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S. S. Ajtar Rizvi

By admin , 16 April 2023

La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental - Esclavitud Territorial

 

La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental

Esclavitud Territorial

Al•lâmah Saîied Said Ajtar Rizvî

Aunque los esclavos de la esclavitud doméstica se supone ha sido abolida, la esclavitud territorial o la subyugación de una nación a otra está aún mucho más viva. Con un corazón lleno de tristeza uno observa la destrucción sistemática de las vidas de seres humanos y de su dignidad perpetuada por la civilización que se hace llamar seguidoras de Cristo en casi todo el mundo.

Los indígenas, pieles rojas, los habitantes originales del Nuevo Mundo. ¿Dónde están ahora? Fueron eliminados gradualmente, expulsados de su tierra y obligados a vivir en las tierras menos fértiles y productivas de los Estados Unidos. Los aborígenes de Australia fueron sometidos al mismo trato. Las pieles rojas y los Aborígenes ambos fueron casados como búfalos y ahora están casi al borde de la extinción. El Dr. Eric Williams cita una historia de un Jefe Indio, Hatuey, quien fue condenado a morir por resistirse ante los invasores, firmemente se rehusó a aceptar el Cristianismo como puerta de salvación, cuando se dio cuenta de que sus ejecutores, también, tenían la esperanza de ir al mismo Paraíso.42

Mucho más trágico fue el destino de los africanos en Sudáfrica. Los portugueses, armados con el decreto del Papa de “reducir los infieles a la subyugación” tenazmente mantuvieron a Angola y Mozambique bajo el yugo de la esclavitud territorial.

Es realmente sorprendente ver que el Papa Pablo VI solía hacer pronunciamientos sobre política mundial; pero nunca se le vio aconsejar a Portugal para que negociara con sus “súbditos” en África y otros lugares. Por el contrario, los Papas han conservado relaciones especiales con Portugal y España, las naciones Católicas Romanas que muy obstinadamente se rehusaron a liberar las colonias Africanas. En julio de 1970, el Papa Paúl VI recibió a algunos líderes luchadores por la libertad de las Colonias Africanas en poder de Portugal. Esta audiencia generó el enojo de Portugal, lo que resultó en una protesta; El Vaticano, con preocupación dio una explicación. Al respecto fue publicada la siguiente carta titulada La Nota del Papa, un Consuelo, en el Standard Dar es-salaam en Tanzania, por un católico romano negro. A continuación citaré frases relevantes:

Una nota del Vaticano decía que el Papa los había recibido (a líderes de movimientos de liberación de pueblos que se encuentran bajo el domino Portugués) en su condición de Católicos y Cristianos, sin hacer referencia a sus actividades políticas. Les mencionó que la Iglesia enseña que siempre se deben utilizar los métodos pacíficos, inclusive cuando se tiene como fin alcanzar un derecho propio.

La nota decía:

“Las primeras noticias en donde se decía que el Santo Padre había recibido a esos líderes me molestó muchísimo. Ahora, esta aclaración me ha tranquilizado. Déjenme explicarles por qué. Fue la Iglesia Católica Romana la que estableció el colonialismo Occidental, dividiendo completamente todas las tierras y países recién descubiertas en dos partes: dándole a los españoles la mitad Occidental (Las Américas), y concediéndole a Portugal la mitad Oriental (como África e India). “Las colonias de Portugal, situadas en África fueron fundadas sólidamente bajo este importante decreto Papal. Cuando leí al principio que el Papa Pablo VI había recibido a líderes de Movimientos de Liberación, me sorprendió de cómo fue posible esto. Según nuestras creencias con respecto a la infalibilidad del Papa, el Papa Pablo VI tiene la misión de llevar a cabo y justificar todo lo que haya sido decretado por sus Santos Predecesores, por lo tanto, creo que él no debería haber exhortado a aquellos líderes”.

“Ahora, su aclaración me ha consolado mucho espiritualmente. Puedo dormir en paz con la convicción de que mi Iglesia no se ha condenado a si misma insinuando que los Papas anteriores se equivocaron al establecer y apoyar “El progresismo” de este continente negro bajo el Imperialismo Portugués”

“De igual manera, su consejo a estas llamadas victimas del colonialismo a que fuesen pacificas (que desorganizaran las unidades de combatientes de la libertad y le suplicaran a Portugal que les concediera Uhuru) es el mismo vino pero en un envase diferente. Me recuerda las invocaciones de los sacerdotes de la Iglesia Católica Romana en tiempos de las navegaciones de los barcos negreros desde los puertos portugueses hacia las Antillas. Siempre le pedían a Dios Todopoderoso que protegiera sus barcos y le aconsejaban a los esclavos negros que se portaran bien y fueran obedientes. Por supuesto, no les parecía que era necesario aconsejarles a los amos de los esclavos que vieran a estos como seres humanos. Estoy feliz de saber que mi Iglesia no ha cambiado nada a lo largo de estos siglos”.

La política de Apartheid de Sudáfrica fue condenada universalmente por las Naciones Unidas. Pero las Iglesias……siempre habían hecho lo que se esperaba. Fue solo después del “cambio de brisa” en África y el veloz surgimiento de las naciones independientes Africanas que las Iglesias comprendieron la necesidad de oponerse a este nefario sistema, el cual le niega a los habitantes originales del país el derecho al trabajo, a caminar, a sentarse, a cabalgar, a devengar, a dormir en su propia tierra. Inclusive, cuando las demás Iglesias, obligadas por las circunstancias políticas mostraron su oposición a este tipo de esclavitud, la Iglesia Reformista Holandesa aún apoyaba este sistema inhumano.

Rhodesia (Zimbabue) sigue los pasos de Sudáfrica. Una broma muy común en África en esta parte del mundo, describe a un Africano diciéndole a un Europeo: “Cuando viniste, tu tenías la Biblia y nosotros teníamos la tierra. Ahora nosotros tenemos la Biblia y tú tienes la tierra”.

Además de esta dominación descarada, existen otros matices de la esclavitud territorial. Como un camaleón, cambia de color según el ambiente. El colonialismo rampante ha sido reemplazado ahora por el neocolonialismo; pero igualmente es la misma subyugación de las naciones y pueblos por las súper potencias por medio de métodos más sutiles ¿o no? Hemos visto lo que sucedió con la Liga de las Naciones. Fue reemplazada por las Naciones Unidas, pero cuando las naciones débiles reclaman justicia, se practica una presión diplomática y sus justos reclamos por sus derechos son archivados o pospuestos. Hay un chantaje político, y el color de la piel es aún un factor decisivo. De hecho, las naciones más poderosas y mejor equipadas con instrumentos y medios de destrucción y aniquilación ejercen un domino de la situación del momento.

Este tipo de esclavitud se practica hoy en día no únicamente por parte de las naciones Cristiano-capitalistas sino también por las comunistas; y perdurará siempre y cuando la sociedad permanezca dividida entre los fuertes y los débiles o hasta que se reconozca la existencia de un Dios Omnipotente y Todopoderoso y Su Soberanía sobre todo el mundo sea totalmente aceptada.

Incluso, ahora cuando el siglo XX se acerca a su final y los estadounidenses se vanaglorian por sus logros, el tema del “Negro” aún sigue sin resolverse. Con desesperación, O.A. Sherrar dice, “La esclavitud ha existido siempre y seguirá existiendo de una forma u otra, siempre y cuando el hombre tenga ansias de poder. Ha llevado a más miseria, asesinatos, degradación, más tristeza, sufrimiento y pecado que cualquier otro sistema. Desbarata y aplasta a los individuos; arruina las comunidades; deteriora las relaciones entre los seres humanos, su manual a seguir es infringir el temor.

Ha tratado brutalmente al pasado y quizás con más brutalidad en el presente, debido a que en las nuevas formas de esclavitud, aunque menos visibles son están más diseminadas y su temor es más penetrante.”43

El temor de un levantamiento de los de abajo persigue al Presidio Soviético en todos sus satélites; el temor a un destino de sometimiento eleva la tensión entre Oriente y Occidente; el temor de la venganza de los oprimidos se gesta en Sur Africa y ensombrece a los Estados Unidos; el temor a las humillaciones, lavado de cerebros, torturas y muertes repentinas se propaga por todo el mundo” (Sherrard, pág. 188-189)

Pero no compartimos este mismo punto de vista pesimista. Sabemos que el problema es inmenso, pero también sabemos que el Islam es la religión enviada por Dios, El Omnipotente, hace 1400 años trajo consigo un plan para erradicar la esclavitud. Obstaculizando los medios de adquisición de esclavos con la emancipación y la restauración de la dignidad humana en estos. Y el hecho es que aunque los Bani Umeya sabotearon la primera dimensión de este programa, reintroduciendo la esclavitud con la compra de esclavos, no pudieron minimizar el impacto de los otros tres programas. Y en el mundo Islámico, los esclavos recuperaban su dignidad humana perdida. Un sistema que ha demostrado ser valioso y que tuvo éxito en donde otros sistemas fracasaron totalmente, seguramente podrá alcanzar la total erradicación de cualquier forma de división, segregación, desigualdad e injusticia, si se le da la oportunidad de actuar.

Amir Ali dice, “Le queda la responsabilidad a los musulmanes de demostrar la falsedad de las insinuaciones si fundamentos que se han hecho en contra del Profeta a mano de los difamadores y los enemigos de Islam, proclamando en términos claros que la esclavitud, el sometimiento en cualquier forma, la discriminación racial es condenada por su creencia y repudiada por su código de vida.”44y estamos seguros de que Dios le dará al Islam la oportunidad de establecer un mundo de justicia total sobre la tierra.

Los Imames Purificados de la Shi’ah, ejecutaron la obra del Santo Profeta y le inyectaron a sus seguidores el verdadero espíritu del Islam. Ellos, con su propio ejemplo y por medio de su discurso, conservaron el Islam original para sus seguidores.

El último Imam Purificado, el Imam Muhammad al-Mahdi, el Salvador Esperado reaparecerá en este mundo junto con el Profeta Jesús cuando el mundo este saturado totalmente de injusticia, tiranía y deshonestidad. Cuando el Salvador Esperado salga de su Ocultación llenará este mundo de justicia, honestidad y misericordia. Creemos en un mundo mejor y sabemos que cualquiera que sea el disfraz de la esclavitud en época de la reaparición del Doceavo Imam, El Salvador Esperado, está destinada a desaparecer, ocupando su lugar con una hermandad universal y con la dignidad de todos los seres humanos.

Fuente: La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental; Editorial Elhame Shargh

Todos derechos reservados. Se permite copiar citando la referencia.

www.islamoriente.com    Fundación Cultural Oriente

 

42 Williams, Op. cit., p. 8

43 Sherrard, Op. cit., pp. 188-189

44 Ameer Ali, Spirit of Islam, p. 267

Palabras claves
Esclavitud,Perspectivas Islámica,Occidental,Esclavitud Territorial,indígenas,pieles rojas,habitantes originales del Nuevo Mundo
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La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental - Esclavitud Territorial.pdf (561.56 KB)
Autor
S. S. Ajtar Rizvi
Tema
Historia-Biografía
Política-Economía
Derecho
Publicado
Sun, 16 Apr 2023 - 14:34
By admin , 27 July 2020

¿Por qué fue abolida la esclavitud? - La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental

 

La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental

¿Por qué fue abolida la esclavitud?

Al·lâmah Saîied Said Ajtar Rizvî

 

¿Por qué fue abolida la esclavitud?

Alguien podría decir; ¿Acaso no fue La Inglaterra Cristiana quien finalmente abolió la esclavitud?, Bien, nosotros preguntamos, ¿Acaso si alguien practica la tiranía y la opresión, no es él mismo quien debe abandonar esta práctica? Como explicamos anteriormente, Inglaterra era el mayor comerciante de esclavos; y cuando las tensiones económicas le forzaron a abolir este comercio, tuvo que hacerlo. Pero ¿debemos agradecerle a Inglaterra o al Cristianismo haber permitido esta práctica tan cruel? ¿Acaso no deberíamos entonces, agradecerle a las presiones económicas, porque fueron estas circunstancias, las que realmente tuvieron como consecuencia la abolición de la esclavitud?

Lo cierto es que el movimiento en contra de la esclavitud no fue abanderado por las iglesias; fue dirigido por un puñado de moralistas, cuyos gritos y quejas pasaban desapercibidos, hasta cuando la presión económica obligó al Parlamento emitir una Enmienda en 1807 en contra del tráfico de esclavos. Después de 26 años, se emitió otra para abolir la esclavitud en las colonias Británicas, esto en 1833. Como lo dice el Profesor D.W Brogan en la introducción de ese gran libro del Doctor Eric William, El Capitalismo y la Esclavitud, “La abolición del tráfico de esclavos, luego la abolición de la esclavitud, no fueron meramente el resultado de una nueva línea dentro de la Ética de la política en Gran Bretaña (aunque el Dr. Williams no descarta ni pasa por alto la obra de hombres como Clarkson) sino que fueron una forma de evitar muchas pérdidas económicas. El monopolio de azúcar en las Antillas se volvió intolerable para una sociedad en un auge industrial, convencida de su invulnerable posición competitiva en los primeros días de la revolución industrial”. Para resumir, en las palabras del Profesor Brogan, el sistema esclavista “fue tolerado, defendido, elogiado en tanto que era lucrativo”.

“Durante mucho tiempo fue muy lucrativo. La fortuna de Bristol y Liverpool y hasta cierto punto Glasgow yacía en las plantaciones de las Antillas. El hacendado de las Antillas era el rival en ostentación del Nabab (hombre adinerado) de la India Oriental. No servía de nada que los moralistas señalaran que cada ladrillo de las bodegas de Bristol y Liverpool era cimentados con sangre de los esclavos...Pero la voz de los moralistas rara vez se escuchaba en medio de la grieta de las Guineas (El mismo nombre recuerda el triángulo comercial entre Gran Bretaña, África y las colonias trasatlánticas).”

¿Qué significaba el triángulo comercial? Desde Inglaterra, un surtido muy variado “típico del cargamento de los traficantes de esclavos” era llevado hacia África: “objetos de lujo, vestimentas de toda clase, hierro y otros metales, junto a armas de fuego, esposas, grilletes” El cargamento humano se llevaba desde África hasta las Antillas y las Américas. Desde las Antillas y otras colonias, azúcar, tabaco, índigo, algodón, café y demás materias primas eran transportadas al país natal (Inglaterra) donde eran procesados y luego re-importandos.30

Las plantaciones se fundaron sobre las bases de la esclavitud y fueron protección de los monopolios.

Después se da la secesión de las 13 colonias de América, lo que cierra un gran mercado en contra de las Antillas que estaban en posesión de los británicos. El otro efecto fue que ahora los Estados Unidos de América independiente se dirigían hacia las Islas que eran posesión de Francia, como Haití, Santo domingo, cuba y Brasil. El Doctor Williams escribe lo siguiente “Las superioridad del azúcar de las colonias Francesas era para los hacendados Británicos la más importante sorpresa que saltó de la caja de Pandora, es decir de la Revolución Americana. Entre 1783 y 1789 el progreso que hubo en las islas productoras de azúcar francesas, especialmente en Santo Domingo, fue un fenómeno sorprendente en el desarrollo de la colonia. La fertilidad del suelo francés era decisivo, el costo del Azúcar francés, un quinto menos que el Británico, el promedio de producción en Santo Domingo y Jamaica era de cinco a uno.”31

El efecto desastroso que hubo en las Antillas inglesas puede juzgarse por el hecho de que “en 1775 Jamaica tenía 775 plantaciones; en 1791, de cada cien, 23 habían sido vendidas por deudas, 12 estaban en manos de los comerciantes ilegales, en tanto que siete habían sido abandonadas; los hacendados de las Antillas, endeudados con una suma tan grande de 20 millones.” Gradualmente, los hacendados Británicos perdieron de manera irrevocable la supremacía que habían disfrutado durante tanto tiempo en el mercado europeo. “Las exportaciones de las colonias Francesas, más de ocho millones de libras, y las importaciones, casi de cuatro millones, usaban 164000 toneladas de carga y 33000 marineros; las exportaciones de las colonias Británicas, cinco millones de libras, y las importaciones, menos de dos millones, utilizando 148000 toneladas de carga y 14 mil marineros. De todas formas las colonias de azúcar se convirtieron en gran medida en un elemento más vital para Francia de lo que eran para Inglaterra.”32

De esta manera el costo del azúcar, y similarmente el de casi todos los demás productos se elevaba. El Doctor Williams lo explica de esta forma, “El monopolio de las Antillas no era únicamente poco solidó en teoría, no era lucrativo en la práctica. En 1828 se estimó que le costaba anualmente al pueblo Británico más de un millón y medio de libras. En 1844 le costaba al país 70000 libras en una semana y a Londres 6000 libras. Inglaterra pagaba por su azúcar cinco millones más al año que todo el Continente…dos quintos del precio de cada libra de azúcar que era consumida en Inglaterra equivalía al costo de producción, dos quintos se iban en rentas públicas del gobierno y un quito en impuestos para el hacendado de las Antillas.”33

Gradualmente, Santo Domingo, Haití en posesión de Francia surge como el productor de azúcar más importante. Desde la perspectiva del Primer Ministro Británico, William Pitt, fue este el factor decisivo. La era de las islas azucareras británicas, llegaba a su fin. El sistema de las Antillas ya no era lucrativo, y tampoco lo era el tráfico de esclavos, estructura sobre la cual se fundamentaba el negocio del azúcar, “En lugar de beneficiar a la Gran Bretaña…desde el punto de vista de sus intereses es más dañino de lo se puede pensar”.34

Por lo tanto, Pitt se dirigió hacia la India para cultivar y producir azúcar. “El Plan de Pitt era matar dos pájaros de un solo tiro: Recapturar el mercado Europeo con la ayuda del azúcar de la India y asegurar una abolición internacional del tráfico de esclavos, lo que arruinaría a Santo Domingo. Si no una abolición internacional, entonces una abolición Británica. Los franceses eran tan dependientes de los comerciantes de esclavos británicos que hasta una abolición unilateral por parte de Inglaterra desajustaría severamente la economía de las colonias Francesas.

“El plan de Pitt fracasó por dos razones. La importación de azúcar de la India, era imposible a la escala planeada, debido a los elevados impuestos gravados sobre la azúcar no producida en las Antillas Británicas…en segundo lugar, Francia, Holanda y los españoles se rehusaban a abolir el tráfico de esclavos. No era difícil percibir los motivos políticos detrás del disfraz de humanitarismo de Pitt. Gaston-Martin, el famoso historiador francés del tema del tráfico de esclavos en las colonias del Caribe, acusa a Pitt de hacer propaganda a la liberación de los esclavos en el nombre sin duda de la humanidad, pero con el único interés de destruir el comercio Francés, y concluye que en esta propaganda filantrópica realmente lo que había eran motivos económicos

Luego ocurrió un suceso singular. Los hacendados Franceses de Santo Domingo, en 1791, temerosos de las consecuencias de la Revolución Francesa, le ofrecieron las islas a Inglaterra; muy pronto, La isla Windward siguió el ejemplo; Pitt aceptó la oferta en 1793. Expedición tras expedición fueron enviadas, sin éxito para capturar la isla.

El Doctor Williams dice: “A nivel académico esto es lo más interesante. Pitt pudo no haber obtenido a Santo Domingo ni la abolición. Sin sus 40000 importados al año, Santo Domingo podría igualmente haberse sumergido al fondo del mar. La aceptación de la isla significaba de una manera lógica el fin del interés de Pitt en la abolición. Naturalmente, no lo hizo de esta forma. Ya se había comprometido demasiado ante los ojos del público. Continuó hablando a favor de la abolición, inclusive mientras que en la práctica exhortaba el tráfico de esclavos…los motivos de Pitt eran políticos y en segundo lugar personales. Le interesaba el comercio de azúcar. Tenía que arruinar a Santo Domingo inundando Europa con azúcar de la India mucho más barata o aboliendo el tráfico de esclavos; o debía tomarse por su cuenta a Santo domingo.”35

 “Le daría a Gran Bretaña el monopolio del azúcar, el índigo, el algodón y el café…Pero si Pitt se apoderaba de Santo Domingo, entonces el tráfico de esclavos debía continuar. Cuando Francia perdió Santo Domingo, el tráfico de esclavos se volvió simplemente un tema humanitario.

