Las cinco escuelas de pensamiento islámico

Por Sayed Mustafá Qazwini

Las escuelas de pensamiento islámico son los caminos mediante los cuales la gente sigue el sagrado Corán y al Profeta Muhammad. Obviamente, estas escuelas fueron fundadas luego de la muerte del Profeta; de hecho, nunca se concretaron sino hasta el momento en el que se estableció el califato. La frase común Ahlul Sunnah wal Yama’a, por ejemplo, tomo fuerza durante el tercer siglo de la hégira. Para el año 250 de la hégira, las cuatro escuelas sunníes de pensamiento se hacían famosas y eran patrocinadas durante el califato Abbasí. Por otro lado, la escuela de pensamiento Shi’a continuó con su crecimiento y progreso después del Imam Ali por medio de sus descendientes, quienes estuvieron conectados entre sí a través de una cadena de narración y conocimiento. El Profeta Muhammad y los Imames designados en la escuela de pensamiento Shi’a fueron protegidos por Al.lah de cualquier pecado, error en la religión u olvido.

Hoy en día, las cinco escuelas Islámicas aceptadas por todos los musulmanes son La ya´farí, comprendiendo el 23% de los musulmanes; los hanafí comprendiendo el 31%, los malikí con un 25%, los shafi´í comprendiendo el 16% y los hanbalí con un 4% de los musulmanes. El pequeño porcentaje restante es para otras escuelas minoritarias, tales como la zaidí y la ismaelí.[1]

Ya´fari

La escuela de pensamiento ya’fari fue encabezada por el Imam Ya´far ibn Muhammad as-Sādiq quien vivió desde el año 83 hasta el 148 de la Hégira. Nació en y murió en la sagrada ciudad de Medina y es el sexto Imam entre los doce designados de la escuela de Ahlul Bayt. Aunque el fiqh (jurisprudencia islámica) fue desarrollado por el Profeta y sus sucesores (los Imames), no tuvo la oportunidad de ser presentado al pueblo debido al acoso político que sufrió Ahlul Bayt durante siglos por parte de los gobernantes.

Los Imames se rehusaron a admitir la legitimidad de los califas Omeyas y Abbasíes y sus gobiernos, por lo que ellos y sus seguidores se vieron expuestos a fuertes hostigamientos y persecuciones por parte de los califas opresores. Una vez el gobierno se debilitó, el Imam Ya´far encontró una gran oportunidad para difundir y propagar la tradición del Profeta Muhammad y su familia. De este modo cuatro mil eruditos, comentaristas del Corán, historiadores y filósofos atendieron sus clases en la sagrada ciudad de Medina. Por consiguiente pudo legar las enseñanzas auténticas del sagrado Corán y cristalizarlas en lo que viene a ser conocido como la jurisprudencia ya’fari. Sus enseñanzas fueron recopiladas en cuatrocientos tomos escritos por sus estudiantes y comprenden hadith, filosofía islámica, teología, Exegesis del Corán, literatura y ética.

Luego de un periodo, tres reconocidos eruditos categorizaron estos 400 tomos en cuatro libros los cuales son la fuente principal de Hadithes para la escuela de pensamiento Shi’a. Ellos son: Al-Kāfi por el Sheij Kulayni (d.329H), Man la yahzuruhu al-faqih por el Sheij Saduq (d.381H) y at-Tahzib y al-Istibsār por el Sheij Tusi (d.460H). Estos tres eruditos fueron conocidos como los “tres Muhammads” puesto que el primer nombre de los tres era Muhammad. Aunque estos cuatro libros son la principal fuente de Hadithes para la Shi’a, sus autores no etiquetaron sus libros como Sahih (perfectos o auténticos). Por consiguiente se esmeraron en reunir solamente los dichos fidedignos, pero si una narración en particular contradecía las enseñanzas del Corán entonces no era aceptada como legal ni valida. Los Hadithes, de acuerdo con la escuela ya’fari, son aceptados solamente si el sagrado Corán los verifica, partiendo de que el Corán es la única fuente de guía perfecta.

Hanafi

La escuela de pensamiento hanafi fue liderada por el Imam an-Nu’man ibn Zābit (Abu Hanifa) quien vivió desde el año 80 hasta el 150 de la Hégira. El Imam Abu Hanifa se crio en Kufa y murió en Bagdad. Esta escuela de pensamiento prevaleció durante el periodo del imperio Abbasí, cuando un estudiante del Imam Abu Hanifa, Abu Yusuf al-Qadi llegó a ser el director del departamento judicial y al mismo tiempo el juez más importante, de este modo propagó su mazhab (escuela de pensamiento), especialmente, durante los califatos de al-Mahdi, al-Hadi y ar-Rashid. Ningún otro hombre estuvo tan cerca del califa Abbasí, Harun ar-Rashid, como lo estuvo Abu Yusuf al-Qadi, pero el califa Abbasí también trabajo duro para mantener y consolidar la escuela del Imam Abu Hanifa y propagar su pensamiento frente a la creciente popularidad del Imam Ya’far as-Sādiq. El Imam Abu Hanifa estudió bajo la instrucción del Imam Ya’far as-Sādiq durante dos años, [2] y dijo refiriéndose a él, “No he visto a nadie más sabio que Ya’far ibn Muhammad, y ciertamente que él es el más sabio de la nación.”[3]

Maliki

La escuela maliki fue liderada por el Imam Malik ibn Anas al-Asbahi quien vivió desde el año 93 hasta el 179 de la hégira. Nació en la sagrada ciudad de Medina y su fama se extendió alrededor de todo el Hiyaz. Debido a su desacuerdo con el Imam Abu Hanifa, el Imam Malik se convirtió en el líder de la escuela de opinión (ra´i). Aunque muchos gobernantes musulmanes se solidarizaron con el Imam Abu Hanifa.

