En la actualidad continúa la discriminación y el racismo rondando nuestras percepciones, nuestro entorno, por ejemplo en pleno siglo XXI, un apellido sigue marcando la diferencia en el imaginario colectivo de las personas que creen pertenecer o ascender de otra raza o clase noble por así decirlo, o el color de la piel, el negro o el color canela, continúan en la mira de los blancos, y estos prejuicios no sólo lo vemos en Latinoamérica; sino también en otras partes del mundo.Desde la época colonial se creó una serie de estereotipos sobre los “indígenas”, como si fueran un grupo homogéneo, se consideró que eran una masa ignorante, perezosa, e infrahumana, y se los condenó a ocupar los lugares más bajos de la jerarquía social; incluso existen escritores como Alcides Arguedas, quien escribió “Pueblo Enfermo”, para catalogar a la clase indígena como enferma.