“Eid Nowruz” Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad:

El rescate de valores en la Unión Familiar

Sdenka Saavedra Alfaro[1]

No deja de impresionarnos cómo es que en la República Islámica de Irán por ejemplo, han quedado arraigadas ciertas tradiciones y costumbres culturales como es el caso de Nowruz (Persa نوروز) (Nouru), que significa el New Day, es el nombre Iraní de Año Nuevo, en el calendario solar de la Héguira. Nowruz hace referencia también como el año nuevo persa. Nowruz marca el primer día de la primavera y el comienzo del año en el calendario persa[2]. Que ya  está cerca el 21 de marzo aproximadamente.

El Nowruz se originó en la zona geográfica denominada Gran Persia (Actual Irán, Afganistán Occidental, Tayikistán y Uzbekistán). La cultura distinta sobre la base de las actividades de lengua, comida, mística y de ocio se desarrolló entre las muchas personas y grupos étnicos que vivían en esta área que se conoce como Pérsico.

Nowruz es en parte enraizado en la tradición religiosa del zoroastrismo, que entre otras ideas fue la primera religión monoteísta, que hace hincapié en los conceptos generales como el trabajo correspondiente del bien y del mal en el mundo, y la conexión de los seres humanos con la naturaleza. Prácticas zoroastrianas fueron dominantes durante gran parte de la historia de la Antigua Persia (Centrado en lo que es ahora Irán). Desde la época aqueménida, el año oficial se ha iniciado con el nuevo día, cuando  el sol sale del zodiaco de piscis y entra en el signo zodiacal de aries, lo que significa el equinoccio de primavera.

Boyce y Grenet [3]explican que el esplendor de las fiestas Babilónicas en esta temporada llevó a los persas a desarrollar su propia fiesta de la primavera en una nueva fiesta estableciendo el año, con el nombre de Navasanda  “Año Nuevo”, nombre atribuida a la época Aqueménida (555-330 A.C).

Nowruz, junto con Sadeh (que se celebra en pleno invierno), sobrevivió en la sociedad, después de la introducción del islam en el año 650 A.D.; como lo asegura el gran poeta y matemático persa, Omar Jayam o Khayyam, y está arraigada completamente con tradiciones de esta cultura ancestral como la limpieza de la primavera (Khouneh Tekouni), “Temblar la Casa”, o limpieza completa de la casa que se realiza antes del Nowruz, o el Haft Sin, o las siete “S”, que es una de los principales tradiciones del Nowruz, que es colocar en una mesa o zofré (mantel), los siete elementos que se inician con la letra “S” o( س) en el alfabeto persa. Los artículos son: Sabzeh. Trigo, cebada o lentejas, brotes que crecen en un plato, que simboliza el renacimiento. Samanu. Un budín dulce hecho de trigo germinado, simboliza la riqueza. Senjed. El fruto seco del acebuche árbol, que simboliza el amor. Sir. Ajo, que simboliza la medicina. Sib. Manzana, representa la belleza y la salud. Somaq. Zumaque, Bayas, que simboliza el color de la salida del sol. Serkeh. Vinagre, que representa la edad y la paciencia, otros elementos que se pueden incluir son. El espejo. Símbolo de la pureza y la honestidad el botellón o jarrón  con agua incluyendo peces de colores, simbolizando la vida dentro de la vida, y el signo de piscis que el sol está saliendo, esto tiene que ver con la conexión de Zoroastro. Sekkeh. Monedas representando la riqueza, Huevos decorados, simbolizando la fertilidad, El Sagrado Corán; etc…[4]

En los 13 días siguientes, durante los cuales las escuelas permanecen cerradas, los menores estrenan vestidos y se dedican a visitar a tíos y abuelos; además es también costumbre que los adultos se acerquen a saludar a casa de sus amigos, vecinos y seres queridos.

Toda esta tradición cultural arraigada como lo hemos descrito continúa hoy vigente y lo vemos año, tras año; si bien es una República Islámica esta costumbre quedó y sigue siendo respetada. Pues como lo estamos viendo el encuentro de las culturas como lo señala Weber[5] no es forzosamente intercultural, un fenómeno cultural no se debe a que las culturas se encuentran, puede haber simplemente agresión o eliminación de uno por el otro. El encuentro de las culturas se convierte en un fenómeno cultural, si de alguna manera, existe aceptación entre estas.

