Religión Revolucionaria e Islam Político

Conferencia del Profesor Rahimpur Azqadi (Venezuela – 2011)

Traducción: Sheij Suhail Assad

Desgrabación: Fabiana Ríos

Corrección: Sheij Abdul Karim Paz

Presentador:

En el nombre de Dios, el Compasivo, el Clemente, el Misericordioso.

La paz de dios sea con todos los profetas.

Bienvenidos, buenos días. Yo les voy a pedir si los que están atrás se sientan adelante, así hacemos una reunión un poco más calurosa, más cercana.

Esta es la segunda conferencia del Doctor Rahim Pur, que nos acompaña de la República Islámica de Irán, en esta gira por Latinoamérica, en este programa que el Centro de Intercambio Cultural Iraní Latinoamericano ha establecido para esta semana, en Caracas. Vamos a tener la oportunidad de poder aprovechar sus discursos y sus conferencias, durante toda esta semana, hasta el día viernes, si Dios quiere.

El Doctor es un pensador contemporáneo iraní muy famoso, él se dedica habitualmente a tratar diversos temas actuales, históricos, sobre doctrina islámica, sobre jurisprudencia, sobre temas morales y éticos. Es profesor, tanto del Seminario Teológico como de la Universidad, en la República Islámica de Irán. Tiene varios programas de televisión que semanalmente, en Canal Dos, el canal nacional iraní, se proyecta. Tenemos esta semana la posibilidad de aprovechar su estadía en Venezuela, para que pueda, de alguna manera, comenzar con estos diálogos; es su primer viaje a América Latina.

La conferencia de hoy tiene que ver con la religión revolucionaria y el Islam político. Una dimensión que quizá para nosotros, como occidentales, es un tanto discutida, así que le doy la palabra al Doctor…

-Muy buenos días.

En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso, la paz y la bendición sea con todos los profetas, especialmente el profeta Muhammad y su descendencia purificada.

Les doy la bienvenida a los compañeros que nos acompañan en esta mañana, vamos a tocar un tema en un ambiente cultural como es esta Feria Internacional del Libro, con un tema en común para nosotros dos, tanto para ustedes como latinos como nosotros como iraníes.

El título que los organizadores habían propuesto para esta conferencia de esta mañana es “Religión Revolucionaria e Islam Político”

Esta expresión, el Islam político no es en sí una expresión islámica, es una expresión que de alguna manera los orientalistas propusieron para esa dimensión política del Islam. Nosotros lo que tenemos, islámicamente hablando, es una política islámica, no un Islam político, porque si nosotros consideramos al Islam como Islam político, en realidad, esa expresión nos da a entender que existe un Islam político y un Islam no político; y eso no es lo que la religión, a través de sus fuentes y de sus textos sagrados quiere proponer. En realidad, uno, cuando quiere conocer determinado mensaje o una religión, tiene que conocerlo a través de sus libros, de sus revelaciones y de sus textos. Entonces tiene que utilizar las expresiones que los mismos textos sagrados utilizan para dichos conceptos. Es por eso que nosotros, cuando vemos los textos como el Corán por ejemplo, o los demás textos que son las fuentes de la religión islámica, nos damos cuenta que, en realidad, la política es una dimensión fundamental de todo el Islam.

Otro de los puntos negativos al hablar del Islam como Islam Político, es que esta expresión, muchas veces, a nivel comunicacional tiene un peso negativo, porque la palabra política generalmente está acompañada de una serie de ejes conceptuales negativos, como por ejemplo, la religión en búsqueda de poder, la religión en búsqueda de violencia, la religión en búsqueda de manejo de masas, la religión en búsqueda de desarrollo, la religión en búsqueda de un imperialismo religioso. Entonces el mezclar los conceptos de la política con lo religioso, en ese sentido tiene un peso negativo. Entonces uno podría decir, si la religión habla de la relación del hombre con Dios, la relación espiritual del ser humano con su Creador, cómo puede ser que una religión, que una revelación como la islámica que habla de dicho concepto espiritual se mezcle con esos conceptos de política que hoy en día son conocidos como mentira, como engaño, como violencia, corrupción, etcétera, etcétera, etcétera.