“Pero la ruina de Santo Domingo no significaba la salvación de las Antillas Británicas. Los dos enemigos aparecieron en escena. Cuba tomó la delantera para llenar el vacío que había quedado en el mercado mundial debido a la ausencia de Santo Domingo.”36

“En tanto, bajo la bandera Americana, cuba y otros puntos azucareros neutrales podían encontrar aún un mercado en Europa, los excedentes de las Antillas se acumulaban en Inglaterra. Era común caer en banca rota, entre 1799 y en 1807, 65 haciendas en Jamaica fueron abandonadas, 32 fueron dadas como pago de deudas, en 1807 habían demandas en contra de 115 otras. La deuda, la enfermedad y la muerte eran los únicos temas de conversación en aquellos días en la isla. En 1807 Un comité parlamentario en 1807 descubrió que el hacendado de las Antillas Británicas estaba en quiebra. En 1800 su ganancia era del 21,2 por ciento, en 1807 no tenía ninguna ganancia. El comité le atribuía esta desgracia a la situación desfavorable del mercado extranjero. En 1806 los excedentes del azúcar en Inglaterra llegaban a 6 mil toneladas. Tenía que reducirse la producción para restringir la producción, debía abolirse el tráfico de esclavos.”37

De esta forma, en las palabras del doctor Williams, “La abolición fue el resultado directo de toda esa angustia económica.”38

Hipocresía de los abolicionistas

Si alguien cree que la causa principal de la abolición de la esclavitud fue el progreso moral y ético, se le aconseja mirar con cuidado la actitud de los abolicionistas dentro del marco de sus objetivos económicos. Así vemos que los mismos hacendados de las Antillas que antes de la tensión económica mencionada anteriormente fueron los ardientes colaboradores del tráfico de esclavos ahora se convertían en unos grandes humanistas. El Doctor Williams dice: “Irónicamente, fueron los anteriormente esclavistas de las Antillas quienes ahora portaban la antorcha del humanismo. Aquellos que en 1807, lúgubremente profetizaban que la abolición del tráfico de esclavos que llevaban a cabo los ingleses tendría como resultado una disminución en el comercio, disminuirían las rentas y la navegación; y finalmente socavaría y de una vez por todas eliminaría la piedra angular de la prosperidad Inglesa;”, eran después de 1807, los mismos hombres que protestaron en contra de “un sistema de usurpación del hombre en contra del pueblo inocente”.

El interés de las Antillas en 1830 colocó una resolución “tomar medidas más firmes…para detener el tráfico de esclavos desde el exterior; sobre la supresión eficaz de la que dependía la prosperidad de las colonias de las Antillas Inglesas. Los representantes de Jamaica enviados a Gran Bretaña en 1823 declararon “que las colonias se habían reconciliado fácilmente con la abolición de un comercio infame y cruel, que ya la avanzada civilización de la época no toleraba”…Un movimiento de una masa enorme en pro de la abolición del tráfico de esclavos en Jamaica en 1849. Grupos y sectas se unieron en torno al tema de la justicia para con África. Denunciaron la esclavitud y el tráfico de esclavos como algo totalmente opuesto a la humanidad-un mal para África-degradante para todo aquel implicado en el tráfico, y opuesto totalmente a los intereses morales y espirituales de los esclavizados, exigían que fuera erradicado del vocabulario mundial “el termino detestable esclavo. LA ESCLAVITUD DEBE CAER, y, cuando caiga, JAMAICA FLORECERÁ. Inglaterra, declararon deliberadamente, había entrado en guerras por causas menos justificables.”

Y que lo que era valioso de tan grandilocuentes frases puede juzgarse a partir del hecho de que el el capitalismo Británico, inclusive después de eliminar la esclavitud de las Antillas, “continuó para prosperar en Brasil, cuba y en la esclavitud Americana”. Por lo tanto, como dice el Profesor Brogan, “obtenemos las paradojas del intercambio de roles. Todo estaba bien para que los abolicionistas condenaran el uso del algodón producido bajo los hombres de la esclavitud desde los Estados Unidos. Realmente, nadie realizó una propuesta seria para detener el uso del azúcar producto de la esclavitud desde Brasil o Cuba.

El Doctor Williams dice: “Después de la India, Brasil y Cuba de ninguna manera podría un humanitario justificar una propuesta diseñada para que volvieran las cadenas de la esclavitud con mayor firmeza sobre los Negros de Brasil y Cuba. Precisamente, era eso lo que significaba el libre comercio en el negocio del azúcar. Después de 1807 le fue prohibido el comercio de esclavos y después de 1833 la esclavitud. Si los abolicionistas hubiesen recomendado el azúcar de la India, incorrectamente, amparado en el principio humanitario de que era de crecimiento libre, era su deber según sus principios y su religión, boicotear el azúcar que era cultivada por medio de la esclavitud. Esto no permite deducir que estuvieran errados, al contrario es innegable que su fracaso al pretender adoptar tal medida destruya completamente el argumento humanitario. Después de 1833, los abolicionistas continuaron oponiéndose al hacendado de las Antillas, que ahora empleaba mano de obra gratis. Donde antes de 1833 habían boicoteado a los esclavistas Británicos, después de esta fecha apoyaban la causa del esclavista Brasilero.”39

“La brutal captura de mano de obra en África continuó durante casi 25 años después de 1833, con rumbo hacia las plantaciones de Brasil y Cuba. La economía Brasilera y cubana dependía del tráfico de esclavos. La regularidad exigía que los abolicionistas Británicos se opusieran a este comercio, pero esto atrasaría el desarrollo de Cuba y Brasil y finalmente dificultarían el tráfico Británico. La codicia por el azúcar barata después de 1833 avasalló cualquier aversión a la esclavitud. Había desaparecido el horror que alguna vez llegó a estremecer, solo con la idea del esclavista de las Antillas Británicas armado con un látigo; el esclavista Cubano con un látigo, alfanje, un puñal y pistolas, sabuesos, ni siquiera generó un comentario por parte de los abolicionistas.”40

Así queda claro que los verdaderos motivos del humanitarismo Británico no eran tanto la rectitud moral o el despertar ético sino la presión económica y lastimar a la competencia en el negocio. En palabras del Profesor Brogan, la lección que deja el Capitalismo y la Esclavitud es escalofriante:

“Coloca tu corazón en el mismo lugar en donde se encuentra tu tesoro”.

¿Acaso la Guerra Civil Americana tuvo como objetivo emancipar a los esclavos?

Creo que les interesa a los lectores revisar de una manera crítica el cuento aquel de que la Guerra Civil Americana se libró para emancipar a los esclavos. Esto es un mito que no encaja con la realidad. Propongo que citemos aquí algo del capítulo 22 del libro Lincoln the Unknown escrito por el famoso autor Dale Carnegie.41Comienza con estas palabras: “Pregúntale al ciudadano Americano promedio de hoy, ¿por qué se libró la Guerra Civil?, lo más probable es que responda, “para liberar a los esclavos”.

“¿Fue así?

“Veamos. Existe una frase tomada del discurso de Inauguración de Lincoln: “No tengo la intención, directa o indirecta de interferir con la institución de la esclavitud en los Estados donde existe actualmente. Creo que no poseo el derecho legal para hacerlo, y tampoco me interesa hacerlo”:

“El hecho es que el canon había estado sonando, lo mismo el rugido de herido por casi 18 meses antes de que Lincoln emitiera la Proclamación de la Emancipación. Durante todo ese tiempo los Radicales y Abolicionistas le habían exigido que actuase de una vez, enfurecidos con él por medio de la prensa y denunciándolo desde la arena pública.

“Una vez una delegación de ministros de Chicago se presentó en la Casa Blanca con lo que declaraban era una orden directa de Dios Todopoderoso para liberar a los Esclavos inmediatamente. Lincoln les dijo que imaginaba que si El Todopoderoso tuviera algún consejo que ofrecer Él mismo la traería a los despachos, en lugar de enviarla vía Chicago.”

Después Dale Carnegie cita de la respuesta de Lincoln al artículo de Greedy “La oración de 20 millones”.

“Mi objeto primordial en esta lucha es salvar el Sindicato, y no es salvarla o destruir la esclavitud. Si pudiera salvar el sindicato sin tener que liberar a un esclavo, lo haría; y si pudiera salvarla liberando a todos los esclavos, lo haría, y si pudiera hacerlo liberando a unos y dejando a otros, también harían esto. Lo que harían con respecto a la esclavitud y la raza de color, lo haría porque creo que esto ayudaría a salvar el sindicato, lo que tolero lo tolero porque no pienso que ayude a salvar el Sindicato. Hago menos cada vez que pienso que lo que hago lastima la causa; y haré más pensando que actuando más ayudará la causa.”

Para explicar esta respuesta, Dale Carnegie escribe lo siguiente:

“Cuatro Estados esclavistas se quedaron con el Norte, y Lincoln comprendió que si emitía la Proclama de Emancipación muy rápido en el conflicto, los adentraría en la Confederación, fortalecería el Sur y probablemente destruiría el Sindicato para siempre. En esa época se decía que Lincoln le gustaría que Dios estuviera de su lado, pero es mejor tener a Kentucky.

“Entonces esperó el momento oportuno y se movió con cautela”

“El mismo Lincoln había contraído matrimonio con una familia del Estado fronterizo que poseía esclavos. Parte del dinero que recibía su esposa de las ganancias de la finca de su padre provenían de la venta de esclavos. Y el único verdadero amigo íntimo que llegó a tener, llamado Joshua Speed era miembro de una familia dueña de esclavos. Lincoln tenía afinidad con el punto de vista Sureño. Además, contaba con el respeto tradicional de los abogados hacia la constitución, la ley y la propiedad. No quería ocasionarle dificultades a nadie.

“Pensaba que el Norte era tan culpable como el Sur de que existiera la esclavitud en los Estados Unidos y que para abolirla ambas partes te deberían soportar la carga igualmente. Por lo tanto, finalmente diseñó un plan que estaba muy aferrado en su corazón. Según dicho plan, los poseedores de esclavos que habitaban en los Estados leales de la frontera recibirían 400 dólares por cada uno de sus Negros. Los esclavos serían emancipados gradualmente, muy gradualmente. El proceso no llegaría a su final sino hasta enero 1 de 1990. Convocando a la Casa Blanca a los representantes de los Estados Limítrofes, les pedía que aceptaran esta protesta.

“El cambio que se prevé, discutía Lincoln, vendría suavemente al igual que el roció del paraíso, sin desgarrar y sin destrozar nada. ¿Acaso no lo acogerán? Nunca antes se ha hecho tanto bien, en un solo esfuerzo, en épocas anteriores; así como en la Providencia de Dios, llevarlo a cabo es vuestro gran privilegio. Dios quiera que el futuro extenso que está por venir no lamente el haber rechazado esta propuesta.”

El lector recordará que este plan de emancipación “el cual estaba muy aferrado al corazón de Lincoln” era el mismo que ya habían llevado a cabo y puesto en práctica hace 1300 años en el Islam y que había generado resultados maravillosos en el mundo Islámico. Si este plan hubiese sido aceptado por los compatriotas de Lincoln, no habría surgido tanto odio racial, tanto conflicto interno, inestabilidad emocional en la sociedad, que hasta ahora persiste en los Estados Unidos, un siglo después de la llamada “emancipación de los Negros”.

Desafortunadamente, los representantes de aquellos estados limítrofes rechazaron dicho plan. Dice Carnegie, “Lincoln tuvo una decepción inmediata. Dijo, debo salvar este gobierno, si es posible, y debe entenderse de una vez por todas que no me rendiré ante este juego, no dejaré de jugar ni una sola carta…pienso que la liberación de los esclavos y armar a los negros es una necesidad militar indispensable. Me han forzado a la alternativa de hacer esto o desintegrar el Sindicato.

“Tenía que actuar de una vez, tanto Francia e Inglaterra se encontraban a punto de reconocer oficialmente la Confederación. ¿Por qué? Las razones eran muy obvias. Primero tomemos el caso de Francia.”

Napoleón III era el soberano de Francia. “Añoraba cubrirse de gloria, al igual que lo había hecho su famoso tío, Napoleón Bonaparte. Cuando vio a los Estados aniquilándose unos a otros, y entendió que estaban tan ocupados como para molestarse por fortalecer la Doctrina Monroe, envió un ejército a Méjico, asesinó a miles de nativos, conquistó el país, denominó a Méjico el Imperio Francés, y colocó al Archiduque Maximiliano en el Trono.

Napoleón creía, y estaba en lo correcto, que si los Confederados ganaban apoyarían a su nuevo imperio; pero que si los Federales ganaban, los Estados Unidos tomarían medidas inmediatamente para expulsar a los franceses fuera de Méjico. Fue el deseo de Napoleón, por lo tanto, que el Sur hiciera su secesión, y quería ayudarlo en la medida de lo posible.

Al inicio de la guerra, la marina norteña cerró todo los puertos de Sur, custodiaba 189 puertos y patrullaba 9614 millas de costa, ríos y bahías. Este fue el bloqueo más grande que se haya visto en el mundo. Los Confederados estaban desesperados. No podían vender el algodón; ni podían comprar armas, municiones, zapatos, suministros médicos ni alimentos. Hervían castañas y semillas de algodón para reemplazarlos por café, preparaban una infusión de hojas de moras y raíces de zafras para reemplazarlo por el té. Los periódicos se imprimían en papel que se usaba para empapelar paredes

“Los Confederados no lograban de reparar los rieles o no podían comprar equipo nuevo, por lo que el transporte se encontraba casi detenido; el maíz que podía comprarse por dólares la fanega en Georgia, se compraba en 15 dólares en Richmond. La gente de Virginia pasaba mucha hambre”.

Debía hacerse algo de una vez y por todas. Fue así como el Sur le ofreció a Napoleón III doce millones de dólares en algodón si reconocía la Confederación y usaba los barcos Franceses para levantar el bloqueo. Además, le prometieron abrumarlo con pedidos que darían inicio al funcionamiento de cada fábrica en Francia día y noche.

Napoleón exhortó a Rusia e Inglaterra para que se le unieran en el reconocimiento de la Confederación. La aristocracia que gobernaba en Inglaterra ajustó sus anteojos, bebieron un par de Whiskies escoceses, y escucharon con atención las tentadoras propuestas de Napoleón. Los Estados Unidos cada vez se fortalecían más y aumentaban sus riquezas como para complacerlos. Querían ver a la nación dividida, y deshecho el Sindicato. Además, necesitaban el algodón del Sur. Las producciones de las fábricas de Inglaterra se agotaban y un millón de personas no solamente estaban desempleadas sino que estaban reducidas a la indigencia.

Los niños lloraban debido al hambre, cientos de personas morían de inanición. Las subscripciones públicas para comprar alimentos para los obreros británicos se llevaban a cabo en los rincones más remotos de la tierra: hasta en la lejanía de la India y en una China golpeada por la pobreza. Había una forma, y solamente una forma de que Inglaterra lograra fabricar algodón, y esto significaba unirse a Napoleón en el reconocimiento de la Confederación y levantar el bloqueo.

Si esto se llevaba a cabo, ¿qué sucedería en América?, el Sur se armaría, harinas, créditos, alimentos, equipos para las vías férreas, y se levantaría muchísimo la moral y la confianza.

¿Qué ganaría el Norte? Dos nuevos poderosos enemigos. Una situación ya demasiado mala, pasaría de mal a peor.

Nadie comprendía esto mejor que Abraham Lincoln. Ya hemos jugado nuestra última carta, lo confesó en 1862. Debemos ya sea cambiar nuestras tácticas ahora o perder el juego.

De la manera en que lo veía Inglaterra, todas las colonias en su origen se habían escindido de ella. Ahora la colonias del Sur, a su vez, se habían separado de las del Norte; y el Norte luchaba por someterlas y dominarlas. ¿Qué diferencia le significaba a un lord en Londres o a un Príncipe en París ya fuese que Texas y Tennessee fueran gobernadas desde Washington o desde Richmond?, Ninguna. Para ellos esta lucha no tenía sentido y estaba llena de propósitos poco valiosos.

Carlyle escribió: “No hubo guerra en mucho tiempo más tonta que esta”.

“Lincoln vio que la actitud de Europa con respecto a la guerra debía cambiar, y sabía cómo hacerlo. Un millón de personas en Europa que habían leído La Cabaña del Tío Tom habían llorado y aprendido a aborrecer las injusticias de la esclavitud. Por lo tanto Abraham Lincoln sabía que si emitía su Proclamación de Emancipación, los europeos verían a la guerra desde una perspectiva diferente. Ya no sería una disputa sangrienta por la preservación de un Sindicato, lo que no significaba nada para ellos. Al contrario, sería exaltada y vista como una cruzada Santa por destruir la esclavitud. Los gobiernos de Europa no se atreverían por lo tanto a reconocer al Sur. La opinión Publica no toleraría la ayuda de un pueblo que se supone pelearía para perpetuar la sometimiento de seres humanos.

Por último, en Julio de 1862 Lincoln emitió su proclamación, pero McClellan y el Papa acababan de conducir al ejército a unas derrotas humillante. Seward le dijo al Presidente que no era el momento apropiado, que debía esperar y lanzar la proclamación en medio de una ola de victoria.

“Esto sonaba razonable. Así que Lincoln esperó; y dos meses después llegó la victoria”.

Fue así como, para promover la causa de la Guerra del Sindicato se publicó la Proclamación de la Emancipación en septiembre de 1862, lo cual se hizo efectivo el 1ro de enero de 1863.

Siento gran admiración por Abraham Lincoln y ha sido uno de mis héroes favoritos desde mi niñez. Pero esto con respecto a los hechos y la realidad; no por mitos. Fue un hombre humanitario y él, desde el fondo de su corazón, estaba en contra de la esclavitud. Pero esto no significa que debamos elogiarlo por una falsa propaganda. La realidad fue que no libró la guerra civil para liberar a los esclavos; al contrario, liberó a los esclavos para ganar la guerra civil y proteger la Unión de los Estados.

 Fuente: La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental - Editorial Elhame Shargh

Todos derechos reservados. Se permite copiar citando la referencia.

www.islamoriente.com  - Fundación Cultural Oriente


30 Williams, Dr. Eric, Capitalism and Slavery, p. 65

31 Ibíd., p. 122

32 Ibíd., p. 123

33 Ibíd., p. 123

34 Ibid, p. 146

35 Ibid, p. 146-7

36 Ibíd., p. 148-9

37 Ibíd., p. 150

38 Ibíd., p. 150

39 Ibíd., p. 192

40 Ibíd., p. 192

41 Carnegie, Dale, Lincoln: The Unknown (Surrey, U.K.: The Word Work Ltd, 1948), chp. 22

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Por qué fue abolida la esclavitud - La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental.pdf (210.51 KB)
Autor
S. S. Ajtar Rizvi
Tema
Historia-Biografía
Religión-Ética
Publicado
Tue, 2 Jul 2024 - 10:28
By admin , 30 June 2020

¿Participación de las iglesias en el tráfico de esclavos? - La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental

 

La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental

¿Participación de las iglesias en el tráfico de esclavos?

Al·lâmah Saîied Said Ajtar Rizvî

 

¿Cuál fue la actitud tomada por parte de la iglesia Cristiana con respecto al tráfico de esclavos africanos? Desde sus inicios la Cristiandad cerró los ojos ante el sufrimiento de los esclavos. Como se mencionó anteriormente, la única referencia hecha con respecto a la esclavitud se encuentra en la epístola de San Pablo, cuando devuelve un esclavo a su amo, Filemón. Eso es todo. Amir Ali correctamente comenta que El Cristianismo “visualizó a la esclavitud como una institución legal del Imperio; adoptó este sistema sin ningún esfuerzo por prohibirla, promover su abolición gradual, o mejorar la condición de los esclavos.”26

Si queremos identificar cual fue el papel que jugaron las iglesias Cristianas en el comercio y tráfico de esclavos, debemos leer de nuevo los escritos del Señor Alpers, quien dice que los cristianos “eran conscientes que vender su prójimo humano no tenía una justificación moral. Sin embargo la iglesia cristiana encontró excusas para esto. Muchos sacerdotes personalmente practicaron este comercio, especialmente en Angola, y muchos otros eran dueños de esclavos en las Ameritas. La única justificación que la iglesia católica dio a todo esto fue que trataban de salvar las almas de los africanos por medio del bautizo al ser capturados y esclavizados. Los protestantes fueron peores, puesto que nunca aclararon si para ellos los esclavos Africanos tenían alma, al contrario, apoyaron el concepto de que el esclavo Africano era como un inmueble o un animal doméstico. No hay un registro en la historia de la iglesia Cristiana más vergonzoso que su apoyo al tráfico de esclavos por el Atlantico.”27

Ya mencionamos los argumentos de James Boswell, donde dice que la esclavitud fue una institución condenada por Dios en todas las épocas y que la abolición de la esclavitud sería cerrar la puerta de la misericordia para con la humanidad.