Por eso se hace necesario nuevamente proponer el término de Interculturalidad para establecer no una imposición al momento de transmitir y difundir el verdadero islam, que es la misión del buen musulmán, tal y como lo planteamos en el texto: “Interculturalidad Andina”:[6]

“La Umma (comunidad de creyentes del islam que comprende a todos aquellos que profesan la religión islámica, independiente de su nacionalidad, origen, sexo o condición social), [7]en su totalidad debe poner su esfuerzo para la difusión de esta forma de vida, y para ser una comunidad que invite hacia el bien, que ordene lo bueno, prohíba lo malo y lleve el mensaje a toda la humanidad”. Corán: 3:104.

Y para esto entender la Interculturalidad como un proceso de comunicación e interacción entre personas y grupos, donde no se permite que un grupo cultural esté por encima del otro, favoreciendo en todo momento la integración y las convivencias entre culturas[8].

En las relaciones interculturales se establece una relación basada en el respeto a la diversidad, el respeto a la identidad propia, el respeto a la cultura y el enriquecimiento mutuo; además la generación de contextos de horizontalidad para la comunicación, el diálogo, la escucha mutua, el acceso equitativo y oportuno a la información pertinente, la búsqueda de la concertación y la sinergia, entendida como el trabajo en conjunto y no por separado.

Vale decir que esta interacción entre culturas es pluricultural; es decir se ha ido formando, y se sigue formando, a partir de los contactos entre distintas comunidades de vida que aportan sus modos de pensar, sentir y actuar; pero que no la imponen.

De ahí que estas costumbres y tradiciones culturales, o tantas otras propias de la región que actualmente se practican y que fueron respetadas, sobrevivieron después de la introducción del islam en el año 650 A.D, como lo ha señalado Omar Jayam[9].

Por ello la tesis sugerida propone la posibilidad de un diálogo intercultural para poder facilitar la transmisión del mensaje islámico, utilizando el concepto antropológico de cultura; es decir para la antropología la cultura es el sustantivo común que indica una forma particular de vida, de gente, de un período o grupo humano.

Pues como lo hemos comprobado el verdadero islam respeta las tradiciones culturales propias de un país, como es el caso del Nowruz, no las elimina, porque no impone nada, ni obliga a nada, el islam es una religión de misericordia para todas las personas del mundo sean musulmanas o no.

“Si tu señor hubiera querido, todos los habitantes de la tierra habrían creído. Tú (Oh!, Muhammad), no podrás hacer que los hombres crean aunque se lo impongas”. (Corán 10:99)

“No está permitido forzar a nadie a creer. La guía se ha diferenciado del desvío. Quién se aparte de Satanás y crea en Dios, se habrá aferrado al asidero más firme “El islam”, que nunca se romperá y Dios es Omnioyente, Omnisciente”. (Corán 2:256).

Mucho se ha criticado sobre la celebración de esta tradición cultural, como lo es el Eid Nowruz, especialmente las críticas son dadas por los musulmanes sunitas[10], que alegan que es Haram y que es idolatría, o algunos árabes intolerantes que atestiguan que es ilícito; fuera de todo comentario negativo, porque los hay y son de personas que van en contra de esta República Islámica, que fuera de albergar a tantas personas extranjeras y ofrecer refugio, estudio y demás; conviven con otras formas de prédica; pues su Constitución[11] da total libertad de culto a dichas minorías, que además tienen sus escuelas en las que pueden educar a sus hijos según sus costumbres y su credo. La oficialidad de la que gozan estas religiones hace que judíos, cristianos y zoroastrianos tengan derecho también a “santificar sus fiestas” y, por ende, faltar en el trabajo en las jornadas festivas de su calendario religioso[12].

