La presencia del Islam en América Latina ha tenido un crecimiento respetable, así como las migraciones árabes especialmente a aquellas regiones similares a su topografía en Medio Oriente, siendo ella una de las motivaciones de su permanencia; así como también sus necesidades de crecer a nivel económico, la presencia de estas migraciones fueron una preocupación para los analistas sobre seguridad y terrorismo que siempre han utilizado a éste como un pretexto para atosigar a los musulmanes en esta parte de mundo.