En memoria del

Shahîd Murtadâ Mutahharî

“Te has eternizado

Como mártir del camino del Tauhîd

Hiciste la ablución con tu propia sangre

Y partiste hacia el Amado

¡Oh fuente rebosante de conocimiento y virtud!

¡Abrévanos de tu fuente!

¡Oh purificado (Mutahharî)!

¡Oh tú, de quien Dios está complacido (Murtadâ)!”

El Mártir Mutahharî en palabras del Imam Jomeinî (ra)

Mutahharî, fruto de mi vida

 Doy mis condolencias, y a la vez, felicito al Islam, a los gran­des sabios piadosos y a la co­munidad islámica, especial­mente a la com­batiente nación de Irán, por la lamentable pér­dida del gran már­tir, pensador, filósofo y jurispru­dente de alto rango, el fallecido Haÿÿ Shaij Murtadâ Mutahhari (santificada sea su morada). Condolencias por el martirio de una persona que utilizó su noble y valiosa vida en el camino de los propósitos sagrados del Islam y llevó a cabo una tenaz lucha contra las perversiones y las des­viaciones. Condolencias por un hombre sin parangón en el conocimiento del Islam y las diferentes disciplinas del Islam y el Noble Corán.

He perdido a un hijo muy querido y estoy de duelo por alguien que fue de entre las personalidades que se consideraban fruto de mi vida. Con el martirio de este hijo prolífico y sabio inmortal, en el Islam se produjo una grieta que nada podrá llenar.

Felicidades por tener tales sacrificadas personalidades que tanto en vida como tras ella, refulgieron y aún refulgen con su semblante. Yo, felicito al gran Islam, el maestro de los seres humanos, y a la comunidad islámica, por formar tales hijos que, con sus rayos resplandecientes dan vida a los muertos (de espíritu) e iluminan las tinieblas. A pesar de que he perdido a un querido hijo que era parte de mí, me enorgullezco de que existieron y existen tales hijos sacrificados en el Islam. Sus obras escritas y sus discursos, sin excepción, son instructivos y vivificadores, y  sus consejos que dimanaron  de  un corazón repleto de  fe y convicción, son beneficiosos tanto para el sabio como para la gente común.

Mutahharî fue un querido hijo para mí, un fuerte respaldo para las escuelas religiosas y los ámbitos académicos en general, y un provechoso servidor para la nación y el país. Que su Dios tenga misericordia de él y lo coloque en la vecindad de los grandes servidores del Islam.

Ahora se escucha que los que se oponen al Islam y los grupos contrarios a la Revolución se proponen, a través de sus propagandas destructivas del Islam, que nuestros queridos jóvenes universitarios no utilicen los libros de este fallecido Profesor. Aconsejo a los estudiantes y a la clase de los intelectuales comprometidos no permitir que los libros de este querido Profesor caigan en el olvido a causa de los complots anti-islámicos. Pido a Dios Altísimo el éxito de todos.

Se esperaba que de este árbol fructífero se recolectaran más frutos de conocimiento y fe de los que quedaron, y se entregaran a la sociedad enseñanzas valiosas. Lamentablemente la mano de los criminales no dio la oportunidad y privó a nuestros queridos jóvenes del fruto sabroso de este árbol prolífico. Gracias a Dios que lo que quedó de este Profesor Mártir, con su rico contenido, conforma un educador y maestro…

El fallecido Mutahhari fue único; se habían reunido en él aspectos diferentes y fueron pocos los que sirvieron a las generaciones jóvenes y demás, de la manera en que lo hizo el fallecido Mutahhari. Todas sus obras, sin excepción, son buenas, y yo no conozco a nadie más respecto a quien pueda yo decir que la totalidad de sus obras, sin excepción, sean buenas. Fue un formador de hombres. Sirvió a su país. Este hombre admirable hizo grandes servicios en un periodo asfixiante. ¡Por la verdad del más Noble Profeta (BPD), que Al·lah lo resucite junto al más Noble Profeta (BPD)…!

Guardianes Despiertos

Nacimiento:

En el día 13 del mes de Bahman del año 1298 H.S. (1919 D.C.) Dios Generoso obsequió al sabio Hayy Shaij Muhammad Husein Mutahharî y a su creyente esposa Sakînah, un hijo que fue llamado Murtadâ.

Poco a poco Murtadâ dejó atrás su infancia. Él, que sentía un extraño amor por la verdad y la espiritualidad, con gran entusiasmo y fervor empezó a estudiar con su padre hasta que comenzó la escuela.

