Cuando el Imam Ali (P) eligió a Malik Al-Ashtar para la gobernación de Egipto, le dispuso una carta relacionada a la forma islámica de gobierno, en la cual exponía las particularidades que debía poseer un juez en el sistema gubernamental islámico. En ella, el Imam (P) ordena a Malik que elija para la magistratura a personas que posean dichas características.