El dolor, la angustia, el miedo, la desesperación entre muchas otras son algunas de las cicatrices que están dejando las guerras como lo estamos comprobando en la actualidad en los seres que son más vulnerables y más indefensos que son los niños en Medio Oriente, en lugares como Siria, Iraq, Yemen, Libia y la Franja de Gaza, este es el drama palpable de quienes nacen bajo el ruido de las bombas. Estos niños que sólo conocen la guerra no perciben otra cosa que la huida, el miedo y la expulsión; pues la violencia de las bombas y de los tiroteos forma parte de sus vidas y en otros casos como en la guerra de Siria por ejemplo son asesinados deliberadamente por francotiradores; ya que existen ataques con bombas contra las escuelas, y cada vez más jóvenes son reclutados para la guerra.