Fuera de todo esto, lo que se debe rescatar de esta celebración del Eid Nowruz; es decir del año nuevo persa, es su simbología persistente en su gran riqueza cultural que hasta la fecha pervive:

“La fiesta es muy rica en ritos antiguos, costumbres y reminiscencias simbólicas. Es la persistencia de la cultura pérsica antigua, y el origen del Now Ruz se atribuye tradicionalmente a Jamshid, el más poderoso y el más glorioso de los reyes legendarios de Persia. La leyenda también la recoge Ferdowsí. Una versión dice que Jamshid partió para luchar contra el demonio, le derrotó y le obligó a realizar las labores más duras. Luego pidió a los diablos que le construyeran un carruaje de cristal. Cuando estuvo listo, entró en el carromato y ante el asombro de todos, los demonios lo alzaron en el aire y Jamshid subió al Damavand y de allí voló a Babilonia. Ese día se llamó el Nuevo Día (Now Ruz) y desde entonces se celebra anualmente”.[13]

Por otro lado, lo que se vive en estos días de celebración reflejan la calidad humana y el rescate de valores en la Unión Familiar; pues la gente se reúne con sus seres queridos, y aquellos que estuvieron lejos vuelven para reunirse en torno a una mesa sin la existencia de una botella de alcohol, como lo es lo habitual y la forma de alegrarse durante estas celebraciones de año nuevo en Occidente. Esta fiesta tan tradicional rescata también “el compartir”; todo el mundo comparte pasteles, galletas, frutos secos, frutas, té: etc…gestos de afecto y consideración que asegurarán un año completo y feliz.

Por todo ello, “La Asamblea general de las Naciones Unidas en 2010 reconoció el 21 de marzo como el Día Internacional de Nowruz, describiéndolo un festival de la primavera del origen persa que se ha celebrado durante más de 3,000 años e invocación de países mundiales para usar la historia rica de las vacaciones para promover la paz y la buena voluntad. Durante la reunión del Comité Intergubernamental de Salvaguardar de la Herencia Intangible de las Naciones Unidas, sostenidas entre el 28 de septiembre – el 2 de octubre de 2009 en Abu Dabi, Nowrūz oficialmente se registró a la Lista de la UNESCO del Patrimonio cultural Intangible de la Humanidad. En respuesta al reconocimiento de las Naciones Unidas, Irán descubrió un sello. El sello se hizo público en la presencia del ex Presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad durante las primeras Celebraciones Nowruz Internacionales en Teherán el sábado, 27 de marzo de 2010. El ex Presidente Ahmadinejad también pidió esfuerzos conjuntos para mostrar al mundo sobre cómo se celebra el año nuevo en Irán y sobre sus vacaciones significativas, añadiendo que podría promover considerablemente la paz global y la justicia: “Observación Nowruz no sólo promoverá valores culturales; sino que también ayudará a las naciones a establecer relaciones basadas en amistad, paz, justicia y respeto.”[14]

Porque el islam busca sobre todo la convivencia y la unidad entre los pueblos. Pensar de otra manera es tener una postura totalitaria y absolutista, lo cual está fuera del verdadero islam como movimiento político y religioso. Aprendamos a respetar las costumbres y tradiciones culturales propias de un país, de una región, de un pueblo, bajo el respeto y la tolerancia, y entendamos sus dimensiones interculturales, fuera de sus mitos y ritos; pues lo que prima es la hermandad y la unidad para establecer no una imposición al momento de transmitir y difundir el verdadero islam.

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Fundación Cultural Oriente


[1] Escritora, Periodista, Profesora e Investigadora Boliviana, miembro de la Asociación de Investigadores en Comunicación y Educación para el Desarrollo (AICED) La Paz-Bolivia.

[2] Khayyam o Jayam Omar, “Nowruznama” (Libro del Año Nuevo), Poeta persa y Matemático, Astrónomo.

[3] Boyce María, Frantz Grenet, Leiden: Brill, “Una Historia del Zoroastrismo: Vol.3, el Zoroastrismo bajo la regla de Macedonia y Romana (Handbuch Der Orienlistik. Series), 1991.

[4] Ídem.

[5] Weber Edgard, “Líneas Transversales de los Debates (Identidad, Cultura, Religión, Islamismo, Modernidad, Mundialización, Interculturalidad y Negociación)”; en CIDOS No. 36/Mayo 2002; p.XII.

[6] Saavedra Alfaro Sdenka, “Interculturalidad Andina, El “Suma Qamaña” y el Islam en “Abya Yala”; Ed. Elhame Sharg, La Paz-Bolivia; Julio 2014.

[8] Ídem 1.

[9] Ídem 1.

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