Ahora, quiero citar del Capitalismo y la Esclavitud del Doctor Eric Williams, historiador reconocido, también Primer Ministro de Trinidad y Tobago: “La Iglesia también apoyó el tráfico de esclavos. Los españoles vieron en esto una oportunidad para convertir a los idolatras, pues los Jesuitas, Dominicos y Franciscanos estaban muy involucrados en el cultivo de azúcar, lo que significaba tener esclavos. La historia se conoce a partir de un jerarca de la iglesia en Newport, quien todos los domingos al llegar una nueva carga de esclavos a la costa, agradecía a Dios que “otra carga de seres ignorantes había sido traída a la tierra en donde tendrían el beneficio de la bendición del evangelio” Pero en general, los hacendados Británicos se oponían a que fuesen cristianizad, significaba la instrucción en idioma Ingles, lo que permitía a varias tribus unirse y planear la sedición…En 1695 el gobernador de Barbados atribuyó esto a el rechazo de los hacendados de darle al esclavos los días domingos y festivos libres, y mucho después, casi en 1832 la opinión pública Inglesa se horrorizó por el rechazo de los hacendados a una propuesta para que se le diese a los Negros un día a la semana para permitir la abolición del mercado del Domingo Negro. La iglesia obedientemente hizo lo que tenía que hacer. La Sociedad para la Difusión del Evangelio prohibió que se le diera enseñanza religiosa a los esclavos en Barbados, y marcaban con la palabra “Sociedad” sus nuevos esclavos para diferenciarlos de los de la laicidad; los esclavos eran el legado de Christopher Codrington. Sherlock, posterior obispo de Londres, le aseguraba a los hacendados que “El cristianismo y el aceptar el evangelio no hace la más mínima diferencia en la propiedad civil”. Tampoco colocaba barreras a la actividad del clérigo. El Obispo Robinson de Bristol fue ascendido a la Diócesis de Londres por sus esfuerzos con respecto al Asiento que ayudó a establecer como plenipotenciario inglés en Utrecht. Las campanas de las iglesias de Bristol repicaban con alegría por la noticia del rechazo del Parlamento de la enmienda de Willberforce para la abolición del tráfico de esclavos. El mercader de esclavos, John Newton, le agradeció a las iglesias de Liverpool por el éxito obtenido en esta última hazaña antes de su conversión y pidió a Dios que lo bendijera. Estableció la adoración pública dos veces al día en su barco negrero, realizándola él mismo, también ayunaba un día y oraba, no por los esclavos si no por la tripulación. “Nunca antes conocí”, confesaba, “horas más dulces de comunión divina que las que tuve en los dos últimos viajes hacia Guinea”.

El famoso Cardinal Manning del siglo XIX era el hijo de un rico mercader de esclavos de las Antillas. Muchos misioneros vieron en esto un negocio ganancioso para expulsar a Belcebú por medio de Belcebú. Según uno de los más recientes escritores acerca del tema del tráfico de esclavos, ‘la mejor forma para remediar el abuso sobre los esclavos negros era que el dueño de la plantación diera un buen ejemplo preservando los esclavos y las propiedades, realizando de esta manera práctica la salvación de los plantadores y el progreso de sus fundaciones’. Los misioneros de Moravia en la isla, sin vacilar, retenían esclavos; los Bautistas, según un historiador con sutil delicadeza, no le permitirían a sus primeros misioneros reprobar la posesión de esclavos. Hasta el final el Obispo de Exeter retuvo sus 655 esclavos, por lo que recibió más de 12700 libras de compensación en 1833.

“Historiadores de la Iglesia ofrecieron disculpas ridículas, lo que hizo que se despertara una conciencia lentamente frente a la maldad que se le hizo a los esclavos puesto que la defensa de la esclavitud por parte de los funcionarios de la iglesia surgió de una sutil percepción moral”.

 No eran necesarias dichas disculpas. La actitud de los funcionarios de la iglesia era la misma actitud del hombre laico. El siglo XVIII, al igual que cualquier otro siglo, no pudo superar sus limitaciones económicas. Como lo discutió Whitefield al defender el rechazo a dicho artículo del estatuto que prohibía la esclavitud, ‘es una obvia demostración de que los países de clima cálido no pueden ser cultivados sin Negros’.

“La inconformidad de los Cuáqueros no se extendió hasta el tráfico de esclavos. En 1756 existían 84 cuáqueros que figuraban en la lista de miembros de la Compañía que comerciaba en África, entre ellos las familias Barclay y Baring. El negoció de la Esclavitud era uno de los medios más lucrativos para los Ingleses así como para los Cuáqueros Americanos, y el nombre del esclavista, El Cuáquero Willing (barco), reportado desde Boston en Sierra Leona en 1793, es símbolo de la aprobación dada al tráfico de esclavos en los medios Cuáqueros. La oposición Cuáquera al tráfico de esclavos se inició grandemente no en Inglaterra sino desde las Américas, y fue allí, desde las comunidades rurales pequeñas del Norte, independiente de la labor del esclavo. Es difícil, escribe el Dr. Gray, evitar el supuesto de que la oposición al sistema esclavista se confinaba primero a un grupo que no se beneficiaba directamente de este, y que finalmente poseyera una actitud objetiva.

“La esclavitud tuvo lugar bajo los ojos de los Ingleses del siglo XVIII. Y la moneda Inglesa, la guinea, escasa como lo era y es, tuvo su origen en el comercio Africano. Un orfebre fabricaba grilletes de plata para los esclavos y los perros. Bustos de moros y elefantes, insignias del tráfico de esclavos adornaban el Salón Comunal de Liverpool. La insignia y el equipamiento de los traficantes de esclavos eran exhibidos descaradamente para la venta en las tiendas y se les hacía publicidad en la prensa. Los esclavos eran vendidos públicamente en las subastas.

Los esclavos, eran una propiedad invaluable, con título reconocido por la ley, el administrador de correos era el agente empleado en ocasiones para recapturar a los que huían, publicando avisos en los estamentos oficiales del gobierno. Los esclavos sirvientes eran comunes, pequeños niños negros eran adornos de damas elegantes o mujeres de poca virtud. La heroína de Hogarth, The Harlots Progress, por lo general atendido por un chico negro, tipifica el concepto del inglés del siglo XVII en su deseo por los niños negros a quienes ellas podrían amar tanto como a su gatito. Los negros Libres llamaban la atención entre los mendigos de Londres y eran conocidos como los mirlos de St. Giles. Eran tantos que se estableció un comité parlamentario en 1786 para ayudar a los pobres negros.

“Los Esclavos no pueden respirar en Inglaterra”, escribió el Poeta Cowper. Esta era una licencia del poeta. En 1677 se tenía el concepto de que los negros usualmente comprados y vendidos entre los mercaderes, por ser mercancía y también incrédulos, podían ser poseídos. En 1729 el Juez General legisló que el bautismo no le concedía la libertad, ni cambiaba su condición temporal de esclavo; por otra parte el esclavo no se volvía libre al ser traído a Inglaterra, y una vez en Inglaterra el dueño podía legalmente obligar su regreso a las plantaciones. Una autoridad tan eminente como el Señor William Blackstone pensaba que ‘el amo podría legalmente haber adquirido el servicio perpetuo de John o Thomas, permaneciendo estos en el mismo estado de sometimiento de por vida, en Inglaterra o en cualquier otro lugar.28

Los sacerdotes cristianos solían bendecir con el nombre de Dios a los barcos repletos de carga humana cuando estos zarpaban desde los países cristianos, rumbo al hemisferio occidental, también le aconsejaban a los esclavos ser obedientes, nunca pasó por sus mentes aconsejarle a los esclavistas que tuvieran un poco de misericordia hacia ellos.

Es difícil aceptarlo pero parece que los católicos romanos hasta la década de los 70 hicieron de la compra de seres humanos algo común y corriente. En agosto de 1970 el mundo se estremeció al escuchar que los Romanos Católicos habían comprado, a un precio equivalente a 250 o 300 libras cada una, 1500 jóvenes de la India para convertirlas en monjas, debido a que esta vocación no era del gusto de las jóvenes europeas.29

Hubo tanta presión y escándalo a nivel mundial que el Vaticano tuvo que crear una comisión para que se encargara de este asunto, pero inclusive antes de que esta comisión comenzara su investigación, un vocero del Vaticano tuvo que admitir que “había algo de cierto” en los informes, aunque él cumpliendo con su deber condenó al Sunday Times por el sensacionalismo.

Fuente: La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental - Editorial Elhame Shargh

Todos derechos reservados. Se permite copiar citando la referencia.

www.islamoriente.com  - Fundación Cultural Oriente


26 Ameer Ali, Spirit of Islam (London: University Paper-backs, 1965), p. 260

27Alpers, Op. citp. , p. 22.

28 Williams, Op. cit., pp. 42-45

29 Sunday Times (Londres), como fue citado en el East African Standard (Nairobi), agosto 25 de 1970.

 

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Autor
S. S. Ajtar Rizvi
Tema
Historia-Biografía
Publicado
Tue, 30 Jun 2020 - 10:13
By admin , 18 May 2020

El tráfico de esclavos en África Oriental - La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental

 

La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental

El tráfico de esclavos en África Oriental

Al·lâmah Saîied Said Ajtar Rizvî

 

Al igual que en África Occidental, el tráfico de esclavos en África Oriental se hizo famoso y se estableció sólidamente con el apoyo y el esfuerzo de la Europa Cristiana. El señor E.A Alpers escribe en su libro African Slave Trade: “Por medio de los Portugueses se puede obtener evidencia sólida de que el tráfico de esclavos no era común en África Oriental antes del siglo XVIII. Es una realidad el que los portugueses, como pioneros del tráfico de esclavos en el Atlántico habrían intentado explotarlo en el África Oriental si lo hubieran visto ganancioso. Pero las primeras crónicas de los portugueses únicamente mencionan el tráfico superficialmente. Eran muchos más importantes los comerciantes de oro y marfil hacia Arabia e India. Fue hacia estos productos que los invasores portugueses dirigieron su atención a lo largo de los siglos 16 y 17, no solamente en las Costas de Kenia y Tanzania, sino también en Mozambique y Zimbabue. La cera y el ámbar parecían ser más importantes que los esclavos en esta época. A diferencia de los colonialistas en las Américas, los portugueses nunca desarrollaron ninguna clase de economía de sembradío en India. El tráfico de esclavos portugués desde Mozambique hasta la India escasamente llegaba a mil personas en un año, y generalmente era menos de la mitad de esa cifra. En cuanto a Brasil, fue ilegal hasta 1645 y no se buscó seriamente sino hasta comienzos del siglo XIX. Ya en 1753, cuando se establecían los pilares del nuevo tráfico de esclavos en África Oriental, hubo un total de 1399 Africanos esclavos en toda la India Portuguesa.

¿Cuáles eran estos Pilares? A pesar del prolongado contacto Árabe con África Oriental y su intento en promover el tráfico de esclavos con los franceses, según personalidades oficiales, más de 1000 esclavos eran exportados cada año. Francia, por medio del contrabando, para evitar los impuestos que eran gravados en Mozambique, posiblemente elevaba la cifra anual al menos a 1500. Una cifra similar posiblemente obtenida en Ibo durante esta década. A partir de este momento los portugueses se comprometieron con una política de esclavización en Mozambique, Ibo y después en Quelimane, cerca de la boca del Rivo Zambezni, donde ya no habría marcha atrás hasta su abolición.

El tráfico de esclavos se acentuó en la década de los ochenta, especialmente después de finalizar la guerra de independencia de los Estados Unidos. Durante la década de los setenta, unos cuantos esclavistas franceses aventureros se habían hecho cargo de Mozambique y de las Antillas, ya que era muy desventajoso buscar su carga a lo largo de la Costa de Guinea. Ahora, en tiempos de paz, con mayor competencia en África Occidental, se abría un camino para el crecimiento agigantado del tráfico de esclavos hacia América desde África Oriental. Al mismo tiempo los buques portugueses comenzaron a jugar un papel aunque secundario muy activo en el tráfico hacia la Isla de la Macarena. Registros oficiales de Mozambique muestran que desde 1781 hasta 1794 fueron embarcados un total de 46461 esclavos en las embarcaciones Portuguesas y extranjeras, casi en su mayoría francesas. Podemos hablar de que un mínimo14 de 4000 esclavos anualmente deben haber zarpado desde Mozambique durante ese periodo.”

“Fue en este punto de encuentro que los árabes le dieron un apoyo a aquellos cristianos esclavistas. El mismo autor dice, “Después de que los árabes Omani respondieron al llamado de algunos gobernantes Suajili de los pueblos de la Costa y con su ayuda en 1698 lograron desalojar a los Portugueses de Mombasa y otros reductos, ellos mismo en si eran muy débiles para poder hacer algo más que molestar y robar al mismo pueblo que había pedido su ayuda. Pero después de que la familia Busaid derrocara a los Yorubi y establecieran su gobierno en Omán cerca de 1744, fueron capaces de iniciar una explotación económica efectiva del pueblo de África Oriental. Al igual que los mercaderes anteriores de las costas, principalmente les interesaba el marfil, por lo que a partir de esto podemos detectar un aumento constante en el tráfico de esclavos.

“Sin embargo, no existen estadísticas exactas del volumen del tráfico de esclavos hecho por los árabes en el siglo 18. El primer indicio que existe se halla en un esclavista Francés llamado Jean Vincet Morice, que tráfico tanto en Zanzíbar como en Kilwa, el puerto esclavista más importante sobre la costa en la década de 1770. El 14 de septiembre de 1776 Morice hizo un pacto con el Sultán de Kilwa para la compra anual de 1000 esclavos. Había comprado 2325 esclavos para exportarlos en tres viajes a Zanzíbar y Kilwa antes de firmar el tratado. Morice no nos dice que cantidad de esclavos se llevaban los árabes de la costa cada año, pero claramente veía todo esto como un gran negocio para el promedio francés. Parece lógico pensar que como mínimo 2000 esclavos al año eran traficados por los árabes en este periodo. Aunque los franceses no tenían el dominio del tráfico de esclavos aquí como si lo tenían en Mozambique, actuaban como un estímulo de suma importancia para la demanda de esclavos en una época en la que el tráfico árabe se encontraba en aumento. Los esfuerzos de los franceses persistieron a lo largo de la década de 1780, pero al final del siglo es posible que eso se halla vuelto de mucha menos importancia que el tráfico de los árabes.

“Nuevos factores dieron origen a la elevada demanda de esclavos del África Oriental durante el siglo XIX. Se dio una elevada influencia en el tráfico de esclavos hacia Brasil en las Costas Portuguesas. Esto debido a salida de la familia Real Portuguesa desde Lisboa hacia Brasil en tiempos de las guerras Napoleónicas. Se hicieron concesiones especiales a los brasileros y en poco tiempo floreció el tráfico de esclavos alrededor del Cabo de la Buena Esperanza en Mozambique.”15

“Es un hecho muy aceptado entre los historiadores de confianza del África Oriental que las rutas del trafico lejanas entre el continente y la costa fueron establecidas particularmente por iniciativa Africana. En otras palabras, las rutas fueron diseñadas por los africanos, desde el interior del continente hacia la costa, no por los árabes, ni los Swahilis, partiendo desde la costa hacia lo desconocido, el interior hostil. Los traficantes Swahilis solo comenzaron a abandonar la seguridad de la costa a mediados del siglo XVIII, y así viajaron a lo largo de las rutas ya establecidas desarrolladas décadas anteriores. Únicamente en el siglo 19 se atrevieron los traficantes Árabes a seguir esta pista.”16

“Los Yao quienes se convertirían en los traficantes de esclavos más consagrados en el África Oriental, ya contaban con una gran tradición en el transporte de marfil y de otras mercancías de índole legal hacia las costas, décadas antes de que la fusión de demanda de esclavos Árabe Francesa tuviera lugar.”17

 “En África Occidental estas rutas eran conducidas hacia el interior del continente desde la costa por africanos cuyo objetivo principal era capturar esclavos. Al inicio fueron esclavos quienes dominaron el tráfico en África Occidental. En África Oriental no caló ninguna de estas condiciones. El tráfico de esclavos debe visualizarse como un tráfico bien establecido, rentable y que sobrepasara al marfil. Es de suma importancia recordar esto ya que la región sureña fue la primera reserva para el tráfico de esclavos del África Oriental.”18

El señor Alpers concluye lo siguiente: “Debe quedar claro hoy en día que el viejo concepto estereotipado de que la mayoría de los esclavos eran atrapados por pandillas merodeadoras de árabes y Suajilis es otro de los mitos que han tomado raíz en cuanto al tema del tráfico de esclavos en África Oriental concierne. No podemos errar subestimando el papel que jugaron estos individuos en este negocio.”19

De nuevo debo enfatizar que mi objetivo no es ridiculizar los esfuerzos de un puñado de moralistas opositores acérrimos a la esclavitud. Lo que quiero demostrar es que sus esfuerzos no pudieron tener éxito sino hasta cuando la presión económica obligó a Gran Bretaña, primero a restringir el tráfico de esclavos y luego a abolirlo.

Por supuesto, cuando Gran Bretaña se propuso abolir la esclavitud, no podía proclamar públicamente que lo hacía para competir en contra de los industriales Franceses. Tenía que hacerlo ver como un tema ético y moral antes de que lograra forzar a otros gobiernos a seguir su ejemplo. Y así sucedió. Sabemos cómo Gran Bretaña libró guerras no para proteger su imperio económico y político, sino para “proteger la Libertad del Pueblo”. Lo mismo sucedió con su guerra en contra de la esclavitud. La moral, y la ética fueron temas únicamente de un manojo de moralistas impotentes. El verdadero tema en lo que concernía a los colonizadores y a los gobiernos era la economía.

El sufrimiento de los esclavos

Ya hemos visto lo que logró el Islam quitando el dolor y el sufrimiento de los esclavos y como, por primera y última vez en la historia fueron considerados como seres humanos con derechos ante sus amos. Ahora veamos de qué manera fueron tratados los esclavos a manos de los cristianos. Antes de hacer un recuento, debo dejar un punto bien claro; estos sucesos se refieren al sufrimiento de los esclavos durante el tráfico de estos en los últimos 5 siglos, cuando, como se dijo anteriormente, los cristianos iniciaron este comercio a una escala inimaginable. Como lo he mostrado en el último capítulo, los árabes también fueron participes en el último cuarto del siglo dieciocho.

Debido a que la mayoría de los sucesos sobre el tráfico de esclavos datan de este periodo, existen demasiadas descripciones muy reales de lo que fue se vio. Es así como muchos cristianos deben cargar con la responsabilidad de estos horrores a una escala mayor. Realizaron esta práctica por más de cuatro siglos, comparados con los árabes quienes únicamente se les unieron por un siglo bajo su incitación aunque muy voluntariamente.

Las víctimas fueron los pobres e indefensos africanos, hombres y mujeres de la Costa Oeste y Este de África y también de la parte baja del continente. Fueron tratados como ganados o utensilios o peor. Eran obligados a trabajar en condiciones inhumanas en las recientemente adquiridas plantaciones de sus amos, estos eran las potencias occidentales cristianas, quienes ya se habían apoderado de las islas a lo largo de Atlántico en el Nuevo Mundo y también en casa en Portugal y España, así como también los países de la Europa Centra del Sagrado Imperio Romano bajo el dominio espiritual de los Papas Católicos Romanos. Los horrores causados por el tráfico de esclavos se hicieron más pronunciados a finales del siglo XIX. Cada vez que se realizaba una cacería en una villa, todo lo demás era muerte y destrucción. Muchas personas morían defendiendo sus hogares y familias, o como producto de la hambruna y la enfermedad, lo que seguía después de tanta violencia.