Hoy, en la charla que voy a dar a las 3 de la tarde en el Salón Protocolar de este mismo lugar, de esta Exposición, en la que me pidieron hablar sobre los principios ideológicos y teóricos de la doctrina islámica en Irán, voy a plantear justamente qué tipo de política es la islámica, para poder comprender que, en realidad, el Islam cuando habla de política no lo mezcla con lo que muchas veces, hoy en día, el concepto de política está mezclado. Hoy en día, lo que nosotros conocemos por política está mezclado con engaño a las masas, está mezclado con la violencia, está mezclado con la búsqueda de poder, está mezclado con la mentira y la infamia; mientras que para nosotros en el Islam el eje es la moral, es la justicia, entonces el proyecto político que propone el Islam, es un proyecto ético, moral, de valores y de principios; es un proyecto que, en realidad, es político únicamente porque está en la  búsqueda de la justicia. Entonces ahí lo voy a poder explicar mejor y sería bueno que nos acompañen en esa charla para poder entender cómo una religión de moral y valores puede involucrarse en un proyecto político.

Una de las diferencias que tiene el Islam con muchas religiones, especialmente con las religiones monoteístas, a pesar que obviamente tenemos muchos puntos en común y muchos encuentros, pero también tenemos nuestras diferencias y es que el pensamiento islámico el individuo va acompañado de la sociedad, es decir que la dimensión individual no está separada de la dimensión social. En el Islam se estipula una relación entre estos dos, los intereses del ser humano como individuo y los intereses de la sociedad como grupo humano. En el Islam no hacemos diferencias entre la vida interior del ser humano y la vida exterior, es decir que la espiritualidad islámica no está supeditada únicamente a un estado interior o a un desarrollo interior o a un perfeccionamiento interior del hombre sino que también tiene que ver con sus relaciones exteriores, con la dimensión social. Del mismo modo, no creemos que la salvación, el concepto de salvación sea algo dedicado sólo a la otra vida, sea algo dedicado a la vida espiritual y nada más, también se une lo espiritual y lo material. En el Islam, la vida terrenal y la vida del más allá van unidas.

La racionalidad, la justicia, la espiritualidad y la moral, ejes fundamentales en la religión islámica.

En el Islam la racionalidad, la espiritualidad, la justicia y la moral son cuatro términos fundamentales, que son los ejes primordiales de la religión islámica.

En el Islam, nosotros no podemos hacer una distinción entre un Islam racional y un Islam no racional o irracional porque, en realidad, nunca hubo una diferenciación entre el concepto de fe y el concepto de intelecto, estos son dos conceptos que van unidos en la visión, entonces no podemos separarlos o distinguirlos.

Nosotros, en el Islam creemos que el intelecto o la razón es un regalo de Dios, es un obsequio de Dios al ser humano, del mismo modo que Dios envió a profetas como Abraham, como Moisés, como Noé, como Jesús o como Muhammad, también envió al intelecto, y entre estos dos hay una relación muy fortalecida, no existe contradicción entre intelecto y Revelación, sino que juntos van de la mano, creemos que tanto la necesidad, la consciencia humana de la naturaleza primigenia del ser humano con el intelecto y con la Revelación, van unidas, creemos que la justicia no es un concepto que hay que imponerle al ser humano, sino que la justicia es el proceso natural del proceso del ser humano en un ámbito de espiritualidad y de moral, nosotros creemos que no existe espiritualidad y no existe moralidad hasta que no exista justicia, por lo tanto  hay una unión de estos conceptos.

La pregunta que acá se plantea es cómo puede ser que la espiritualidad y la moralidad no puedan componer un contenido de derechos humanos, cómo puede ser que una persona viva espiritualmente y no tenga una preocupación social en materia de derechos humanos, cómo puede existir una persona que habla de moral y de espiritualidad sin hablar de derechos de los seres humanos. Nosotros creemos que la religión sí vino a liberar al ser humano y vino a salvarlo, en realidad esa liberación y esa salvación tienen que estar acompañada de la justicia y de los derechos. Entonces cómo puede ser que alguien venga y diga que su discurso es religioso o es moral o es espiritual pero no tiene nada que ver con los derechos humanos o con la intervención en la dimensión social o con algo que tiene que ver con la dimensión del hombre con la sociedad.

