El Islam; una forma de vida que siempre pregonó la paz

Roberto Chambi Calle[1]

Desde que se inició  la profecía en el año 610 D.C. esta creencia fue vilipendiada y atacada; aún por los propios familiares del Profeta en su ciudad de origen; en Meca. Por todos los indicios históricos que se tiene Muhammad o “Mahoma”, como es más conocido en gran parte de Occidente siempre demostró ser una persona veraz, confiable y honesta. A tal grado que él mismo tenía muchos sobrenombres como por el ejemplo, “Amin” el que es correcto, “Hamid”  el que alaba o “Mahmud” el digno de alabanza; etc… nombres y apodos con los cuales era conocido en aquella época pre-islámica; así como en plena época de esta religión. Así cuando  se había casado con Jadiya, éste seguía realizando sus meditaciones y oraciones a un poder superior, muchas veces se la pasaba en meditación cuestionando la idolatría de su pueblo, quienes dentro la Cava tenían a 360 dioses a los cuales adoraban cada día del año.

Una vez que Muhammad recibe la profecía en sus inicios, no se hace público debido a que no hubo una orden de Dios para exponer y difundir el islam, no obstante de ello sus seguidores convertían sus habitaciones y viviendas en salas de rezo de la nueva religión.  Así un día, Dios mediante el Arcángel Gabriel le da la orden que haga público su mensaje manifestando: “No invoques a otros dioses junto con Dios si no, serás castigado. Advierte a los miembros más allegados de tu tribu. Sé benévolo con los creyentes que te siguen. Si te desobedecen, di: «Soy inocente de lo que hacéis». Confía en el Poderoso, el Misericordioso, Que te ve cuando estás de pie y ve las posturas que adoptas entre los que se prosternan. Él es Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe”. Corán, Sura 26, Aleyas 213-220.

No obstante de ello, las tribus entre ellas la de su clan Quraish; incluso le ofrecieron dinero y lo amenazaron de muerte para que deje de difundir la nueva religión que había revolucionado el pensamiento de los jóvenes y las tribus de Arabia, en donde antes de la profecía se enterraban vivas a las hijas recién nacidas; pues no resguardaban su honor, ni su generación, un lugar en donde había permisión de alcohol, e instintos sexuales sin límites, en donde se adoraba a imágenes y estatuillas. La gran mayoría de los familiares de Muhammad fueron los que lo persiguieron, lo golpearon para finalmente expulsarlo. En aras de ello es que se ven obligados los nuevos musulmanes a la emigración a Yaztrib, (actual Medina) en donde el islam iba  expandiéndose, no mediante la fuerza; sino mediante la creencia y el ejemplo de convivencia de los musulmanes. No obstante de estar estructurando la nueva comunidad islámica en Medina los Quraishitas, siempre se sintieron preocupados por la nueva religión, la misma que ya tenía bien cimentadas sus bases en los aspectos políticos, sociales y económicos, lo cual era increíble para sus enemigos, por ese mismo hecho estos siempre trataron de destruir la joven comunidad así como a su líder.

Como podemos apreciar siempre desde sus inicios la comunidad islámica ha buscado la paz y la convivencia entre las personas y sociedades que estaban a su alrededor; pues su mensaje nunca fue por la fuerza sino por el amor, por el mismo que muchas personas al conocer  la justicia, la igualdad todo en torno a Dios es que aceptaron esta forma de vida, frente a las malas prácticas que tenían los árabes en la época de su ignorancia. Con lo cual queda establecido que en sus inicios tanto en la ciudad de Meca como en Medina, el Islam y el Profeta no utilizaron la fuerza, ni la violencia para conseguir creyentes; sino que ellos se volvían musulmanes por el ejemplo de bondad y amor. Siguiendo esta línea ¿Cómo se puede justificar el Yihaidismo y la defensa del Islam? ¿Cómo se puede responder a lo que pasa actualmente en gran parte de los países en donde grupos de terror asesinan a seres humanos porque no van de acuerdo con los “principios del Islam y el Corán”? ¿Cómo se puede entender como algunos que dicen seguir las enseñanzas Coránicas utilizan ello para invadir, expulsar, oprimir y destruir a grupos sociales?

Para responder a estas preguntas debemos recordar cómo en sus inicios el islam, se expandió por el ejemplo del amor, la solidaridad y la empatía por los oprimidos y que cada uno de sus intervenciones armadas siempre han sido desde un inicio por motivos de defensa y no ataque; así por ejemplo una de las primeras batallas muy famosos en el Islam fue la de “Badr”, haciendo un resumen histórico contextual, ésta se inició cuando uno de los líderes opositores de Meca, Abu Sufian,  regresaba con  una caravana comercial el mismo que fue visto con mercancías, en ese momento, el Profeta dijo “ ¡Gentes! Esta es la caravana de Quraish, pueden salir de Medina para embargar sus bienes, quizás Dios le conceda el triunfo”. Ahora uno se pregunta ¿Por qué se quiso confiscar estos bienes?, la respuesta es que muchos de esos capitales fueron adquiridos y quitados a los musulmanes en sus inicios en Meca; así como también fueron reprimidos, asediados y asesinados

Por ello Muhammad, dijo que se confisquen los mismos; pero debemos recordar también que él como el Profeta de Dios debía actuar de acuerdo a las órdenes de ese poder superior, en ese contexto el Corán manifestó en aquella época: “Se permite el combate a los que luchan: porque fueron ultrajados, en verdad Dios es poderoso para secundarles” Corán: Sura 22:39.

Abu Sufian[2] que era uno de los líderes de los Quraishitas pagó a un hombre  para que informe en Meca de los planes de Muhammad, así mismo le ordenó que le corte la nariz y las orejas al camello para que la gente de la Meca se enfurezca y así se incite aún más la rabia por ende la batalla. Al ser informados de ello los Quiraishitas emprenden el viaje al lugar en donde estaba la caravana, así la fuerza de la verdad y de la falsedad se iban a enfrentar en un valle denominado “Badr”, los combatientes del ejército musulmán eran 313 mientras que el ejército de los enemigos les triplicaba en número y logística.

Con este pequeño resumen histórico podemos analizar, que la primera batalla del islam no fue un ataque; sino una defensa por la reivindicación de sus derechos sociales, espirituales y patrimoniales, los mismos que desde su expulsión de Meca tuvieron que vivir fuera de su tierra natal. Posterior a ellas hubieron más batallas de defensa, las mismas que siempre han sido analizadas desde distintos puntos de vista, en general podemos decir que en base a los principios coránicos no han sido ataques, ni invasiones; sino cuestiones que respondían netamente a la defensa del islam, sin duda se puede debatir mucho sobre este punto, a la par con los sucesos históricos; pero no es el fin del presente trabajo, solo podemos manifestar que los sucesos históricos del islam no son los motivos para que en la actualidad enarbolando esas supuestas banderas de defensa se quiera al islam y a los musulmanes mostrar como agresores y terroristas, que solo quieren expandir su religión por la fuerza e imposición, ello de ninguna manera es justo y lógico; pues se mal interpreta y se mancha el verdadero mensaje del Islam y de los musulmanes.

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[1] Cientista Jurídico y Analista en Relaciones Internacionales, Miembro del Comité para el Estudio y la Difusión del  Derecho en América Latina.

[2] YAFAR, Subhanni, “La Historia de Mahoma” Ed. Mezquita At-Tawhid, Bs. As. 1989. P.255

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