Aunque los esclavos de la esclavitud doméstica se supone ha sido abolida, la esclavitud territorial o la subyugación de una nación a otra está aún mucho más viva. Con un corazón lleno de tristeza uno observa la destrucción sistemática de las vidas de seres humanos y de su dignidad perpetuada por la civilización que se hace llamar seguidoras de Cristo en casi todo el mundo.
Los indígenas, pieles rojas, los habitantes originales del Nuevo Mundo. ¿Dónde están ahora? Fueron eliminados gradualmente, expulsados de su tierra y obligados a vivir en las tierras menos fértiles y productivas de los Estados Unidos. Los aborígenes de Australia fueron sometidos al mismo trato. Las pieles rojas y los Aborígenes ambos fueron casados como búfalos y ahora están casi al borde de la extinción. El Dr. Eric Williams cita una historia de un Jefe Indio, Hatuey, quien fue condenado a morir por resistirse ante los invasores, firmemente se rehusó a aceptar el Cristianismo como puerta de salvación, cuando se dio cuenta de que sus ejecutores, también, tenían la esperanza de ir al mismo Paraíso.