El modelo religioso de la vida, cómo el vivir bajo un modelo religioso, a pesar de que necesita obviamente un desarrollo espiritual, un crecimiento espiritual, tiene que ser visto desde una perspectiva donde el individuo está involucrado e inmerso en la sociedad, no podemos creer en un desarrollo espiritual en donde el individuo sale de su responsabilidad frente a la sociedad. Creemos que así como el ser humano como individuo debe estar inmerso en la sociedad, del mismo modo, aquél que vive la vida terrenal tiene que estar inmerso en la vida del más allá, es decir, se unen la atención por la vida del más allá con la espiritualidad junto con la atención por este mundo y el bienestar del hombre en esta realidad terrenal.

El ser humano no puede tener una doble personalidad, no podemos dividir al ser humano en dos y decir, bueno el ser humano en la mezquita o en la sinagoga y en la iglesia es espiritual, y fuera de ello, en la escuela, en la universidad, en las instituciones políticas, en lo social, en la familia, en el mercado, en el comercio no es espiritual. Nosotros creemos en la unicidad del ser humano, o sea que su personalidad tiene que estar basada en una visión unitaria, integral de la realidad, y su espiritualidad tiñecon su color a todas las dimensiones del ser humano. No podemos creer que un ser humano en un lugar es racional y en otro lugar es espiritual, en un lugar es espiritual y en otro lugar es racional. Creemos que el ser humano, toda su condición es una condición única y de unicidad, es decir que cuando nosotros hablamos del monoteísmo, es decir de la Unicidad de Dios, ese monoteísmo tiene que estar traducido en todas las dimensiones de la vida práctica del ser humano, entonces creemos que la traducción de dicha premisa como monoteísmo o como unicidad divina está en que toda la vida del hombre, en todas sus dimensiones sea espiritual y sea racional. Por lo tanto, no podemos dividir al hombre en varias personalidades, no podemos hacer del ser humano que es uno y único un ente multi personal, es decir muchas personas en un solo ser.

A nosotros en el Islam nos enseñan que, en realidad, no podemos ver al universo como bipolar o multipolar, tenemos que ver al universo como algo único y unido ¿Qué quiere decir? No creemos que la vida terrenal pertenece al diablo y la otra vida pertenece a Dios. Supongamos las cuestiones políticas, la economía, las cuestiones sexuales, los temas sociales pertenecen a una parte diabólica mientras que la religión, la adoración y la devoción pertenecen a una parte divina. Nosotros en el Islam creemos que todo en realidad es divino, esta vida y la otra vida, la vida interna del ser humano y la vida externa del ser humano. La vida terrenal del hombre y la vida del más allá del hombre. Todo pertenece a Dios. No creemos que en este universo existan cosas religiosas, elementos religiosos y elementos no religiosos, elementos espirituales y elementos no espirituales. Creemos que todo, en realidad, tiene que estar bajo un mismo color y bajo un mismo tinte de espiritualidad y religiosidad, por eso creemos que todas las necesidades del ser humano tiene que ser saciadas a través de la religión y la espiritualidad.

Teología de la Liberación

Uno de los movimientos teológicos que nace, especialmente en América Latina,  nace y se desarrolla y que ha sido motivo de gran veneración y respeto por muchas personas a nivel mundial es el Movimiento de la Teología de la Liberación. En uno de los diálogos que tuvo el Movimiento de la Teología de la Liberación con el Papa, con el Vaticano,r hubo una crítica que ellos hacían y era respecto del tema de liberación, ellos decían “La Iglesia propone que la liberación, que la salvación del ser humano está estipulada a través del concepto de crucifixión. El hecho que el ser humano haya sido expulsado del paraíso y la creación del concepto de pecado original hace que el ser humano sea un pecador y que de la única forma que pueda conseguir la salvación, la liberación y el poder escaparle al fuego infernal y al castigo es a través de la crucifixión y el sacrificio de Jesús. Esos que dicen que la verdadera salvación está únicamente supeditada a la crucifixión y al sacrificio de Jesús, ese es un tema, es una dimensión o esa es una parte de la salvación del hombre, pero qué ocurre con la dimensión social del ser humano, acaso aquello es suficiente, ¿alcanza como para salvar al hombre?, ¿sin preocuparnos por sus derechos sociales?” El Vaticano y el Papa, en respuesta a esta crítica que hicieron desde el Movimiento de Teología de la Liberación, se quejaron diciendo “En realidad lo que ustedes están haciendo es transportar las enseñanzas del cristianismo hacia un estado un poco más marxista y socialista. Ustedes están haciendo de la religión de Dios, plasmada en el mensaje y la revelación de la Biblia, un mensaje práctico o un proyecto, un programa práctico para la vida, están tratando, de alguna manera, de politizar al cristianismo, y ése es un grave error.” Ésa es la crítica que hacía el Papa y el  Vaticano a la Teología de la Liberación.

