de colaboración. El objetivo esencial de los sionistas no era el de salvar vidas judías sino el de crear un Estado judío en Palestina. El primer dirigente del Estado de Israel, Ben Gurión, proclamaba sin ambages, el 7 de diciembre de 1938, ante los dirigentes sionistas del Labour: Si supiera que era posible salvar a todos los niños de Alemania trayéndoles a Inglaterra, y solamente la mitad de ellos transportarlos a Eretz Israel, escogería la segunda solución. Ya que debemos tener en cuenta no sólo la vida de estos niños, sino también la historia del pueblo de Israel (87). El salvamento de los judíos en Europa no figuraba al principio de la lista de las prioridades de la clase dirigente. Era la fundación del Estado lo que era primordial ante sus ojos (88). ¿Debemos ayudar a todos los que tengan necesidad sin tener en cuenta las características de cada cual? ¿No deberíamos dar a esta acción un carácter nacional sionista e intentar salvar prioritariamente a los que puedan ser útiles a la Tierra de Israel y al judaísmo? Sé que puede parecer cruel exponer la cuestión de esta manera, pero desgraciadamente debemos establecer claramente si somos capaces de salvar a 10.000 personas entre las 50.000 que pudieran contribuir a la construcción del país y al renacimiento nacional o bien a un millón de judíos que pudieran llegar a ser para nosotros un fardo o mejor dicho un peso muerto. En este caso nos limitaríamos a salvar a los 10.000 que pudieran ser salvados a pesar de las acusaciones y los llamamientos del millón abandonados a su suerte (89). Este fanatismo inspira, por ejemplo, la actitud de la delegación sionista en la Conferencia de Evian, en julio de 1938, en la que 31 naciones se reunieron para discutir la absorción de los refugiados de la Alemania nazi. La delegación sionista exigió, como única solución posible, la de admitir a 200.000 judíos en Palestina. El Estado judío era más importante para ellos que la vida de los judíos. El enemigo principal, para los dirigentes sionistas era la asimilación. Centraban en esto la preocupación fundamental de todo racismo, incluido el hitleriano: la pureza de la sangre. Es por ello por lo que, en función misma del antisemitismo sistemático que les animaba hasta perseguir el propósito monstruoso de dar caza a todos los judíos de Alemania y después a los de Europa cuando llegara la hora, los nazis consideraban a los sionistas como interlocutores válidos puesto que también ellos servían a este propósito. De esta colusión existen pruebas evidentes. La Federación Sionista de Alemania dirigía al Partido nazi el 21 de junio de 1933 un memorándum en el que expresamente se declaraba: En la fundación del Nuevo Estado, que ha proclamado el principio de la raza, deseamos adaptar nuestra comunidad a las nuevas estructuras nuestro reconocimiento de la nacionalidad judía nos permite establecer relaciones claras y sinceras con el pueblo alemán y sus realidades nacionales y raciales. Precisamente porque nosotros no queremos subestimar estos principios fundamentales, es por lo que también nos pronunciamos contra los matrimonios mixtos y en favor del mantenimiento de la pureza del grupo judío Los judíos conscientes de su identidad, en el nombre de los cuales hablamos, pueden encontrar sitio en la estructura del Estado alemán, pues están libres del resentimiento que los judíos asimilados deben experimentar; creemos en la posibilidad de relaciones leales entre los judíos conscientes de su comunidad y el Estado alemán. Para alcanzar sus objetivos prácticos, el sionismo espera ser capaz de colaborar incluso con un gobierno fundamentalmente hostil a los judíos. La realización del sionismo no está molesta más que por el resentimiento de los judíos en el exterior, contra la orientación alemana actual. La propaganda para el boycot actualmente dirigida contra Alemania es por definición, no sionista (90). El Memorándum añadía: en el caso de que los alemanes aceptaran esta cooperación, los sionistas se esforzarían en convencer a los judíos del extranjero a que renunciaran a participar en el boycot contra Alemania (91). Los dirigentes hitlerianos acogieron favorablemente la orientación de los mandatarios sionistas que, por su preocupación exclusiva por constituir su Estado en Palestina, aunaban sus esfuerzos para desentenderse de los judíos. El principal teórico nazi, Alfred Rosenberg, escribe: El sionismo debe ser vigorosamente sostenido a fin de que un contingente anual de judíos alemanes sean llevados a Palestina (92). Reinhardt Heydrich, que fue más tarde el Protector en Checoslovaquia, escribía en 1935, durante el tiempo en que era jefe de los Servicios de Seguridad de las S.S. en el Das Schwarze Korps, órgano oficial de los S.S., un artículo sobre el enemigo vis ible en el que se establecían distinciones entre los judíos: Nosotros debemos dividir a los judíos en dos categorías: los sionistas y los partidarios de la asimilación. Los sionistas profesan una concepción estrictamente racial, y, para la emigración en Palestina, ayudan a edificar su propio Estado judío nuestros mejores votos y nuestra buena voluntad oficial para ellos (93). El Betar alemán recibió un nuevo nombre: Herzlia. Las actividades del movimiento en Alemania debían obtener a buen seguro la aprobación de la Gestapo; en realidad, Herzlia actuaba bajo la protección de esta última. Un día, un grupo de las S.S. atacó un campamento de verano del Betar. El jefe del movimiento se quejó entonces a la Gestapo y, algunos días más tarde, la policía secreta le comunicó que los S. S. en cuestión habían sido castigados. 

