El hombre posee un alma y un cuerpo, cada uno de los cuales está sujeto a sus propios placeres y enfermedades. Lo que daña al cuerpo es la enfermedad, y lo que le provoca placer consiste en aquello que le da bienestar, salud y todo aquello que está en armonía con su naturaleza. La disciplina que trata de la salud y las enfermedades del cuerpo es la medicina.