Lo que el ser humano espera de la Religión (din)[1]

Por: AbdulKarim Orobio

Fundación Islámica  Kauzar, Calí, Colombia

            En la sección anterior hablamos de la necesidad de indagar acerca de las religiones y dijimos que el ser humano como ser pensante tiene una motivación suficiente, según lo dictamina su intelecto, para investigar acerca de las religiones. Es así que vale la pena preguntarnos fundamentalmente ¿qué necesidad tienen el ser humano de la religión y que beneficios le ofrece está a la humanidad? (¿Qué espera la humanidad de la religión?)

            La respuesta general a esta pregunta es que el ser humano espera de la religión que ésta lo guie hacia la felicidad última en el mundo y en la otra vida. Y esta expectativa es tan grande que únicamente la religión puede satisfacerla y no hay nada que le reemplace.

            Por su puesto, junto a esta necesidad fundamental y global, también existen expectativas más particulares.  La expectativa que tiene el ser humano de la religión es:

1. Que sea posible demostrarla y argumentarla. Es decir, que sea corroborada por el intelecto y la lógica, en otras palabras; que sus principios doctrinales validos frente al juicio del intelecto

2. Que le da significado a la vida: Que libere al ser humano del vacío existencial y elimine esa idea de que la vida del hombre no tiene sentido alguno.

3. Que le de tranquilidad y le sea motivadora.

4. Que tenga el poder de darle santidad a los objetivos del individuo y la sociedad.

5. Que sea comprometedora y conceda responsabilidad

            Entre estas expectativas, la primera y segunda son las más fundamentales.

            La primera expectativa: El que los principios doctrinales de una religión sean lógicos posibilita su aceptación y remueve todo tipo de confusiones y oscuridades ideológicas.

            Acerca de la segunda expectativa, podemos decir que: Para nosotros los seres humanos la vida en este mundo está acompañada de dolor y dificultades, siempre nos enfrentamos a lo desagradable. Algunas  veces este dolor y sufrimiento se elimina a través de pensamiento y la ponderación, así como por medio del desarrollo industrial, o se hace posible el eliminarlos. Pero hay un grupo de adversidades que no son de este tipo y el ser humano nunca podría hacerles frente con su propio poder. Entre ellos:

a) El ser humano es un buscador de la verdad, y puesto que es posible caer en la ignorancia y el error, entonces sufre.

b) El ser humano busca el bienestar y quiere ser impecable e infalible, y le lastima el llegar a cometer errores y malas acciones.

c) El ser humano quiere la inmortalidad, ve a la muerte como el fin de la vida y esto le aterra.

d) El ser humano busca la infinitud y los defectos y limitaciones le causan dolor.

e) El ser humano sufre al ver que desde su mismo nacimiento y a lo largo de la vida tiene menor o igual beneficios corporales y mentales que otros, o se ve con menos posibilidades que los demás y esto le causa sufrimiento.

Solamente la religión puede darle significado a la vida del hombre, sosegarlo y hacerle fácil el soportar los sufrimientos.

            Si el ser humano supiera que el creador del universo es Sabio, Misericordioso y Misericordiosisimo, que no es avaro con ninguno de sus siervos, que todos son iguales ante Él y que no hay otro criterio más que la taqwā (piedad) para acercarse a Él, también que es Justo y no oprime ni en lo más mínimo, que de una vez puede eliminar y transformar todo el dolor y sufrimiento en sosiego, que las penurias del amante para llegar al Amado son dulces y placenteras. Es este mismo dolor, el cual los conocedores y místicos no cambian por miles de curas

Resumen

1. El ser humano espera de la religión que esta le conduzca a la perfección, le conceda felicidad completa en el mundo y en la vida después de la muerte.

2. Además de esta necesidad fundamental, existen expectativas más particulares. El ser humano espera de la religión que:

  • Sea factible demostrarla y argumentarla
  • Le conceda significado a la vida
  • De sosiego y motive
  • Le de santidad a los objetivos del individuo y de la sociedad.
  • Que sea comprometedora y asigne responsabilidad.