El Imam Malik se unió a los Alawiyin, los descendientes del Imam Ali y adquirió su conocimiento del Imam Ya’far as-Sādiq, pero a partir de allí, una serie de inconsistencias marcaron su vida. Por una parte fue oprimido y se ganó el enojo del gobierno, llegando a ser arrastrado y azotado en público. En el año 148 de la hégira cambio su suerte y recobró su popularidad y predominancia. Los Abbasíes trataron de establecerse como una referencia popular para la nación emitiendo veredictos y juicios legales. El califa Abbasí al-Mansur le pidió que escribiera al-Muwatta, un libro de Fiqh (jurisprudencia), el cual contiene las directrices de la escuela de pensamiento maliki. Además, durante el Hayy (peregrinación), el portavoz oficial del gobierno proclamó que no le era permitido a nadie dar fatawas (dictámenes religiosos) excepto al Imam Malik. El califa Abbasí Harun ar-Rashid se sentó en el suelo a escucharlo y el califato en general lo elogió llegando a decir que ningún libro sobre la faz de la tierra a excepción del sagrado Corán era tan perfecto como el del Imam Malik. Ibn Hazm al-Andalusí dice que dos escuelas de pensamiento fueron propagadas por el gobierno y el Sultán: La escuela del Imam Abu Hanifa, ya que Abu Yusuf al-Qadi solo designó jueces hanafies, y la escuela de pensamiento del Imam Malik ibn Anas, debido a que un estudiante del Imam Malik, Yahya ibn Yahya era tan respetado en el palacio del califa que ningún juez volvió a ser nombrado en el Ándalus (España) sin su autorización y consentimiento.

Shafi’i

La escuela shafi’i fue liderada por el Imam Muhammad ibn Idris al-Shafi’i quien vivió desde el año 150 hasta el 198 de la hégira. El Imam Shafi’i nació en Hiyaz y su escuela de pensamiento emergió en Egipto. En la época de la dinastía Fatimí, los egipcios eran principalmente seguidores de Ahlul Bayt y las enseñanzas de Ahlul Bayt se impartían en la universidad de al-Azhar. Posteriormente, Salah ad-Din al-Ayyubi llegó y emprendió una gran guerra en contra de la escuela de Ahlul Bayt mediante la prohibición de las enseñanzas de su escuela de pensamiento en al-Azhar, reviviendo las otras escuelas, incluyendo la del Imam Shafi’i, quien fue asesinado en Egipto en el año 198H.

Hanbali

La escuela de pensamiento hanbali fue liderada por el Imam Ahmad ibn Hanbal quien vivió desde el 164 hasta 241 de la hégira. Nació y murió en Bagdad. Tuvo su popularidad únicamente en Nayd (una región de la península Arábiga) debido a las ideas de Muhammad ibn Abd al-Wahhab, el fundador del Wahabismo. La escuela Hanbali se propagó en Nayd principalmente debido a las enseñanzas de Ahmad ibn Abd al-Halim al-Dimishqi ibn Taymiyyah (661H-728H) y su estudiante ibn al-Qayyim al-Yawziyya.

Un estudio detallado de la historia de las escuelas de pensamiento y una búsqueda profunda de las causas de sus surgimientos, existencia y propagación, revela que los diversos gobernantes de turno fueron el factor principal en el surgimiento de dichas escuelas. El apoyo gubernamental tomó forma física y monetaria para el establecimiento de las escuelas, patrocinando libros de fiqh (leyes), adoptando y favoreciendo escuelas de pensamiento oficiales y concediendo inmunidad a los fundadores y eruditos de algunas de estas. Esta predisposición ha ocurrido en casi todas las religiones del mundo; por ejemplo, se puede comparar esta tendencia en el Islam con el surgimiento de la iglesia Anglicana en 1534 d.C por el Rey de Inglaterra, Henry VIII quien hizo de ésta la tradición religiosa oficial del estado, otorgándole 55 millones de seguidores.

La historia dice que la escuela de Ahlul Bayt sufrió una extrema opresión, tiranía y discriminación por parte de los califas Omeyas y Abbasíes. Pero a pesar de la opresión, por la voluntad de Dios, llegó a su clímax durante el califato de al-Ma’mun y el chiísmo alcanzó hasta los dignatarios del gobierno, de tal forma que al-Ma’mun mismo se vio forzado a fingir una profunda simpatía hacia los Alawiyin (los descendientes del Imam Ali) y mostrar una inclinación hacia el chiísmo, hasta el punto que le propuso al Imam Ali ibn Musa ar-Rida, el octavo Imam de Ahlul Bayt que fuese su sucesor, cargo que el Imam ar-Rida rechazó.

Fuente: Cuestionamientos acerca del Islam Shi’a

Editorial Elhame Shargh

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[1] “Bulletin of Affiliation” Al-Mazhab Schools of Thought Statistic – Dec. 1998, Vol. 17-4.5

[2] Khalili, Min Amali al-Imam as-Sadiq, Vol. 4, 157

[3]Tadhkirat al-Huffadh, Vol. 1, 166; Asna al-Matalib, 55

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