Yo tuve la oportunidad de leer algún material de Gustavo Gutiérrez y de Leandro Boff, parte de sus textos fueron traducidos al idioma persa y yo leí, un poco, digamos, un resumen de este debate entre la gente de la Teología de la Liberación y la gente del Vaticano. Se resume de alguna manera en una cuestión pero que se ve desde dos perspectivas diferentes. La pregunta o la cuestión fundamental, principal de este debate es cómo hacer para que el ser humano consiga la salvación o cómo liberar internamente al hombre y establecer en Jesús al verdadero salvador del hombre, al verdadero liberador del interior humano, pero con dos perspectivas: una, creyendo que únicamente Jesús es la salvación del hombre; otra creyendo que en realidad tiene que haber intromisión en los temas sociales. Es decir, acá había una verdadera contradicción entre estas dos cuestiones. ¿Cómo vivir y salvar al ser humano, espiritualmente hablando, sin entrometernos en la dimensión social, sin entrometernos en el tema de su vida social? Es decir cómo vivir espiritualmente y al mismo tiempo ser justos, cómo vivir entre la espiritualidad y la justicia social. Otra cosa es cómo vivir entre la racionalidad y la espiritualidad. Entonces el debate está en eso. Cómo podemos vivir espiritualmente sin preocuparnos por la opresión que están, por ejemplo, padeciendo muchos hombres. Cómo podemos vivir racionalmente, religiosamente, sin preocuparnos por toda la injusticia que está ocurriendo a nivel social. Que la contradicción de toda esta gente es cómo poder unir estas dos realidades, y ése es el eje del debate entre los responsables del Vaticano y el Papa en especial, y el Movimiento de la Teología de la Liberación en América Latina.

Teología de la Liberación, el Vaticano y el Islam

Yo, en realidad, lo que estoy intentando en esta charla es poder establecer una relación de diálogo entre tres polos distintos, por un lado, el Vaticano y el Papa como representantes del catolicismo, la postura oficial; por otro lado, la Teología de la Liberación en América Latina. En sus creencias o  en sus doctrinas está el hecho de encontrar un puente entre la justicia social y la espiritualidad o la religiosidad; y, como tercer polo, el Islam, o sea poder ver este mismo tema que estamos tocando desde estas tres perspectivas; el Vaticano, la Teología de la Liberación y el Islam. En realidad, yo no quiero hacer un diálogo entre cristianismo y el Islam, no quiero presentar temas que tengan que ver con la creencia o con la fe, a pesar que ustedes saben muy bien que entre las tres religiones monoteístas, el judaísmo, el Islam y el cristianismo, existen muchos puntos de fe en común, nosotros creemos en un único Dios, en el envío de los profetas, creemos en el Día del Juicio Final y la salvación, en fin, hay muchos temas por tocar a nivel teológico, sin embargo, yo, no tengo intención de abrir un debate teológico, acá sobre el cristianismo y el Islam, sino tomar específicamente este punto fundamental que es la preocupación que tenemos en unir entre la justicia social y el tema de la espiritualidad. Ustedes saben muy bien, nosotros creemos también en Jesús en el Islam, se habla del nacimiento milagroso de Jesús, se habla de su elevación a los cielos, se habla del mismo regreso de Jesús a la tierra en el fin de los tiempos. Hay muchas cuestiones que tocar en ese sentido. Por ejemplo, ustedes saben muy bien que para nosotros Jesús, no es ni Dios ni el hijo de Dios, nosotros tampoco creemos en el concepto de Trinidad, nosotros creemos en un solo Dios y creemos que entre Dios y el ser humano hay una unión como Creador y criatura, pero que el ser humano no puede transformarse en Dios. No me interesa ahora entrar en este tipo de detalles y hacer de esto un debate teológico, sino que lo que quiero es específicamente tocar el tema entre la espiritualidad y la justicia.