Uno se estremece cuando piensa en los métodos diabólicos utilizados para capturar a los nativos africanos, separados de sus familias y tribus, transportados a un lugar lejano y tratados peor que animales. A continuación haremos un breve recuento a partir de la literatura escrita por los mismos autores Occidentales acerca de la forma en la que eran tratados los esclavos y la crueldad de los métodos utilizados por sus cazadores. Sus métodos eran típicos de ladrones y raptores, puesto que no eran guerreros. “Su práctica usual era rodear algunas villas que ya estaban reconocidas para ser su presa, así se acercaban silenciosamente durante la noche. Por lo general la villa se constituía de un grupo de chozas tejadas con hojas de palma de bambú, materiales muy inflamables que incendiaban sin remordimiento, usualmente durante la madrugada. En cuanto se despertaban sus habitantes ante el calor de las llamas, luchando por salir, eran rodeados y capturados. Si alguien se resistía era eliminado, puesto que los cazadores de esclavos eran hombres sin misericordia. No tenían consideración de los ancianos y niños, quienes eran asesinados inmediatamente porque no les eran de ninguna utilidad. Únicamente los hombres y mujeres, adolescentes eran esclavizados, dejando atrás los cadáveres y las cenizas de donde alguna vez habían tenido una vida de felicidad en un asentamiento prospero.

 “Aquellos capturados tierra adentro eran menos afortunados, porque tenían que caminar por mucho tiempo hasta llegar a las costas, una muy difícil caminata a través del denso bosque y el desierto estéril. Caminaban semidesnudos, sin protección alguna de las espinas y de las piedras puntillosas. Para evitar que se escaparan, ataban palos bifurcados muy pesados alrededor de sus cuellos y manos, y si algunos causaban problemas, era colocados en huecos en una tabla de madera tosca y sus tobillos era encadenados. Atados todos juntos por medio de cuerdas, las largas filas conocidas de esclavos, difícilmente lograban caminar hacia su terrible destino; ya que todos los africanos sabían que el hombre blanco se alimentaba de lo que obtenía por los negros capturados. Sus captores los conducían despiadadamente sin prestar atención a sus heridas y laceraciones, debilitando su energía debido a los múltiples azotes que recibían en el trayecto. Si alguno caía, era hecho a un lado; si alguien se enfermaba, era abandonado en el camino o como acto de generosidad, se le proporcionaba un golpe en la cabeza.”20

 “En buenas o malas condiciones, a pesar de la morbilidad y mortalidad, a pesar de las insurrecciones y los suicidios, cada año los barcos transportaban miles de esclavos hacia América y las Antillas. Llegaban en barcos de muchas naciones, por ejemplo, Francia, Holanda, Portugal y Dinamarca, pero más de la mitad eran transportados en barcos Ingleses que partían desde Bristol, Londres o Liverpool. Año tras año eran desembarcados enfermos, resignados, sin esperanzas y desarraigados por siempre de la tierra que los vio nacer. Nunca cambió la forma en que fueron sometidos y sus abusos fueron los mismos en todo el mundo de época en época. En América y las Antillas, al igual que en Roma, en Grecia o en los remotos comienzos de la historia, fue dividida la esclavitud en dos tipos: esclavitud doméstica y la esclavitud de las plantaciones.”21

Ahora, analicemos algunos fragmentos del libro “Freedom from Fear or the Slave And his Emancipation” de O.A Sherrar, para mostrar cómo y hasta qué punto las antiguas naciones Cristianas de Occidente ejecutaron el trato más inhumano a los indefensos africanos. El lector podrá también analizar sus viles conceptos y creencias acerca del ser humano cuya raza y color de piel era diferente a la de ellos.

“Desde una perspectiva histórica general, pasaron por dos etapas; en la primera cargando sobre sus hombros, igual que un Atlas paciente, las glorias de muchas civilizaciones muertas; y en la segunda etapa, mas desgraciada que en la primera, perdiendo ese honor vicario, y fracasando ante un estado de esclavitud en el que únicamente se beneficiaba la codicia individual. Su condición, especialmente en la segunda etapa, debió haber aterrado la conciencia de un mundo nominalmente cristiano, que quedaba con la mayor indiferencia ante lo ocurrido. La idea de la esclavitud estaba tan arraigada que nadie cuestionaba su práctica. Todas las naciones la toleraron o la disfrutaron.”22

“La carga que recaía sobre el esclavo de la plantación realmente era muy pesada. El trabajo que se le asignaba era, requería de destreza; tenía que cultivar una cosecha desconocida para él, en su gran mayoría, azúcar en las Antillas, algodón o tabaco en América y, con todo esto su trabajo era algo novedoso, soportaba una carga más pesada que la de aquellos en Grecia o en Roma o los sirvientes de Europa. Todo era extraño y nuevo para él; tenía que enseñársele sus nuevos deberes; tenía que ser sazonando (periodo de acoplamiento), este era el término utilizado. Seasoning era un eufemismo para una disciplina de mucho, la cual según los opositores a la esclavitud pasaban menos del 20 por ciento de aquellos que la experimentaban. Muchos morían, la disciplina era dolorosa y poco había que disminuyera tanta amargura y rudeza.23

Los esclavos tenían que experimentar diversos tipos de sufrimientos. El efecto acumulativo de todas las dificultades era desastroso. Refiriéndonos de nuevo al libro de Sherrar, “Esta era real la realidad del “acoplamiento”, porque más allá de toda duda una gran proporción de estos esclavos que murieron bajo su disciplina habrían muerto en cualquier momento de la travesía. La experiencia demostró que la gran mayoría de aquellos que a su llegada se encontraban muy débiles o consumidos, morían poco después fuese lo que hicieran. Las autoridades médicas confinaban por mucho tiempo a estos en algunos lugares para esclavos antes de ser embarcados, carentes de toda higiene y ventilación antes de unirse al gran grupo ya en el barco esclavista, así también los hábitos alimenticios y costumbres, y no menos, el cambio de clima.(Buxton, p. 188). Pero estaban de acuerdo en que había algo más, un malestar espiritual o psicológico, que describían, quizás un poco proféticamente como, como “el gran recuerdo de familiares y amigos, la cruel violación de todas las expresiones de cariño sagradas y sociales de un pueblo, la anticipada degradación de una esclavitud eterna. Esto añadido al sufrimiento físico usualmente quitaba los deseos de vivir, y el esclavo aprovechaba la primera oportunidad que tenía para acabar con su vida, o simplemente languidecía de nostalgia extrañando a los suyos y moría en este estado”. Hubo como mínimo cinco tipos de esclavistas y cinco formas de esclavitud con los africanos, el estilo Español, Francés, Holandés, Danés e Inglés, sin contar el propio estilo americano, producto del Inglés. Los americanos, en Estados Unidos, inclusive ahora en el silgo XX, desacatan sus propias leyes y los Afro americanos no han logrado asegurar sus derechos de ciudadanos completamente, tienen problemas en su propia tierra natal, como lo sabe el mundo muy bien.

Era bien conocido el terrible destino que le esperaba al esclavo de la plantación, ser marcado y sellado en su piel con hierro ardiente, como era forzado a laborar portando pesadas cadenas y grilletes, su espalda era cicatrizada por los muchos azotes, encerrado en una prisión durante la noche, el conocido ergástulo, el cual era un lugar subterráneo y nauseabundo. “Los portugueses construyeron una serie de fortalezas o barricadas como las llamaban en la Costa de Guinea, donde los pobres africanos podían ser rodeados y vigilados hasta que el número fuera suficiente para justificar el transporte marítimo rumbo a España, hacia la esclavitud…y finalmente hacia América y el Nuevo Mundo…sus almas estaban destinadas a la desgracia eterna.”24

El autor describe de que forma fue presentada la esclavitud en las colonias Inglesas de América: “Un barco holandés penetró el río James de Virginia y desembarcó 20 negros para la venta. Los colonos los compraron rápidamente y de esta forma se conoció la esclavitud de los negros en las colonias de la América de Inglaterra.” En poco tiempo, “Inglaterra ocupó el primer lugar en el codiciado tráfico de esclavos, una posición que mantuvo durante casi noventa años”.

 “Los esclavos eran vendidos en subastas, comprados totalmente desnudos, hombres y mujeres por igual, montados en una silla en donde eran empujados y pinchados por los postores, palpaban sus músculos y examinaban sus dientes, los hacían saltar, flexionar sus brazos para estar seguros de que no estaban enfermos o discapacitados. Cuando el esclavo era comprado sin pareja, sucedía que su esposa e hijos iban a parar en manos de otro esclavista; por lo que además de la pérdida de su libertad se añadía la pérdida de su familia. El esclavo salía de la subasta desprovisto de todo, para comenzar una nueva vida de humillación, servidumbre y esclavitud, sin ninguna esperanza.”25

Fuente: La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental

Editorial Elhame Shargh

Todos derechos reservados. Se permite copiar citando la referencia.

www.islamoriente.com

Fundación Cultural Oriente

 

14 Alpers, Op. cit., pp. 5-6

15 Ibíd., pp. 7-8

16 Ibíd., p. 13

17 Ibíd., p. 14

18 Ibíd., p. 15

19 Ibíd., p. 24

20 Sherrard, B.A., Freedom from Fear (London, 1959), pp. 61-62.

21 Ibíd., pp. 67f.

22 Ibíd., p. 11.

23 Ibíd., p. 69.

24 Ibíd., p. 26.

25 Ibíd., p. 67.

Palabras claves
Tráfico de esclavos,Iglesia y esclacvitud,Esclavitud en Cristianismo,Historia del esclavos,África Oriental
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El tráfico de esclavos en África Oriental - La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental.pdf (178.06 KB)
Autor
S. S. Ajtar Rizvi
Tema
Historia-Biografía
Religión-Ética
Política-Economía
Publicado
Mon, 18 May 2020 - 14:48
By admin , 8 May 2020

Representantes del cristianismo y el tráfico de esclavos - La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental

 

La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental

Representantes del cristianismo organizaron el tráfico de esclavos

Al·lâmah Saîied Said Ajtar Rizvî

 

Los esclavos eran robados de África inclusive en tiempos del Imperio Romano, pero el verdadero Tráfico de Esclavos comenzó en el siglo XVI con el surgimiento de los países Europeos Cristianos. Edgard A. Alpers de la Universidad de Dar Salām, escribe lo siguiente: “Así como trazamos una demarcación entre el tráfico incidental de esclavos que se dio a lo largo del Sahara desde el Occidente hasta el Norte de África en tiempos del Imperio Romano, por otro lado, y el fenómeno que denominamos el tráfico de esclavos de África Occidental, por el otro, también debemos trazar una demarcación similar para África Oriental.”6

Walter Rodney también de la Universidad de Dar e Salām, comienza su artículo África Occidental y el Tráfico de esclavos del Atlántico con las siguientes palabras: “Siempre deberá recordarse que el tráfico de esclavos del Atlántico fue un suceso en la historia mundial que implicó a tres continentes, Europa, África y América. Aquellos que se lanzaron en la búsqueda de esclavos eran europeos desde Suecia en el norte y Portugal en el sur. Los portugueses llegaron al África Occidental poco antes de mediados del siglo XV. Inmediatamente comenzaron a capturar a los africanos y a transportarlos como esclavos hacia Europa, especialmente Portugal y España. Pero los desarrollos más importantes se dieron en el siglo XVI cuando los europeos capitalistas comprendieron que podrían hacer grandes sumas de dinero usando el trabajo forzado de los africanos en norte, centro, sur de América y el Caribe, suministrándole mano de obra a las minas, la agricultura y las plantaciones de azúcar, algodón y tabaco. Este gran negocio con seres humanos duró un poco más de 400 años, puesto que dicho tráfico de esclavos por la ruta del Atlántico no finalizó sino hasta la década de 1870.

 “Se puede decir mucho acerca de la forma como fue organizado este comercio de esclavos por el Atlántico en Europa, y de qué forma países como Inglaterra y Francia hacían grandes ganancias. Mucho se puede decir del viaje horroroso desde África hasta América cruzando el océano Atlántico. Los africanos eran empacados como sardinas en una lata dentro de los barcos esclavistas, y finalmente un gran número de ellos morían a consecuencias de este terrible viaje.”7

Uno de los documentos más estremecedores es el “Plan de los Brookes”, un plan del siglo XVIII para embarcar a los esclavos en las naves Brookes…Con cálculo matemático preciso, se estableció una tecnología del horror—pies y pulgadas, parados y sin espacio para poder respirar. Un tal Mr. Jones recomendaba que cinco hembras fueran el equivalente a cuatro varones, y tres chicos o chicas equivalieran a dos adultos…a todo hombre esclavo se le permitía un espacio de seis pies por uno y cuatro pulgadas de espacio, toda mujer con cinco pies por un pie cuatro pulgadas…y así hasta que era amontonada una gran masa humana—451 en total. Pero un Acta del Parlamento llegó a permitir 454 personas. El documento concluye que “Si tres más pudieran ser acuñados entre el número representado en el plan, entonces este contendría precisamente el número ideal calculado.8

Una vez llegaban al otro lado del Atlántico, ya estaban en el Nuevo Mundo, oprimidos y brutalizados totalmente. Las siguientes declaraciones nos pueden ayudar a comprender la situación prevaleciente en esa época. Rodney escribe lo siguiente:

“En el momento de la llegada de los Cristianos Europeos hasta 1600, casi un millón de africanos ya habían sido transportados en los barcos esclavista. En esa época los portugueses ya se habían convertido en los traficantes de esclavos del África Occidental. Transportaban esclavos africanos hacia Brasil, territorio que era de su posesión, o los vendía a los colonos españoles en Méjico, Centro y Suramérica y el Caribe. En el siglo séptimo, unos siete u ocho millones de africanos occidentales habían cruzado el atlántico en calidad de esclavos. Los holandeses se unieron a los portugueses en el liderazgo del tráfico de esclavos en el siglo XVII, y en siglo siguiente los ingleses se convirtieron en los mayores traficantes de esclavos. Cuando el tráfico de esclavos se encontraba en su cenit en el siglo XVIII, los barcos británicos transportaban más de la mitad de los esclavos dejando el resto repartido entre los holandeses, los franceses, los portugueses y los daneses.

“El siglo XIX vino con un cambio en el personal encargado de explotar a África. Los países europeos, ellos mismos no eran tan activos en el tráfico de esclavos sin embargo si lo eran los europeos que se habían asentado en Brasil, Cuba y Norteamérica, estos fueron quienes organizaron la mayor estructura del tráfico de esclavos. Los americanos acababan de ganar su independencia de la corono británica, y ya era la Nueva Nación de los Estados Unidos de América la que jugaba el papel más importante en los últimos cincuenta años del tráfico de esclavos a través del Atlántico, transportándolos a una escala mayor de la que antes se había observado.

“Cuando comenzó el tráfico de esclavos en el África Occidental, este se tornó en un ataque directo por parte de los europeos en contra de los africanos que habitaban las costas. Cuando los primeros marineros portugueses llegaron a la costa de lo que hoy es Mauritania, dejaron sus barcos y cazaban a los Moros que vivían en esa región. Realmente, no eran un comercio en lo absoluto, era una cruel agresión, sin embargo después de toparse con varias sorpresas, los africanos de la costa naturalmente se mantuvieron vigilantes ante la llegada de los atacantes y se defendieron con valentía. Dentro de poco tiempo, los portugueses comprendieron que esa era una manera insegura de obtener los esclavos. Por otra parte también querían el oro y los demás recurso africanos que podrían adquirir únicamente por medio de un comercio pacifico. En lugar de cazarlos, decidieron ofrecer sus productos e intercambiarlos por hombres para ser llevados hasta los barcos europeos. De igual manera, los demás europeos entendieron que desde su punto de vista esta era la mejor forma de obtener la mercancía en África; fue de esta forma que atraparon a millones de africanos”9

Al referirse a este aspecto del tráfico de esclavos dice el escrito que, “Una de las cosas más importantes es reconocer que africanos mismos ayudaron y se asociaron con los europeos para esclavizar a otros hermanos. Esto quiere decir que no podemos tomar la actitud de echarle la culpa solamente al hombre blanco. Un paralelo que ayudaría a entender lo que ocurrió en África Occidental durante los siglos en que se dio la esclavitud puede verse hoy día en África, donde muchos líderes se alían con los europeos y los Imperialistas Americanos para explotar a la gran mayoría de su pueblo africano.

“Al final de cuentas, los Africanos Occidentales se redujeron a la condición de vende o serás vendido. Ahora, surge el tema de las armas de fuego, para ser fuerte, un estado necesitaba armas de fuego, pero para obtener armas de fuego de los europeos, los africanos tuvieron que ofrecerles esclavos. Los gobernantes africanos se vieron obligados a vender esclavos para obtener armas de fuego y así capturar más esclavos para comprar más armas. Esto puede describirse como un círculo vicioso. Esto no excusa a los gobernantes africanos que ayudaron a los europeos, sino que explica como al final de cuentas no eran en realidad socios de los europeos sino otro tipo de sirvientes o lacayos.”10

Ahora, surge una pregunta ¿Qué hacía la iglesia cuando ocurría todo esto? Leamos la opinión del escritor: “Debido a que era demasiada la ganancia monetaria que se hacía con la captura de los esclavos de África, los europeos rehusaron escuchar a sus conciencias. Sabían el dolor que causaban sobre estos pueblos en África, en los barcos esclavistas y en las plantaciones de las ameritas, en donde eran esclavizados, y eran conscientes de que no existía una justificación moral para esclavizar a sus hermanos del género humano. A pesar de todo esto la iglesia Cristiana salió a escena con excusas para justificar el tráfico de esclavos. Muchos sacerdotes continuaron el tráfico de esclavos, especialmente en Angola, y muchos otros eran dueños de esclavos en las Ameritas. La única justificación que podía dar la iglesia católica para sus actos era que trataba de salvar las almas de los esclavizados bautizándolos. Los protestantes eran peor, porque en ese entonces este grupo del Cristianismo no aceptaba que los africanos tuvieran alma. En su lugar, apoyaron el punto de vista de que el esclavo africano era una pieza de propiedad al igual que un mueble o un animal doméstico. No existe parte en la historia de la Iglesia Cristiana más vergonzosa que su apoyo al Tráfico de Esclavos a través del Atlantico.”11Según la Lista Lloyd, los esclavos eran considerados una carga muy valiosa y sus políticas aseguraban a los esclavos por más de 45 libras esterlinas cada uno, una gran suma en el siglo 18 en Inglaterra.

Para evitar que escaparan, o para castigarlos fueron utilizadas maquinas singulares tanto en África Occidental como el las Antillas.12

Hubo unos cuantos individuos que protestaron en contra de este tráfico desde sus inicios; pero los gobiernos y los traficantes hicieron caso omiso de sus quejas entre los siglos 15, 16 y 17. No fue sino hasta finales del siglo 18 que se hicieron serios intentos de detener este comercio.

James Boswell tratando de refutar los argumentos de los abolicionistas, escribe en su libro llamado List of Johnson, “El peligroso y salvaje intento el cual ha persistido por mucho tiempo para obtener un acta de nuestra Legislación, para abolir tan importante y necesaria rama del interés comercial, debe haber sido maldecido alguna vez, si la insignificancia de los fanáticos que vanamente tomaron el liderazgo de esta idea, no hubiera creado el gran cuerpo de Granjeros, Mercaderes, y otros, cuyas enormes propiedades se ven implicadas en este comercio, razonablemente suponga que no hay peligro alguno. La promoción que ha recibido el intento excita mi asombro y mi indignación; y aunque algunos hombres de capacidades superiores lo han apoyado, sea por un amor a la fama temporal; o un amor a la maldad en general, mi opinión es inquebrantable. Abolir una condición que en todos los tiempos Dios ha dictaminado, y el hombre ha perpetuado, sería una crueldad extrema para con los Salvajes Africanos, privarlos de salvarse de la esclavitud en sus propios países y no permitirles conocer una condición de vida más feliz; especialmente ahora cuando su paso hacia las Antillas y su trato acá es regulado humanamente. Abolir este tráfico sería cerrar las puertas de la misericordia sobre la humanidad”.13 El trato humanamente regulado al que se refería y la misericordia de la que hablaba se refleja en los diagramas que vemos anteriormente.

