Durante el mes de Dhul Hiyyah de ese mismo año llegaron a Medina dos emisarios provenientes de Iamama y entregaron al Profeta una carta escrita por un tal Musailama, quien posteriormente sería conocido como “el mentiroso”. Un discípulo del Profeta (B. P.) le dio lectura. La misma refería que una persona llamada Musailama creía que era Profeta y que compartía el título con Muhammad. En la misiva le pedía que le indicara la forma de ejercer su participación. La redacción de la carta demostraba que él intentaba imitar al Corán, pero la falsedad de esa imitación era tan evidente que desvalorizaba su mensaje, al punto que una carta común sonaba mejor.Este artículo da continuidad al análisis histórico sobre la vida del Profeta.