3. La vida del ser humano en este mundo siempre está acompañada de dolor y sufrimiento; y algunos de estos sufrimiento no se extirpan con la ponderación y el progreso industrial,  como el dolor por; la posibilidad de estar equivocadas las creencias, la probabilidad de realizar malas acciones, pensar en la muerte y la aniquilación, los defectos, las limitaciones y privaciones de algunas bendiciones.

4. Si el hombre supiera que el universo tiene un Creador, Sabio, Misericordioso, Misericordiosisimo, frente al cual nadie es superior excepto por su taqwā (piedad). Un Dios que no oprime en lo más mínimo a ninguna de sus criaturas, se eliminarían de él todos sus dolores y sufrimientos, transformándose en complacencia. Y este es el significado que le da la religión a la vida.

LO QUE LA RELIGIÓN ESPERA DEL HOMBRE

Es obvio que la religión en tanto que es un conjunto de creencias y normas, no es un fenómeno del cual pueda hablarse sobre qué espera del ser humano o de algo más, sin embargo, la finalidad de lo la religión espera del ser humano, es una expectativa que tiene el Legislador y el Originador de la Religión, Dios Todopoderoso en la humanidad.

            En pocas palabras, la expectativa del Legislador de la religión en el ser humano es que éste acepte las creencias de la religión, forje una fe arraigada y sólida en ésta,   practique sus normas e instrucciones,  adorne su forma y su comportamiento como lo quiere la religión, y que aleje de él todos los vicios reemplazándoles por virtudes.

            Debe decirse que este tema es para el beneficio del ser humano, es decir; si decimos que la religión tiene expectativas en el ser humano, no es que quiera utilizar una parte de su componente existencial, extraerlo y añadirlo a la religión. Por el contrario, el que esto tenga lugar, no es más que para el propio beneficio del hombre. En otras palabras; lo que la religión espera de la humanidad es que ella misma se conduzca hacia la perfección y se beneficie de los más elevados y exaltados dones divinos.

قُلْ مَآ سَأَلْتُكُم مِنْ أَجْرٍ فَهُوَ لَكُمْ إِنْ أَجْرِيَ إِلاَّ عَلَى اللَّهِ وَهُوَ عَلَى كُلِّ شَيْءٍ شَهِيدٌ

Di: “No os pido una recompensa. Para vosotros. En verdad, mi recompensa sólo concierne a Dios y Él es testigo de todas las cosas. (34:47)

Resumen

1. Cuando hablamos de la expectativa que tiene la religión en el ser humano, nos referimos a lo que el Creador de la religión espera de éste.

2. La expectativa que tiene el legislador de la religión en el ser humano es que acepte las creencias de le religión y que tenga fe en ellas, que actué conforme a sus normas, que aparte de sí los rasgos inmorales y se adorne de virtudes.

3. En realidad el creador de la religión quiere que el ser humano al aceptarla y actuar conforme a ella se conduzca hacia la perfección y se beneficie de los más elevados dones divinos.

¿DE DÓNDE SURGE LA TENDENCIA HACIA LA RELIGIÓN?

            La religión es una realidad cuya historia se remonta a la del hombre; incluso los detractores de la religión también lo corroboran. El tema de la creencia en Dios y la adoración a Él como originador de la existencia, tuvo lugar en todo espacio, tiempo y sociedad con diferentes expresiones culturales y formas.

            Aunque esta realidad es innegable, aquellos para quienes la religión no tiene principalidad, ni legitimidad, considerándola invalida y superstición, se han esforzado a lo largo de la historia por explicar y justificar de alguna manera la tendencia del ser humano hacia ésta. Ciertamente, a alguien que no reconoce para el universo un originador llamado Dios, le  parece un fenómeno aterrador la inclinación de esa gran caravana humana hacia la creencia, adoración y homenaje a Dios, lo cual debe explicar e interpretar de alguna manera.

            Las opiniones que se han presentado al respecto, algunas veces son tan débiles y sin fundamentos que sorprenden al hombre. A continuación, de forma general, evaluaremos algunas de esas opiniones.