Gustavo Gutiérrez, es uno de los líderes del Movimiento de la Teología de la Liberación, yo, en uno de sus textos leía la crítica que le hacía al catolicismo oficial, al Vaticano, es que ustedes, cuando los fascistas fueron juzgados en Europa, ustedes hicieron un pacto de amistad con ellos, digamos que en ningún momento propusieron una crítica o una exposición de malestar contra ellos. Así vivieron una especie de convivencia en paz con ellos, sin ningún tipo de discusión. Cuando el liberalismo aparece en Occidente, ustedes del mismo modo se sientan al lado del liberalismo, apoyan sus propuestas y sus proyectos; ustedes saben que el liberalismo se impuso por la violencia a través de guerras, a través de ataques, a través de invasiones, con injusticia, con opresión y en ningún momento hicieron una crítica, sino que le dieron la mano al liberalismo y caminaron con él. Ustedes saben que cuando España entra en el Continente Americano, ya sea en la parte norte o en la parte sur, ellos desde siempre unieron cruz con espada, ustedes saben que impusieron la ley con la espada, introdujeron el protestantismo en el norte de América y a través de la espada, introdujeron el catolicismo en el sur de América. Ustedes, continúa, usaron constantemente ese tipo de relación con el liberalismo sin ningún tipo de crítica, entonces la queja que hace Gustavo Gutiérrez, es justamente esa: que esa cruz, que desde siempre estuvo unida a la espada, cuándo va a estar unida a los pueblos, cuando va a estar junto con la gente, con los desposeídos.

Otro de los líderes de la Teología de la Liberación en América Latina es Leonardo Boff, yo leía en un artículo de él, que él dice que el catolicismo papal, el catolicismo del Vaticano, es un catolicismo que habla de fe, que habla de salvación individual, pero que en ningún momento presenta un proyecto práctico, habla del interior del ser humano, no habla de la acción; habla de cómo salvar al hombre pero no habla de cómo salvar a la sociedad. Entonces, él cree que esa versión del catolicismo es una versión incompleta, imperfecta, que tiene un gran vacío, porque si bien cura grandes vacíos del individuo e internos e individuales, deja de lado muchas dimensiones  importantísimas en la vida social, entonces cree que ese vacío que tiene la versión papal del catolicismo, debe ser llenada con el socialismo. En realidad, lo que hace Leonardo Boff es decir que Marx y las ideas socialistas podrían venir como un complemento al catolicismo de la Iglesia católica del Vaticano y papal, para poder llenar el vacío que el catolicismo propone de su visión de la salvación y de la fe, que quiere hacer como una unión de estos dos sistemas, el catolicismo del papa con el socialismo de Marx.

En América Latina, que tiene una de las mayores poblaciones en cantidad de católicos a nivel mundial y que es uno de los lugares en dónde está más fortalecido el catolicismo oficial, en 1979, el Papa viene y hace una visita a América Latina porque de algún modo sintieron un peligro de levantamiento en contra de la Iglesia, justamente por este tipo de vacíos que proponía el catolicismo oficial, y ahí en la discusión que existía entre estos dos polos, el Vaticano y la Teología de Liberación, lo que el Papa proponía es cierto, puede ser que haya un vacío en la dimensión social que propone la Iglesia católica, pero Marx no puede llenar dicho vacío, porque originalmente Marx es una persona que no acepta la religión, es un ser que no cree en el proyecto espiritual de la religión y es por ello que no podemos llenar el vacío de un mensaje genuino con el pensamiento de un hombre que no tiene una aceptación de la espiritualidad y la religión. Entonces la discusión fue esa, la gente de la otra parte, de la Teología de la Liberación, decía bueno, del mismo modo que en algún momento la Iglesia católica, a través de los Padres de la Iglesia aceptaron las ideas de los que, según ellos, eran filósofos no religiosos, no espirituales como el caso de Platón y Aristóteles, de esa misma forma, en que en una época la Iglesia aprovechó el pensamiento de dichos filósofos,  nosotros como Iglesia en esta época, podemos también aprovechar el pensamiento de filósofos como Marx. Y ustedes saben que Marx había planteado que la filosofía nació para dar una explicación del universo y del mundo, pero ahora la filosofía tiene que dar un cambio, una reforma al mundo, entonces ésa era la idea. Ahora la pregunta está en que, bien, ese vacío que existe, si no existiera, cómo puede ser que una Iglesia católica, al fin y al cabo acepta las criminalidades que tienen lugar en el sistema capitalista, en donde siempre acompañaron con su silencio la matanza de millones de indígenas en América Latina; acompañaron con su silencio la esclavización de millones de africanos; apoyaron con su silencio el hambre de millones de desposeídos y pobres en el mundo, entonces si la Iglesia tuviera una dimensión social correcta, cómo es que se dan ese tipo de cuestiones en la realidad. Eso habla de que, en realidad, existe un gran vacío en materia social en la Iglesia católica.