NOTAS

1. Mayîd: Qaf wal Qurânil Mayîd. - Qaf juro por el Corán glorioso.

2. Karîm: innahû la Qurânun Karîm – que es una Recitación Noble

3. Hakîm: Ya Sin wal Qurânil Hakîm – Ya, Sin ¡Por el Corán Sabio!

4. ‘Adzîm: wa laqad ataînâka sab’an minul mazânî wal Qurânal ‘Adzîm – Sin duda que te  hemos agraciado con las siete aleyas reiterativas, así como también el Grandioso Corán.

5. ‘Azîz: …wa innahu la Kitâban ‘Azîz la îatîhil bâtil... - ¡No obstante ser el Libro por Excelencia, Inalterable e Irrefutable;…!

6. Mubârak: hadha dhikrun Mubârakun – Y este es un mensaje Bendito que hemos revelado.

7. Mubîn: tilka ayutul kitâbi wa Qurânin Mubîn – He aquí las aleyas del Libro que son las del Corán lúcido.

8. Mutishâbih: Al.lahu nazzala ahsanal hadîz kitâban Mutashâbihan… Dios reveló el más bello Mensaje: un Libro Homogéneo (en estilo y elocuencia).

9. Mazzânî: Al.lahu nazzala ahsanal hadîz kitâban Mutashâbiham Mazzâniîa… – Dios reveló el más bello Mensaje: un Libro Homogéneo (en estilo y elocuencia) cuyas aleyas son Reiterativas.

10. ‘Arabî: inna anzalnahu Qurânan ‘Arabîan la’al.lakum taqilun lo hemos revelado en lenguaje Arábigo para que lo comprendáis.

11. Gaîra dhî ‘ivayil: Qurânan ‘Arabîan Gaîra Dhî ‘Ivayil la’al.lahum ia’ttaqun es un Corán Arábigo Intachable para que teman los timoratos.

12. Dhîdh Dhikr: Sâd wal Qurâni Dhîdh Dhikr – Sâd ¡Por el Corán que contiene la Amonestación!…

13. Bashîr: Kitâbun fussilata Âîatuhu.... Bashîran – un libro cuyas aleyas Albriciador

14. Nadhîr: Kitâbun fussilata Âîatuhu... Bashîran wa nadhîran – Un libro cuyas aleyas Albriciador y Amonestador.

15. Qaîîm: Alhamulil.lahi ladhî anzala ‘alâ ‘abdihil Kitâbî... Qaîîman – Alabado sea Dios, que revelo el Libro del cual gozaran

16. Martin Buber, Israel and the World, Ed. Schocken, Nueva York, 1948, p. 263.

17. Norman Bentwich. For Sion Sake. Biografía de Judas Magnes. Philadelphia. Jewish  Publication Society of America. 1954, p. 352.

18. Norman Bentwich. For Sion Sake. Biografía de Judas Magnes. Philadelphia. Jewish  Publication Society of America. 1954, p. 131.

