Dios, el Prudente, eligió a algunos hombres probos para guiar y orientar a la humanidad, haciéndolos responsables de hacer llegar Su Mensaje a todos los miembros de la especie humana. Estos hombres son los Profetas y Mensajeros por cuyo medio fluyó la gracia de la guía de parte de Dios, Glorificado Sea, a Sus siervos. Esa gracia bendita comenzó con la Revelación de parte de Dios, desde que el género humano llegó a estar preparado para aprovecharse de ella, y continuó hasta la época del Gran Mensajero del Islam (BP).Debemos saber que la religión de cada uno de los profetas se considera como la más completa en relación a su época, y su legislación como la más íntegra. Si esa gracia divina no se hubiera prolongado, la humanidad no hubiera alcanzado su nivel de perfección.