Cuando se está considerando un matrimonio, es costumbre entre los musulmanes hacer investigaciones sobre ambas familias. Así ellos hacen negociaciones para determinar las condiciones para el matrimonio y su ceremonia, y para establecer la cantidad de la dote nupcial. Entre las preguntas formuladas, las familias deben tratar de responder esas preguntas de manera apropiada y dentro del marco de la religión. También deben hacer lo mismo respecto a las preguntas que ellos formulen. En estas negociaciones, se debe dar lo mejor de cada familia para obtener la máxima honestidad.
En ninguna época como en la nuestra, ha sido objeto de tanta atención el peligro de la destrucción familiar y los malos efectos que surgen de ello, y en ninguna época como la actual estuvieron los seres humanos envueltos en dichos peligros y sus consecuencias negativas. Legisladores, juristas y psicólogos intentaron por todos los medios a su alcance fomentar la consolidación, estabilización e indestructibilidad del matrimonio, pero todos los esfuerzos han fracasado y, contrariamente, han agravado el mal. Las estadísticas muestran que año tras año aumenta el número de divorcios y que existe el peligro inminente de destrucción de muchos hogares...
Las madres no dan a luz niños pecadores, ni estos vienen al mundo contaminados de pecado. Cuando un bebé viene a este mundo, su mente esta vacía de toda sabiduría, intelecto e información. Es completamente ignorante de lo que le rodea. Cuando viene a este mundo, el bebe no tiene entendimiento de nada, excepto de llorar y mamar. Al mismo tiempo, cuando el bebe llora y mama del seno de su madre, también es ignorante de lo que esta haciendo. Gradualmente los instintos, los sentimientos y los deseos se mueven en el círculo de su ser psicológico y al mismo tiempo estas actividades corporales entran en el campo de su vida. Solo entonces el bebé empieza a aprender de su alrededor y de la conducta de otros lo que es necesario para sobrevivir en esta vida.
Al cumplirse el 28 aniversario de la muerte del Imam Ruhul-lah Al-Musawi Al Jomeini el 3 de junio del año 2017, cuando los musulmanes estamos en el Mes de Ramadán del Año 1438, reflexionamos sobre la vida y obra del dirigente iraní quien guió su patria a la Revolución Islámica con el apoyo del pueblo que estaba cansado de los abusos que mantenía la tiranía del monarca sha Reza Pahlevi.
“Subrayamos que los Estados que apoyan al terrorismo, arriesgan a convertirse en víctimas del mal que promueven”, afirmó el presidente de los Estados Unidos como única opinión frente a los atentados terroristas sufridos por Irán el pasado miércoles 7 de junio.Ataques que tuvieron como objetivo dos símbolos del país persa: un emblema político como es la sede del Parlamento – Mayles – en el centro de Teherán, la capital iraní y el Mausoleo del Iman Jomeini al sur de Teherán, referente histórico y religioso. Actos de terror que causaron la muerte de 17 personas y heridas a un medio centenar. Las palabras del presidente estadounidense lo retratan como el personaje que es: un ser dotado de escasa inteligencia, de nula diplomacia y sobre todo expresa el tipo de política que desprecia a los pueblos con la nula solidaridad y humanidad frente a hechos que afectan a su sociedad.
Oriente Medio continua en el centro noticioso internacional, parte de las preocupaciones por lo que acontece en esa zona del mundo; ya sea por la seguidilla de profanaciones, ataques y violación de los derechos de la población palestina en particular y la musulmana en general, respecto a la libertad de desplazamiento, reunión y uso de sus recintos sagrados; como es la explanada de las Mezquitas en Al Quds. Así como también por la guerra de agresión sufrida por el pueblo sirio a manos de grupos terroristas takfiries y todos aquellos contenciosos donde la mano de la cruenta triada conformada por Washington- Tel Aviv y Riad se ha dejado sentir con su carga de miles de muertos, heridos, millones de desplazados internos y refugiados,  que incrementan el recuento de muertos y desaparecidos en la travesía por lograr sobrevivir.
La civilización islámica es uno de los fenómenos más extraordinarios de la historia. Durante siete siglos, de 800 a 1500, el Islam marchó a la cabeza del mundo en pujanza, orden y extensión de gobierno, en finura de modales, en normas de vida y moral, en legislación humanitaria y tolerancia religiosa, en literatura, erudición, ciencia, medicina, arquitectura  y filosofía. En el Islam, el arte y la cultura estaban más difundidos que en el Occidente medieval; había soberanos calígrafos, y los mercaderes, como los médicos, podían ser filósofos.
Después de la reaparición del Imam Mahdi (a.s.), ¿Cuánto tiempo tomará para que se establezca el gobierno de justicia (universal)? ¿Quedará alguna persona pobre u opresora?, si no, entonces ¿significa que ya no habrá más pecado sobre la tierra? ¿Es cierto que será martirizado a manos de una mujer con barba? ¿Cómo ocurrirá este crimen a pesar de haber eliminado la opresión?
Otra cuestión que debería quedar clara es que los pensadores islámicos creen que dentro del Islam hay un secreto enigma que capacita a esta religión para adaptarse y perfeccionarse de acuerdo a los avances del tiempo. Creen que esta religión está en armonía con el movimiento progresivo del tiempo, con el desarrollo del aprendizaje y con los cambios que surgen de tal evolución. Ahora debemos ver cuál es ese secreto.
Alabado sea Dios, el Altísimo en Su Unicidad, el Único en Su Singularidad. Glorioso en Sus dominios y Magnánimo en los pilares de Su creación. Su conocimiento todo lo abarca, sin ocupar lugar ni desplazarse. Todo se encuentra bajo el dominio de Su poder y Su razón. Su grandeza y Su magnificencia no tienen límites Ha sido alabado eternamente y será alabado para siempre. Él es el origen y el principio y todo regresará a Él...

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