Fuente: La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental; Editorial Elhame Shargh

Todos derechos reservados. Se permite copiar citando la referencia.

www.islamoriente.com , Fundación Cultural Oriente


6 Alpers, Edgard A., East African Slave-Trade (Dar-Salaam: The Historical Association of Tanzania, 1967),

7 Rodney, Walter, West African and the Atlantic Slave Trade, 1967.

8 Newsweek (marzo 15, de 1965)

9 Rodney, Op. cit., pp. 4-5-

10 Ibíd., p. 7f

11 Ibíd., p. 22.

12 Lloyd’s List, 250th Anniversary Special (1734-1984), Abril 17, 1984, Londres, p. 149.

13 Boswell, J., Life of Jonson (N.Y. : Modern Library Edition, 1965) p. 365

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Tráfico de esclavos,Iglesia y esclacvitud,Esclavitud en Cristianismo,Historia del esclavos
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Autor
S. S. Ajtar Rizvi
Tema
Historia-Biografía
Derecho
Religión-Ética
Política-Economía
Publicado
Fri, 8 May 2020 - 16:48
By admin , 27 April 2020

El origen de la esclavización del hombre negro - La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental

La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental

El origen de la esclavización del hombre negro

Al·lâmah Saîied Said Ajtar Rizvî

Traducido del inglés por: Javier (Abdul Karim) Orobio

 

Es sorprendente ver que los cristianos, apoyándose en sus propias razones, hoy en día se postulan como los héroes de la libertad del ser humano, habiendo sido quienes más apoyaron a la institución de la esclavitud. Crearon justificaciones filosóficas y morales para esclavizar al llamado pueblo “incivilizado”. Uno de sus argumentos es que los salvaron de sus vecinos caníbales en este mundo, y de la desgracia eterna en la otra vida.

El Islam y sus seguidores nunca pensaron de esta manera, la gran cantidad de literatura islámica está exenta de esta clase de esfuerzo patético de moralización. Los escritores cristianos siempre se han referido a la esclavitud con una actitud como si nunca hubiesen tenido cartas en el asunto, haciendo creer que fue el Islam que “la promovió y legalizó” en tanto que los cristianos siempre trataron de abolir esta nefasta institución.

Es interesante mencionar que cuando se habla del tráfico de esclavos en el África Occidental totalmente a manos de los Cristianos, los escritores e historiadores cristianos lo denominan “El Tráfico de Esclavos del África Occidental”, o “El tráfico de esclavos del Atlántico”, pero cuando se refieren al tráfico del África Oriental, el termino lo cambian a “El tráfico de esclavos a mano de los árabes”.

El cristianismo, por medio de esta falsa propaganda logró hasta cierto punto extender su influencia entre aquellos africanos cuya propaganda los ha mantenido engañados y no se han dado cuenta de que las iglesias cristianas fueron participantes activos en el tráfico de esclavos de África. Los siguientes capítulos mostrarán el cuadro real a nuestros lectores.

“Cuando en 1492, Cristóbal Colon, en representación de la corona Española descubre el nuevo mundo, encendió la eterna y amarga rivalidad sobre las posesiones coloniales por las que, después de cuatro siglos y medio, no se ha podido hallar una solución. Portugal, que había iniciado el movimiento de expansión internacional, reclamaba los nuevos territorios sobre el argumento de que eran abarcados por la Bula Papal de 1455, autorizándoles someter a la esclavitud a cualquier pueblo incrédulo. Las dos potencias, para evitar una controversia, buscaron un arbitraje y, como católicos, se dirigieron al Papa, una medida obvia en una época en donde la proclamación de autoridad universal del Papado era incuestionable por cualquier individuo o gobierno. Después de cernir cuidadosamente los reclamos rivales, el Papa emitió un dictamen en 1493, una serie de bulas papales que establecieron una línea de demarcación entre las posesiones coloniales de los dos estados: El Oriente, bajo el dominio de Portugal y el Occidente bajo el dominio de España. Las particiones, sin embargo no satisficieron los deseos de los portugueses y al año siguiente llegaron a un trato más satisfactorio en el Tratado de Tordesillas, tratado que rectificó el juicio papal para permitirle a Portugal la posesión de Brasil.1

Pero este arbitraje de tanta importancia no pudo detener a otras potencias deseosas de poseer más países como les fuese posible; Inglaterra, Francia e inclusive Holanda comenzaron a exigir su lugar en todo este engranaje. Los Africanos también “estaban destinados a ocupar un lugar, aunque no lo habían pedido, ese lugar era el sol ardiente de las plantaciones de caña de azúcar, de tabaco y algodón en el nuevo mundo.

“Según Adam Smith, la prosperidad de una nueva colonia depende solo de un sencillo factor económico, demasiada tierra de buena calidad. La posesión colonial de Inglaterra hasta 1776, sin embargo, puede dividirse ampliamente en dos clases. La primera es la autosuficiencia y la economía diversificada de los pequeños granjeros…El segundo tipo es la colonia que tiene las instalaciones para la producción de artículos de primera necesidad a gran escala para un mercado de exportación. En esta primera categoría cayeron las colonias del Norte del territorio americano; en segunda categoría, las colonias de tabaco y las islas azucareras del Caribe. En las colonias de este tipo, como los señalizó Merivale, que el capital y la tierra no eran de ninguna utilidad a menos que se manejara la mano de obra. La mano de obra debe ser constante y debe trabajar o debe ser obligada a trabajar en conjunto. Sin esta compulsión los obreros por otro lado pondrían en acción su inclinación natural para trabajar su propia tierra y cultivar por su cuenta. Suele contarse la historia del gran capitalista británico, Mir. Pell, quien tomo 50000 libras y trescientos proletarios para que trabajaran para él. Cuando llegaron a Australia donde abundaba la tierra y era muy fértil los obreros prefirieron trabajar para sí mismos como pequeños propietarios en lugar de trabajar para un capitalista por salarios. Australia no era Inglaterra, y el capitalista fue abandonado sin un solo sirviente que le organizara la cama o le cargara agua.2

Fue así como la esclavitud se convirtió en la única solución.

“Una solución detestable, aunque fuese así, como lo llama Merivalle, la esclavitud fue una institución económica de gran importancia. Fue la base de la economía griega y logro edificar el Imperio Romano. En los tiempos modernos proveyó el azúcar para el té y las tazas de café del mundo occidental. Produjo el algodón que sirvió de base para el capitalismo moderno. Construyo el Sur de América y las islas del Caribe.”3

“Con la escasa población de la Europa del siglo 16, los obreros independientes necesarios para cultivar la caña de azúcar, el tabaco y el algodón en el Nuevo Mundo no daban abasto para suplir las cantidades adecuadas que permitiera una producción a gran escala. Era necesaria la esclavitud y para conseguir esclavos, los Europeos se lanzaron en búsqueda de los aborígenes”.4

“Pero la esclavitud con los Indios nunca se extendió hasta las colonias Británicas…en el caso de la India…la esclavitud era vista como algo circunstancial, una penalidad y no como una norma o condición permanente. La esclavitud de los indios no fue rentable en las colonias de la Nueva Inglaterra, una esclavitud de cualquier tipo no lo era debido a que no se acoplaba a la variada y diversificada agrícola de estas colonias. Además, el esclavo Indio era ineficiente. Los españoles descubrieron que un hombre Negro equivalía a cuatro indios. En 1581 un gran funcionario de España insistía en que se le diera permiso para traer negros, una raza robusta para el trabajo forzado en lugar de aborígenes débiles que solamente podían ser utilizados en tareas que requerían poco esfuerzo, como por ejemplo cuidar de los campos de maíz y las granjas. La producción de artículos de primera necesidad, como el azúcar y el algodón requería de una gran fuerza, de la cual carecían los indígenas, esto hizo necesario al robusto negro algodonero de la misma manera en la que el azúcar necesitaba de mulas, siendo así como surgió el epíteto de las Mulas Azucareras. Según Lamber, “cuando se comparaba las cantidades de dinero que se paga en la compra de Negros en el mismo lugar y época se consideraba mucho más bajo el precio pagado por los indígenas.”

“También la reserva indígena era limitada, los africanos eran inagotables. Los negros eran capturados en África y llevados a trabajar las tierras que le habían sido hurtadas a los nativos en las americas. Los viajes del Principe Henrry el Navegante completaron los viajes hechos por Colon, la historia de África Occidental se convirtió en el complemento de los indígenas de Occidente”.5

Fuente: La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental; Editorial Elhame Shargh

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1 Williams, Dr. Eric, Capitalism and Slavery (London, 1964) p. 4.

2 Ibíd., pp. 4-5

3 Ibid, p. 5

4 Ibid, p. 6

5 Ibíd., pp. 8-9

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Origen de esclavización,hombre negro,Perspectivas Islámica,Esclavitud en Cristianismo,Historia del esclavos
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El origen de la esclavización del hombre negro - La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental.pdf (143.4 KB)
Autor
S. S. Ajtar Rizvi
Tema
Historia-Biografía
Religión-Ética
Derecho
Política-Economía
Publicado
Mon, 27 Apr 2020 - 12:03
By admin , 31 July 2018

Los esclavos que se convirtieron en grandes personalidades del Islam- ‘Ammâr ibn Iâsir

Los esclavos que se convirtieron en grandes personalidades del Islam (III) - ‘Ammâr ibn Iâsir

Al·lâmah Saîied Said Ajtar Rizvî

‘Ammâr ibn Iâsir

Fue uno de los compañeros del Profeta (s.a.w.) más respetados y fiel compañero del Imam ‘Alî (a.s.). Formó parte del grupo de aquéllos que fueron torturados brutalmente por defender al Islam. Participó en las dos hiyras (emigraciones), primero hacia Abisinia[1] y la segunda hacia Medina. Rezó hacia las dos qiblahs -Bait al-Muqaddas y la Ka‘bah-. Participó en todas las batallas del Islam[2] y fue martirizado en la batalla de Siffîn, el 9 de Safar del año 37 de la Hégira.

‘Ammâr y sus padres fueron de los primeros conversos al Islam. Su padre Iâsir pertenecía a la tribu de Qahtan en el Yemen. Él y sus dos hermanos llegaron a La Meca en búsqueda de un hermano perdido; sus hermanos regresaron a su tierra natal pero Iâsir se quedó en La Meca donde acordó un pacto con Abu Hudhaifah (de la tribu de Banî Majzûm) y contrajo matrimonio con la esclava de éste, Sumaîiah bint Jaîiât. Iâsir y Sumaîiah tuvieron dos hijos, Abdul·lâh y ‘Ammâr, quienes, según la costumbre de Arabia, eran considerados esclavos de Abu Hudhaifah.[3] Después de que éstos se islamizaran, Abû Ÿahl, con la ayuda de otros incrédulos, comenzaron a torturarlos sin compasión.

Colocaban herraduras ardientes sobre sus cuerpos desnudos y eran forzados a yacer en la arena ardiente del desierto. El calor del sol del desierto calentaba intensamente las herraduras por lo que sufrieron graves quemaduras en su cuerpo. Estas torturas eran incesantes hasta que se desmayaban a causa del dolor. Después les arrojaban agua para despertarlos.[4] El Profeta (s.a.w.) sufría por todo esto, pero no podía darles protección. De todas formas, solía acercarse para darles ánimo para que toleraran todo este sufrimiento. Les dio la buena nueva del Paraíso y les dijo: “¡Sed pacientes, oh familia de Iâsir, porque se os ha prometido un lugar en el Paraíso!”.[5]

Iâsir y Sumaîiah fueron torturados brutalmente por los incrédulos de Quraish bajo el liderazgo de Abû Ÿahl. Ésta es una gran distinción de esta noble familia: todos fueron martirizados por la Causa del Islam. Sumaîiah era muy piadosa y temerosa de Dios; fue la primera mujer mártir del Islam.

Cuando sus padres fueron asesinados, ‘Ammâr fingió repudiar al Islam para así salvar su vida. Se dirigió al Profeta llorando con mucha amargura por haber pronunciado palabras de incredulidad para así salvarse de la muerte. El Profeta (s.a.w.) le dijo que no se preocupara, puesto que estas palabras no habían salido de su corazón. Fue así como se reveló la siguiente aleya:

﴿ مَن كَفَرَ بِاللَّهِ مِن بَعْدِ إِيمَانِهِ إِلاَّ مَنْ اُكْرِهَ وَقَلْبُهُ مُطْمَئِنٌّ بِالإِيمَانِ وَلَكِن مَّن شَرَحَ بِالْكُفْرِ صَدْراً فَعَلَيْهِمْ غَضَبٌ مِنَ اللَّهِ وَلَهُمْ عَذَابٌ عَظِيمٌ  ﴾

«Quienes descrean de Dios luego de haber creído -no aquel que fuera coaccionado en tanto su corazón permanece firme en la fe, sino quien abra su pecho a la incredulidad-, esos incurrirán en la ira de Dios y tendrán un castigo terrible.» (16: 106).[6]

Cuando ‘Ammâr describió las atrocidades cometidas en contra de la santa Sumaîiah, el Profeta dijo: “¡Paciencia, oh Abû Iaqzân! ¡Oh Dios, no castigues a nadie de la familia de Iâsir con el fuego del infierno!”. Cuando el Profeta (s.a.w.) llegó a Medina y fue construida su Mezquita, ‘Ammâr con mucho entusiasmo cargaba doble porción de piedras para esta obra. En ese momento comenzó a recitar algunos versos de poesías que llegaban hasta los oídos de ‘Uzmân (quien luego se convirtió en el tercer Califa), y éste pensó que ‘Ammâr lo estaba provocando. ‘Uzmân golpeó a ‘Ammâr en su frente y la sangre llegó a cubrir su rostro. Éste se quejó ante el Profeta, quien con sus propias manos limpió la frente de ‘Ammâr y cubrió su herida diciendo: “¡Bien, oh ‘Ammâr!, serás asesinado por un grupo rebelde; tú los invitarás al Paraíso y ellos te invitarán al Infierno”.[7]

La importancia y el honor de ‘Ammâr puede comprenderse a partir de las palabras del Profeta: “‘Ammâr está con la verdad y la verdad está con ‘Ammâr donde sea que se encuentre; ‘Ammâr es la piel entre mis ojos y mi nariz; y será asesinado por un grupo rebelde”.[8] También dijo: “‘Ammar está lleno de imân (fe)”.[9] Existen muchas otras narraciones del Profeta (s.a.w.) y de los Imames (a.s.) que hacen alusión al estatus de ‘Ammar.

‘Ammar fue uno de los compañeros que siempre siguió al Imam ‘Alî (a.s.). En el año 35 de la Hégira, cuando ‘Ammar junto a otros protestaron en contra del califa ‘Uzmân ibn ‘Affân (el tercer Califa) por la forma en que repartía el Tesoro Público, éste lo hizo azotar sin misericordia lastimando gravemente su abdomen y ocasionándole una hernia.[10] Puesto que su padre Iâsir había tenido nexos con la tribu de Banî Majzûm, llevaron a ‘Ammâr inconsciente a su casa y dijeron que si ‘Ammâr moría se vengarían de ‘Uzmân.

Como se mencionó anteriormente, el Profeta (s.a.w.) predijo que ‘Ammâr sería asesinado por un grupo rebelde; y así sucedió. ‘Ammâr fue asesinado en el año 37 de la Hégira por el ejército de Mu‘âwîiah ibn Abû Sufiân. Tenía en ese entonces 90 o 91 años. El día en el que fue martirizado, combatía valientemente en contra del ejército de Mu‘âwîiah, cuando un sirio, ‘Abdul Gahdîian al-Muzanî, lo hirió fatalmente en la cintura. Sus compañeros lo llevaron a un lugar seguro, él les pidió agua y alguien le dio un vaso de leche. Dijo: “Se ha hecho realidad lo que me predijo el Profeta”. La gente le pidió que explicara a qué se refería, a lo que contestó: “El Profeta me había dicho que lo último que consumiría en este mundo sería leche”. Luego bebió un poco de ella y posteriormente murió.[11]

Le informaron al Imam ‘Alî (a.s.) de esta tragedia, quien inmediatamente llegó y colocó la cabeza de ‘Ammâr sobre su regazo y recitó la siguiente elegía para su fiel compañero:

¡Oh muerte!, tú que llegarás a mí en cualquier momento,

Hazme descansar de una vez

Porque te has llevado ya a todos mis amigos.

Veo que conoces a todos mis amados,

Como si alguien te llevara hacia ellos con precisión.

Luego, recitando «ciertamente de Dios venimos y a Él retornaremos», dijo: “Aquel que no sienta gran dolor por la muerte de ‘Ammâr no tiene recompensa en el Islam. ¡Que Dios tenga misericordia de ‘Ammâr!”. El mismo Imam ‘Alî dirigió[12] la oración del fallecido y lo enterró con sus propias manos.

El martirio de ‘Ammâr generó un problema para Mu‘âwîiah porque un gran número de su ejército recordó los dichos del Profeta, y comprendieron que con su muerte ‘Ammâr había demostrado que Mu‘âwîiah y su ejército eran un grupo desviado y que no se encontraban en el camino correcto.

Para aplacar a su ejército, Mu‘âwîiah dijo que la muerte de ‘Ammâr era culpa de ‘Alî por haberlo llevado al campo de batalla. Cuando el Imam ‘Alî se enteró de esto, dijo: “¡Entonces fue el mismo Profeta el que mató a Hamzah por haberlo llevado al campo de batalla en Uhud!”.[13]

Fuente: La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidentalñ Editorial Elhame Shargh

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[1] Ibn Sa‘d, op. cit., vol. 3:1, p. 179; Ibn Azîr, Usud al-Ghâbah fi Ma‘rifat as-Sahâbah, vol. 4 (Egipto), p. 461; Ibn Kazîr, At-Ta’rîj, vol. 7 (Egipto), p. 311.

[2] Ibíd.

[3] Ibíd., vol. 3: 1, p. 176.

[4] Ibíd., vol. 3: 1, p. 177; Abu Na‘îm, op. cit., vol. 1, p. 140.

[5] Ibn Sa‘d, op. cit., vol. 3:1, p. 178; Abu Na‘îm, op. cit., vol. 1, p. 140; Ibn Haÿar, op, cit., vol. 3, p. 1219.

[6] Ibn Sa‘d, op. cit., vol. 3:1, p. 178; Ibn Haÿar, op. cit., vol. 3, p. 1220.

[7] Ibn Sa‘d, op. cit., vol. 3:1, pp. 177, 180; Ibn Haÿar, op. cit., vol. 3, p. 1220; Al-Bujâri, As-Sahîh, vol. 8 (edición de Egipto), pp. 185-186; At-Tirmidhî, Al-Ÿâmi‘ as-Sahîh, vol. 5 (edición de Egipto), p. 669; Ahmad ibn Hanbal, Al-Musnad, vol. 2 (edición de Egipto), pp. 161, 164, 206, vol. 3, pp. 5, 22, 28, 91, vol. 4, pp. 197, 199, vol. 5, pp. 215, 306, 307, vol. 6, pp. 289, 300, 311, 315; Ibn ‘Abdil Birr, Al-Isti‘âb fîi Ma‘rifat al-As·hâb, vol. 3, p. 1140.

[8] Ibn Sa‘d, op. cit., vol. 3;1, p. 187; Al-Hâkim, Al-Mustadrak ‘ala-s Sahihain, vol. 3 (ed. Haidar Abâd), p. 392; Ibn Hishâm, As-Sîrah, vol. 2 (edición de Egipto), p. 143; Ibn Kazîr, At-Ta’rîj, vol. 7, pp. 268, 270.

[9] Abu Na‘îm, op. cit., vol. 1, p. 139.

[10] Al-Balâdhurî, Ansâb Al-Ashrâf, vol. 5, pp. 48, 54, 88; Ibn Abî-l Hadîd, Sharh Nahÿ al-Balâghah, vol. 3, p. 47; Ibn Qutaibah, Al-Imâmah wa-s Siîasah, vol. 1, pp. 35-6; Ibn ‘Abdu Rabî’, Al-‘Aqdu-l Farîd, vol. 4 (edición de Egipto), p. 307; Ibn Sa‘d, op. cit., vol. 3:1, p. 185; Al-Diârbakrî; Ta’rîj al-Jamîs, vol. 2, p. 271.

