Se dice que Al-Ma'mûn, el califa abásida, hijo de Harún Ar-Rashid, cambió la manera de combatir a los líderes de los shi'itas. Su padre y su dinastía criminal, habían perseguido muy duramente a los musulmanes comprometidos y conscientes, así como a los Imames, castigándolos y matándolos con diferentes tipos de tortura. La reacción frente a tanta crueldad y opresión, había llevado a la comunidad islámica al borde de la explosión. Al-Ma'mûn, que se destacaba entre el resto de los califas y gobernantes abásidas por su capacidad política, decidió cambiar la táctica de lucha contra los revolucionarios. Invitó al Imam Ridâ (la paz sea con él) a participar en las tareas de gobierno, pensando que de esa manera la opinión de la gente hacia él cambiaría y perdería el apoyo que el pueblo le brindaba y, así, diluir la oposición que el Imam (la paz sea con él) y sus seguidores mantenían contra su gobierno. Este texto nos adentra en un tema fundamental de la creencia islámica en lo referente a la profecía.