“El rugido de la palabra es más fuerte que el sonido de las balas”

La ejecución del Ayatolá  Nimr Baqir Amin al-Nimr por el régimen Saudita

Sdenka Saavedra Alfaro[1]

La ejecución del Ayatolá  Nimr Baqir Amin al-Nimr, el sábado 2 de Enero[2] por el régimen de Arabia Saudita, muestra una vez más el odio y la aversión por la Riad hacia los musulmanes shiitas del todo el mundo; pues su gran error fue defender los derechos de los musulmanes shiitas saudíes y exigir iguales condiciones en todos los aspectos, ya que se ha reflejado una discriminación intolerante en contra ellos. Su lucha en contra la opresión y la injusticia de los más oprimidos ante la Riad, es un ejemplo del simbolismo histórico que deja huellas y muestra la desigualdad de los más fuertes contra los más débiles. Y esto lo seguimos comprobando en la actualidad; pues los shiitas siempre fueron perseguidos, torturados, asesinados, y martirizados.

El Ayatolá al-Nimr había pedido en repetidas ocasiones mejoras en la situación de los musulmanes shiitas saudíes y el fin de la injusticia del régimen en contra de ellos, independientemente de cualquier consideración externa. Sus esfuerzos para llamar la atención sobre la discriminación sistemática que sufren los musulmanes shiitas en la educación, el empleo, frente al poder judicial, la libertad religiosa, entre otros sectores, había venido ganando seguidores en la predominantemente Provincia Oriental shiita de Al Qatif.

El gobierno saudí afirmó que el Sheij Nimr incitó a la resistencia violenta a través de sus sermones y actividades en la Provincia Oriental, acusándolo de terrorista e incitador y fue detenido en julio de 2012 por según ellos, apoyar los disturbios contra las autoridades saudíes que estallaron en febrero de 2011 en la provincia de Al Qatif, en el este del país y de mayoría shiita[3].

Ya en noviembre de 2015, asesores del ministro de Defensa saudí, el llamado príncipe Muhammad bin Salman publicaron una declaración afirmando, “los miembros de la familia al-Nimr persiguen la violencia y los ataques contra las fuerzas de seguridad y las instalaciones del gobierno junto con aterrorizar a la población civil”. Durante el juicio de Sheij Nimr, el gobierno le acusó y lo declaró culpable de incitar a la violencia sectaria y alentar disturbios y destrucción de la propiedad (pública y privada).

Pero los discursos del Sheij Nimr esbozan una visión diferente de la resistencia al gobierno saudí. Al explicar cómo el movimiento debe funcionar, el Sheij Nimr subrayó en varias ocasiones que “el rugido de la palabra” es más fuerte que el sonido de las balas[4]Él explicó que las autoridades querían manifestarse usando armas, porque las fuerzas de seguridad saben que tienen la ventaja militar. Como resultado, el Sheij Nimr insistió en que los manifestantes se basen en sus palabras -ellos pueden derrotar al gobierno mediante la adhesión a sus principios, pero que ellos no tienen ninguna posibilidad si eligen el camino de la violencia. En otro sermón, él declaró: “Cuando vemos a una persona armada en una manifestación, nosotros le decimos que esto es inaceptable. Váyase a casa, nosotros no le necesitamos”. Tanto la moral que tenía como estratégicamente, el Sheij Nimr creyó siempre que la violencia no era el camino para lograr resultados.

Como vemos su única labor de este gran mártir fue querer lograr la igualdad y la justicia para la minoría musulmana shiíta de Arabia Saudí, no para derrocar al gobierno; sin embrago el tribunal condenó al Sheij Nimr a la pena de muerte el 15 de octubre de 2014 por quebrantar la lealtad con el gobernante, incitando a la lucha sectaria y fomentar las manifestaciones, entre otros cargos[5].