[11] Ibn Sa‘d, op. cit., vol. 3:1, pp. 184-185; Abû Na‘îm, op. cit., vol. 1, p. 141.

[12] Qummî, ‘Abbâs, Muntahâ al-A‘mâl, vol. 1 (Teherán: 1381 Hégira), p. 92.

[13] At-Tabarî, At-Ta’rîj, vol. 1, pp. 3316-3322; vol. 3, pp. 2314-2319; Ibn Azîr, Al-Kâmil, vol. 3, pp. 308-312; Ibn Kazîr, At-Ta’rîj, vol. 7, pp. 267-272.

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Autor
S. S. Ajtar Rizvi
Tema
Doctrina Islámica-Shiismo
Historia-Biografía
Política-Economía
Publicado
Thu, 2 Jun 2022 - 12:14
By admin , 3 March 2018

El Islam y la Esclavitud; El Islam ataca la esclavitud

 

El Islam y la Esclavitud; El Islam ataca la esclavitud

Al·lâmah Saîied Said Ajtar Rizvî

El Islam ataca la esclavitud

Por lo general el Islam siempre ha sido presentado por los cristianos como una religión que no solamente toleró la esclavitud sino que la impulsó. Ésta es una grave acusación levantada en contra del Islam y en este ensayo me propongo demostrar su falsedad y de qué forma solo ha sido consecuencia del prejuicio y malicia en contra del Islam.

Brevemente hemos mencionado la actitud del Cristianismo hacia la esclavitud y al respecto se discutirá más adelante. Aquí, para comenzar, echemos un vistazo al Islam y sus códigos.

En lo que a la esclavitud concierne, los árabes en la época pre-islámica eran tan culpables como sus vecinos. Los esclavos eran una mercancía comercial y la esclavitud era una institución establecida. Era una fuente de sustento para miles y una fuente de trabajo para otros. Para la elite, el número de esclavos en la casa era símbolo de estatus.

Ésta era la situación antes del Islam. La esclavitud ofendía el espíritu del Islam tanto como la idolatría. Pero en tanto que la idolatría tenía sus raíces en la espiritualidad y de aquí que pudiese ser combatida con la razón, la esclavitud tenía sus raíces en el comercio, en la estructura social, en la agricultura; y la razón era solo un arma endeble en contra de un enemigo tan insidioso y tan profundamente arraigado. ¿Cómo entonces sería erradicada la esclavitud?

El lector mal informado bien puede pensar que el Profeta del Islam pudo haber utilizado la fuerza. Pero la poca efectividad de la fuerza para tal propósito es bien reconocida por todos los imparciales estudiantes de sociología. La fuerza puede someter pero inevitablemente conlleva hostilidad y por lo general la hostilidad es tan fuerte que muchas causas justas han sido perdidas cuando se ha empleado la fuerza para sus fines. La triste situación de los Afrodescendientes en Norteamérica es solo una ilustración de qué tan inefectivo puede ser el uso de la fuerza cuando el objetivo es alcanzar una reforma social. La emancipación de los esclavos no cambió la actitud del amo blanco hacia el ex-esclavo; ¡y qué legado amargo de antipatía racial ha dejado! Toynbee escribió: “Los negros en los Estados Unidos, que fueron emancipados jurídicamente en 1862, sienten, con buena razón, ahora después de más de un siglo, que aun se les han negado muchos derechos humanos de parte de la mayoría blanca”.[1]

La guerra del Islam en contra de la esclavitud se enfocó en cambiar la actitud y la mentalidad de toda la sociedad, de tal forma que después de la emancipación, los esclavos se convirtieran en sus miembros en todo el sentido de la palabra, sin necesidad de demostraciones, huelgas, desobediencia civil y enfrentamientos raciales. Y el Islam logró este objetivo que parecía imposible sin ninguna guerra. Decir que el Islam no libró ninguna guerra sería algo falso. Una guerra, pero una guerra en la cual ni la espada fue utilizada, ni sangre fue derramada.

El Islam se propuso atacar las raíces de su enemigo y creó aliados haciendo surgir esos instintos nobles en sus seguidores.

En primer lugar, el Islam colocó restricciones en la adquisición de los esclavos. Antes del Islam, la esclavitud era practicada con desenfado, los deudores eran esclavizados, los prisioneros de guerra eran sentenciados a muerte o esclavizados. En las naciones más débiles, la gente era cazada como animales, asesinada o capturada y reducida a la esclavitud. El Islam, en términos claros prohibió a sus seguidores esclavizar a la gente con cualquier pretexto. La única excepción era un enemigo idólatra capturado en una guerra que se daba en defensa propia o con el permiso del Profeta o sus sucesores bien guiados. Esta excepción, en las palabras de Amir Ali: “Para servir como garantía de la preservación de las vidas de los musulmanes que eran capturados”.[2] 

Como lo ha descrito el gran sabio ‘Al·lâmah Tabâtabâ’î ampliamente, antes del Islam los poderosos, por todo el mundo solían esclavizar a los débiles sin ninguna restricción. Entre las “causas” importantes de la esclavitud se encontraban los tres siguientes factores:

  1. La guerra: El conquistador podía hacer lo que quisiera con el enemigo derrotado. Podía condenar a muerte a los soldados capturados o mantenerlos bajo su dominio.
  2. Dominio: Un jefe o gobernante podía esclavizar, dependiendo de su dulce deseo a cualquiera que estuviese bajo su dominio.
  3. Protección: Un padre o abuelo tenía la autoridad absoluta sobre su descendencia, podía vender o regalar libremente; podía prestar a su hijo o nietos a cualquier persona, o intercambiarlos por cualquier otra persona.

Cuando llegó el Islam, anuló y negó los dos últimos factores completamente. A ningún gobernante o progenitor le era permitido tratar a sus subordinados o descendencia como esclavos. A todos los individuos se les concedió derechos bien definidos; el gobernante y el gobernado, el progenitor y la descendencia tenían que vivir dentro de los límites prescritos por la religión; nadie podía transgredir esos límites y drásticamente restringió la esclavitud a la primera causa, es decir, la guerra, permitiendo la esclavitud solamente en una guerra que se librara en contra de un enemigo incrédulo. Las personas no podían ser esclavizadas de ninguna otra forma. Al mismo tiempo, el Islam elevó el estatus de la esclavitud a un estatus digno de libertad y abrió muchas puertas para su emancipación.[3]

Antes de que se iniciara la esclavitud a gran escala a manos de los occidentales cuando comenzó la colonización era únicamente en las guerras que los hombres eran hechos cautivos. Pero el Islam no permitió guerras de agresión, todas las batallas que se dieron en vida del Profeta (s.a.w.) fueron en defensa propia. No solamente esto, sino que también se introdujo una alternativa: (S. Corán; 47:4).

   En las batallas que se les impusieron a los musulmanes, el Profeta (s.a.w.) había ordenado un trato muy humano hacia los prisioneros que caían en sus manos. Podían comprar su libertad pagando pequeñas sumas de dinero y algunos de ellos eran liberados sin ningún pago. Todo dependía de la discreción del Profeta o de sus sucesores legítimos, teniendo en cuenta la seguridad de los musulmanes y el grado de peligro ante el enemigo. Los cautivos de la primera batalla islámica, Badr, fueron liberados pagando un rescate (en forma monetaria o trabajo como por ejemplo enseñándole a leer y escribir a diez musulmanes), mientras que los de la tribu de Tay fueron liberados sin pagar ningún rescate.[4]

Inclusive en tal forma de esclavitud se adhería una condición que decía que una madre no podía ser separada de su hijo, ni hermano de su hermano, ni esposo de su esposa ni un miembro de un clan podía ser alejado de su clan. El Profeta y el primer Imam de los musulmanes, ‘Alî ibn Abî Tâlib, prescribieron graves castigos a aquellos que esclavizaban a un hombre libre cortando la mano del culpable.

Amir Ali escribe en su libro Muhammadan Law:

En las leyes coránicas la posesión de un esclavo estaba condicionada a una guerra legítima que se desatara en defensa propia en contra de los enemigos idólatras y era permitido para servir como garantía de la preservación de las vidas de los cautivos propios. Muhammad encontró esa costumbre en los árabes paganos, y lo que hizo fue minimizar el mal, estableciendo a la vez reglas tan estrictas que, si no fuera por la  malicia de sus defensores, la esclavitud como una institución social habría dejado de existir a medida que se acababan las guerras en las cuales la nación musulmana se vio envuelta al comienzo.

La mutilación del cuerpo humano también fue prohibida por Muhammad, en tanto esta institución que florecía en Persia y en los Imperios Bizantinos fue denunciada en términos muy severos. La compra de esclavos era desconocida durante los reinados de los primeros cuatro califas, los Julafâ ar-Râshidûn, los califas “bien guiados” como son llamados por nuestros hermanos sunnitas. Al menos no existe registro auténtico de que algún esclavo haya sido adquirido por compra durante el ejercicio de sus funciones. Pero con la llegada al poder de los Omeyas se dio un cambio al espíritu del Islam. Mu‘âwîiah fue el primer gobernante musulmán que introdujo al mundo islámico la práctica de adquirir esclavos por medio de la compra. También fue el primero en adoptar la costumbre bizantina de proteger a sus mujeres con eunucos. Durante el reinado de los Abasíes, el Imam Ya‘far As-Sâdiq (a.s.) predicó en contra de la esclavitud y sus puntos de vistas fueron adoptados por los Muta‘zilitas.[5]

Así vemos que el gran esfuerzo del Islam por evitar que sus adeptos adquirieran nuevos esclavos fue estropeado por los Omeyas. Y debo decir, que en épocas posteriores, se ignoraron los preceptos del Profeta y los mandatos del Corán, participando los árabes también junto con los Cristianos Europeos en el abominable tráfico de esclavos del África Oriental. El tráfico de esclavos desde el África occidental estuvo totalmente en manos de los Cristianos Europeos.

En segundo lugar, el Islam comenzó una campaña activa para emancipar a los esclavos. La emancipación de los esclavos fue declarada como expiación de un número de pecados. Este tema está relacionado con las leyes canónicas del Islam, pero enumeraremos unas cuantas de ellas para mostrar cómo por pequeños pecados de comisión, el castigo impuesto era la manumisión de esclavos. Por ejemplo, si un hombre no ayunaba durante el mes de Ramadán sin una razón justificada, o si abandonaba el I‘tikâf o voto mientras lo cumplía, etc., este hombre tenía que liberar un esclavo por cada día que dejó de ayunar, además de tener que ayunar posteriormente. Igualmente tenía que ser liberado un esclavo por el rompimiento de cada promesa; por rasgarse las ropas como muestra de dolor ante la muerte de un familiar; si una mujer se golpeaba, se cortaba o jalaba sus cabellos como muestra de dolor por la muerte de alguien; o por un homicidio accidental y en algunos casos, hasta por los crímenes intencionales.[6] A partir de estos ejemplos algunos de ellos triviales pero profundamente arraigados en la cultura árabe, uno puede ver cómo las leyes religiosas fueron promulgadas en pro de la emancipación de los esclavos y la total erradicación de la maldición de la esclavitud de la sociedad.

Se puede alegar que al prescribir la manumisión de esclavos como penitencia por los pecados, el Islam concebía la continuación de la esclavitud como una institución permanente. Esto no es así. Para cada situación en la que la emancipación de un esclavo era prescrita como una penitencia, también se prescribía una alternativa, lo cual indica claramente que el objetivo del Islam era crear con el tiempo una sociedad libre de esta institución tan perniciosa.[7]

El Islam también declaró que cualquier mujer esclava que diera a luz a un hijo de su amo no podía ser vendida, y que al morir el padre, automáticamente ella se convertía en una mujer libre.[8]

Aun más; a diferencia de las costumbres antiguas, el Islam ordenaba que el hijo nacido de una mujer esclava con su amo tuviera el estatus del padre.[9] A los esclavos les era concedido un derecho a costear el pago de su propia liberación con una suma acordada o al cumplimiento del servicio por un periodo acordado. El término legal para esto es mukâtabah.

Al·lâh dice en el Corán:

﴿ وَلْيَسْتَعْفِفِ الَّذِينَ لاَ يَجِدُونَ نِكَاحاً حَتَّى يُغْنِيَهُمُ اللَّهُ مِن فَضْلِهِ وَالَّذِينَ يَبْتَغُونَ الْكِتَابَ مِمَّا مَلَكَتْ أَيْمَانُكُمْ فَكَاتِبُوهُمْ إِنْ عَلِمْتُمْ فِيهِمْ خَيْراً وءَاتُوهُم مِّن مَّالِ اللَّهِ الَّذِي ءَاتَاكُمْ وَلاَ تُكْرِهُوا فَتَيَاتِكُمْ عَلَى الْبِغَآءِ إِنْ أَرَدْنَ تَحَصُّناً لِتَبْتَغُوا عَرَضَ الْحَيَاةِ الدُّنْيَا وَمَن يُكْرِههُّنَّ فَإِنَّ اللَّهَ مِن بَعْدِ إِكْرَاهِهِنَّ غَفُورٌ رَّحِيمٌ ﴾

«Que los que puedan no casarse observen la continencia hasta que Dios les enriquezca con Su favor. En cuanto a vuestros esclavos que requieran la mukâtabah (para emanciparse) otorgádselas, si es que observáis rectitud en ellos, y dadles de la hacienda que Dios os ha concedido. Si vuestras esclavas prefieren vivir castamente, no les obliguéis a prostituirse para procuraos los bienes de la vida mundanal. Si alguien les obliga, luego de haber sido obligadas Dios se mostrará Indulgente, Misericordioso.» (S. Corán: 24: 33)

La palabra Kitâb en el versículo se refiere al contrato escrito entre el esclavo y su amo conocido como mukâtabah -realización de contrato. El factor significativo en la mukâtabah es que cuando un esclavo deseaba entrar en dicho contrato escrito, el amo no podía rehusarse.[10] En el versículo citado anteriormente, Dios ha hecho obligatorio para los musulmanes ayudar a los esclavos a obtener su liberación. Cuando un esclavo quería liberarse, el amo no solamente tenía que aceptar, sino que debía ayudar al esclavo a lograrlo con su propia fortuna,[11] la única condición era apreciar el hecho de que el esclavo obtendría una vida respetable después de lograr su liberación. De esa forma hace casi 1400 años el Islam pudo darle, de una forma muy eficaz, un golpe mortal a la esclavitud.

También el Islam ordenaba que los esclavos que buscaban la libertad fueran ayudados con dinero del Tesoro Público (bait al-mâl).[12] Así, como último recurso, el Profeta y sus seguidores bien guiados ofrecían rescates por la libertad de los esclavos con dinero del Estado. El Corán reconoce la emancipación de los esclavos como uno de los gastos permisibles del dinero de la caridad. (Corán, 9: 60, 2: 177)

Vale la pena recordar que un esclavo automáticamente se convertía en un hombre libre si su amo lo torturaba, y si por ejemplo mutilaba una parte de su cuerpo, una oreja, sus ojos, etc.[13] También si los esclavos que vivían en un Estado Islámico, aceptaban el Islam ante sus amos, automáticamente se convertían en hombres libres. Si el esclavo perdía su vista o era objeto de una discapacidad se convertía en un hombre libre.[14] Según el Imam Ÿa‘far As-Sâdiq (a.s.), si un esclavo era musulmán y había trabajado durante siete años, debía ser liberado. Obligarlo a trabajar durante más de siete años no era permitido.[15] Debido a esta tradición es que los sabios religiosos tienen la opinión que liberar a un esclavo después de siete años era un acto de virtud muy recomendado.

Además de estos métodos de emancipación obligatorios, voluntariamente se declaraba la emancipación de los esclavos como la forma más pura de caridad. El Imam ‘Alî (a.s.) emancipó a miles de esclavos, comprándolos con su propio dinero.[16] Ese mismo número de esclavos fueron liberados por el Imam Mûsâ Al-Kâdzim. El cuarto Imam, ‘Alî ibn Al-Husein (a.s.), solía liberar a todos los esclavos de su casa en la víspera del ‘Îd (festividad de los musulmanes). Es importante anotar que en todos los casos anteriores a los esclavos liberados se les daban los medios suficientes para ganarse la vida respetablemente.

El Islam fue la primera y única religión que prescribió la liberación de los esclavos como una virtud y una condición de la fe sincera en Dios. Ninguna religión aparte del Islam ha predicado y dispuesto mejor forma mediante la cual poder mostrar nuestro amor por nuestros hermanos seres humanos que se encontraban cautivos. En el capítulo 90 del Corán, se ha prescrito la liberación de un esclavo como una virtud esencial de la fe:

﴿ لَقَدْ خَلَقْنَا الإِنسَانَ فِي كَبَدٍ * أَيَحْسَبُ أَن لَن يَقْدِرَ عَلَيْهِ أَحَدٌ * يَقُولُ أَهْلَكْتُ مَالاً لُبَداً * أَيَحْسَبُ أَن لَمْ يَرَهُ أَحَدٌ * أَلَمْ نَجْعَل لَهُ عَيْنَيْنِ * وَلِسَاناً وَشَفَتَيْنِ * وَهَدَيْنَاهُ النَّجْدَيْنِ * فَلاَ اقْتَحَمَ الْعَقَبَةَ * وَمَآ أَدْرَاكَ مَا الْعَقَبَةُ * فَكُّ رَقَبَةٍ * أَوْ إِطْعَامٌ فِي يَوْمٍ ذِي مَسْغَبَةٍ * يَتِيماً ذَا مَقْرَبَ * أَوْ مِسْكِيناً ذَا مَتْرَبَةٍ ﴾

«Ciertamente que hemos creado a los hombres para que moren en la dificultad. ¿Cree que nadie tiene poder sobre él? Él dirá: “He gastado mucha riqueza”. ¿Cree que nadie le ve? ¿No le hemos dado dos ojos, una lengua y dos labios, y le hemos señalado los dos caminos? Pues nunca se ha puesto a subir la Cuesta, y ¿cómo sabrás qué es la Cuesta?... Es manumitir a un esclavo, alimentar en tiempo de hambre a un pariente próximo huérfano, a un pobre en miseria.» (S. Corán: 90: 4-16)

Debemos recalcar que el Islam siempre exhortó a la liberación de los esclavos. El Islam controló la esclavitud de una forma práctica y llena de gracia de tal forma que el poseer un esclavo se convertía en una gran responsabilidad para el amo, y a la vez encomendaba mucho cuidado y bondad hacia estos, hasta tal punto que muchos cuando eran liberados no querían partir del lado de sus amos.

En tercer lugar, el Islam restauró la dignidad de los esclavos y elevó su estatus social. No hacía distinción entre un esclavo o un hombre libre, y todos eran tratados con igualdad. Fue este hecho el que siempre atrajo a los esclavos al Islam. Es doloroso ver que aquellos que nunca dejaron de vociferar su crítica injusta en contra del Islam, no percibieran este principio de igualdad, cuando incluso en esta era civilizada hay países donde existen leyes para discriminar a la mayoría de la población y mantenerla en completo sometimiento.

