“Oh gente por cierto que ha venido entre vosotros el mes de Dios con bendiciones, misericordia y perdón. Este es un tiempo que ante Dios es el mejor de los meses, sus días los mejores y sus horas las mejores. Es un mes en el que fuisteis invocado por la invitación de Dios y en él os habéis vuelto de entre la gente que ha sido objeto de la generosidad de Dios. Vuestra respiración en él es glorificación, vuestro sueño en él es adoración, vuestras acciones en él son aceptadas y vuestras súplicas en él respondidas…” (Partes del sermón del Profeta, la paz sea con él y su descendencia respecto al mes de Ramadán).