La vestimenta islámica o el manto islámico es una obligación religiosa tanto para las musulmanas, así como para las cristianas y judías. El uso de este según el islam es desde la pubertad. Al respecto el Sagrado Corán dice: “¡Oh, Profeta! Di a tus mujeres, y a tus hijas, y a las mujeres de los creyentes que se cubran con sus mantos; es mejor para que se las reconozca y no sean molestadas. Y Allah es Absolvedor, Misericordioso.” (33:59). También dice: “Y di a las creyentes que bajen la vista con recato, que sean castas y no muestren más adorno que los que están a la vista, que cubran su escote con el velo y no exhiban sus adornos sino a sus esposos, a sus padres, a sus suegros, a sus propios hijos, a sus hijastros, a sus hermanos, a sus sobrinos carnales, a sus mujeres, a sus esclavas, a sus criados varones fríos, a los niños que no saben aún de las partes femeninas. Que no batan ellas con sus pies de modo que se descubran sus adornos ocultos. ¡Volveos todos a Dios, creyentes! Quizás, así, prosperéis.” (24:31).