El Islam no reconoce distinción de raza entre blancos, negros, civiles o soldados, gobernantes o ciudadanos; son todos iguales, no solo en teoría sino en práctica. El primer mu’âdhdhin del Islam, un adepto devoto del Profeta y un discípulo querido, fue un esclavo negro. El Corán expresa el grado de superioridad en el versículo 13 del capítulo 49; se refiere a la humanidad, a toda la raza humana, y predica la hermandad natural del hombre sin distinción de tribu, clan, raza o color. Dice:

﴿ يَآ أَيُّهَا النَّاسُ إِنَّا خَلَقْنَاكُم مِن ذَكَرٍ وَاُنثَى وَجَعَلْنَاكُمْ شُعُوباً وَقَبَآئِلَ لِتَعَارَفُوا إِنَّ أَكْرَمَكُمْ عِندَ اللَّهِ أَتْقَاكُمْ إِنَّ اللَّهَ عَلِيمٌ خَبِيرٌ ﴾

«¡Hombres! Os hemos creado de un varón y una hembra y hemos hecho de vosotros pueblos y tribus, para que os conozcáis unos a otros. Para Dios, el más noble de entre vosotros es el que más le teme. Dios es Omnisciente, está bien informado.» (S. Corán: 49; 13)

Este versículo muestra el punto de vista del Islam con respecto a la vida humana sobre la tierra. Dispone solo un criterio de superioridad y honor, que es la piedad, lo que significa obediencia completa a la voluntad de Dios y elimina todas las distinciones artificiales creadas por el hombre, como las diferencias de raza y color que se encuentran actualmente en el mundo. Para explicar las cualidades de piedad, veamos lo que dice Dios:

﴿ لَيْسَ الْبِرَّ أَنْ تُوَلُّوا وُجُوهَكُمْ قِبَلَ الْمَشْرِقِ وَالْمَغْرِبِ وَلكِنَّ الْبِرَّ مَنْ ءَامَنَ بِاللّهِ وَالْيَومِ الاَخِرِ وَالْمَلآئِكَةِ وَالْكِتَابِ وَالنَّبِيِّينَ وَاتَى الْمَالَ عَلَى حُبِّهِ ذَوي الْقُرْبَى وَالْيَتَامَى وَالْمَسَاكِينَ وَابْنَ الْسَّبِيلِ وَالسَّآئِلِينَ وَفِي الرِّقابِ وَأَقَامَ الصَّلاَةَ وَاتَى الزَّكَاةَ وَالْمُوفُونَ بِعَهْدِهِمْ إِذَا عَاهَدُوا وَالصَّابِرِينَ فِي الْبَأْسَآءِ وَالضَّرَّآءِ وَحِينَ الْبَأْسِ اُوْلَئِكَ الَّذِين َصَدَقُوْا وَاُوْلَئِكَ هُمُ الْمُتَّقُونَ ﴾

«La piedad no estriba en que volváis vuestro rostro hacia el Oriente o hacia el Occidente, sino en creer en Dios y en el último Día, en los ángeles, en la Escritura y en los Profetas, en dar de la hacienda, a pesar de quererla, a los parientes, huérfanos, necesitados, viajeros, mendigos y esclavos, en hacer la oración y dar la caridad, en cumplir con los compromisos contraídos, en ser pacientes en el infortunio, en la aflicción y en tiempo de peligro. Esos son los hombres sinceros, esos los temerosos de Dios.» (S. Corán: 2; 177)

Este versículo muestra claramente por sí mismo que no hay una virtud específica al volverse hacia una dirección particular en la oración. (La unidad de la Qiblah indica la unidad de la fe, lo que lleva a una unidad espiritual y culmina en una armonía física). La creencia y práctica encomendada en el versículo son las virtudes reales, y aparte de ser encomendadas por Dios, son claras ante la razón humana. Se debe tener en cuenta que «dar de la hacienda, a pesar de quererla, a los parientes, huérfanos, necesitados, viajeros, mendigos y esclavos», es una de ellas.

En una tradición del Imam Muhammad Al-Bâquir (a.s.) se menciona que cuando una persona golpeaba a su esclavo o esclava, sin una justificación legal, la única forma de expiar este acto era dándole la libertad. En otra tradición, Zurârah le preguntó al mismo Imam acerca de la actitud de un amo hacia sus esclavos. El Imam respondió que “un acto realizado involuntariamente por los esclavos no merecía castigo”. Es de interés saber que un esclavo tenía el derecho de demandar a su amo. Una tercera tradición del mismo Imam dice que un hombre que poseyera las siguientes cuatro características sería perdonado y ocuparía un lugar especial en el Paraíso: 1. Aquel que cuide de un huérfano y le dé amor de padre o madre. 2. Aquel que sea bondadoso con los débiles. 3. Aquel que ayude económicamente a sus padres y sea cariñoso con ellos; y por último, 4. Aquel que no se enoje con sus sirvientes o esclavos, los ayude en los trabajos y se abstenga de encomendarles tareas que estén más allá de sus capacidades.

   “El Islam ordenó que un amo debe tratar a su esclavo como si fuera un miembro de su familia; debe cubrir todas las necesidades que tiene en su vida. El Profeta solía comer junto con los esclavos y no vestía mejor que ellos ni los discriminaba de ninguna manera.

El Islam obligaba a los amos a no colocar en dificultades a sus esclavos; los esclavos no podían ser torturados, abusados o tratados injustamente. Se podían casar (con el permiso de su amo) con los hombres y mujeres libres. Podían aparecer como testigos, y participar junto con los hombres libres en todas las actividades. Muchos de ellos eran designados como gobernadores, comandantes o administradores.

Ante los ojos del Islam, un esclavo piadoso era mejor que un hombre libre que no fuera piadoso”.[17]

Se menciona en las narraciones fidedignas del Profeta que se debía alimentar al esclavo con lo mismo que el amo se alimentaba, y vestirlo con lo que el amo vestía. En su famoso sermón en ‘Arafât, el 9 del Dhul-Hiÿÿah, en el año 9 después de la Hégira, durante su última Peregrinación, el Profeta (s.a.w.) dijo: “...y sus esclavos, aliméntenlos con lo mismo que ustedes se alimentan y vístanlos con lo mismo que ustedes visten. Y si comenten un error el cual no puedan perdonarles, entonces libérenlos porque ellos son siervos de Dios y no pueden ser atormentados…”.[18]

Decir que el Islam trató a los esclavos sobre el fundamento de la igualdad, sería minimizar al Islam. Porque, de hecho, por un número de ofensas, el castigo para un esclavo era la mitad del castigo que se le imputaba a otros.[19]

Esto es contrario a la práctica establecida por todas las naciones para castigar a los esclavos en donde castigaban más severamente a los esclavos que a los hombres libres. El Profesor Davis escribe: “La ley criminal siempre era más dura para los esclavos que para los hombres libres”.[20]

El Profeta del Islam (s.a.w.) siempre exhortó a sus seguidores a tratar a sus esclavos como si fueran miembros de la familia. Él y los miembros de su familia siempre trataron a sus sirvientes de esa manera. Una sirvienta al servicio de Fátima (a.s.), la hija del Profeta, testifica que Fátima había establecido una norma al compartir todos los trabajos de la casa con ella, e insistió en que la sirviente debería tener días alternos de descanso en los cuales Fátima (a.s.) atendería el trabajo. De esa forma, se creaba una división equitativa del trabajo entre ella y su sirvienta.

Se ha dicho que una vez ‘Alî y suesclavo Qambar fueron a una tienda donde ‘Alî seleccionó dos trajes, uno barato y rústico, y otro caro. ‘Alî le dio el vestido costoso a Qambar. Qambar se sorprendió y dijo: “¡Oh amo!, éste es el más caro y tú eres el líder de los musulmanes. Deberías tomar éste”. ‘Alî contestó: “¡No Qambar!, tú eres un hombre joven y los hombres jóvenes deben vestir ropas mejores”. ¿Puede este trato generar algún sentimiento de inferioridad en los esclavos? Era prohibido para los amos llamar a sus esclavos con apelativos degradantes; el Islam los exhortaba a llamarlos con palabras cariñosas como “mi muchacho” o “mi joven sirviente”. Tampoco una madre podía ser separada de su hijo, ni un hermano de su hermano, ni un padre de su hijo, ni un esposo de su esposa, ni un familiar de otro familiar.

Ahora refirámonos al Corán:

﴿ وَاعْبُدُوا اللَّهَ وَلاَ تُشْرِكُوا بِهِ شَيْئاً وَبِالْوَالِدَيْنِ إِحْسَاناً وَبِذِي الْقُرْبَى وَالْيَتَامَى وَالْمَسَاكِينِ وَالْجَارِ ذِي الْقُرْبَى وَالْجَارِ الْجُنُبِ وَالصَّاحِبِ بِالْجَنْبِ وَابْنِ السَّبِيلِ وَمَا مَلَكَتْ أَيْمَانُكُمْ إِنَّ اللَّهَ لاَ يُحِبُّ مَن كَانَ مُخْتَالاً فَخُوراً ﴾

«Servid a Dios y no le asociéis nada. Sed buenos con vuestros padres, parientes, huérfanos, pobres, vecinos parientes y vecinos lejanos, el compañero que te flanquea, el viajero (que se ha quedado sin recursos) y vuestros esclavos. Dios no ama al presumido jactancioso.» (S. Corán: 4: 36)

El Santo Profeta le regaló un esclavo a Abû Dharr Al-Ghiffârî y le dijo que cuidara de él de la mejor manera, que lo alimentara con lo mismo que él se alimentaba y lo vistiera con lo mismo que él vestía. Abû Dharr tenía un manto e inmediatamente lo partió en dos, y le dio una pieza a su esclavo. El Profeta dijo: “¡Excelente!”. Abû Dharr llevó su esclavo a casa y lo liberó. El Profeta se complació mucho con Abû Dharr y dijo: “Dios te recompensará por esto.”

Es bien sabido cómo el Imam Zain Al-‘Âbidîn (a.s.) trató a su sirvienta. Una vez mientras ésta le servía sus alimentos, accidentalmente derramó una sopa caliente sobre el Imam. Era consciente del dolor del Imam y temía que el Imam se hubiese enojado, por lo tanto recitó el versículo coránico que dice: «Aquéllos que reprimen la ira.»

El Imam contestó: “He reprimido mi ira.”

Luego la sirvienta dijo: «Y aquéllos que perdonan a la gente.»

El Imam dijo: “Te he perdonado.”

Por último ella dijo: «Y Dios ama a los que hacen el bien.»

El Imam contestó: “Te doy la libertad en procura de la complacencia de Dios.”

La sirvienta había citado esas palabras del versículo 133 del Capítulo 2 del Corán. A continuación mencionamos el versículo completo:

﴿ الَّذِينَ يُنْفِقُونَ فِي السَّرَّآءِ وَالضَّرَّآءِ وَالْكَاظِمِينَ الْغَيْظَ وَالْعَافِينَ عَنِ النَّاسِ وَاللَّهُ يُحِبُّ الْمُـحْسِنِينَ ﴾

«Aquéllos que dan limosna tanto en la prosperidad como en la adversidad, reprimen la ira, perdonan a la gente; y Dios ama a los que hacen el bien.» (S. Corán: 2: 133)

Una vez alguien mencionó que los esclavos del Imam Zain Al-‘Âbidîn (a.s.) no le temían en lo absoluto. Al escuchar esto, el Imam se prosternó ante Dios en agradecimiento y dijo: “Le doy gracias a Dios porque Sus criaturas no me temen.”

De lo que hemos dicho anteriormente debe quedar claro que los esclavos del Profeta (s.a.w.) y de los Imames de su Casa (a.s.) eran tratados con cariño y respeto así como aquellos que seguían los mandatos del Corán y los ejemplos dados por el Profeta y los Imames.

Con respecto a la actitud del amo musulmán con sus esclavos, Will Durant dice: “...los trataba con una gran humanidad, tal vez mejor que el trato que se le daba a un obrero del siglo XIX en Europa”.[21]

Al final del siglo XVIII, Mouradgea d´Ohsson (una fuente importante de información para los escritores occidentales sobre el imperio Otomano), dijo:

“Posiblemente no exista nación donde los prisioneros, esclavos, y los trabajadores en las galeras hayan sido tratados con más generosidad que entre los mahometanos”.[22]

P.L. Riviere escribió:

“Un amo tenía la obligación de compartir con su esclavo las bondades recibidas de Dios. Debe reconocerse que la doctrina islámica reconoció tal respeto por la personalidad humana y mostró un sentido de igualdad que se busca en vano en la antigua civilización”.[23]

Y no solamente en las civilizaciones antiguas; incluso en la civilización cristiana moderna la arraigada creencia de la supremacía racial aún se manifiesta a diario. A.J. Toynbee dice en su libro Civilization on Trial:

“La extinción del tema racial como se dio entre los musulmanes es uno de los alcances sobresalientes del Islam y en el mundo contemporáneo existe, efectivamente, una gran necesidad de la propagación de esta virtud islámica…”. Luego comenta que “en este peligroso asunto de la raza, difícilmente se puede negar que (el dominio de los pueblos de habla inglesa) ha sido una desgracia”.[24]

Se narra que Napoleón Bonaparte con respecto a la condición de los esclavos en los países musulmanes, dijo:

“El esclavo hereda la propiedad de su amo y se casa con la hija del amo. La mayoría de los Pashas eran esclavos. Muchos de los grandes visires, todos los Mamelucos, Ali Ben Mourad Beig, fueron esclavos. Iniciaron sus vidas realizando los trabajos más bajos en las casas de sus amos y luego elevaron su estatus. En occidente, al contrario, el esclavo siempre estuvo por debajo de la posición de sirviente doméstico; ocupó la posición más baja. Los romanos emancipaban a sus esclavos, pero el emancipado nunca era considerado como igual al nacido libre. Las ideas de Oriente y Occidente son tan diferentes que tomó mucho tiempo lograr que los egipcios entendieran que todo el ejército no estaba conformado por esclavos que pertenecían al Sultán al-Kabir”.[25]

Fuente: La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental; Editorial Elhame Shargh

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[1] Toynbee, A.J., Mankind and Mother Earth, (New York).

[2] Amir Ali, Muhammadan Law.

[3] Al-Tabâtabâ’î, Saîid Muhammad Husain, Al-Mizân fi Tafsîr al-Qur’ân, vol.16, 2º ed. (Beirut 1390-1971), pp.338-358.

[4] Al-Waqidi, Muhammad bin ‘Umar, Kitabul Maghâzî, ed. M. Jones, vol. I (London: Oxford University Press, 1966), p.129; Ibn Sa‘d, Al-Tabaqâtul Kabîr, vol. II:1 (Leiden: E. J. Brill, 1912), pp.11, 14.

[5] Amir Ali, Muhammadan Law, vol. 2, pp.31-2.

[6] Al-Ju’î, Saîid ‘Abdul Qâsim, Minhâÿ as-Sâlihîn, 3º ed., vol. II (Nayaf, 1974), pp. 328-331; ver también el Sagrado Corán, 4: 92, 5: 89, 58: 3.

[7] Ibíd.

[8] Al-Âmilî, Hurr, Wasâ’il ash-Shî‘ah, vol. 16 (Teherán, 1983), p.128.

[9] Ibíd.

[10] Al-Âmilî, vol.16, p.101.

[11] Ibíd., p.111.

[12] Ibíd., pp.121-122.

[13] Al-Hil·lî, Muhaqqiq, Shaÿar al-Islâm, (Kitab al-‘Itq); también ver: The Encyclopedia of Islam; vol. I (Leiden: E. J. Brill, 1960).

[14] Ibíd., pp.31-3.

[15] Ibíd., pp.43-4.

[16] Ibíd., p.3.

[17] At-Tabâtabâ’î, Op. cit., vol. 16, pp. 338-358.

[18] Ibn Sa‘d, Op. cit., vol. II: 1, p. 133; Al-‘Âmilî, Op. cit., vol. 16, p. 21.

[19] Al-‘Amilî, vol. 18, pp. 401f, 527-8, 586-7; vol. 19, pp. 73, 154f.

[20] Davis, D.B., The Problem of Slavery in Western Culture (N.Y., 1969), p. 60.

[21] Hurgronje C., Mohammedanism, (N.Y., 1916), p. 128 como lo cita W. Durant, The Story of Civilization, vol. IV (N.Y., 1950), p. 209.

[22] Como ha sido citado en The Encyclopedia of Islam, vol. I, p.35.

[23] Riviere P.L., Revue Bleaue (Junio de 1939).

[24] Toynbee, A.J., Civilization on Trial (Nueva York, 1948), p. 205.

[25] Cherfils, Bonaparte et l'Islam (Paris, 1914).

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El Islam y la Esclavitud- El Islam Ataca la Esclavitud.pdf (214.24 KB)
Autor
S. S. Ajtar Rizvi
Tema
Sociología
Religión-Ética
Derecho
Doctrina Islámica-Shiismo
Historia-Biografía
Arte-Cultura-Civilización
Publicado
Sat, 27 Apr 2024 - 06:42
By admin , 3 March 2018

29 de Noviembre, Día Internacional de Solidaridad con Palestina; La resistencia continúa

29 de Noviembre, Día Internacional de Solidaridad con Palestina: La resistencia continúa

Sdenka Saavedra Alfaro[1]

En 1977 la Asamblea General de las Naciones Unidas, pidió que se observara anualmente el 29 de Noviembre como el día Internacional de Solidaridad con el pueblo de Palestina (resolución 32/40). Ese día, en 1947, en que la Asamblea había aprobado la resolución 181 (II) sobre la partición de Palestina[2].

A tal efecto, este día se llevó a cabo el plan de partición aprobado por la Asamblea General de Naciones Unidas, el 29 de noviembre de 1947; es decir la partición de Palestina en dos Estados soberanos uno judío y el otro árabe, junto con el área de Jerusalén, Belén incluida, la que debía quedar bajo la administración de Naciones.

Los nuevos Estados judío y árabe se debían regir por constituciones democráticas y comprometerse a resolver los conflictos internacionales por medios pacíficos. También debían garantizar los derechos religiosos y el libre acceso a lugares sagrados[3].

Hay que también señalar que la aprobación de la resolución 181, no respetaba la voluntad y los derechos de los habitantes de Palestina, sobre los factores jurídicos en conflicto por Palestina, como lo señala Mesa.

“Mientras que otras provincias otomanas fueron alcanzando paulatinamente su independencia, la disputada Palestina siguió bajo control colonial. Los dos proyectos nacionales, el árabe palestino y el sionista, chocaron cuando la comunidad judía inmigrada, aunque minoritaria, tomó envergadura y amplió sus propiedades siguiendo planes de control territorial. Su proyecto estatal se hizo claro cuando el yichuv, la comunidad judía en Palestina, fue creando instituciones autónomas a modo de un protectorado judío y desarrollando prácticas excluyentes y discriminatorias respecto a los árabes. Poco a poco fue creciendo una espiral de violencia entre árabes y judíos sionistas (entre 1936 y 1939 tuvieron lugar importantes revueltas árabes) lo que llevó a barajar la partición del territorio. Tras la segunda Guerra Mundial y ante la inminente retirada británica las Naciones Unidas (resolución 181, noviembre 1947) propusieron formalmente la partición del territorio y la creación de dos Estados, uno árabe palestino y otro judío. Este plan fue rechazado por los árabes pues legalizaba, a sus ojos, los planes y las colonias establecidas por los sionistas”.[4]

También hay que recordar que la Asamblea General de las Naciones Unidas, en mayo de 1947, decidió crear una comisión especial para Palestina, en ella participaron los delegados de 11 países, sin que ninguno de los cinco grandes estuviera representado. La UNSCOP[5], por mayoría de ocho miembros informal a favor de un plan de participación mucho más favorable a las demandas sionistas[6].

Por otro lado, debemos estar conscientes de que entre diciembre de 1947 y mayo de 1948, la víspera de la proclamación del Estado defacto de Israel y de la entrada en el conflicto bélico de los Estados árabes, los sionistas ya habían conquistado prácticamente todo el territorio.

Al mismo tiempo, debemos reconocer que la situación resultante de la primera guerra árabe-israelí tampoco respetó el plan de partición en lo referente a la creación de una zona bajo administración de Naciones Unidas, ni en la creación de un Estado árabe palestino. Jerusalén este, Cisjordania y la Franja de Gaza (las zonas que quedaron en manos de los árabes después de la guerra) pasaron a ser administradas directamente por Transjordania y Egipto, sin que las débiles voces palestinas que defendían la fundación de un Estado propio fueran escuchadas; como lo manifiesta Ferran Izquierdo Brichs.[7]

Pero además hay que añadir que más allá de los límites señalados por el mapa de la partición, Israel invadió la Galilea occidental, Jerusalén oeste, Jaffa, Acre, Lydda, Ramleh y varios cientos de pueblos palestinos. De los 14.500 kilómetros cuadrados adjudicados al Estado judío por la resolución 181 se pasó a 20.850, de un total de 26.323 kilómetros cuadrados que constituían el área de Palestina[8]; en otras palabras el reparto era un hecho, pero no según el plan de la resolución 181, la que enarbolaba la partición de Palestina en dos Estados soberanos uno judío y el otro árabe, como lo hemos señalado.