El rico perfume del jardín:

A la edad de doce años sintió el perfume espiritualizador del gran jardín de la Hauzah ‘Ilmîah (ámbito de escuelas religiosas) de Mash·had, y se dirigió hacia allí entusiastamente, entregándose con tal dedicación y organización al estudio que sorprendió a los entendidos.

Poco a poco se manifestaron para él elevadas ideas y preguntas definitorias: ¿Quién es el Creador del universo? ¿Qué atributos posee Dios? ¿Para qué fue creado el ser humano?... Estas preguntas habían ocupado todo su pensamiento. En esa época Murtadâ anhelaba poder un día participar de la clase de Mirzâ Mahdî Shahidî Radawî –profesor de teosofía trascendental- pero no se cumplió su anhelo y dicho profesor falleció en el año 1355 H.L (1936).

Finalmente, en el año 1316 H.S. (1937), en el período en que clamaba el tenebroso gobierno de Reza Jân y las tinieblas lo habían cubierto todo, Murtadâ, buscando la luz y la virtud, se dirigió a la Hauzah ‘Ilmîah de la ciudad de Qom para abrevar su sediento espíritu con las fuentes de Kauzar y Zam Zam, del Corán y de Ahl-ul Bait (P).

Mutahharî, tras encontrar el tesoro del conocimiento y la virtud, se abocó con un fervor y amor indescriptible al esfuerzo y actividades. Su perseverancia y abundantes estudios sorprendieron a toda la gente de conocimiento en la Escuela Feizîah.

Él no tenía descanso, sediento iba en busca de lo que anhelaba. En esos tiempos una estrella resplandeció y lo guió hacia el objetivo. Hadrat Imam Jomeinî
-paradigma de cocimiento y piedad- constituyó una clase de Moral y se dedicó a derramar luz y a formar seres humanos.

Mutahharî acudía a ver a tal gran Profesor y se abrevaba de su límpido manantial. En realidad esta clase era una clase de misticismo y peregrinaje espiritual, no de Moral en su sentido académico. Era una clase de “encontrar” y “llegar”, no de “saber” y “aprender”.

Por un lado Murtadâ estaba sumido en el estudio, aprendizaje y enseñanza, y por otro, una de sus actividades más importantes, si no la más elevada y trascendente, era realizar letanías e invocaciones de media noche y las lágrimas de la madrugada. Él sentía la dulzura y deleite de este accionar bendito y acarreador de felicidad, que transformaba la noche oscura de su vida en un día luminoso.

Adquiriendo el conocimiento:

Mutahharî, con minuciosidad, rapidez, orden, y elogiable es­fuerzo se ocupó en los estudios de las ciencias islámicas y aprendió el libro “Matûl” con el Aiatul·lah Sadûqî, y el libro “Sharh Al-Lum‘ah” (Comentario a Al-Lum‘ah, libro de los niveles supe­riores de jurisprudencia argu­mental) con el Aiatul·lah Mar‘ashî Naÿafî. También se be­nefició de inminentes profesores en el aprendizaje de diferentes ciencias, tales como los Aiatul·lah Seîed Sadr Ad-Dîn Sadr, Seîed Muhammad Ridâ Golpâigânî, Seîed Ahmad Jonsârî, Seîed Muhammad Taqî Jonsarî, Seîed Muhammad Huÿÿat, Seîed Muhammad Muhaqiq Iazdî Angÿî y Mirzâ Mahdî Âshtiânî
–que la paz de Dios sea sobre to­dos ellos.

Su encuentro con el sabio Haÿÿ Mirzâ ‘Alî Agâ Shîrâzî Is­fahânî, hizo ingresar a Murtadâ en un mundo nuevo y portentoso, puesto que éste vivía con “Nahÿ-ul Balâghah”, respiraba a través de él, le acompañaba en espíritu, y sus valiosas frases y expresiones eran su frase habitual. Y lo más importante es que practicaba todo lo que sabía y realmente era un hombre de la verdad y espiritua­lidad.

Mutahharî comenzó sus estu­dios oficiales de ciencias intelec­tivas (‘aqlî) y filosóficas en el año 1323 H.S. Estudió el tema de la hikmah (teosofía) del libro “Sharh Manzhû­mah” de Hakîm Sab­zawârî, y el tema del nafs (el alma) del libro “Al-Asfâr Al-Arba‘ah”, de Sadr-ul Muta’al·lihîn Shîrâzî con el Imam Jomeinî.

