Mujer; Yunque forjador de la Revolución Islámica de Irán
Conmemoración del 39 aniversario del despertar islámico
Sdenka Saavedra Alfaro[1]
 
Es muy valioso, loable y significativo que el papel de la mujer en la Revolución Islámica Iraní contradiga abiertamente una serie de postulados del feminismo occidental sobre la temática de la emancipación y la igualdad de géneros; pues una paradoja aparente que llamó la atención de muchos observadores[2]fue contrariamente la participación rotunda y manifiesta de las mujeres en la Revolución Iraní, expresada a través de masivas manifestaciones callejeras repudiando al régimen del Sha[3] hasta ayudar a derrocar a toda una dinastía, la aniquilación de un sistema monárquico de 2500 años[4], movilización de millones de almas sin más armas más que las palabras para derrocar al imperialismo, devolviéndole la verdadera identidad a las mujeres.
“La gran participación de las mujeres fue capital en el triunfo de la Revolución y contribuyó en todos los aspectos; así mismo amplió el papel de la mujer y mejoró su posición social, política, educativa, cultural y de toda índole, pues éstas mujeres fueron las que ayudaron a derrotar al Sha”[5].
Es en ese sentido que su participación pasó a ser deseada promovida y valorada públicamente, ya que esto supuso para muchas mujeres un mayor poder y confianza en sí mismas, una conciencia política más profunda y el despertar de un respeto más intenso hacia las actividades de las mujeres, las que continúan día a día desempeñando múltiples roles a nivel político, social, educativo, cultural y de todo nivel; pues su rol es muy significativo en el desarrollo del país, desmitificando toda argumentación sinuosa, falsa y errada en contra el verdadero papel que juega la mujer desde la Revolución Islámica de Irán.
“La protesta de las mujeres tuvo, pues, un carácter religioso; pero no por ello dejó de tener importantes consecuencias en las mujeres y en su sentimiento de identidad (Hegland, 1985; 182)”[6]
“La participación femenina en la lucha política, junto a los varones, repercutió en la vida de las mujeres del campo y las recién instaladas en centros urbanos mucho más que las reformas jurídicas del Sha. Las mujeres entraron de esta manera en el mundo político y su participación pasó a ser deseada, promovida y valorada públicamente, todos estos cambios merecen el calificativo de emancipadores (Higgings:1985:487)”[7].
Como lo estamos comprobando esta Revolución que fue liderada por el Imam Ruhullah Al Musawi Al Jomeini (R.A)[8], que supuso el final del régimen del Sha, y que estableció y fundó una nueva República con un gobierno Islámico legítimo basado en el Corán y la Escuela de Ahlul Bait (P)[9], continúa vigente siendo el acontecimiento inédito más sorprendente en la historia del siglo XX; pues después de 39 años, esta revolución que le devolvió la dignidad a las mujeres, fue caracterizada por la voluntad colectiva de todo un pueblo, dirigida hacia un solo objetivo la salida del Sha, y esa voluntad objetiva irrumpió en la historia, ese sentimiento nacional fue en extremo vigoroso; pues fue la respuesta hacia la negativa a someterse al extranjero, la repugnancia ante la venta de los recursos nacionales propios al extranjero, el rechazo de una política externa dependiente, la ignorancia norteamericana visible en todas partes; fueron las voces que determinaron la expulsión del agente de Occidente como lo fue el Sha.
Pero el sentimiento nacional que la caracterizó y continúa haciéndolo con mayor fuerza que nunca, no sólo fue uno de sus elementos importantes, sino también el islam jugó un papel muy importante al afianzar la identidad de pertenencia, al vivir como fuerza revolucionaria; así la intensidad del movimiento Iraní proviene de un doble registro, una voluntad colectiva confirmada políticamente y por otra parte el querer un cambio radical en la existencia, pero esa doble afirmación sólo puede apoyarse en las tradiciones islámicas con algo de patriotismo, de nacionalismo, de exclusión que tiene una fuerza de arrastre de los individuos muy grande, característica que continúa vigente en la actualidad en la sociedad, la que la llevó a derrocar a todo un régimen dictador y la que permitirá derrocar a todas aquellas potencias imperialistas y sionistas que aún la amenazan, porque la República Islámica de Irán está ligada a Dios.
Esta filosofía islámica es un despertar de luz que le devolvió la verdadera identidad a toda su gente, la que despertó su propia nacionalidad tan admirada por muchos países, la que le permitió derrocar a toda una monarquía, la cual estaba confabulada por el imperialismo y el sionismo, esta filosofía islámica nacionalista también le permitirá derrocar a tantos otros gobiernos que en estos momentos fijan su visión usurpador hacia la República Islámica de Irán, como lo es Arabia Saudita ligada ahora a Trump e Israel.
