Las redes sociales en la actualidad se han convertido en herramientas que favorecen la publicación de información, el aprendizaje autónomo, el trabajo en equipo, la comunicación, la retroalimentación, el acceso a otras redes afines y el contacto con expertos; entre otros elementos. Esto en el plano positivo, es decir si las utilizamos como aporte a la sociedad, sin un fin de daño a la humanidad; viéndolo así Gómez, Roses & Frías nos hablan de la importancia de las redes sociales en el ámbito académico: “En el siglo XXI, en la “era digital”, las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, web 2.0, han permeado los procesos de enseñanza-aprendizaje, dando lugar a una construcción del conocimiento, a partir de la interacción entre el estudiante y el profesor, y entre ellos mismos, potenciando el trabajo en grupos, la autonomía y la toma de decisiones; ya que el aprendizaje pasa de ser una construcción individual, a ser una construcción social, mediante el uso de las herramientas colaborativas como: el blog, los wikis, el twitter, el facebook; etc…, siempre y cuando tengan la posibilidad de crear redes cerradas conformadas por grupos que puedan convertirse en comunidades de práctica o aprendizaje”.