Su Eminencia Hakimah, echó un vistazo a Susan pero no vió en ella ningún signo de embarazo. Se volvió al Imam (a.s.) y dijo: “No está embarazada”. El Imam (a.s.) sonrió y dijo: “Su embarazo se maniféstará para ti al alba. Porque su estado no será perceptible como tampoco lo fue el de la madre de Musa (a.s.) hasta el momento del parto. Sucedió así debido a que el Faraón solía cortar los vientres de las mujeres gestantes para poder evitar que nazca el Profeta Musa (a.s.), y este bebé recién nacido es como Su Eminencia, Musa (a.s.)”...