Tras llegar el Aiat-ul·lah Burûÿerdï a Qom, participó  de  sus  clases de Fiqh (Jurisprudencia) y  Usûl  (Principios  de Ju­risprudencia). Hasta antes de alcanzar el grado de Iÿtihâd, imi­taba en las normas de jurispru­dencia al Aiat-ul·lah Burûÿerdî.

Mutahharî estudió el tema “Mabâhiz ‘Aqlîah” (Temas de Inferencias Lógicas) de la materia Usûl Al-Fiqh (Principios de Jurisprudencia) en clases especiales que le impartía el Imam Jomeinî, y aprendió lo recóndito y las claves del Iÿtihâd de este sabio divino y jurisprudente.

En el año 1329 H.S. el Profesor Mutahharî participó de las clases del Seîed Muhammad Husein Tabâtabâ’î y aprendió de él el tema “Ilahîât” (temas sobre la Esencia Divina y sus atributos, y otros tópicos del Kalâm) del libro “Ash-Shafâ’” de Avicena.

‘Al·lâmah Tabâtaba’î comenzó a dictar otra materia sobre Filosofía que se conformaba los días jueves y viernes en la noche. Esta clase era privada y participaban de la misma un grupo de notables de la Hauzah ‘Ilmîah (ámbito de escuelas religiosas) de Qom, entre ellos, Aiatul·lah Doctor Beheshtî, el Imam Mûsâ As-Sadr, el Profesor Mutahharî, el Doctor Ahmad Ahmadî… El bendito fruto de este gran grupo científico, es la obra maestra mundial en Kalâm (teología islámica) y Filosofía, el libro llamado “Los Principios de la Filosofía y el Método del Realismo” (Usûl-e falsafeh ua reveshe reâlism). La contribución de Mutahharî en la creación de esta obra prolífica e inmortal, si es que no fue mayor que la de ‘Al·lâmah Tabâtaba’î, sin dudas tampoco fue menor.

Asimismo, durante su época de estudios el Profesor Mutahharî colaboraba con el movimiento revolucionario islámico Fadâiâne Islam (“Los sacrificados por el Islam”). Este partido político que fue conformado en el año 1324 H.S. por el religioso combatiente Seîed Nawwâb Safawî desempeñó un papel muy eficaz en la lucha contra los opresores.

Además de estudiar las materias de Principios de Jurisprudencia (Usûl), Jurisprudencia (Fiqh) y Filosofía él mismo enseñaba en la Hauzah, y entre otros, enseñó los siguientes libros:

. Matûl (sobre la Elocuencia y la Retórica árabe).

. Sharh Matâli‘(sobre Lógica)

. Kashf-ul Murâd(sobre Kalâm y Doctrina)

. Rasâ’ily Kifâiah (sobre Principios de Jurisprudencia).

. Makâsib (sobre Jurisprudencia).

. Sharh Manzhûmahy Asfâr (sobre Filosofía).

Su emigración a Teherán:

El Profesor Mutahhari contrajo matrimonio en el año 1331 H.S. con la hija del Aiatul·lah Rûhânî y en ese mismo año emigró a Teherán siendo ya un renombrado profesor. Se dice que la causa de esta emigración fue la pobreza, pero sea por la razón que fuere, ha de considerársela un Favor Divino puesto que su presencia en la ciudad de Teherán entre los estudiantes universitarios e intelectuales fue motivo de bendición, educación y guía.

Desde los mismos comienzos de su llegada a Teherán se dedicó a edificar y esparcir luz. Comenzó a enseñar filosofía islámica en forma aplicada y comparativa en la escuela Marwî para los buscadores de sabiduría y verdad, al mismo tiempo que comenzaron también en Teherán sus discursos esclarecedores y beneficiosos. Puso una especial atención en resolver las ambigüedades y responder a las preguntas existentes en el ámbito de las ciencias islámicas, y por medio del estudio, investigación, minuciosidad, esfuerzo y sinceridad, tuvo éxito a este respecto.

En el año 1333 comenzó a impartir clases en la Universidad de Teherán. El Profesor se dedicó más de veinte años en la Facultad de Ma‘qûl y Manqûl (Ciencias lógicas y transmitidas) a luchar sabiamente contra la ignorancia, materialismo y tendencia al occidentalismo.