Y en ese sentido también con respecto a la mujer, esta Revolución le devolvió su identificación de mujer musulmana, su retorno a su identidad original, la que estaba siendo arrebatada por el régimen usurpador que la marginó, pero el Imam Jomeini (R.A) elevó la posición de la mujer y su papel en la Revolución Islámica, hasta señalar que fueron ellas las que hicieron la Revolución.
“Estas mujeres descubrieron la liberación y el potencial en la doctrina islámica”[10].
Ellas fueron las que lucharon por tener una República Islámica, lucharon por su democracia, por el derecho a defender sus derechos humanos, políticos y religiosos; los cuales por tanto tiempo fueron violados por la dinastía de Pahlavi; ya que tuvieron que aguantar tantas desgracias, como el tener que cumplir la orden de quitarse el hiyab y el de no llevar la vestimenta islámica, entre otras cosas; pero su devoción y la resistencia de estas grandes mujeres en la guerra impuesta que se enfrentaron contra las medidas anticulturales y anti islámicas, demostraron su lealtad a los valores y creencias islámicas, que continúan tan arraigadas en el corazón y conciencia nacional de la mujer musulmana iraní.
“Las mujeres son soldados anónimos. Ellas no sólo tienen expectativa de una posición o un cargo por el trabajo que hacen, sino que son soldados desconocidas, quienes están haciendo la Yihad en el frente, sin ningún temor, con valentía por el amor al islam”[11]
Son las palabras del Imam Jomeini (R.A) con respecto a la mujer en la Revolución, el cual, mostró la verdadera jerarquía de las mujeres en el islam convocándolas a cumplir sus obligaciones, y remarcó la importancia de esclarecer el verdadero significado del islam. Sus discursos fueron tan claros que las mujeres iraníes recibieron con brazos abiertos su convocatoria y en 1977 fueron precursoras de la Revolución Islámica.
Cabe mencionar también al respecto que el Imam introdujo “El Día Universal de las Mujeres” con el fin de enfatizar la importancia de la mujer[12].
Es así que el impacto de la opinión del Imam Jomeini (R.A) sobre las mujeres es evidente en la sociedad iraní; pues los iraníes lograron una revolución exitosa y el establecimiento de un orden islámico genuino en el que las mujeres jugaron un papel muy significativo como lo hemos podido corroborar.
Y tras el triunfo de la Revolución Islámica Iraní, en estos 39 años, la participación activa, manifiesta y contundente de la mujer en todos los roles y funciones aumentó considerablemente y ello lo comprobamos por ejemplo en la vida política; pues ya cuenta con un parlamento especial para mujeres demostrando así con ello el papel clave de las mujeres en los procesos de toma de decisiones.
“El “Parlamento de Mujeres” es iniciativa basada en que las mujeres representantes de todas las ciudades y aldeas de la provincia se reúnen en un consejo para discutir y ayudar a resolver los problemas locales con respecto a las mujeres. Esto demuestra que la presencia de mujeres en los procesos de toma de decisiones en diversos campos culturales, sociales, políticos y medioambientales a través de las ciudades y aldeas es altamente significativa; pues al igual que el parlamento nacional, las 109 mujeres miembros de este Parlamento local discuten planes y mociones y, si se aprueban, las envían a la Comisión Provincial de Asuntos de la Mujer”[13].
También se ha visto el logro de su participación dentro del gabinete[14]; pues el 10% de los miembros son mujeres; contando así con presencia femenina, como Masoumeh Ebtekar[15], la actual vicepresidenta iraní, actual vicepresidente de Asuntos de la Mujer y la Familia de Irán, también se encuentran Laaya Joneidi vicepresidenta del Gobierno para Asuntos Jurídicos, Shahindokht Molaverdi asistenta del presidente para Derechos Civiles[16], Marzieh Shah-Daei, viceministra del Petróleo[17]; sólo por dar algunos ejemplos.
Sin lugar a dudas a Revolución Islámica Iraní abrió un nuevo horizonte para el progreso y desarrollo de las mujeres; pues pudieron encontrar una oportunidad para alcanzar sus derechos inalienables y conseguir dignidad y prestigio, como lo estamos comprobando, ya que en actualidad las mujeres iraníes tienen actividad en diferentes terrenos como lo mencionamos; pero también su participación en los aspectos científicos, culturales y sociales es contundente.
“Antes de la Revolución de 1979 en Irán, había un número limitado de universidades y centros de educación superior en las ciudades del país persa. Sin embargo, en la actualidad más de cuatro millones de personas estudian en más de 2000 centros”[18].
