EL ISLAM Y EL HOMBRE CONTEMPORANEO

Letras de Abreviación (Muqatta’ah) del Corán

Por: Ayatola Al-lamah Tabātabā’i

¿Qué concierne a algunas Letras de Abreviación (Muqatta’ah) que están al inicio de algunas suras del Corán?

Pregunta

Sabemos que Dios le reveló el Corán al Profeta gradual e intermitentemente. La totalidad de sus versículos es 6216 según Ibn Sirin y 6218 según Ibn Mas’ud[1] Todos concuerdan, sin embargo, en que hay 114 suras. Veintiocho suras comienzan con letras de abreviación [al-huruf al- Muqatta’ah]- a saber: alif-lam-min, alif-lam-ra', alif-lam-mim-sad, ha-mim, ta-sin, ta-sin-mim, kaf-ha-ya-’ayn-sad, ya-sin, sad, ta-ha, qaf y nun. Ahora, la pregunta es: ¿por qué estas cartas están al comienzo de 3 suras Medinenses y de 25 suras Mecanas? ¿Por qué no aparecen al inicio de todas las suras?

El Corán fue revelado en árabe; los Compañeros del Profeta lo oyeron de su boca y lo preservaron, algunos usando la escritura, otros de memoria; uno esperaría que hubiesen entendido estas letras. Pero si así hubiese sido, entonces el significado de estas letras no hubiera arrojado puntos de vista tan divergentes sobre ellas. Sabemos que estas letras tienen significado, pero ¿cuál es? ¿Son códigos secretos o acrónimos, o sólo tienen la misión de llamar la atención?

Hace mucho que vengo reflexionando sobre los hadices exegéticos y los dichos de los Compañeros; he analizado las explicaciones que proponen varios exégetas y orientalistas; he considerado las interpretaciones esotéricas de los sufís. Ninguna aclara este enigma.

Como los especialistas en ciencias coránicas no están de acuerdo en este asunto, he decidido pedirle su punto de vista, con la esperanza de que aclarará mis dudas y responderá mis preguntas. Por favor deme una respuesta que aclare este asunto (en cuyo caso quedaré gratamente en deuda con usted) y no me diga que esos son secretos Divinos que sólo Dios conoce: el Corán fue revelado en árabe, un lenguaje humano, para guiar a la humanidad.[2]

Respuesta

Reciba mis saludos más sinceros y le doy mis disculpas por la demora. Cuando su carta llegó a Qom, yo estaba en Damavand, huyendo del calor del verano de Qom. Se demora un poco que las cartas me lleguen a Damavand.

Respondamos a su pregunta. El método que seguimos para interpretar el Corán se basa en confiar en el Corán mismo. Los versículos equívocos los interpretamos recurriendo a otros versículos coránicos. Por supuesto, los hadices exegéticos que son mutawatir o tienen suficientes indicadores de la verdad, son a nuestro modo de ver, creíbles y por lo tanto son fuentes confiables en la campaña de interpretar el Corán. Porque, como lo dice el Corán, los dichos y mandamientos del Profeta son de gran autoridad (huyyah) y obligatorios. Los hadices que se narran de la Ahlul Bayt tienen la misma autoridad que aquellos del Profeta. Nuestra razón para esto es, entre otras, el profético Hadiz az-Zaqalan, cuyas cadenas de transmisión exceden el límite de la tawātur. Esto lo hemos explicado en la introducción al primer volumen de “Tafsir al-Mizān” (al respecto, también puede consultar el tercer volumen, donde hemos hablado ampliamente de los versículos unívocos (muhkamāt) y equívocos (mutashabihāt] del Corán.)

En cuanto a los Compañeros, sus Sucesores, y otras autoridades de exégesis coránica, cuando dan sus puntos de vista independientes, no puede confiarse en ellos- excepto cuando sus puntos de vista están de acuerdo con los hadices que se narran del Profeta y de la Ahlul Bayt. Ya que sus puntos de vista son conjeturas [iytihād] que, en el mejor de los casos, son válidas para ellos mismos. Consideramos sus conjeturas [iytihād] carentes de cualquier valor- como es el caso de los hadices no comprobables que se les atribuyen al Profeta y a los Imames.

Hemos escogido el método de interpretación mencionado arriba basándonos en varios hadices que se relatan del Profeta y de la Ahlul Bayt, los cuales dicen que el Corán es autosuficiente en cuanto a la transmisión de su significado. Estos son algunos ejemplos: “Es cierto que las distintas secciones del Corán se confirman una a otra”. Las distintas secciones del Corán hablan a través de ellas”. Las distintas secciones del Corán testifican su contenido una a otra.3 Este es el método apropiado, nos ha sido dado por las bendiciones de los hadices.

Sin duda, el Corán, como cualquier otra obra literaria, tiene un orden y una estructura peculiar que lo hacen inteligible. Las únicas partes del Corán que han escapado a nuestro entendimiento son las cartas separadas.

De aquí que, podemos deducir que a diferencia de las demás aleyas del Corán, el significado que conllevan estas letras es un enigma que no se basa en las reglas del lenguaje árabe. Por otra parte, estas letras tienen algún propósito, ya que el Corán afirma que la palabra de Dios está libre de insensatez: “Es, en verdad, una palabra decisiva, seria”.

Por lo tanto, la aparición de estas letras al comienzo de algunas Suras tiene un propósito. Las explicaciones que se relacionan con ellas, dadas por los Compañeros del Profeta, sus sucesores, y otros exégetas de gran autoridad, no son muy satisfactorias.

He aplazado el análisis de estas letras en la Sura Ha-Mim –‘Ayn-Sin-Qaf (Sura ash-Shawra), con la esperanza que para entonces, Dios nos haya revelado este secreto- si la muerte lo permite, claro está. ¿Pero por qué escogimos esta sura? Porque trata sobre la naturaleza de la Revelación y de la inspiración Divina y por lo tanto está muy relacionada con el asunto en cuestión. No obstante, lo que se nos ha ocurrido hasta ahora acerca de estas letras, es que hay una conexión especial entre ellas y el propósito y contenido de las suras que preceden. Por ejemplo, parece haber un hilo común en las suras que comienzan con Alif Lam Mim. Lo mismo puede decirse de las suras que comparten, por ejemplo, las letras de inicio Alif Lam Ra o Ha Mim. Las suras que comparten letras separadas comunes tienen una apreciable similitud en su contenido, algo que no existe entre las otras suras. Algo interesante en este asunto, es que la sura al-A'raf, que comienza con las letras separadas Alif Lam Mim Sad tiene similaridades obvias en contenido con las suras que comienzan con Alif Lam Mim y las que comienzan con Sad. Esto es lo que hemos descubierto hasta ahora, los detalles, sin embargo, siguen siendo confusos. Esperamos que Dios nos revele la verdad.

Fuente: EL ISLAM Y EL HOMBRE CONTEMPORANEO

(Conjunto de preguntas realizadas a Al-lamah Tabātabā’i)

Editorial Elhame Shargh

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Se permite copiar citando la referencia.

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Fundación Cultural Oriente


[1] La diferencia en número es sólo un asunto de paginación. En otras palabras, la diferencia en el número de versículos por Ibn Sirin y Ibn Mas’ud gira en torno a sus respectivas opiniones en cuanto a los intervalos en los cuales deben ponerse los números de los versículos. Por lo demás, ambos concuerdan en el contenido exacto del Corán. [N. del T.]

[2] Ihtiyay, Vol. 1, p. 389.

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