La prédica del Gran Profeta (BP) cuenta con una serie de particularidades, de las cuales las más importantes las conforman cuatro que mencionaremos en los siguientes tres artículos: La universalidad de la prédica y el Mensaje del Gran Profeta (BP)...
La historia concluyente testimonia que el Mensajero del Islam (BP) juntamente con su invocación de ser profeta realizó numerosos y diferentes milagros, solo que él (BP), entre todos sus milagros, enfatizaba en uno sólo de ellos, que es en realidad su milagro eterno, y que no es otra cosa que el Sagrado Corán.
Para evitar tan gran injusticia, el Islam ha ordenado a los musulmanes que no presten atención a ni una sola frase o parte de una noticia o información sin confirmar que llegue a ellos y no aceptar nada de lo que les han comunicado. Por otra parte, los musulmanes únicamente deben aceptar las noticias de aquellas personas que poseen bondad en su interior y que temen a Dios (Glorificado y Exaltado sea). Son las noticias de aquellos que poseen valores y adjetivos morales, justicia, confianza en su discurso y hay validez en lo que dicen, lo cual evitaría que una persona hiciera falsas acusaciones, mintiera y propagara noticias e informaciones infundadas e inventadas.
La Revelación, la cual es la vía más importante mediante la cual el profeta se comunica con el mundo celestial, no se origina del instinto o del intelecto, sino que es un conocimiento especial que Dios, Glorificado Sea, provee a los profetas en particular, para que anuncien los Mensajes divinos a la humanidad.
El querido Profeta del Islam dice: cuando en la comunidad hay innovaciones, los ulemas con su razonamiento científico deben levantarse para combatir las innovaciones desviadas.En este contexto, tras la divulgación de las ideas desviadas de Ibn Taimiah y luego de Mohamed Ibne Abdul Wahhab, los ulemas no se quedaron callados ante estos cambios. Los eruditos islámicos, en sus cartas, declaraciones y sus libros, critican las ideas desviadas del wahabismo. Uno de los famosos sabios suníes Shamsedin Zahabi, líder de su era, hizo una extensa crítica al pensamiento desviado de Ibn Taimia. Otro gran erudito suní, el Imam Sobki, no ha permanecido en silencio ante el punto de vista equivocado y las muchas innovaciones que introdujo Ibn Taimia en la religión.
Los eruditos del Islam, apoyados en las aleyas del Sagrado Corán y los hadices (narraciones) han permitido las visita a las tumbas, particularmente las visitas a las tumbas de los Santos Profetas y hombres piadosos, también consideraron que esta es una virtud y honor. Sin embargo, los Wahabís en lo aparente, aunque no consideran el principio de la zyarat(visita) al as tumbas como algo haram, declaran que viajar o desplazarse para realizar una zyarat (visita) a la tumba de los virtuosos de Dios es algo ilícito y haram (prohibido).  Después de culminar con el principio de la zyarat, expondremos el tema de ""viajar con el objetivo de hacer una zyarat (visita) a las tumbas de los virtuosos de Dios"".
Para inferir el conocimiento del cosmos y alcanzar las realidades religiosas, el Islam se vale de tres tipos de mecanismos, si bien se considera un ámbito particular para cada uno de los mismos. Dichos mecanismos son:1- Los sentidos: de los cuales los principales son el oído y la vista.2- La razón: que es la que descubre la realidad dentro de un ámbito limitado y particular, y para ello se basa en principios y fundamentos especiales.3- La Revelación: que constituye el medio para que un grupo especial y determinado de personas se vincule al mundo de lo oculto.
Una investigación objetiva de la historia del Islam demuestra que el Corán, esta Escritura maravillosa, fue el milagro más grandioso y el arma principal que esgrimió el Profeta en su tarea de difusión. Los maestros de la lengua, los poetas y oradores de la época y posteriores fueron anonadados por la elocuencia del Libro, por su extraordinaria expresividad, su atracción y sabiduría. Todos los árabes -para quienes el cultivo de la lengua era como una religión confesaban que jamás se había presentado una exposición tan sublime como la suya.
Los más significativos momentos de la historia están conectados a las vidas de los grandes hombres. Sus vidas, las de los grandes hombres, son como la trama sobre la cual se teje la historia humana; son como hi­los luminosos que de manera ejemplar, misteriosa, marcan el rumbo del devenir humano. Ellos son la gran obra de la creación, sus vidas lo más resonante de la historia.Por otra parte, a menudo estos hombres se encuentran en los qui­cios de la historia, en la frontera de los grandes cambios y revoluciones sociales, cuyas motivaciones encierran sus propias vidas. Fueron así los eslabones que unieron mundos, civilizaciones y tiempos diferentes, opuestos, a través de existencias de aventura, brillantes, completas.
Son unánimes las evidencias de que la primera mujer que creyó en Muhammad fue Jadiya. Dijo ‘Aisha: “Siempre lamenté no haber podido vivir en la época de Jadiya, pues me sorprendía el gran amor y cariño del Profeta hacia ella. La recordaba más que a nadie.”