Con todo lo mencionado anteriormente estamos desmitificando toda la propaganda difamatoria en la guerra mediática llevada a cabo por los mass media que Occidente y sus aliados han creado sobre el papel de la mujer iraní y su participación en todos los aspectos de la vida política, social, educativa, cultural, pues la Revolución Islámica de Irán no sólo la dignificó; sino también le devolvió su identificación de mujer musulmana, su retorno a su identidad original, ya que como lo señaló el Imam Jomeini la pérdida de valores y el abandono de la religión[19]son elementos que no están dispuestos a permitir los Estados periféricos de Oriente Próximo; pues la Revolución Islámica de Irán reconstruyó los valores de su pueblo. Países como estos, solo ven en el islam la alternativa para enfrentar las potencias extranjeras y las ideologías y prácticas del centro hegemónico.
 
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Fundación Cultural Oriente

[1] Escritora, Periodista, Profesora e Investigadora Boliviana, miembro de la Asociación de Investigadores en Comunicación y Educación para el Desarrollo (AICED) La Paz-Bolivia.
[2] Henrietta L. Moore, “Antropología y Feminismo”, Ediciones Cátedra, Universidad de Valencia; Madrid-España; 1991-2009.
[3] Mohammad Reza Pahlaví (en persa محمدرضا شاه پهلوی; Teherán, 26 de octubre de 1919-El Cairo, 27 de julio de 1980) fue sah de Irán desde el 16 de septiembre de 1941 hasta la Revolución islámica del 11 de febrero de 1979. Ostentaba el tratamiento de Su Majestad Imperial y portaba los títulos de Shahanshah (‘Rey de Reyes’) y Aryamehr (‘Luz de los Arios’). Fue el segundo y último monarca de la dinastía Pahlavi y el último sah iraní.
[4] Zohre Rabbani, “Nuestra Revolución fue una explosión de luz”; Revista Islámica Kauzar Año XII-No 41, 42,43.
[6] HEGLAND, Mary, «Aliabad women: revolution as religious activity», en G. Nashat (ed), Women and Revolution in Iran, 171-94, Boulder, Colorado, Westview. Press, 1983.
[7] HIGGINS, Patricia, «Women in the Islamic Republic of Irán: legal, social and ideological changes», Signs, 10 (3): 477-94, 1985.
[8] Ayatollah Seyyed Ruhullah Musawi Jomeini, líder Supremo de Irán, sucedido después de su muerte por el actual Ayatollah Alí Jamenei, Jomeini fue un líder político-espiritual de la Revolución islámica de 1979, que derrocó al sah Mohammad Reza Pahleví, y Líder Supremo del país hasta su muerte. Es considerado el fundador de la República Islámica de Irán. Fue conocido como Imán Jomeini en Irán y Ayatolá Jomeini en el exterior.
[9] El término Ahlul-Bait (en árabe: اهل البیت) hace referencia a la familia del Profeta Muhammad (BPD), la cual ha sido mencionada en la Sura número 33 del Sagrado Corán en su aleya número 33 (la aleya de Tathir), e igualmente, en la Sura número 42 en su aleya 23 (la aleya de Mawaddat). Este término se refiere a las siguientes personas: el Imam Alí (P), la honorable señora Fátima (P), el Imam Hasan (P), el Imam Husain (P) y los nueve Imames infalibles de la descendencia del Imam Husain (P). Según la doctrina del islam Shia, los Ahlul-Bait (P) poseen la característica de infalibilidad y son superiores a todos los compañeros del Profeta (BPD). El amor por Ahlul-Bait (P) es obligatorio para todos los musulmanes. Ahlul-Bait (P) se encarga del Wilayah (la jefatura) y el liderazgo de la comunidad islámica, y en todos los asuntos religiosos ellos son la referencia para los musulmanes.
[10] A. Ezzati M.A. “El Islam Revolucionario y la Revolución Islámica” Ed. Al Hada, 2001, pág. 198-207.
[11] Ídem.
[15] Masoumeh Ebtekar es la actual vicepresidente de Asuntos de la Mujer y la Familia de Irán, y fue nombrado el 9 de agosto de 2017. Anteriormente se desempeñó como director del Departamento de Medio Ambiente de 1997 a 2005, convirtiéndola en la primer miembro femenino en el gabinete de Irán desde 1979 y el tercero en la historia. Ella mantuvo el mismo nivel de oficina desde 2013 hasta 2017. Ebtekar primero alcanzó fama como "María", la portavoz de los estudiantes que tomaron rehenes y ocuparon la Embajada de los EE. UU. En 1979. Más tarde se convirtió en la directora de la Organización de Protección del Medio Ambiente de Irán durante la administración del presidente Mohammad Khatami , y fue concejal de la ciudad de Teherán de 2007 a 2013. Actualmente ha presentado 41 artículos científicos de ISI en el campo de la inmunología en su nombre. En su discurso al Undécimo Congreso Internacional de Inmunología en Teherán.  Mencionó el efecto perjudicial de las sanciones sobre el avance de la ciencia en Irán y señaló que las sanciones no deberían dirigirse contra las naciones. Ebtekar es miembro de varios comités de la junta de investigación y revisor de dos revistas internacionales y cuatro nacionales de inmunología
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