En una noche muy oscura Muhammad se escondió en la cueva de Saur acompañado por Abu Bakr. Los infieles Quraishitas lo buscaron por tres días hasta desilusionarse. Luego, Muhammad salió de su escondite y se dirigió a Medina. Viajando cinco noches bajo la bella luz de una luna ascendente, Muhammad bajó de su camello en Quba, un suburbio de Medina, el 9 de Rabi-al-Awwal, el 21 de Septiembre de 622. Pasados tres días Muhammad entró a la ciudad, donde la gente le dio un gran recibimiento y dirigió la primera prédica del viernes, el 24 de Septiembre. Aquí, Muhammad compró un terreno donde construyó una sencilla casa de oración conocida actualmente como la Mezquita del Profeta. Junto a ella fueron construidas algunas casas para sus familiares. Estas casas tenían de diez a doce palmos de longitud, y estaban hechas de ladrillos secados al sol.