Con esto estamos viendo que la aprobación de la resolución 181 de Naciones Unidas en 1947, dio consentimiento a la creación del defacto Estado de Israel, pues el pueblo árabe, que poseía el 92 por ciento de la tierra, vio reducido su territorio al 43 por ciento para dar cabida a Israel, que el 14 de mayo de 1948 se fundaría como Estado ganando más terreno con decenas de asentamientos, lo que derivó a partir de entonces y hasta nuestros días en una guerra sin cuartel donde han predominado secuestros, atentados suicidas, asesinatos y feroces combates entre ambas comunidades, lo que ha dejado al menos muchos más de miles de personas inocentes muertas y millones de heridos, entre ellos niños, mujeres y jóvenes, los que no tienen nada que ver con este genocidio que comete este régimen israelita[9].

Y debemos reconocer así como lo manifiesta Izquierdo[10], que el territorio y la homogeneidad étnica fueron los dos factores fundamentales que guiaron a los sionistas en su proyecto político de creación del Estado de Israel y en la partición de Palestina. El Movimiento Sionista buscó el control de todo el espacio de la Palestina histórica y la construcción de un Estado para los judíos exigía la limpieza de otras etnias de dicho espacio. Las aspiraciones sionistas a todo el territorio de la Palestina histórica, en lo cual coincidían tanto los sionistas de la izquierda como de la derecha, se vieron matizadas por el pragmatismo del socialsionismo liderado por Ben Gurion y el acuerdo con la partición. La aceptación del plan de partición de Naciones Unidas por parte del Movimiento Sionista no significó el abandono de las pretensiones fundacionales, y la guerra de 1947-1948 permitió avanzar hacia los objetivos totales, tanto en lo referente al territorio como a la expulsión de la población Palestina.

“El proceso de expulsión, de limpieza étnica, que se produjo desde el mismo momento en que se inició el enfrentamiento armado entre las dos comunidades, no fue pues una consecuencia inevitable de la guerra, sino que estaba implícito en la ideología sionista y en los planes para el futuro Estado judío. La idea de un Estado/territorio para una nación y no para sus habitantes, y de un Estado/superestructura política también para la nación y no para los ciudadanos, llevaba consigo la negación de los derechos de los habitantes en el territorio y la necesidad de la homogeneización étnica del Estado judío. Esta necesidad, manifestada en privado o abiertamente por los principales líderes del sionismo, se disfrazó de imperativo de seguridad, escondiendo así su carga ideológica. Este mecanismo de inversión de las dimensiones ideológica y de seguridad, disfrazando la primera con la segunda, todavía es utilizado en la actualidad y de forma continuada por Israel, ayudando a mantener de esta forma el mito del amenazado David israelí ante el Goliat árabe”.[11]

En la actualidad los palestinos se encuentran desde 1948 dispersos entre varios países, y este hecho también es muy preocupante; ya que sólo la mitad de ellos permanece en territorio Israelí y Palestino. Más de la mitad de los palestinos son refugiados. La mayor parte de ellos se ven representados en la OLP, organización considerada por la comunidad internacional como el único y legítimo representante de los palestinos. La OLP reclama el derecho a la autodeterminación de la población palestina, la creación de un Estado en Cisjordania y Gaza, con capital en Jerusalén Este, y el retorno de los refugiados tal como rezan las resoluciones de NNUU. Sin embargo la OLP dispone de escasos recursos para su acción política; durante mucho tiempo ha dependido de la ayuda de los Estados árabes; y a falta de esta, su último recurso ha sido el levantamiento de la población[12].

Otro dato que hay que mencionar es que Israel continúa con la matanza de jóvenes palestinos, que lo único que quieren es defender su territorio de los asentamientos que este régimen permitió los cuales son ilegales,  y los defienden con piedras, no con drones, ni misiles, la tanta cantidad de armas de último calibre que utiliza toda la artillería pesada de Israel y en palabras de la periodista Israelí, Amira Hass, sobre este tema:

“Los jóvenes palestinos no salen a asesinar judíos por el hecho de ser judíos; sino porque somos sus ocupantes, sus torturadores, sus carceleros, los ladrones de su tierra y de su agua, los que destruyen sus hogares, los que expulsan al exilio, los que destruyen su horizonte”.

 “La política de Israel es clara (excepto para los consumidores de medios israelíes): mutilar Gaza aún más, abortar toda posibilidad de la unidad palestina y desviar la atención de la deriva colonialista acelerada en Cisjordania. ¿Y Hamás? Quiere reforzar su posición de movimiento de resistencia en lugar de un movimiento de gobierno. Quizá crea que puede cambiar la estrategia del liderazgo palestino en lo que se refiere a la ocupación israelí. No debemos olvidar la envidia de misiles: ¿quién los tiene más grandes, más largos, más impresionantes y que lleguen más lejos? Los chicos juegan con sus juguetes y nos hemos acostumbrado a llamar a eso política”.[13]

En este día de solidaridad con el pueblo Palestino se hace necesario unir nuestras voces y manifestar nuestro repudio contra el régimen intolerante Israelí, porque Palestina resiste y lo hará siempre recordemos que los signos están presentes, ya su bandera se izó en Nueva York, el 30 de septiembre de esta gestión, en la sede de la ONU, ese es otro símbolo de resistencia y tolerancia ante la injusticia.

Pues si realmente se quiere tener paz, los estados que están comprometidos en esta causa, deben ser los primeros en hacer respetar el Derecho como lo señala Roberto Chambi[14]; asimismo se deben dejar de lado los intereses mezquinos y egoístas para construir la seguridad internacional, para lo cual es de vital importancia que de una vez por todas se reconozca a Palestina como Estado, a la fecha así lo han legitimado más de 130[15] estados en el orbe, ello sin duda son muestras claras de apoyo a la erección de un estado Palestino; pues a partir de ello se podrá hablar de igualdad en derechos y obligaciones, ya que fuera de ello lo que viven los palestinos son: ocupación, genocidio, despojo y agresión, por el solo hecho de no ser un Estado y para que ello ocurra Naciones Unidas en especial, el Consejo de Seguridad, debe de una vez ser responsable ante la sociedad internacional, dejando de vetar la calidad de Estado a Palestina, porque mientras EEUU, Inglaterra y Francia no lo reconozcan como tal en el seno del Consejo de Seguridad, seguirán siendo los cómplices de esta masacre, de este despojo desmedido, de este  enclaustramiento y humillación perenne a los palestinos, esa es la única vía para que se llegue a la paz que aún es un lastre doloroso, no sólo para los palestinos; sino  también para los  sujetos internacionales que aún miran con esperanza el mañana

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[1] Escritora, Periodista, Profesora e Investigadora Boliviana, miembro de la Asociación de Investigadores en Comunicación y Educación para el Desarrollo (AICED) La Paz-Bolivia.

[2] www.org.es “Día Internacional con el Pueblo Palestino”; 29 de Noviembre.

[3] http://www.ub.edu/geocrit/sn/sn-144.htm “El movimiento sionista ante la partición de Palestina”; Universidad de Barcelona, Julio de 2003.

[4] Roberto Mesa Garrido, “Palestina y la Paz en Oriente Medio”; Madrid 1994.

[5] United Nations Special Committee On Palestine (UNSCOP).

[6] Edward W. Said, Palestina. Paz sin territorios, Editorial Txalaparta; Tafalla 1997.

[7] Ferran Izquierdo Brichs “El movimiento sionista ante la participación de Palestina; Universidad de Barcelona, Julio 2003.

[8] Ídem.

[9] Ver más: http://www.cronica.com.mx/notas/2014/848723.html

[10] Ferran Izquierdo Brichs, IZQUIERDO, F. El movimiento sionista ante la partición de Palestina. Scripta Nova. Revista electrónica de geografía y ciencias sociales. Barcelona: Universidad de Barcelona, 1 de julio de 2003, vol. VII, núm. 144. <http://www.ub.es/geocrit/sn/sn-144.htm> [ISSN: 1138-9788]

[11] Ídem.

[12] Adrián Mac Liman, “Palestina. De la nación de refugiados al Estado nación”; Editorial Popular / CEAR, Madrid, 1995.

[13] Amira Hass, Periodista Israelí, Premio Mundial de la Libertad de Prensa UNESCO/Guillermo. http://www.unitedexplanations.org/2014/08/11/amira-hass-periodista-israeli-incomoda-pero-imprescindible/#

[14] Roberto Chambi Calle, “El derecho de Palestina sobre Jerusalén”; 2015.

[15] “Según cifras de la Organización para la Liberación de Palestina, más de 130 países reconocen a Palestina como un Estado independiente.” Ver más en: http://www.telesurtv.net/news/Suecia-reconoce-a-Palestina-20141003-0021.html

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29 de Noviembre,Día Internacional de Solidaridad con Palestina,Israel,Palestina usupado
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29 de Noviembre, Día Internacional de Solidaridad con Palestina.pdf (100.24 KB)
Autor
S. S. Ajtar Rizvi
Tema
Derecho
Historia-Biografía
Sociología
Política-Economía
Publicado
Fri, 18 Sep 2015 - 07:42
By admin , 3 March 2018

Los esclavos que se convirtieron en grandes personalidades del Islam - Zaid bin Hârizah

 

Los esclavos que se convirtieron en grandes personalidades del Islam - Zaid bin Hârizah

Al·lâmah Saîied Said Ajtar Rizvî

Traducido del inglés por: Javier (Abdul Karim) Orobio

Zaid bin Hârizah

Zaid bin Hârizah bin Shurahil Al-Kalbî, joven árabe, fue raptado y vendido como esclavo. Este suceso tuvo lugar antes de la aparición del Islam. Hâkim bin Haizam bin Juwailid lo compró en el mercado de ‘Akkaz y lo llevó ante su tía, Jadîyah bint Juwailid quien a su vez se lo obsequió al Santo Profeta.[1]

El padre de Zaid lo buscaba incesantemente. Después de mucho tiempo supo que Zaid estaba en La Meca, por lo que se dirigió a La Meca y ofreció una gran recompensa para que éste fuera liberado. El Profeta dijo que si Zaid deseaba reunirse con su familia, no era necesario pagar nada; era libre y podía marcharse. Pero Zaid se rehusó a marcharse con su padre y prefirió permanecer junto al Profeta Muhammad. Hârizah, el padre de Zaid, se enojó demasiado y dijo: “¡Oh hijo!, ¿prefieres ser un esclavo a ser un hombre libre? ¿Prefieres a Muhammad antes que a tu padre y madre?”. Zaid dijo: “Lo que he presenciado en la vida de Muhammad me obliga a no abandonarlo por nadie”. De esa magnitud era la actitud de amor del Profeta que había capturado los corazones de todos aquellos que llegaban a conocerlo. Y fue esta única característica de generosidad la que hizo que toda Arabia aceptara el Islam en un periodo corto de 23 años.

De todas formas, Hârizah se sorprendió demasiado y anunció en la Ka‘bah que desde ese momento en adelante ni era el padre de Zaid, ni Zaid era su hijo. Fue entonces que el Profeta Muhammad anunció junto a la Piedra de Ismâ‘îl (junto a la Ka‘bah): “¡Declaro que desde este momento Zaid es mi hijo!”. Hârizah, al escuchar esto, regresó a su casa un poco más reconfortado.[2]

A partir de entonces, Zaid Ibn Hârizah fue llamado Zaid Ibn Muhammad, y así fue hasta cuando se reveló la siguiente aleya:

﴿ مَّا جَعَلَ اللَّهُ لِرَجُلٍ مِن قَلْبَيْنِ فِي جَوْفِهِ وَمَا جَعَلَ أَزْوَاجَكُمُ اللاَّئِي تُظَاهِرُونَ مِنْهُنَّ اُمَّهَاتِكُمْ وَمَا جَعَلَ أَدْعِيَآءَكُمْ أَبْنَآءَكُمْ ذَلِكُمْ قَوْلُكُم بِاَفْوَاهِكُمْ وَاللَّهُ يَقُولُ الْحَقَّ وَهُوَ يَهْدِي السَّبِيلَ * ادْعُوهُمْ لاِبَآئِهِمْ هُوَ أَقْسَطُ عِندَ اللَّهِ فَإن لَّمْ تَعْلَمُوا ءَابَآءَهُمْ فَإخْوَانُكُمْ فِي الدِّينِ وَمَوالِيكُمْ وَلَيْسَ عَلَيْكُمْ جُنَاحٌ فِيمَآ أَخْطَأْتُم بِهِ وَلَكِن مَا تَعَمَّدَتْ قُلُوبُكُمْ وَكَانَ اللَّهُ غَفُوراً رَحِيماً ﴾

«Dios no ha puesto dos corazones en el pecho de ningún hombre. Ni ha hecho que las esposas que divorciáis por la fórmula: “Eres para mí como la espalda de mi madre” realmente lo sean. Ni ha hecho que vuestros hijos adoptivos sean vuestros propios hijos. Eso es lo que vuestras bocas dicen. Dios, empero, dice la verdad y conduce por el Camino. Llamadles por su padre. Es más equitativo ante Dios. Y, si no sabéis quien es su padre, que sean vuestros hermanos en religión y vuestros protegidos. No incurrís en culpa si en ello os equivocáis, pero sí, si lo hacéis deliberadamente. Dios es Indulgente, Misericordioso.» (S. Corán; 33: 4-5)

Luego Zaid fue llamado de nuevo Zaid Ibn Hârizah.[3] El Profeta había casado a Zaid con su prima Zainab Ibn Yahash, hija de su tía Umaimah.[4] Cuando comenzaron las peleas entre esta pareja y Zaid decidió divorciar a Zainab, el Profeta, por mandato de Dios, desposó a Zainab. (En ese momento Zainab contaba ya con más de cincuenta años de edad.[5] Este dato es suficiente para despejar las historias maliciosas y malintencionadas que han tejido los enemigos del Islam en torno a este matrimonio).

Al·lâh dice en el Corán:

﴿ وَإِذْ تَقُولُ لِلَّذِي أَنْعَمَ اللَّهُ عَلَيْهِ وَأَنْعَمْتَ عَلَيْهِ أَمْسِكْ عَلَيْكَ زَوْجَكَ وَاتَّقِ اللَّهَ وَتُخْفِي فِي نَفْسِكَ مَا اللَّهُ مُبْدِيهِ وَتَخْشَى النَّاسَ وَاللَّهُ أَحَقُّ أَن تَخْشَاهُ فَلَمَّا قَضَى زَيْدٌ مِّنْهَا وَطَراً زَوَّجْنَاكَهَا لِكَيْ لاَ يَكُونَ عَلَى الْمُؤْمِنِينَ حَرَجٌ فِي أَزْوَاجِ أَدْعِيَآئِهِمْ إِذَا قَضَوْا مِنْهُنَّ وَطَراً وَكَانَ أَمْرُ اللَّهِ مَفْعُولاً ﴾

«Y cuando decías al que había sido objeto de una gracia de Dios y de una gracia tuya: “Conserva a tu esposa y teme a Dios”, y ocultabas en tu alma lo que Dios iba a revelar, y tenías miedo de los hombres, siendo así que Dios tiene más derecho a que Le temas. Cuando Zaid había terminado con ella, te la dimos por esposa para que no se pusiera reparo a los creyentes que se casan con las que han sido esposas de sus prohijados, cuando éstos han terminado con ellas. La orden de Dios se cumple.» (S. Corán: 33: 37)

Por medio de estos dos matrimonios se abolieron dos tabúes paganos; con el primer matrimonio (Zainab y Zaid), el concepto de la supremacía racial o la creencia de que el haber sido esclavo era un estigma y era destruida la dignidad de la persona.[6] En el momento en que una prima del Profeta pudo casarse con un esclavo liberado, ¿quién podría fruncir el ceño ante los futuros matrimonios que se suscitarían entre esclavos liberados y mujeres libres?

﴿ وَلاَ تَنكِحُواْ الْمُشْرِكَاتِ حَتَّى يُؤْمِنَّ وَلاَمَةٌ مُؤْمِنَةٌ خَيْرٌ مِن مُشْرِكَةٍ وَلَوْ أَعْجَبَتْكُمْ وَلاَ تُنْكِحُواْ الْمُشْرِكِينَ حَتَّى يُؤْمِنُوا وَلَعَبْدٌ مُؤْمِنٌ خَيْرٌ مِن مُشْرِكٍ وَلَوْ أَعْجَبَكُمْ اُولئِكَ يَدْعُونَ إِلَى النَّارِ وَاللّهُ يَدْعُواْ إلَى الْجَنَّةِ وَالْمَغْفِرَةِ بِإِذنِه ِوَيُبَيِّنُ ءَايَاتِهِ لِلنَّاسِ لَعَلَّهُمْ يَتَذَكَّرُونَ ﴾

«No os caséis con mujeres asociadoras hasta que crean. Una esclava creyente es mejor que una asociadora, aunque ésta os guste más. No os caséis con asociadores hasta que éstos crean. Un esclavo creyente es mejor que un asociador, aunque éste os guste más. Esos os llaman al Fuego, en tanto que Dios os llama al Jardín y al perdón con Su anuencia, y explica Sus aleyas a los hombres. Quizás, así, se dejen amonestar.» (S. Corán: 2: 221)

Y con el segundo matrimonio, se destruía la creencia de que un prohijado era como un hijo de sangre. Cuando el mismo Profeta se casó con la esposa divorciada de su hijo adoptivo, ¿cómo podría fundamentarse que un prohijado era como un hijo de sangre? Fue así como esta creencia fue abolida en Arabia.[7]

Zaid fue la única persona entre los Compañeros del Profeta mencionado con nombre propio en el Sagrado Corán. Fue la tercera persona en convertirse al Islam después de Jadîyah y el Imam ‘Alî (a.s.). Zaid fue el Comandante del ejército islámico que fue enviado a combatir las fuerzas cristianas en la batalla de Muta. Después del martirio de Zaid, Ya‘far, el primo del Profeta, tomó el control y también fue martirizado.[8] El Profeta se entristeció mucho por estas dos pérdidas.[9]

Con su primera esposa, Umm Aiman, Zaid tuvo un hijo llamado Usâmah, quien tenía 19 años cuando el Profeta lo designó Comandante del ejército islámico, ejército constituido por los más famosos Compañeros del Profeta, incluyendo Abû Bakr, ‘Umar y ‘Uzmân. Cuando algunos de los Compañeros del Profeta se enojaron por esta decisión, el Profeta ofreció un discurso en el cual dijo: “Usâmah fue designado por vuestro Profeta para vengar la muerte de su padre en la batalla de Muta”.[10]

Fuente: La Esclavitud Desde las Perspectivas Islámica y Occidental; Editorial Elhame Shargh

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[1] Ibíd.

[2] Al-Maÿlisî, Op. cit., Ibn Sa‘d, Op. cit., vol. III: 1, p.28; Ibn Haÿar, Op. cit., vol.2, pp. 45-6.

[3] Al-Maÿlisî, Op. cit., vol. 22, pp.314, 318; Ibn Sa‘d, Op. cit., vol. III: 1, p. 28; Ibn Haÿar, Op. cit., vol. 2, pp.45-6.

[4] Ibn Sa‘d, Op. cit., vol. 8, p.31; Ibn Haÿar, Op. cit., vol. 2, p.46, vol. 7, p.600.

[5] At-Tabâtabâ’î, Al-Mizân, 3º edición., vol. 4 (Beirut; 1974), p.195.

[6] Al-Âmilî, Op. cit., vol. 14, p.43; Ibn Sa‘d, Op. cit., vol. VIII: I, p.71.

[7] Al-Maÿlisî, Op. cit., vol. 22, p.187; Ibn Haÿar, Op. cit., vol.7, p.600.

[8] También se transmitió que fue a la inversa: que Ÿa‘far era primero el Comandante y al ser martirizado asumió Zaid, tal como había sido estipulado por el Profeta (s.a.w.).

[9] Ibn Sa‘d, Op. cit., vol. III: 1, p.32; Ibn Hayar, Op. cit., vol. 2, p.47.

[10] Ibn Sa‘d, vol. II: 2, pp.41-42; vol. IV:1, pp.46-7.

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Autor
S. S. Ajtar Rizvi
Tema
Arte-Cultura-Civilización
Doctrina Islámica-Shiismo
Religión-Ética
Historia-Biografía
Sociología
Publicado
Sun, 17 Aug 2014 - 07:42

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