La historia de las religiones monoteístas muestra que todos sus Profetas son de raza semítica y, que la mayoría de ellos descienden de uno de los hijos del Profeta Abraham, Isaac o Ismael. Esto podría ser interpretado como un privilegio mediante el cual los israelitas y los ismaelitas, fueron distinguidos del resto de la humanidad. Pero es muy difícil creer que Dios diera solo a estas dos comunidades un mensaje Celestial; pues debió haber sido revelado a otros pueblos también. Si la historia de las religiones es correcta, debe haber una razón por la cual se confino la profecía a estas dos comunidades.