Su conducta para con los estudiantes era tan íntima que los estudiantes seguían y amaban al Profesor. En dicha Facultad enseñó cursos de licenciatura y doctorado, generalidades de las ciencias islámicas (Lógica, Filosofía, Kalâm, Mística, Principios de Jurisprudencia, Jurisprudencia y Teosofía aplicada), Filosofía (Sharh Manzhûmah, Ilahîât Shafâ, Maqâsid Al-Falsafah Gazâlî, etc.), Historia de la Filosofía, Historia de los debates islámicos y los vínculos entre la Filosofía y el Misticismo.

Guardianes del Islam

A- El arma de la pluma

Tras alrededor de treinta años que se nutrió de la fuente del Corán y de la Familia del Profeta (BPD), y el milagroso hálito de la piedad le confirió una nueva vida, dio pasos desde la trinchera de la escritura y cogió el arma de la pluma, convirtiéndose en un guardián de la eterna epopeya.

Este invulnerable centinela solo pensaba en resolver los problemas y dar respuesta a las preguntas existentes respecto a los temas islámicos, y ello constituía el objetivo de sus escritos.

Estaba convencido de que la sagrada religión del Islam era una religión desconocida. En forma paulatina las realidades de esta religión se revirtieron ante la vista de la gente y la causa fundamental por la que un grupo de gente huye de la misma son las enseñanzas erróneas que se imparten en nombre del Islam. Esta sagrada religión fue lacerada e injuriada sobre todo por parte de algunos que alegan ser sus defensores.

B- La revista “La Escuela del Shi’ismo”:

En el año 1336, con el apoyo de un grupo de sabios de la Hauzah ‘Ilmîah de Qom, comenzó sus actividades la publicación de “La Escuela del Shi‘ismo”. El Profesor Mutahharî colaboraba académica y orientadoramente con esta revista.

C- La antorcha del Círculo:

Tras fundarse el Círculo Islámico de Médicos (año 1337-38) el Profesor Mutahharî se convirtió en la antorcha de dicho Círculo y en una época en que la frialdad y el oscurantismo habían cubierto a la sociedad otorgó calidez a los corazones fríos y esparció luz y luminosidad.

El Profesor era uno de los más importantes disertantes de las reuniones de este Círculo. A través de dichos discursos él analizaba sabiamente temas delicados y decisivos como la Unicidad de Dios, la Profecía, la Resurrección, el tema del Hiÿâb, la esclavitud desde el punto de vista del Islam, el Pacto de Paz del Imam Hasan (P), el Imam As-Sâdiq (P) y el tema del Califato, el tema de la condición de sucesor al trono abbasida del Imam Ar-Ridâ (P), la educación islámica, la naturaleza innata o fitrah, la usura, el banco, la seguridad social, etc., y dejó obras valiosas tras sí a este respecto.

D- La Historia de los Justos:

El proyecto de compilar el libro “La Historia de los Justos” le fue propuesta por una fundación dedicada a temas académicos al Aiatul·lah Mutahharî. Debido a que el Profesor consideró adecuado y beneficioso este trabajo, se comprometió a realizarlo. Él comenzó a escribir historias en una época en que ya se había convertido en un Profesor famoso en la Universidad y era considerado una de las personalidades y sabios religiosos importantes del país.

El primer tomo de “La Historia de los Justos” se imprimió y distribuyó en el año 1339, y el segundo tomo en el año 1343, encontrando una gran aceptación y aprobación por parte de la gente.

E- Un nuevo proyecto:

Hacía años que el Profesor Mutahharî soñaba con crear una Fundación Científica-Cultural a fin de poder responder a las necesidades intelectuales de la sociedad y abocarse a la difusión y propagación de las elevadas ciencias islámicas. Finalmente, en el año 1346, creó la Fundación Huseinîe-ie Irshâd con la ayuda de algunas de sus amistades tales como Muhammad Homâiûn, Huÿÿat-ul Islâm Seîed ‘Alî Shâhcherâguî.

Tras la creación de la institución religiosa Huseinîe-ie Irshâd se abocó a las actividades de la misma con entusiasmo, fervor, conocimiento y perspicacia. Invitó a muchos científicos para que disertaran y él mismo era uno de los disertantes más exitosos de la misma.

F- Las causas de la tendencia al Materialismo:

El libro “Las Causas de la Tendencia al Materialismo” –que son dos discursos del Profesor Mutahharî ofrecidos en los años 1348 H.S. (1969) y 1349 H.S. (1970) en el Colegio de Profesores- se imprimió en el año 1350 H.S. (1971). El Profesor escribió esta obra provechosa en una época en que entre la generación joven se observaba una tendencia a las escuelas del materialismo –entre ellas el marxismo. Los cabecillas de la Organización de los Munâfiqîn (Hipócritas) también comenzaban a tender hacia el marxismo y finalmente se hicieron marxistas y anunciaron en forma oficial este cambio de ideología.

