Venezuela e Irán sufren los embates financieros del imperialismo en complicidad con Europa y algunos países de Medio Oriente que profesan la fe islámica alejándose o dándole otra interpretación al principio coránico: "¡Creyentes! No toméis como amigos a los enemigos” dejando de lado la solidaridad y la cooperación islámica con sus hermanos y las naciones oprimidas del mundo.