...El materialismo y la preocupación excesiva por las cuestiones económicas lo han convertido en una máquina. Está siempre ocupado en la obtención de sus medios de vida o en encontrar los medios para llevar una vida cada vez más lujosa. Esta situación está tan ampliamente expandida que la vida de la mayoría de los hombres de nuestra época está casi desprovista de otros contenidos valiosos. Hubo un momento en que el hombre daba mayor valor a su libertad, e incluso sacrificaba su vida en función de ella. Ahora se ha vuelto un esclavo de la producción y el consumo, renunciando a su amor a la libertad en el altar de la nueva deidad...