El Profesor Mutahharî en este libro analiza el rol de la Iglesia, los conceptos filosóficos, sociales y políticos, etc. en la tendencia al materialismo y dilucida las causas de los errores y desviaciones en este terreno.

G- La Filosofía de la Historia:

Una de las clases que el Profesor Mutahharî impartía en su casa era respecto a la Filosofía de la Historia que se llevaron a cabo desde el año 1355 a 1357 con un grupo de algunos de sus alumnos. En estas clases, el Profesor sabiamente analizaba y criticaba los puntos de vista de los filósofos occidentales e islámicos respecto a temas tales como “Los factores impulsores de la Historia”, “El valor de la Historia”, “La sociedad y la persona”, “La relación de la Historia con el Conocimiento, la Religión y la Moral”, “La causalidad en la Historia”, “La evolución de la Historia”, “Previsión del Futuro”, etc.

H- Una Introducción a la Cosmovisión Islámica:

La última obra escrita del Profesor Mutahharî fue el libro “Una Introducción a la Cosmovisión Islámica”. Este libro fue escrito en los años 56 y 57.

Este destacado Profesor observaba numerosas desviaciones en las publicaciones de algunos grupos aparentemente islámicos y en las obras de algunos pensadores musulmanes respecto a la cosmovisión islámica. Debido a ello y con el propósito de evitar la fusión de conceptos, y sobre todo para esclarecer la visión del Islam, escribió esta obra prolífica en la cual reveló muchos de los pensamientos equivocados de los intelectuales.

En este valioso libro analizó y criticó las posiciones y cosmovisiones de algunos grupos, tales como los “Munâfiqîn”.

I-  El Materialismo en Irán:

El libro “Las Causas de la Tendencia al Materialismo” que se imprimió en el año 1350 fue acogido por la gente buscadora de la verdad, de manera que en el año 1357 se imprimió por octava vez, y en dicha impresión el Profesor añadió una introducción bajo el título de “El Materialismo en Irán”.

En esta introducción tan provechosa, el Profesor Mutahharî se aboca a revelar y criticar los nuevos métodos para difundir el materialismo en Irán y expone este tema en dos partes:

1. La tergiversación de las personalidades.

2. La tergiversación de las aleyas coránicas.

En esta eficaz introducción fue que la opinión de algunos grupos, entre ellos el denominado “Furqân”, es analizada y criticada justa y sabiamente y se expone su nulidad y debilidad.

Tras la publicación de esta introducción, el grupo “Furqân” imprimió un comunicado con el siguiente contenido: “Responderemos de una forma revolucionaria a todo aquel que se disponga en el camino de nuestros pensamientos”. Pero el Profesor Mutahharî dijo a esto: “Si es que se ha dispuesto que el hombre parta de este mundo, qué mejor que lo haga en el camino de enmendar las creencias y defender el Islam. Y yo no tengo la más mínima duda al respecto”.

La enseñanza en Qom:

Por consejo del Imam Jomeinî el Profesor Mutahharî desde el año 1351 a 1357 dos veces por semana viajaba a Qom e impartía clases importantes en la Hauzah ‘Ilmîiah, tales como: “Epistemología”, “Los fundamentos del Propósito Último”, “La Filosofía de Hegel”, “Las Ciencias del Corán”, “Marx y el Marxismo”, “Manzhûmah”, “Neÿât” y “Asfâr”.

Por actuar según el deber que le imponía la religión, el Profesor viajaba de Teherán a Qom para enseñar, en tanto que en Teherán con gran demanda participaban de sus clases profesores con antecedentes universitarios.

El jardín eterno:

En verdad que los legados del Profesor Mutahharî conforman un jardín inmortal, cuyo agradable perfume revive el intelecto y el alma de todo buscador de la verdad.