19. Rabbin Moshé Menuhin, The Decadence of judaism in our time, 1969, p. 324.

20. Le Monde, 21 de junio de 1960.

21. Carta publicada en Le Monde del día 19 de junio de 1982, p. 9.

22. Ed. Calmann-Levy. 1972, p. 311.

23. Ed. Calmann-Levy. 1972, p. 311.

24. General Mosé Dayán. Jerusalem Post, 10 de agosto de 1967.

25. Ed. Gabalda, 2 vol. París, 1975.

26. Ver: Histoire d’lsraël, de M. Noth, traducción francesa, casa Payot 1954, Théologie de l’Ancien Testament, 1971. Ed. Labor et Fides, Ginebra, por Von Rad, El Padre R. de Vaux: Histoire ancienne d’lsraël (2 volúmenes), París 1971.

27. Génesis 12/7.

28. Génesis 13/14-16; 28/13-15, 35/11-12.

29. Génesis 15/18-21, 17/4-8.

30. Cf. A. Alt, Der Gott der Väter (1929), in A. Alt, Kleine Schriften zur Geschichte des Volkes Israel, I, Munich, 1953 (= 1963), p. 1-78 (Tr. ingl. En Essays on old Testament History and Religion, Oxford, Blackwell, 1966, p. 1-77; Die Landnahme der Israeliten in Palästina (1925), in Kleine Schriften, I, p. 89- 125 (Tr. ingl. idem, p. 133-169).

31. Françoise Smyth. Les Protestants, la Bible et lsraël depuis 1948. En La Lettre de noviembre de 1984, n·313, p. 23.

32. Ed. Labor et Fides. Ginebra 1994.

33. Cf. por ejemplo Génesis 13/14-17 o Gen 15/18-21.

34. La lectura de los textos sagrados del Oriente Medio nos enseña que todos los pueblos en aquel lugar han recibido promesas similares de su dios que les prometía la tierra, desde Mesopotamia a Egipto, pasando por los Hititas. En Egipto, sobre la estela de Karnak, mandada erigir por Tutmosis III (entre el 1480 y 1475 a. de C.) para celebrar las victorias que había cosechado en el camino de Gaza, Megido, Qadesh, y hasta Karkemish (en el Eúfrates), dios le dice: Te asigno, por decreto, esta tierra a lo ancho y a lo largo. He venido para darte la orden de que arrases la tierra de Occidente. En la otra punta del creciente fértil, en Mesopotamia, en la 6ta tablilla del Poema babilónico de la creación, el dios Marduk, fija a cada cual su lote (versículo 46), y para sellar la Alianza ordena reconstruir Babilonia y su templo (a) Entre ambos, los Hititas cantan a Arinna, la diosa solar: Tú velas por la seguridad de los cielos y la tierra Tú estableces las fronteras  de la tierra (b) Si los hebreos no hubieran recibido una promesa de este género, ¡sí que hubieran sido la excepción! (c) (a) - Les religions du Proche-Orient de René Labet, Ed. Fayard, 1970, p 60 (b) - Ibidem p. 557 (c) - Ver sobre la promesa, la tesis del Padre Landouzies, en el Instituto Católico de París, en lo referente a La Donación de la Tierra de Palestina (1974), pp. 10-15

35. Extractos de la conferencia pronunciada el día 10 de febrero de 1975 en Cret-Berard (Suiza) durante un coloquio sobre las interpretaciones teológicas del conflicto árabe israelí, publicado en la revista Etudes théologiques et religieuses, n· 3, 1976 (Montpellier)

36. Rabbin Elmer Berger: Prophecy, Zionism and the state of Israel. Ed.

American Jewish Alternatives to Zionism. Conferencia pronunciada en la Universidad de Leiden (Países Bajos) el 20 de marzo de 1968.

37. Le Monde, (A. F. P. ) del 8 de noviembre de 1995.

38. El País (España), del 9 de noviembre de 1995, p. 4.

39. Jueces XI, 24 y Reyes 11, 27.

40. I. Samuel XXVII, 19.

41. Traducción Ecuménica de la Biblia, p. 680, nota d. (en la edición francesa)

42. Deuteronomio VI, 14.

43. Isaías XLV, 22.

44. Albright, Les Religions dans le Moyen-Orient, p. 159.

45. Poema babilónico de la Creación.Op. cit. p. 329 a 341.

46. Ezequiel, XIV, 14 y 20.

47. Mircea Eliade. Histoire des croyances et des idées religieuses, p. 190.

48. Mircea Eliade. Histoire des croyances et des idées religieuses, p. 191.

49. Himno del Rig Veda 1;II, 7.

50. Himno del Rig Veda III, 18.

51. Himno del Rig Veda CXI, 11.

52. Jules Monchanin: Mystique de l’Inde, mystère chrétien, p. 231-229

53. Números XXXI, 7-8.

54. Números XXXI,14-18.

55. Libro deJosué X, 34 a X, 36.

56. K. M. Kenyon, Digging up Jericho, Londres 1957,p. 256-265. Jericho, en Archaelogy and Old Testament Study, Ed. D. Winton, Oxford 1967, esp. p. 272-274. H. J. Franken Tell es- Sultan and Old Testament Jericho, en OTS, 14(1965) p.189-200. M. Weippert, Die Landnahme der israelitischen Stämme, p. 54-55.

