El lobby sionista, (Comité de Asuntos Públicos EEUU–Israel -AIPAC) y la oposición de los republicanos al acuerdo nuclear con Teherán, muestra que los sectores belicistas del eje Washington- Tel Aviv no cejan en su odio y su política de cerco contra Irán.Ello conlleva fuertes presiones contra la Administración de Barack Obama, que se juega con este acuerdo la recuperación de algo de la credibilidad frente a sus electores y el mundo con relación a tantas promesas incumplidas.Ronald Dermer, embajador del régimen israelí en Washington ha tenido semanas intensas de reuniones con legisladores estadounidenses, mayoritariamente republicanos, a quienes trata de convencer de oponerse a cualquier aprobación del acuerdo nuclear con Irán, bajo el argumento, que representa un peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos y de Israel.