Si por un momento nos pusiéramos a pensar que en un solo día cuánta cantidad de agua, de energía eléctrica, de comida; etc… despilfarramos, quedaríamos muy asombrados, porque sólo con cepillarnos los dientes, dejando la pila abierta todo el tiempo gastamos el agua que otros no tienen para beberla.Cepillándonos los dientes gastamos 20 litros de agua por no cerrar la llave, lavando los platos 100 litros por minuto, al igual que la gastamos cuando estamos realizando la ablución, que para todo musulmán es obligatorio antes de realizar la oración (salat) como elemento purificador y como estas son varias en el día imagínese cuánto de esta sustancia tan imprescindible derrochamos si no cerramos la llave.Este texto nos conduce en un tema vital para el género humano como es el del ahorro y cuidado del agua.