Estos eventos acaecidos y el martirio del clérigo Shiita Sheij Nimr son una muestra clara intolerante, fascista, autoritaria, típica de la monarquía absoluta. Hacer creer a la comunidad internacional que los actos de protesta de un hombre contra las injusticias de la monarquía van contra las leyes de su estado fácilmente pueden ser manipuladas mediante sus aparatos mediáticos haciéndose creer lo falso por lo verdadero tornando los actos legítimos y legales del clérigo shiita como contrarios a la ley, sin duda ellos usan todos sus medios para poner en celofán sus verdaderos actos pues ello tuercen versiones y pruebas como les venga en gana.

Hoy no solo se tiene que soportar las agresiones de los reyes saudíes a otros países como Yemen, Siria o Irak sino también  las de su propia población la misma que esta subyugada bajo autoritarismo y el deseo individual y desenfrenado de la monarquía saudita. El asesinato del clérigo shiita Al Nimr es una muestra de cómo la intolerancia de este régimen no tiene límites con los musulmanes shiitas de Arabia.

Sin duda esta ejecución unilateral no acallara las voces de los musulmanes en Arabia pues no se debe olvidar que en este país donde impera no solo están los musulmanes sunitas sino también shiitas los mismos que  son casi 3 millones y que su crecimiento será otro pretexto para asesinar, encarcelar y torturar a los musulmanes pero aun así no podrán silenciar las voces de Ahlul Bait (la casa del profeta Muhammad (PB) pues de hacerlo tendrán que silenciar a tres millones de musulmanes shias. Unas vez más estamos presenciando como la monarquía saudita hace uso de su poder ilegítimo asesinando a hombres que por solo buscar la paz y el respeto a sus derechos como musulmanes son martirizados, no se olvide que los musulmanes shias aun siendo eliminados físicamente seguirán adorando a Dios y no a las monarquías.

Al respecto altos clérigos iraníes han condenado la ejecución del clérigo opositor saudí el sheij Nimr Baqer al-Nimr por Riad, que ha desoído los reiterados llamados internacionales para revocar, por injusto, dicho veredicto de muerte. Entre ellos el jurisconsulto religioso iraní el ayatolá Naser Makarem Shirazi, quién c considera que la decisión del régimen de Al Saud es, en realidad, una “venganza” por las “derrotas sufridas en Irak, Siria y Yemen” y asegura que la noticia ha conmocionado al mundo musulmán y asegura que sin duda este “crimen” contaba con el parabién de EE.UU., aduce Makarem Shirazi que, de hecho, considera que el objetivo de esta medida es "provocar una guerra sectaria entre los suníes y chiíes”.

“Pero nosotros no tenemos discrepancias con los hermanos suníes”, ha subrayado, aclarando asimismo que los saudíes no alcanzarán su meta, ya que “todos los musulmanes concuerdan al respecto”[6].

Al mismo tiempo también el prestigioso jurisconsulto iraní el ayatolá Husein Nuri Hamedani ha arremetido contra Riad por la ejecución de la sentencia contra el clérigo chií Al-Nimr, “pese a las numerosas protestas de los musulmanes del mundo”: “Arabia Saudí se presenta al mundo como seguidor de la religión islámica, pero es la cuna de Daesh (acrónimo en árabe del EIIL), de grupúsculos takfiríes y de Boko Haram, y también es el obediente factótum del régimen sionista (de Israel)”.[7]

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[1] Escritora, Periodista, Profesora e Investigadora Boliviana, miembro de la Asociación de Investigadores en Comunicación y Educación para el Desarrollo (AICED) La Paz-Bolivia.

[2] www.hispantv.com “Clérigos Iraníes condenan la ejecución de Al-NIMR por Riad”; Sábado 2 de Enero de 2016.

[3] www.abc.com “Irán asegura que Arabia Saudí pagará un alto precio por la ejecución de Al Nimr; Sábado 2 de Enero 2016.

[4] “La Verdad sobre la Vida de Sheij Nimr; Actividades, Arresto, Martirio,” http://es.abna24.com/service/headline/archive/2016/01/02/728331/story.html; Sábado 2 de Enero 2016.

[5] Idem.

[6] www.hispantv.com “Clérigos Iraníes condenan la ejecución de Al-Nimr por Riad”; Sábado 2 de Enero de 2016.

[7] Ídem.

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