Leonardo Boff, habla de que en realidad Jesús no ocupó toda la iglesia, Jesús estuvo simplemente en algunas partes de la iglesia. Cuando la iglesia quería tener un diálogo moral y un diálogo espiritual, entonces Jesús se sentaba en la iglesia para hablar de ello, para hablar de moral y hablar de espiritualidad; pero cuando la iglesia necesitaba estar sentada al lado de los hambrientos, al lado de los desposeídos, al lado de los necesitados, al lado de los pobres, ahí Jesús no se sentaba, ésa es la forma en que la iglesia trataba a Jesús. Boff dice que supuestamente que en ese lugar, el Jesús de la iglesia no se podía sentar, tenía que sentarse Marx. Él proponía al socialismo de Marx como una vía para poder dar solución a esos problemas. El análisis que Boff hace del marxismo, dice que el marxismo tiene tres distintas interpretaciones o perspectivas para poder comprender los ideales, la doctrina marxista. Hay un marxismo que es una corriente o escuela de pensamiento, que de ahí se utiliza más que nada como una corriente de pensamiento de la sociología, en los temas sociológicos y que de ese tipo de marxismo podríamos nosotros aprovecharnos o beneficiarnos en la Iglesia católica, como una corriente y escuela de pensamiento sociológico. Hay una segunda dimensión del marxismo que es el marxismo social como un proyecto político, en donde dice que ahí el marxismo es una herramienta o un medio de la sociedad para poder lograr sus objetivos. En esa segunda dimensión el catolicismo y la Iglesia católica deberían aprovechar los ideales de Marx. Y hay una tercera dimensión que es el marxismo como forma de pensamiento, como filosofía, es decir como una cosmovisión, que ese tipo de marxismo no, porque el catolicismo tiene su propia cosmovisión, pero eso nos callamos, es decir, no es necesario ni hacer crítica ni adularlo, simplemente estamos callados, quedamos en silencio. Entonces dice que esas dos primeras dimensiones del marxismo deben ser usadas en el catolicismo.

Boff continúa diciendo que la gente que presencia las iglesias, muchos de ellos son pobres, pero que la gente que dirige las iglesias, muchos de ellos son ricos. Dice los cardenales son grandes capitalistas; los feligreses son gente que no poseen nada, pero los cardenales son gente que poseen todo, de esa forma, crearon un capitalismo religioso e hicieron de su religión un sistema capitalista y también han apoyado al verdadero sistema capitalista, representado a través de las grandes compañías y multinacionales extranjeras, especialmente occidentales y sionistas. Dice por qué nosotros no podemos defender a esos pobres que aparecen en la iglesia, por qué nosotros no podemos estar junto a aquellos necesitados; dice por esas palabras de Boff en 1983 se dio orden a muchos cardenales norteamericanos que juzguen y critiquen la opinión de Boff; y en 1984 fue llamado a presenciar en el Vaticano una reunión en donde el Papa actual, Benedicto XVI, que en aquel momento presidía la Comisión de la Doctrina de Fe, dice ahí fue juzgado y se le prohibió que continúe hablando o escribiendo algo acerca de su postura religiosa. Durante un año no se le permitió hablar una palabra, la respuesta de Boff era por qué nosotros tenemos que callarnos cuando se trata de ayudar a los pobres, por qué nosotros tenemos que callarnos cuando se trata de defender a los necesitados y enfrentarnos frente a los capitalistas, a esos grandes poderes del capitalismo, por qué Jesús no puede defender a los pobres, por qué no se le permite a Jesús y a la iglesia de Jesús estar junto a los pobres y por el contrario, se hace de la iglesia un defensor del capitalismo.

