En otra ocasión, el profeta Muhammad fue a visitar a unos no musulmanes en compañía de algunos de sus seguidores. Una comida fue preparada, afuera de la casa del jefe de la tribu. Sin embargo, el Profeta sabía que había sido traicionado por un señuelo, como él se sentara a comer, sería aplastado por una roca arrojada desde la terraza de una casa, sin dar a entender su conocimiento de la traición; salió abruptamente y regresó a Medina.Más de una vez, Muhammad fue abandonado en la batalla por sus compañeros, luchando frente a miles de páganos. Para ese tiempo, era el blanco de las fuerzas enemigas y extremadamente vulnerable. Entonces, vale la pena preguntarse: ¿Habría Muhammad estado tratando de perpetuar una mentira? De ser así, le hubiese sido más sencillo escoger una profecía más creíble que probara la verdad.