57. Père de Vaux (O. P.), Histoire ancienne d’lsraël, Ed. Lecoffre et Gabalda. París 1971, TI, p.565. Ver: en 1933-35 por Judith Marquet-Krause, Les Fouilles de ‘Ay, (Et-Tell) París 1949. Después por J. A. Callawy a partir de 1964, Cf. J. A. Callaway, Basor 178 (apr.  965) p. I3-40; RB, 72(1965) p. 409-415; K. Schoonover, RB 75 (1968), p.243-247; 76(1969) p. 423-426; J. A. Callaway, Basor, 196 (dic. 1969), p. 2-16.

58. Números XXI, 3.

59. Números XXI, 35.

60. Deuteronomio VII, 1-2.

61. Deuteronomio VII, 24.

62. Menahem Beghin, La révolte: Histoire de l’lrgoun, p. 200. Ed. Albatros, 1978.

63. Jerusalem Post, 10 de agosto de 1977.

64. Exodo XXXIV, 16.

65. Deuteronomio VII, 6.

66. Deuteronomio VII, 3.

67. París, Payot, 1986, p. 104.

68. Esdrás6. 9, 2.

69. Esdrás. 10, 44.

70. Nehemias 13, 30.

71. Nehemias 13, 23-25.

72. Génesis 27, 46.

73. Jueces 14, 3.

74. Ver Joseph Badi, Fundamental Laws of the State of Israel, Nueva York, 1960, p. 156.

75. Proceso de los grandes criminales de guerra ante el Tribunal militar internacional

(Nuremberg 14 de noviembre de 1945. 1· de octubre de 1946. Texto oficial en lengua francesa. Sesiones del 26 de abril de 1946, Tomo XII. D. 321)

76. Thomas Nelson, ThePuritans of Massachusets», Judaísmo, Vol. XVI, n· 2, 1967.

77. Levítico 19,19.

78. Levítico 20,25.

79. Levítico 20,24.

80. Exodo 8,19.

81. Levítico 20,26.

82. Esd. 9,11.

83. Levítico 20,23.

84. Deuteronomio 7, 3-4.

85. Josué 23,12-13.

86. Más del 30 % de los americanos de la Brigada Abraham Lincoln eran judíos, a los que denunciaba la prensa sionista, porque combatían en España, en lugar de ir a Palestina. En la Brigada Dombrovski, de 5.000 polacos, 2.250 eran judíos. A estos heroicos judíos que lucharon en todos los frentes del mundo con las fuerzas antifascistas, los dirigentes   sionistas, en un artículo de su representante en Londres, titulado: ¿Deben participar los judíos en los movimientos antifascistas? respondía: ¡No!... y fijaban el único objetivo: La construcción de la tierra de Israel (Jewish Life, abril 1938, p.11).

87.Yvon Gelbner, Zionist policy and the fate of European Jewery», en Yad Vashem studies. Jerusalén. vol. XII, p. 199.

88. Tom Segev. Le Septième Million. Ed. Liana Levi, París 1933, p. 539.

89. Memorandum del Comité de Salvación de la Agencia Judá. 1943. Citado por Tom Segev. (op. cit).

90. Lucy Dawidowicz, A Holocaust reader, p. 155.

91. Lucy Dawidowicz, The war against Jews (1933-1945) Ed. Penguin books, 1977, p. 23 1232.

92. A. Rosenberg: Die Spur des Juden im Wandel der Zeiten, Munich 1937, p. 153.

93. Hohne. Order of the Death’s Head, p. 333.

Palabras claves
Mito Holocausto,Mitos Fundacionales del Estado de ISRAEL,Théodore Herzl,mito de la promesa,pueblo elegido,Josué
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Autor
Roger Garaudy
Tema
Política-Economía
Historia-Biografía
Publicado
Sun, 29 Oct 2023 - 09:11

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Política-Economía

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