Max Weber

Max Weber, que seguramente lo conocen, le llaman el Marx del capitalismo, es un ideólogo capitalista muy famoso, en su análisis que hace acerca del desarrollo, los adelantos y la religión, dice que siempre y cuando hubo protestantismo hubo desarrollo del capitalismo, dice el protestantismo es el resumen del catolicismo secular, o sea un catolicismo terrenal, mundanal, un catolicismo capitalizado podríamos llamarlo, porque al haber protestantismo nos alejamos de aquello que llama ascetismo (monásticismo), bueno, estar alejado de la vida terrenal, estar alejado de los placeres terrenales. El protestantismo es el resumen de ello, es por eso que es necesario tener un cristianismo protestante en este sentido, que es un cristianismo terrenal y mundanal para poder desarrollarnos y adelantarnos. Es por eso, que cuando habla del Islam y el desarrollo, el Islam y los adelantos o podríamos decir el Islam mundanal, que es una expresión de él, en realidad, dice lo que hace Muhammad, el profeta del Islam,  es unir en su personalidad a Jesús y a Marx, es decir, Muhammad es igual a Jesús más Marx ¿Por qué? Porque en el proyecto de Muhammad existe una unión entre la justicia y la espiritualidad, en el mensaje de Muhammad no existe espiritualidad si no existe justicia y en el mensaje de Muhammad no existe justicia si no existe espiritualidad. Entonces la personalidad del profeta Muhammad encuentra en él a estas dos personalidades: Jesús y Marx. Estas son palabras de Max Weber.

Bueno, un poco lo que dice Max Weber es que, en realidad, tanto el desapego católico, la espiritualidad católica junto con la acción y lo mundanal del protestantismo unido a la justicia y la igualdad marxista, todo eso se encuentra en el mensaje del Islam, es lo que dice Weber.

El Monoteísmo islámico

Yo para terminar, porque justamente el título era acerca del Islam político, voy a leer algunos párrafos de nuestros textos sagrados acerca de este tipo de tema porque ya no queda mucho tiempo, para que puedan ver un poco de las fuentes del Islam, para que vean cómo se interpreta esta cuestión.

Lo que voy a leer ahora es parte de los textos sagrados islámicos para que los hermanos puedan escuchar directamente tanto las palabras del Corán como la tradición profética, y después bueno, si tienen algunas preguntas no va a haber problemas.

El primer punto fundamental que es el resumen del espíritu islámico en materia política es este, nosotros en el Islam, cualquier fenómeno no lo dividimos en dos, no tenemos fenómenos mundanales y fenómenos no mundanales, fenómenos sagrados y no sagrados, sagrado y profano. Para nosotros todos los tiempos,  todos lo lugares y todas las acciones son en sí espirituales y religiosas, entonces no existe una separación entre estos dos campos. Ése es el resumen de la visión islámica.

En las enseñanzas islámicas no tenemos una distinción entre los diversos campos, a nosotros nos enseña el Islam que la mezquita o la iglesia no es únicamente un lugar de adoración, o mejor dicho: cualquier lugar podría transformarse en un lugar de adoración, cualquier lugar podría transformase en una mezquita o una iglesia. Para  nosotros, cualquier actividad que tenga como objetivo a Dios es considerada como adoración y devoción, nosotros en la universidad o en el campo labrando, en el Parlamento sirviendo al pueblo, en cualquier tipo de actividad podemos estar adorando a Dios y en estado de devoción siempre y cuando el objetivo sea el servir a la gente y el servir a Dios. Entonces, el objetivo de la acción es el que establece que la acción sea devoción o no. Para nosotros todo es sagrado, no existen campos sagrados y campos no sagrados, hasta las mínimas necesidades materiales, animales y corporales del hombre son consideradas también sagradas si su objetivo es llegar a Dios y conformar a Dios. Nosotros tenemos tradiciones que dicen que hasta la misma relación sexual con la esposa o con el esposo puede ser considerada adoración si es por Dios y es en el camino de Dios. Así como el anarquismo sexual es algo lejos de las enseñanzas divinas y lejos del camino espiritual, una relación sexual legal en un canal legal como lo es el matrimonio puede ser considerada adoración y devoción. Para nosotros todo lo que signifique justicia y el respeto a los derechos de los hombres es considerado adoración, nosotros tenemos narraciones en donde aparecen que si uno al momento de orar, de rezar su ropa fuera usurpada o el lugar de adoración donde uno se para para rezar le pertenece a otra persona y no le permite rezar ahí o es usurpado, el rezo no es válido, ante Dios es un rezo inválido. Entonces es necesario entender el tema de la adoración bajo ese concepto de justicia. No podemos separar una cosa de otra.

El gobernante islámico

No digamos el Islam político, llamémoslo política islámica, tenemos conceptos claros acerca de las formas de vida de los gobernantes, nosotros tenemo

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