1. La Teoría del Miedo

            En algunos de sus comentarios, Freud[2], dice que el miedo es el origen de la creencia en Dios y la religión, por su puesto, muchos otros han manifestado algo similar.[3]

            En pocas palabras esta teoría dice que el miedo frente a algunos fenómenos naturales como la inundaciones, tornados, terremotos, la enfermedad y la muerte, fueron la causa de que el hombre crearan una causa común para explicar  todo fenómeno que le generara temor, y a esta le denominaron Dios. Según Freud, Dios es una creación del hombre, no es Él el creador de la humanidad. En realidad, el origen de la aparición de las creencias religiosa en la mente del ser humano, está relacionado con  ese deseo de sobrevivir frente a las calamidades. Los primeros hombres, para escapar del miedo y la preocupación frente a todo lo que le perjudicaba, poco a poco hablaron de unos seres poderosos, sabios y poseedores del control total sobre la naturaleza; de quienes por medio del ruego, los sacrificios, la adoración, la súplica y otros actos de este tipo, lograban obtener el amor y compasión de éstos, librándose de todo peligro.

2. Segunda Teoría

Algunos estudiosos como Will Durant y Bertrand Russell relacionaron el origen de la creencia en Dios de los primeros hombres con la ignorancia; ya que estos hombres cuando se veían frente a fenómenos como eclipses, fuertes vientos y lluvias, sin encontrar una causa natural y tangible para explicarlos, crearon una causa llamada Dios.  Fue así como le atribuyeron a “Dios” todo lo que no podían explicar o entender; de tal forma que, para que ese “Dios” no se enfureciera con ellos y no les castigara con desgracias terrestres y del cielo, se dedicaron a rendirle tributo y a adorarle.

Un análisis de las dos teorías anteriores

Vale la pena mencionar algunos puntos al analizar estas dos teorías:

a) Estas dos teorías, se confinan en hipótesis y probabilidades, sin que haya un argumento la demostración histórica de ambas.

b) Suponiendo que  debido al miedo o la ignorancia, todos o algunos grupos humanos, hubiesen creído y adorado a un ser llamado Dios, desde una perspectiva lógica no se puede concluir que “Dios no existe y que todas las religiones son invalidas”.  Lo más que podrían demostrar estas teorías—suponiendo que fueran correctas—es que es incorrecta la motivación del ser humano para la religiosidad y creencia en Dios. Y esto no quiere decir que Dios no exista, como tampoco niega la validez de todas las religiones.

A manera de ejemplo: muchas de las invenciones y descubrimientos científicos a lo largo de la historia de la humanidad se centraron en el deseo de fama, búsqueda de riqueza y posición social, siendo éstas motivaciones inmorales e incorrectas. Pero, el que la motivación de un descubrimiento científico sea incorrecta no siempre significa que éste sea inválido.

c) Muchos casos contradicen la validez de estas teorías:

  • La historia da testimonio que los portadores del mensaje de la religión y aquellos que convocaron a los pueblos hacia Dios siempre fueron las personas más valientes y  perseverantes frente a las situaciones y torturas más difíciles.
  • Siempre han existido personas temerosas, y por lo general son estas quienes nunca han creído en Dios.
  • Si el origen de la creencia en Dios es el miedo a los fenómenos naturales, entonces, hoy que el ser humano ha podido adaptarse a muchos de ellos, debería eliminar la creencia en Dios o como mínimo debilitarla, sin embargo, hoy en día el acercamiento a Dios y Su adoración es uno de los asuntos más propagados y aprendidos en la actualidad.

            Hay muchos casos que contradicen también la teoría de la ignorancia. Basta con saber que entre los eruditos del mundo, algunos han creído en Dios desde lo profundo de su corazón, como Einstein, Newton, Galileo y otros miles.

  • Nosotros creemos que la razón para la tendencia el ser humano hacia la religión se centra en dos aspectos: primero, que se ha entendido que un fenómeno requiere de una causa o de un originador del fenómeno y todo lo que puede existir o no existir, es imposible que llegue a existir por sí misma; segundo, que desde el fondo del ser hay un tipo de creencia oculta en la existencia de Dios, y a su vez, a lo largo de la historia la tendencia a adorarlo. Es decir, de la misma manera que el sentido de la búsqueda por la verdad y el gusto por la belleza ha existido en todos los seres humanos de forma  innata (fitri), la cual no necesita adquirirse o aprenderse, también ha existido siempre en el  hombre la tendencia por conocer a Dios y adorarlo. Siendo la  misma Fitrah divina, la que dirige a los seres humanos a creer en Dios.