Las obras impresas del Profesor sobrepasan los 50 libros, los más importantes de los cuales son:

“Una introducción a la cosmovisión islámica”, “Una familiarización con el Corán”, “El Islam y las exigencias de la época”, “El Hombre perfecto”, “Sobre la Revolución Islámica”, “Sobre la República Islámica”, “La educación y la enseñanza en el Islam”, “Unicidad Divina”, “Profecía”, “Resurrección”, “Epopeya Huseinî”, “Los servicios recíprocos entre el Islam e Irán”, “Justicia Divina”, “La Historia de los Justos”, “Un Recorrido por Nahy-ul Balâghah”, “Un recorrido por la biografía profética”, “Un recorrido por la biografía de los Puros Imanes (P)”, “La explicación detallada de Manzhûmah”, “Las Causas de la Tendencia al Materialismo”, “La Naturaleza primigenia (Fitrah)”, “La Filosofía de la Moral”, “La Filosofía de la Historia”, “Discursos Espirituales”, “La cuestión del Hiÿâb”, “El Sistema de los Derechos de la Mujer en el Islam” y “El Levantamiento y la Revolución del Mahdî (P)”.

Algunas de las obras no-impresas del Profesor son:

“La explicación de Manzhûmah”(en idioma árabe, compuesto por el Huÿÿatul Islâm Sheij Muhammad Taqî Sharî‘atmadârî), “Una Familiarización con el Corán” (tomos 5 a 15), “La Filosofía de la Historia” (tomos 2 a 4), “La cuestión de la esclavitud en el Islam”, “15 Discursos”, “Resignación y Complacencia”, “Conocer al Ser Humano”, “Comentario al Tafsîr Al-Mizân”, etc.

El Precursor del Movimiento:

Uno de los sabios que desempeñó un significante y provechoso papel en la guía y conducción de la gente en el levantamiento del 15 de Jordad, fue el Profesor Mutahharî. En su encendido y revolucionario discurso de la noche de ‘Ashûrâ’, dirigiéndose a los religiosos, dijo: “Debéis decir la verdad y levantaros ante todo tipo de eventos y problemas”. Tras ello expuso la Jutbah del Imam Husein (… man ra’â sultânan ÿâ’iran…= Aquel que observe a un gobernante tirano…) y atacó de forma clara y firme a Muhammad Reza Pahlavî.

Fue luego de este discurso huseinî que el Profesor Mutahharî fue arrestado y puesto en prisión por un período de dos meses.

El Profesor Mutahharî era uno de los miembros de la Junta de Liderazgo del partido político islámico y militar “Coalición de Comités Islámicos”. Ante ellos pronunció provechosos temas, tales como “El Ser Humano y el Destino”.

Tras la victoria de la Revolución Islámica el Aiatul·lah Mutahharî realizó actividades muy valiosas y decisivas a fin de afianzar el gobierno islámico. Entre otras cosas, él era el consejero más importante y de más confianza del Imam Jomeinî, y eran aceptadas sus opiniones respecto a la designación de las personas que se ocuparían de diferentes responsabilidades.

En el sitial del sacrificio divino:

El Profesor Mutahharî, cuya ilusión era el martirio en el camino de Dios, de manera que en sus libros y palabras había escrito y pronunciado a través de expresiones exquisitas y sabias la enaltecida posición y elevado valor del mártir, finalmente alcanzó su anhelo.

En la noche del miércoles 12 de Ordibehesht del año 1358 (2 de mayo de 1980), a horas 22:20, el Profesor Mutahharî alcanzó el martirio a manos de un joven engañado, miembro del grupo político e hipócrita “Furqân”.

Frases y sentencias expresivas y elocuentes del Mártir Mutahharî en forma temática

La Libertad:

·     La libertad es uno de los más grandes y elevados valores humanos, y en otras palabras, es parte de la espiritualidad del ser humano. La libertad para el hombre es un valor más allá de los valores materiales. Los hombres que alcanzaron un aliento de humanidad, están dispuestos a vivir con hambre, desvestidos y bajo las más dificultosas condiciones, pero no ser prisioneros de otro hombre, ser obligados por otro hombre, y viven libres.

·     La libertad es perfección para el ser humano, pero la libertad es una perfección en tanto es un medio, no una perfección como un propósito. El propósito del ser humano no es ser libre, pero el hombre debe ser libre para poder alcanzar sus perfecciones, puesto que la libertad es voluntad, y el hombre, entre todos los seres es el único que debe elegir por sí solo el camino. La libertad por sí sola no constituye la perfección de la humanidad, sino que es un medio para la perfección de la humanidad, es decir, si el hombre no hubiese sido libre no hubiera podido adquirir las perfecciones humanas. Entonces, la libertad es una perfección en tanto es un medio, no una perfección como propósito...(ver la continuación en archivo pdf)

Todos derechos reservados.

Se permite copiar citando la referencia.

www.islamoriente.com

Fundación Cultural Oriente

Article_image
Article_rate