La crítica a las filosofías occidentales, con elementos de objeción al eurocentrismo filosófico, fue realizada por un amplio grupo de pensadores musulmanes en las décadas de los 50 a los 80, en gran medida por la situación contextual derivada de las consecuencias históricas –intelectuales desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, esto es, la Guerra Fría y la bipolaridad en el terreno internacional de entonces, el auge de ideas filosóficas en desarrollo en occidente como el marxismo ( en sus variantes que van desde el estalinismo y maoísmo hasta la Escuela de Frankfurt) el existencialismo, el estructuralismo y el neopositivismo lógico, y el desarrollo de movimientos sociales en diversas naciones ( movimientos de liberación nacional en América Latina, África y Asia, o los movimientos estudiantiles, obreros y de minorías étnicas en naciones equidistantes como Francia, Checoslovaquia o Estados Unidos por solo citar).