            Algunos puntos

1. Con el análisis presentado acerca de las teorías sobre el origen de la tendencia a la religión, se pudo entender bien el fuerte prejuicio de aquellos que con sus suposiciones niegan a la religión, evidenciando que el extremado amor y odio les ha cegado los ojos del intelecto.

2. Los propulsores de estas teorías, han desde los inicios supuesto que no existe ninguna motivación racional o lógica para inclinarse hacia Dios y la religión. Es por esto que, se han visto forzados a decir incoherencias, tales como mencionar como causa de la presencia de ésta tendencia a instintos psicológicos singulares. Como ejemplo;  los primeros hombres que no comprendían las causas de los fenómenos naturales, atribuyéndoselos a la ¡magia y hechicería! Pero, si se aclara que existe un campo racional, lógico y coherente para explicar la tendencia hacia la religión, estas mismas teorías perderían la poca credibilidad que tienen.

Resumen

1. La historia de la religión es tan antigua como la historia del hombre.

2. Los que niegan la existencia de Dios, se han esforzado  por dar explicación a esa inmensa creencia en la religión por parte del ser humano a lo largo de la historia, de tal forma que sea compatible con la negación de la existencia de Dios.

3. Los que sostienen la teoría del miedo, plantean que el miedo por los fenómenos naturales fue causa de que el hombre creara una causa común para todos estos, a la cual llamaron Dios. El origen de la aparición de las creencias religiosas en la mente del ser humano, fue ese deseo de permanecer inmune frente a las calamidades derivadas de estos fenómenos.

4. Los que sostienen la teoría de la ignorancia, creen que el origen de la creencia en Dios de los primeros hombres fue su ignorancia y desconocimiento de las causas de los fenómenos naturales, tales como los eclipses solares y lunares. Para ellos, Dios era la causa de todos estos fenómenos los cuales no podía explicar.

5. Las dos teorías mencionadas no se han podido demostrar y quedan reducidas a simples hipótesis.

6. Este tipo de teorías, suponiendo sean correctas, solo demuestran la motivación del hombre por la religión y la creencia en Dios.  De ninguna manera puede demostrar la no existencia de Dios, porque el que sea o no correcta la motivación por la acción o la creencia, es una cosa y la validez -o no- de esa acción y creencia es otra.

7. La teoría del miedo es incorrecta porque: a) los portadores del mensaje de la religión siempre fueron las personas más valientes. b) hubo muchos seres humanos miedosos y los hay, los cuales no creen en Dios. c) En la actualidad hasta cierto punto se ha eliminado ese extremado miedo por los fenómenos naturales; y sin embargo,  la creencia en Dios de igual manera sigue siendo global.

8. La teoría de la ignorancia es incorrecta porque muchos de los grandes eruditos del mundo han creído en Dios.

9. La realidad es que el origen de la creencia en la existencia de Dios yace en dos puntos: a) El intelecto del ser humano que le dictamina que todo fenómeno requiere de un originador y b) la fitrah (naturaleza primigenia – innato) del ser humano reconoce a Dios y le adora.

www.islamoriente.com

Fundación Cultural Oriente


[1] Los temas tratados en esta sección se pueden abordar también bajo los títulos de: “beneficios en la religión”,  “funciones de la religión y la necesidad que tiene el ser humano de la religión”:

[2] Sigmund Freud fue un médico neurólogo austriaco de origen judío, padre del psicoanálisis y una de las mayores figuras intelectuales del siglo XX. Entre sus obras tenemos: La interpretación de los sueños, Tres teorías acerca del instinto sexual y Tótem y Tabú.

[3] Tito Lucrecio Caro (99 a. C. - 55 a. C.), poeta y filósofo romano.

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